Texto: ¡Redención!...
de Joaquín Dicenta


Cuento


0


Twitter Facebook


¡Redención!...

No hay más información sobre el texto '¡Redención!...'.


Leer en línea

Descargar PDF

Descargar ePub

Descargar Kindle

Edición física

Denunciar texto


Fragmento de ¡Redención!...

Aquella noble acción, si bien hizo aumentar en las malas almas —no pocas, por desdicha— las envidias y malquereres contra don Fernando, produjo en otras personas, y con especialidad entre los humildes, un movimiento de simpatía y reverencia.

El forastero daba ocupación en su granja á cuarenta ó cincuenta hombres, que en ella ganaban con relativa holgura el pan de sus mujeres é hijos; al cuidado del bote destinó Mendoza un pescador ya viejo, que no estaba en trazas de marinear solo; el jardinero y los hortelanos también eran indígenas. Traía, pues, beneficio grande para la población la llegada del ingeniero y, quisiérase ó no, había que certificarlo y apuntarlo en su haber.

Si á esto se añade que Mendoza para nada intervenía en la política de los caciques y que, á cuenta de quejarse del abandono en que el municipio dejaba caminos vecinales y calles, había reparado algunos por su cuenta, á los fines de no hacer añicos por ellos su automóvil cuando los recorría, tendrá fácil explicación el cómo á los tres meses de su permanencia en El Parral fueron trocándose las prevenciones en agasajos y la envidia en admiración. Cierto que, mirándolo bien, la envidia no es otra cosa sino la admiración enferma.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


35 págs. / 1 hora, 2 minutos.
9 visitas.
Publicado el 7 de abril de 2019 por Edu Robsy.


Textos más populares de Joaquín Dicenta