Descargar PDF 'Artículos Ligeros sobre Asuntos Trascendentales', de José Tomás de Cuéllar

Artículo, crónica


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  Artículo, crónica.
230 págs. / 6 horas, 43 minutos / 436 KB.
23 de octubre de 2021.


Fragmento de Artículos Ligeros sobre Asuntos Trascendentales

Tenemos ya muchas cosas buenas; tan buenas como las de los países más cultos; solo que, somos tan desgraciados, que las cosas mejores del mundo, toman al implantarse aquí, el carácter de cosas nuestras. Londres, París, Nueva-York, Washington y México, tienen luz eléctrica, y cada cual la tiene como cosa suya: en consecuencia, nosotros la tenemos como cosa nuestra. Alumbra cuando no se le descompone algo, y hace en la plaza de Armas el mismo efecto que cuando alumbras la sala de tu casa poniendo la palmatoria en el suelo. Dicen que los empresarios de esta luz son muy entendidos, y que los aparatos son de la misma forma de los que usan en Londres; pero ninguno de estos díceres destruye la observación de que nuestras luces están demasiado bajas. En efecto, están dos varas más altas que las del gas; pero entre la luz de gas y la luz eléctrica hay una diferencia tal, que si la altura de la luz debe estar en razón directa de su intensidad, los focos de luz eléctrica deben colocarse tres veces más altos de lo que están; quiere decir, á la altura de las azoteas, y entonces resultaría: 1.° que se aprovecharía toda la esfera de luz de los focos; 2.a que se iluminaría mayor espacio; 3.ª que la luz sería más difusa y menos molesta, y 4.ª que los focos no formarían con frecuencia un ángulo agudo, cuyo vértice es el ojo del transeunte que se agacha ó se cala el sombrero para pasar con felicidad al través de ese exceso de civilización. Por otra parte, los postes están sujetos á contingencias difíciles de prevenirse; y si un poste cayera por cualquier accidente durante las horas de la electricidad, los alambres conductores tendrían ancho campo para producir en los alumbrados transeuntes una cadena de desgracias.


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