Hijos de Dios

Juan Jose Suarez


Hijos de Dios, Filiación Divina, Prerrogativas, Responsabilidades


Hijos de Dios

 

¿Sabías que la misión y la función del Hombre (y de la Mujer) en esta vida no es como la de los animales, quienes simplemente nacen, crecen, se reproducen y mueren? Es muy diferente, no solamente por nuestro trabajo y por nuestros conocimientos intelectuales.

 

¿Sabes lo que significa ser un Hijo de Dios? ¿Consideras que Tú eres un Hijo de Dios? ¿Sabes lo que es la Filiación divina? La relación que un padre tiene con respecto de su hijo o de sus hijos se llama paternidad, y en sentido inverso, la relación que un hijo tiene con respecto a su padre se llama filiación, de manera que la Filiación divina es una virtud que nos hace sentir respeto, amor, temor santo y reverencia hacia Dios, y que nos da muchos privilegios y gracias de parte de Él, principalmente la Dignidad, pero que también nos compromete a portarnos bien y a dar ejemplo y testimonio con nuestra vida.

 

•    Los hijos... Cómo procuran comportarse dignamente cuando están delante de sus padres !Y los hijos de Reyes, delante de su padre el Rey, cómo procuran guardarla dignidad de la realeza! Y tú... ¿no sabes que estás siempre delante del Gran Rey, tu Padre-Dios? (San Josemaría Escrivá)

 

•    Hijos de Dios. -Portadores de la única llama capaz de iluminar los caminos terrenos de las almas, del único fulgor, en el que nunca podrán darse oscuridades, penumbras ni sombras. -El Señor se sirve de nosotros como antorchas, para que esa luz ilumine... De nosotros depende que muchos no permanezcan en tinieblas, sino que anden por senderos que llevan hasta la vida eterna. (San Josemaría Escrivá).

 

Si mi cónyuge fuera el procurador general de justicia o el presidente de la república o el presidente de la suprema corte, bien podría decirme cuando alguien lo ofendiera: "no te preocupes por defenderme porque yo me puedo defender de manera magistral y excelente por la investidura que tengo", sin embargo yo me sentiría con obligación de defenderlo para manifestarle mi amor, mi respeto y mi preocupación por esa ofensa. Lo mismo pasa cuando alguien ofende a Dios: El no necesita que yo lo defienda pero yo si necesito defenderlo para DEMOSTRAR QUE LO AMO Y PARA MANIFESTAR MI FILIACION HACIA EL, ¿cómo puedes decir y/o creer que amas a Dios si no lo "defiendes" cuando alguien lo ofende?, la manifestación y consecuencia más clara del amor que le tienes es precisamente el deseo y la preocupación por "defenderlo". La FILIACION DIVINA es un privilegio muy grande por ser hijos de Dios, pero también, como pasa con todos los privilegios, es una responsabilidad muy grande y debemos manifestarla lo más que podamos.

De igual forma, ¿cómo podemos defender a Dios (y a su Iglesia) si no sabemos qué cosas son pecado? Como hijos de Él debemos prepararnos mucho doctrinalmente para saber qué cosas son pecado, comúnmente se cree que solo se ofende a Dios robando, matando y diciendo mentiras, sin tener en cuenta que existen muchos pecados que ni siquiera nos imaginamos, hay que darle mucha importancia a nuestra formación doctrinal.

 

Dios no necesita nada de mí (ni de ti). La Iglesia no necesita nada de mí (ni de ti). Todo lo que tú o yo hagamos con respecto de la Ley de Dios o con respecto del Magisterio de La Iglesia es para beneficio tuyo y mío, y aunque también se beneficia La Iglesia debido a la Comunión de los Santos, estrictamente hablando no somos necesarios, ni para La Iglesia ni para la humanidad, lo dice claramente San Lucas, en el capítulo 3, versículo 8: “De las piedras puede sacar Dios Hijos de Abraham”, es cierto que las oraciones y los sacrificios que hacemos por La Iglesia son buenos y útiles, pero, si tú o yo no los hacemos, otras personas las harán. La Voluntad de Dios se llevará a cabo, contigo, sin ti, y a pesar de ti…

 

Si tuviéramos presencia de Dios, ¿cuántas pecados dejaríamos de cometer?

Cuando tenemos presencia de Dios estamos empezando ya desde aquí nuestra vida en el Cielo, la cual consiste precisamente en estar en su Presencia permanentemente (visión beatífica).

 

•    Es preciso convencerse de que Dios está junto a nosotros de continuo. -Vivimos como si el Señor estuviera allá lejos, donde brillan las estrellas, y no consideramos que también está siempre a nuestro lado, y está como un Padre amoroso: a cada uno de nosotros nos quiere más que todas las madres del mundo pueden querer a sus hijos- ayudándonos, inspirándonos, bendiciendo... y perdonando. ¡Cuántas veces hemos hecho desarrugar el ceño de nuestros padres diciéndoles, después de una travesura: ya no lo haré más! -Quizá aquel mismo día volvimos a caer de nuevo...- Y nuestro padre, con fingida dureza en la voz, la cara seria, nos reprende..., a la par que se enternece su corazón, conocedor de nuestra flaqueza, pensando: pobre chico, qué esfuerzos hace para portarse bien ¡Preciso es que nos empapemos, que nos saturemos de que Padre y muy Padre nuestro es el Señor que está junto a nosotros y en los cielos! (San Josemaría Escrivá)

 

•    Si vivimos con presencia de Dios realizamos nuestras actividades y obligaciones con sentido común, las terminamos (aunque nos rinda el cansancio), las acabamos bien..., y nuestras obras agradan a Dios. Si tenemos presencia de Dios, por encima de la tempestad, en nuestra mirada brillará siempre el sol;  y,  por debajo del oleaje tumultuoso y devastador, reinarán en nuestra alma la calma y la serenidad. (San Josemaría Escrivá).

 

¿Sabes cómo se conduce un buen cristiano en todos los ámbitos de la vida? ¿Crees que los únicos pecados que existen son matar, robar y mentir, como comúnmente lo piensa la mayoría de las personas y, en general, “la sociedad”? ¿Sabes lo que es un Pecado y por qué un Pecado es malo, no solo para nosotros mismos sino también para la humanidad?

 

Está de moda la costumbre de vivir en pecado y, como es una moda, se considera normal, es bien vista y bien aceptada; peo ¿sabes que significa vivir así? Es una situación lamentable porque no solo afecta a quienes practican ese tipo de vida, ya que, por la “Comunión de los Santos” resultamos afectados todos los miembros de La Iglesia y en general toda la Humanidad porque una de las notas de La Iglesia es la Unidad, la cual se manifiesta y se lleva a cabo mediante y a través de esa Comunión de los Santos, que no es otra cosa que la dependencia que tenemos entre sí todos los bautizados, la cual nos dispone para recibir ayuda por medio de las oraciones y de las buenas acciones de todos los miembros de La Iglesia, de manera que, si yo me porto bien, a todos los miembros de La Iglesia les afecta positivamente, pero, si me porto mal, todos los miembros son afectados negativamente; de hecho esa es una de las causas que impiden a la Humanidad desarrollarse como a Dios le gustaría que ocurriera, ya que cada quien quiere vivir sin preocuparse de los demás, afectándonos no solo con esa actitud de egoísmo, sino también porque Dios no puede otorgarle más gracias a La misma Iglesia ni a la Humanidad porque en esas personas que no quieren portarse bien Dios ve un “hoyo” por donde se fuga mucho de la gracia que Él nos ofrece continuamente y que de hecho nos otorga en cada momento, pero que se desperdicia escapándose por esos “hoyos”.

 

•         Con tu conducta de ciudadano cristiano, muestra a la gente la diferencia que hay entre vivir tristes y vivir alegres; entre sentirse tímidos y sentirse audaces; entre actuar con cautela, con doblez... con ¡hipocresía!, y actuar como hombres sencillos y de una pieza. -En una palabra, entre ser mundanos y ser hijos de Dios-. (San Josemaría Escrivá)

Publicado el 5 de agosto de 2017 por Juan Jose Suarez.
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