Descargar PDF 'Fuenteovejuna', de Lope de Vega Carpio

Teatro


Descargar gratis el libro 'Fuenteovejuna' de Lope de Vega Carpio en PDF.

Este ebook gratuito del libro de Lope de Vega Carpio 'Fuenteovejuna' en formato PDF se puede leer desde cualquier dispositivo: ordenadores, tablets y smartphones. PDF es el formato idóneo para leer desde el ordenador y para imprimir el texto en papel. Para leer en dispositivos con pantallas más pequeñas, se recomienda descargar el texto en alguno de los otros formatos disponibles.

Este texto está etiquetado como Teatro.


  Teatro.
41 págs. / 1 hora, 13 minutos / 219 KB.
16 de septiembre de 2016.


Fragmento de Fuenteovejuna

FRONDOSO:
¿Qué mayor que ese desdén?

Sale FLORES

FLORES:
Dios guarde a la buena gente.

FRONDOSO:
Éste es del comendador
crïado.

LAURENCIA:
¡Gentil azor!
¿De adónde bueno, pariente?

FLORES:
¿No me veis a lo soldado?

LAURENCIA:
¿Viene don Fernando acá?

FLORES:
La guerra se acaba ya,
puesto que nos ha costado
alguna sangre y amigos.

FRONDOSO:
Contadnos cómo pasó.

FLORES:
¿Quién lo dirá como yo,
siendo mis ojos testigos?
Para emprender la jornada
de esta ciudad, que ya tiene
nombre de Ciudad Real,
juntó el gallardo maestre
dos mil lucidos infantes
de sus vasallos valientes,
y trescientos de a caballo
de seglares y de freiles;
porque la cruz roja obliga
cuantos al pecho la tienen,
aunque sean de orden sacro;
mas contra moros, se entiende.
Salió el muchacho bizarro
con una casaca verde,
bordada de cifras de oro,
que sólo los brazaletes
por las mangas descubrían,
que seis alamares prenden.
Un corpulento bridón,
Rucio rodado, que al Betis
bebió el agua, y en su orilla
despuntó la grama fértil;
el codón labrado en cintas
de ante, y el rizo copete
cogido en blancas lazadas,
que con las moscas de nieve
que bañan la blanca piel
iguales labores teje.
A su lado Fernán Gómez,
vuestro señor, en un fuerte
melado, de negros cabos,
puesto que con blanco bebe.
Sobre turca jacerina,
peto y espaldar luciente,
con naranjada orla saca,
que de oro y perlas guarnece.
El morrión, que coronado
con blancas plumas, parece
que del color naranjado
aquellos azahares vierte;
ceñida al brazo una liga
roja y blanca, con que mueve
un fresno entero por lanza
que hasta en Granada le temen.
La ciudad se puso en arma;
dicen que salir no quieren
de la corona real,
y el patrimonio defienden.
Entróla bien resistida,
y el maestre a los rebeldes
y a los que entonces trataron
su honor injuriosamente
mandó cortar las cabezas,
y a los de la baja plebe,
con mordazas en la boca,
azotar públicamente.
Queda en ella tan temido
y tan amado, que creen
que quien en tan pocos años
pelea, castiga y vence,
ha de ser en otra edad
rayo del África fértil,
que tantas lunas azules
a su roja cruz sujete.
Al comendador y a todos
ha hecho tantas mercedes,
que el saco de la ciudad
el de su hacienda parece.
Mas ya la música suena;
recibidle alegremente,
que al triunfo las voluntades
son los mejores laureles.


Textos más populares de Lope de Vega Carpio