Texto: La Endemoniada
de Marcel Schwob


Cuento


0


Twitter Facebook


La Endemoniada

No hay más información sobre el texto 'La Endemoniada'.


Edición física


Fragmento de La Endemoniada

Desconozco el nombre de esa mujer y su origen; no sé ni siquiera si es hermosa; tan sólo sé que está poseída por un demonio hostigador. Daniel Defoe contaba que Moll Flanders, tras treinta años de prostitución por las calles de Londres, se había quedado sin techo ni dinero. Así que, según pasaba cerca de una tienda abierta, donde la sirvienta, de espaldas a la calle, iluminaba una estantería con una vela, Moll Flanders vio un paquete blanco posado sobre una silla. Entonces se acercó un demonio por detrás y le murmuró al oído: «Coge ese paquete. ¡Cógelo rápido, cógelo!». Ella lo cogió y salió corriendo. Y se echó a llorar bajo el arco de un puente del Támesis. Pero el demonio que yo he visto colea con piernas cubiertas de oro, hace estallar con los dientes vasos de cristal y se tiende voluptuosamente en las mesas de gala, entre copas de vino espumoso y helado. Y la mujer quiere llorar, pero de su boca tan sólo salen risas, mientras los lamentos se estrangulan en su garganta.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


2 págs. / 5 minutos.
21 visitas / 3 lecturas / 15 descargas.
Publicado el 28 de marzo de 2017 por Edu Robsy.


Textos más populares de Marcel Schwob