Texto: Desengaños Amorosos
de María de Zayas y Sotomayor


Cuento


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Desengaños Amorosos

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Fragmento de Desengaños Amorosos

Un día que supo que Carlos era ido a caza con sus criados y algunos amigos, se vistió un vestido de los mejores que tenía su hermana, y tocándose y componiéndose de suerte que pudiese parecer mujer, se entró, cubierto con su manto, en una silla y se hizo llevar a casa de Camila, llevando consigo dos amigos de su parcialidad que le hiciesen resguardo. Y llegando a la puerta del cuarto en que la dama vivía, bajo y distinto del que el senador posaba, preguntó por ella, diciendo la quería hablar para un negocio de importancia. Le respondió una criada que estaba en otro cuarto de la misma casa, a visitar una amiga que vivía en él. A lo que replicó don Juan le dijesen que estaba allí una señora principal que necesitaba de hablarla para un caso de mucho riesgo.

Si bien rehusó la criada, lo hubo de hacer. Y dicho el tal recado a Camila, respondió que estaba en visita, y que sería descortesía dejarla; que volviese otro día. A lo que replicó don Juan que no sufría dilación su necesidad, que aquella señora con quien estaba daría licencia, que ella sería breve y se podría volver. Que convencida Camila desto y de los ruegos de la amiga con quien estaba, pasó a su casa, y viendo la dama que tenía echado el manto en el rostro, pareciéndole de calidad en el traje y que era recato necesario tener cubierta la cara, creyendo ser su venida a pedirle favor para con su suegro, sin reparar en más la tomó por la mano y se fue a sentar con ella en el estrado. A lo cual el engañoso don Juan le dijo que se sirviese de oírla en parte más oculta, para que supiese a lo que venía, que era caso de honor, y le pudiese descubrir el rostro; que visto esto, Camila se entró con ella hasta la cuadra donde tenía la cama, y sentadas en el estrado que estaba delante, así como don Juan vio sentada a Camila se levantó y cerró la puerta con la misma llave que estaba en la cerradura, y sacando una daga, le dijo:


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435 págs. / 12 horas, 42 minutos.
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Publicado el 26 de noviembre de 2017 por Edu Robsy.


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