La tibieza del río

Melba Guariglia


Poesía





POÉTICA

el poema moldea significados

talla el centro

cincela uno o dos tópicos

vacila

se escucha el peso de un lápiz

el zigzag natural

la onda expansiva

de un río invisible

tersa sitios pretéritos

claros infiernos

y la magia apenas aparece

es un pájaro aturdido

apresado en el umbral del vuelo



IN POÉTICA

no hay estilo de zanjar distancias

en la hondura de la hoja

ni vertiente que revele

la piel besada por la pluma húmeda

el lazo que lo une a otro universo

pequeño como un punto

imprescindible

un verso alterado por la prisa

de unirse

al cauce de otra mirada

no hay forma ni adjetivo

ni cercano epíteto que salve

ni tipografía que imprima o sacie

el ligero caudal bajo los puentes

un manantial que ansiamos beber

tan próximo y puro

como un cielo



PROPÓSITO

jirones

rato escaso de caricias

mano de cartas delebles

ya todo está escrito

mañana blanquearé los muros

restos del derrumbe

a doble tinta

rojo el cabello

entonces

me acostaré con cualquier palabra

por amor


FATAL

un párrafo

salto

paréntesis

desafío mortal

en el suspenso de la cima

un equilibrio donde mirarme

en lucha con el trapecio

un abismo

donde callar

mi destino de acróbata



NACIMIENTO

escribir

una forma de estar concebida

romper aguas

diluvio en el modo de no ser

y haber sido humano intento

lenguaje arrullado

en la inclemencia de la piel

en el jadeo del fuego

en el sentir veloz del pensamiento

en el tálamo del cuerpo de la letra

en el punto de placer

escribir

planta naciente en un cajón abandonado


UTOPÍA

salirse de la página

batirse con otros

estremecer espacios

fuera de mí

hincar a pleno la espada

contra todo olvido

ser piedra que abre círculos en un río

ecos rodando en el aire

al infinito

y solo soy canto espantado

inmóvil en el fondo



ACTO DE FE

cómo abrigar a multitudes

mientras el mundo

marca a golpes su rostro helado

su máscara

cómo escribir el curso efímero de la nieve

el líquido plomizo del espejo

la magistral caricia del aire

no haré más que decirme

singular

una palabra

una sola palabra

de salvación provisoria

ceguera

que traduce a tientas

el naufragio que me nombra

la áspera mesa donde escribo

el lecho frío

como de piedra



IDENTIDAD

no soy igual a mí misma

invito a responder a los dioses

si existe alguien que nos plagia

emisario de un lugar distante

copia de su origen

alguien me parió dos veces

y me dejó extranjera

nos hemos borrado en el vértigo de otros

nos absolvemos mortales

soy una mujer demorando

la suerte de ser ella

el lado oscuro del paraíso



VESTIGIO

en un ovillo de papel

tajos cometidos

antes del fuego

metáforas humanas

puño

las vocales son heridas

sueltas como de furia

creadas por la necesidad

hambre adentro

retazos

mis lugares comunes

volando por el aire

sostenidos en migajas redondas

en pos de corregir

el rumbo de una historia



CONSIGNA

aquellas palabras

le quitaron la venda a la belleza

en aras de la verdad

parecían animales mansos

en diálogo callejero

una oración invocada una y otra vez

en el rincón de un parque

echadas al mundo

en medio del llano

descubiertas en zonas clandestinas

del habla

palabras aquellas

como una cláusula en celo

sobre un joven muro tembloroso

una consigna feroz de poesía



LA TIBIEZA DEL RÍO

el río esparce su cuerpo

y nombra el sentido de llegada

-de orilla a orilla

un límite-

confluencia final

las redes esconden

lo que no sabemos

lo que salvan las manos

tocando el peso del agua tibia

la sed saciada en el transcurrir

más allá

la sospecha impalpable

del destino

el diminuto pez tristemente atrapado

su voz muda entrelineas

la serena fosa de la poesía

el río está en todo el río

y allí vamos

el tronco visible de la niebla

las ramas a medio hundir

pocas líneas desvelan en turbulencia

el tronar de las palabras



PEQUEÑA LUMBRE

aunque no haya sombra

ni sombra de mi sombra

no habrá olvido

en ninguna sílaba que cuente las noches

emigraré memoria

hacia cualquier faro

fiel a la manada de lobos

a la estela de algas

buscando el soplo de una frase extraviada

en el juego de renacernos

escribiendo bajo una pequeña lumbre

mi epitafio



PRUEBA

una prueba que revele

la fragilidad de mis destierros

el origen de mi suerte

manera repetida de fugarse

yo y mi imagen

tras la senda del otro

se trata de hacer algo

probar el dios del cuerpo

detener los saltos de turno

los mandamientos

un nuevo exilio

que no desgarre mi nombre

que me abrace en lo que soy

me pertenezca ahora

me consuele

diciéndome

que desafíe

la pirueta del porvenir

y me regrese al punto de partida



CORRECCIÓN

he corregido

poemas

incorregibles

en pistas marcadas de la página

es turno de verdades

dejaré caer sin culpa

esta vez

las peores palabras



POESÍA FRESCA

una frase escrita con saña

superviviente

en sinuosa enredadera

cruz pegada en la tierra

sin presagios

más que el vaticinio

de lo efímero

es el húmedo verso

lo que ya no es gozo

y deja de ser una grieta piadosa

es un líquido inflamable

que se evapora en la pared

es una piedra convertida en polvo

desarraigo menos doliente

de un tiempo curvilíneo

desechable



PÁNICO

demasiado

vocablo inconveniente

junto a quien sea

adverbio que desborda mi vaso a medias

el vidrio espeso de la botella

ganas de besar la espalda

el azogue del espejo

enclave capital de la pupila

excesivo

mi pesar mis apellidos

la pasión inadvertida

de un deseo incontenible

la apuesta al juego de tomar por sorpresa

pánico de quedarme

ajena

junto al desatino de tanto



CAUCE

mi errancia parteaguas

ingresa a la mesura del río

en temblor de arena

el susurro del rasgo se pierde

entre los dedos

como una imagen destruida

líquida

un torrente incontrolable



INFINITO

alguien alucina torres

heroínas trasnochadas

clamando salida

al cuento perdurable del pasado

a la verdad de la memoria

una campanada alerta al texto

vuelo de halcón hacia el margen

frontera el débil absoluto

cruje el puente

resbala contados tiempos

artificio que conjuga la huida

decir

digo

infinito

alguien cae en desorden

como un castillo de letras



ONDULACIONES

reaparezco en la espuma

las gaviotas han partido el cielo

el faro interrumpe la caída del sol

surjo como barca en diálogo de peces

éramos diáfanos -pienso- y libres

al menos sabíamos crecer

latidos de arena sumergen pasos

el recuerdo pende un hilo

a la altura de la luz

éramos dulces heridas por nacer

-digo-

el suspenso ideal de la certeza

resisto significados

un instante desaparecido

sitio que falta en el pulmón del tiempo

resisto fatigas

batallar de cangrejos

el tamaño de las piedras

embate obstinado del mar

sobrevivo

en el solidario amparo

de un abrazo



INTEMPORAL

anónimos mandatos

surgen en malos sueños

como de mala noche

todos los ciclos tienen algo

de espejismo

suspenso de película

artífices de novela

interminable

aguardando otoños y regresos

no sé qué decir hoy

no tengo nada

destejo mis ficciones

perdida en el libro del universo

impresa en bastardilla



RESPLANDOR

un sol agónico

derrama en clave

husos horarios

admirables interrogantes

rítmicos tornasoles

es un ser apenado

cíclope

meridiano resplandor

mar imperfecto

navegando sin remos

el solo poema



ACECHANZA

centinelas del camino

las piedras pequeñas acechan

el paso de los cansados

pesan obsesiones

santuarios

tropiezos

no acumulan sabiduría

ni cargan arena de los desiertos

son indicios/máculas

duros fragmentos de vida



LUCHA LIBRE

ese humo que sube

esa impresión de fondo insondable

esa impresionante línea que no es verso

pero clama como si lo fuera

y escucha como si su voz fuera de nadie

es la inutilidad de la lucha

sobre la blancura del papel

en el espacio que no vació la tinta

y se queja del hueco

es el fin del trazo sumergido

no del poema

es perder por abandono



NADA

no hay ninguna puerta

ninguna casa

nadie cansado de repetir la clave de acceso

a la imagen pura

las huellas de mis dedos

son invisibles

mi silueta es un ápice de letras

entretejidas

a la intemperie

soy prisionera del destello

que resbala sobre la costa

la gota numerosa del río

me sobra lluvia que ya no cae

y las palabras se deshacen

cuando las nombro



VERSO

eres un pez

verso veloz

incorregible

ojalá pronto seas otro

de mano en mano

cálido/ insurgente

otra voz

una habitación en la calle

una calle en el mar infinito

el rostro de un pájaro liberado

la emigración inevitable



Sobre esta edición

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1° edición, Montevideo, Uruguay, Noviembre de 2016. © civiles iletrados


Cartas al borde del olvido, con conciencia de la escritura, ocasionalmente extranjera. El río es el lugar donde la página se inaugura. Íntima, precisa, a veces caudalosa y otras simplemente el registro de lo que fluye, la poesía de Melba Guariglia forma parte de la mejor tradición del Río de la Plata.  


Publicado el 2 de marzo de 2026 por Fernando Guzmán.
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