Texto: El Enfermo Imaginario
de Molière


Teatro, Comedia


0


Twitter Facebook


El Enfermo Imaginario

No hay más información sobre el texto 'El Enfermo Imaginario'.


Edición física


Fragmento de El Enfermo Imaginario

BELISA. —Vamos, vamos, cálmate.

ARGAN. —¡Y ha tenido la avilantez de decirme no estoy enfermo!

BELISA. —¡Qué impertinencia!

ARGAN. —Ya la Conoces, corazón mío.

BELISA. —Sí, entrañas; ha hecho muy mal.

ARGAN. —Esa pícara será la causa de mi muerte, amor mío.

BELISA. —¡Bah, bah!

ARGAN. —¡Por Su culpa tengo siempre el saco de la bilis rebosando!

BELISA. —No te enfurezcas de ese modo.

ARGAN. —Hace no sé el tiempo que te repito que le des la cuenta.

BELISA. —Por Dios, hijo mío; no hay sirviente que no tenga defectos, y muchas veces hay que soportarles lo malo en gracia de lo bueno. Esta es hábil, cuidadosa, diligente y, sobre todo, fiel. Ya sabes cuántas precauciones hay que tomar antes de admitir gente nueva. ¡Antonia!

ANTONIA. —Señora.

BELISA. —¿Por qué enojas a mi marido?

ANTONIA (Con acento dulce.) —¿Yo, señora? No me explico lo que decís, porque no vive una más que para dar gusto, en todo al señor.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


57 págs. / 1 hora, 40 minutos.
162 visitas / 61 lecturas / 127 descargas.
Publicado el 6 de octubre de 2016 por Edu Robsy.


Textos más populares de Molière