Texto: La Alpujarra, Sesenta leguas a caballo seguidas de seis en diligencia
de Pedro Antonio de Alarcón


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La Alpujarra

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Fragmento de La Alpujarra

Y si me equivoco y me lo demostráis, me importará poquísimo; que yo no soy el defensor nato de los infieles.

* * *

Con que partamos, y perdonad si ahora sufre una muy larga interrupción la leyenda documentada de ABEN-HUMEYA; —leyenda que es la Historia particular de la Alpujarra como estado autónomo; leyenda mal conocida de la generalidad de las gentes, por la parcialidad de unos escritores, por la ligereza de otros, por las contradicciones que se notan entre ellos y por la escasez de los libros que los ponen en claro; leyenda admirablemente sentida, y sin embargo, desfigurada, en la materialidad de los hechos, por el ilustre Martínez de la Rosa en aquel drama que me atrevo a calificar de Elogio del Rey Morisco; leyenda, en fin, que continuaremos y terminaremos nosotros, confundida con la de ABEN-ABOO, cuando recorramos las fragosidades alpujarreñas y la augusta soledad de Sierra Nevada—.

Por la presente, reclaman toda nuestra atención misterios de otro orden y curiosidades de otro género… ¡Para algo más que para leer y depurar historias humanas hemos dejado nuestro gabinete de Madrid! La inmortal Naturaleza nos aguarda amorosamente al otro lado de aquesos últimos cerros de dominio público, dispuesta a hablar a solas con nuestro fatigado espíritu. El arcano geográfico que inquirimos hace tiempo, está para descifrarse a nuestros ojos. La incógnita Alpujarra escucha ya nuestros pasos detrás de esa ondulante cortina. La gran Cordillera va a mostrarnos de un momento a otro sus nevadas espaldas. El Picacho de Veleta, por ejemplo, solo espera para decirnos «Así soy por el revés» a que nos pongamos de puntillas, como hizo el Renzo de Manzoni para descubrir desde la llanura de Pavía la catedral de Milán… El almuerzo y los caballos nos aguardan, en fin, en la Venta (que solo dista dos o tres kilómetros), y tenemos hambre, mucha hambre, y necesidad también de estirar nuestros entumecidos remos…


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406 págs. / 11 horas, 51 minutos.
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Publicado el 23 de diciembre de 2018 por Edu Robsy.


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