Texto: ¡Ilusión!, Recuerdos de una alondra
de Rosario de Acuña


Cuento


0


Twitter Facebook


¡Ilusión!

No hay más información sobre el texto '¡Ilusión!'.


Leer en línea

Descargar PDF

Descargar ePub

Descargar Kindle

Edición física

Denunciar texto


Fragmento de ¡Ilusión!

«¡Oh sol, bendito sea el fecundo beso de tus primeros rayos! ¡Dichosa quien te mira encender la antorcha de la vida en los horizontes de la tierra! ¡Feliz aquel que puede penetrar en las estelas luminosas de tu carro, mandándote la primera nota del himno triunfal con que te recibe el mundo!»

Así canté a los primeros destellos del sol: mis alas batían el aire con rapidez vertiginosa, y a su impulso subía… subía cruzando el etéreo azul del transparente cielo, como el ligero esquife del pobre pescador la intensidad movible de los mares.

Muy pronto fue para mí la tierra un confuso tropel de luces y de sombras, de nieblas y de resplandores: en borrosa silueta se perdieron los límites de sus horizontes, y a los sonidos múltiples de su despertar sucedió el silencio uniforme del espacio infinito, de la eternidad sin término; solo mi voz, repercutida por las nubecillas que bordaban la senda de la aurora, vibraba elocuente a impulso de la brisa, pudiendo asegurar que en aquellas regiones de luz y de paz, yo solamente tributaba el homenaje al sol… ¡Al sol, que irradiando ya su disco luminoso en el espléndido palacio del Oriente, mostrábase fecundo, abrasador, henchido de vida, de pasión y de majestad, ansioso de evaporar las sombras, de desterrar el silencio, trayendo con sus rayos sobre la tierra el reinado de la luz, el imperio de la verdad, la soberanía de la vida!...


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


2 págs. / 4 minutos.
5 visitas.
Publicado el 29 de agosto de 2019 por Edu Robsy.


Textos más populares de Rosario de Acuña