Texto: La Casa de Muñecas
de Rosario de Acuña


Cuento


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La Casa de Muñecas

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Fragmento de La Casa de Muñecas

Desde la antesala de arriba partía una pequeña escalera que daba a un hermoso terrado con cubierta de hierro, sostenida por elegantes columnas, y cerrado por cristales y persianas portátiles, de modo que, en el invierno, resultaba el tejado de la casa convertido en un magnífico paseo seco, abrigado y alegre, que no robaba terreno a la propiedad, y en el verano, quitados los cristales, y puestas las persianas, circulaba el aire por debajo de la cubierta sirviendo para evitar el calor a la casa, y haciendo frescas y saludables sus habitaciones.

La casa tenía una hermosa bodega, toda ella de piedra sillería, que servía de almacén, despensa o depósito de comestibles y artículos de uso doméstico, pues todo al rededor de sus paredes había estantes de hierro y enrejado de alambre, dentro de los cuales se veían telegos, latas y cajones, con garbanzos, arroz, judías, patatas, huevos, chocolate, azúcar, café, galletas, jabón, velas y demás ingredientes y comestibles, todos colocados en el mayor orden dentro de los estantes, que tenía cada uno su correspondiente cartelito diciendo lo que contenía, con lo cual se observaba que la casa estaba provista para todo el año; del techo de la bodega pendía otra lámpara eléctrica y de ganchos de hierro jamones, chorizos, hojas de tocino, vejigas de manteca, salchichón, bacalao, rastras de pimientos y tomates secos, ajos, cebollas y demás vituallas posibles de conservar en sitio fresco y seco; en un rincón había dos zafras (especie de tinajas de hoja de lata) llenas de aceite de oliva; en otro un aparador de alambre lleno de botellas de vino, cerveza y licor de diferentes clases, todas puestas boca abajo, y en otro dos tinajas llenas, una de vino tinto y otra de vino blanco; la bodega tenía cuatro ventanas al nivel del suelo exterior, a los cuatro puntos cardinales del viento Norte, Sur, Este y Oeste.


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32 págs. / 56 minutos.
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Publicado el 29 de agosto de 2019 por Edu Robsy.


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