Texto: La Noche
de Rosario de Acuña


Cuento


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La Noche

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Fragmento de La Noche

La noche es algo más que vuestras horas de error y de torpezas; la noche es algo más que ese espasmo calenturiento que os anima y que, como toda fiebre, vive a fuerza de matar; la noche es mucho más que ese ideal de pasiones sensuales que conturba vuestra imaginación con la pintura de monstruosas quimeras, puesto que os ofrece el placer en la orgía, en el lúbrico amor, en las emociones prostituidas.

La noche cae, cae como un capuz de azules crespones sobre la radiante atmósfera encendida por los rayos del sol, y, lentamente, llena de majestad y de dulzura, va sumiendo en el silencio vuestro mundo, ávido de buscar en ella el olvido, el descanso y la paz.

La noche baja sobre nuestra frente para que suba al cielo nuestro pensamiento; oscurece lo mortal e ilumina lo eterno; da el reposo a la vida y ofrece el movimiento al alma. La noche es antro de tinieblas sombrías para nuestra carne y camino fulgurante de luces para nuestro espíritu; la noche arranca de nuestro corazón toda la vehemencia impetuosa de las pasiones humanas, y enciende en nuestro cerebro la serena y amorosa contemplación de todas las grandezas divinas. Nada se opone, durante la noche, al paso libre del pensamiento a través de la eternidad. El rumor de la hoja que se desprende del árbol y con áspero crujido rueda entre el polvo; el suave pío del ave que sueña con los gorjeos del nuevo día; el roce del gusano que se arrastra para buscar el rincón que ha de servirle para su cuna de mariposa; la gota de agua que no pudo secar el fuego del sol y se desmenuza al resbalar sobre la roca, el negruzco contorno del horizonte que, bien sea llano o montuoso, poblado o yermo, no aparece sino como indeterminado paisaje: todos los rumores, todos los matices de la noche sirven para hacer más profundo el silencio, más tranquila la soledad, más opaca la sombra, más sutil el pensamiento, más puro el amor, más severa la conciencia.


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5 págs. / 8 minutos.
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Publicado el 29 de agosto de 2019 por Edu Robsy.


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