Prefacio de Caxton a la edición de 1485
Después que hube terminado y dado fin a diversas historias, así de meditación como de hechos históricos y mundanos de grandes conquistadores y príncipes, y también a ciertos libros de ejemplos y de doctrina, muchos nobles y diversos gentileshombres de este reino de Inglaterra vinieron a demandarme, muchas y frecuentes veces, cómo era que no había hecho e impreso la noble historia del Santo Grial, y del más nombrado rey cristiano, primero y principal de los tres mejores cristianos y dignos, el rey Arturo, el cual debería ser recordado entre nosotros los ingleses antes que ningún otro rey cristiano.
Pues es notoriamente sabido en el mundo universo que son nueve los dignos y mejores que ha habido nunca, que son, a saber, tres paganos, tres judíos y tres cristianos. En cuanto a los paganos, vivieron antes de la Encarnación de Cristo, y se llamaban, el primero Héctor de Troya, cuya historia nos ha llegado en verso y en prosa; el segundo, Alejandro el Grande; y el tercero, Julio César, emperador de Roma, cuyas historias son bien conocidas y sabidas. En cuanto a los tres judíos, vivieron también antes de la Encarnación de Nuestro Señor; de éstos el primero fue el duque Josué, que condujo a los hijos de Israel a la tierra de promisión; el segundo, David, rey de Jerusalén; y el tercero, Judas Macabeo; de estos tres la Biblia refiere todas sus nobles historias y hechos. Y desde dicha Encarnación ha habido tres nobles cristianos admitidos y puestos en el mundo universo entre los nueve mejores y dignos, de los que fue primero el noble Arturo, cuyos nobles hechos tengo propósito de escribir en este presente libro que aquí sigue. El segundo fue Carlomagno, o Carlos el Grande, del que se tiene historia en muchos lugares en francés y en inglés; y el tercero y último fue Godofredo de Bouillon, de cuyos hechos y vida he hecho yo un libro para el excelente príncipe y rey de nob
