Libro gratis: No Dejar Solo a Ningún Hombre
de Miguel Hernández


    Sin votos


Artículo, crónica


0


No Dejar Solo a Ningún Hombre

Breve crónica de guerra

El poeta recuerda un hecho concreto de su participación en la guerra y el hombre bajo el que servía.


Leer en línea

Descargar PDF

Descargar ePub

Descargar Kindle

Edición dislexia

Enviar a Kindle

Enviar a Pocketbook

Regalar ebook

Edición física

Denunciar libro


Fragmento de «No Dejar Solo a Ningún Hombre»

Al embestir el fascismo contra el pueblo español, el «Campesino» cogió un fusil de un manotazo y subió al Guadarrama a contener la vergonzosa embestida. Lanzaba bombas, disparaba, no dormía, organizaba grupos de milicianos, y con ellos avanzaba por los barbechos, moviendo mucho polvo, para que los fascistas creyeran que se acercaban ejércitos numerosos. Fue herido una vez, dos veces, varias veces. No abandonaba su puesto, se negaba ser llevado al hospital en la camilla, secaba sus heridas al sol de las trincheras. Yo le he visto constantemente plantarse ante los tanques enemigos y detenerlos, destrozados, en su carrera. De miliciano que era ha llegado a ser uno de los principales jefes del Ejército popular. Es un militar intuitivo, que, ayudado por su conocimiento de la topografía de España, que ha recorrido palmo a palmo en su oficio de constructor de carreteras, sale victorioso de los combates. En los momentos difíciles, cuando el ánimo de los combatientes desfallece, surge el «Campesino», con voz emocionada y rotunda, una bomba, una pistola y una cara de comerse el mundo sobre las trincheras, y los fusiles marchitos recobran su gallardía fiera, y los movimientos contra el enemigo tiene efectos mortales y aplastantes. Apenas duerme; come con una mano y dispara con la otra; truena y relampaguea contra los cobardes, los retrasados y los bribones. Tiene una palabra que quema, unos ojos que petrifican y una barba revuelta y negra, que mete para convencer, en todas las bocas, y que es el terror de moros y alemanes. A su alrededor, contagiados de su fortaleza, su valor y su fe en la victoria del pueblo, se mueven varios millares de hombres, y van y avanzan donde él ordena, y les llena de orgullo caer a su lado heridos o muertos. Uno de ellos ha llegado a gritar, con la boca destrozada por una bala explosiva, a punto de callarse para siempre: «¡Viva el Campesino!».


3 págs. / 5 minutos.
14 visitas.
Publicado el 30 de enero de 2026 por Edu Robsy.


Valoraciones


Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


Para valorar «No Dejar Solo a Ningún Hombre» es necesario identificarse en textos.info.


Libros más populares de Miguel Hernández

11 libros publicados.


Ver todos los libros