Textos por orden alfabético | pág. 87

Mostrando 861 a 870 de 8.911 textos.


Buscador de títulos

8586878889

Convivio

Dante Alighieri


Filosofía


Tratado primero

I

Como dice el filósofo al principio de la primera filosofía, todos los hombres, por naturaleza, desean saber. La razón de lo cual puede ser el que toda cosa impulsada por providencia de su propio natural, inclínase a su perfección; de aquí que, pues la ciencia es la última perfección de nuestra alma, y en ella reside nuestra última felicidad, todos, por naturaleza, a desearla estamos sujetos. En verdad, muchos están privados de esta nobilísima perfección, por diversas causas, que dentro del hombre y fuera de él le apartan del hábito de la ciencia.

Dentro del hombre puede haber dos defectos o impedimentos: uno, por parte del cuerpo; el otro, por parte del alma. Por parte del cuerpo lo hay cuando las partes están indebidamente dispuestas, así que nada puede percibir, como son los sordos, mudos y sus semejantes. Por arte del alma lo hay cuando la malicia vence en ella, de modo que da en seguir viciosos deleites, en los cuales tanto engaño recibe, que por ellos tiene por vil toda otra cosa.

Fuera del hombre, pueden ser asimismo comprendidas dos causas, una de las cuales es inductora de necesidad, la otra de pereza. La primera son las atenciones familiares y civiles, que necesariamente sujetan al mayor número de los hombres, de modo que no pueden permanecer en ocio de especulación. La otra es el defecto del lugar donde la persona ha nacido y se ha criado, pues a veces estará, no solamente privada de todo estudio, sino lejos de gente estudiosa.


Leer / Descargar texto

Dominio público
223 págs. / 6 horas, 31 minutos / 722 visitas.

Publicado el 30 de junio de 2018 por Edu Robsy.

Coplas por la Muerte de su Padre

Jorge Manrique


Poesía


1

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

2

Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio
porque todo ha de pasar
por tal manera.

3

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

4

Dejo las invocaciones
de los famosos poetas
y oradores;
no curo de sus ficciones,
que traen yerbas secretas
sus sabores;
A aquél sólo me encomiendo,
aquél sólo invoco yo
de verdad,
que en este mundo viviendo
el mundo no conoció
su deidad.

5

Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.

6

Este mundo bueno fue
si bien usáramos de él
como debemos,
porque, según nuestra fe,
es para ganar aquél
que atendemos.
Aun aquel hijo de Dios,
para subirnos al cielo
descendió
a nacer acá entre nos,
y a vivir en este suelo
do murió.


Leer / Descargar texto


5 págs. / 9 minutos / 888 visitas.

Publicado el 16 de mayo de 2016 por Edu Robsy.

Corán

Mahoma


Religión


SURA 1. EXORDIO (AL FATÍHA)

El capítulo de apertura del Sagrado Corán. Revelado antes de la Hégira.

Esta sura tiene 7 aleyas.

1. ¡En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso!

2. Alabado sea Dios, Señor del universo,

3. el Compasivo, el Misericordioso,

4. Dueño del día del Juicio,

5. A Ti solo servimos y a Ti solo imploramos ayuda.

6. Dirígenos por la vía recta,

7. la vía de los que Tú has agraciado, no de los que han incurrido en la ira, ni de los extraviados.

SURA 2. LA VACA (AL BACARA)

Revelado después de la Hégira. Esta sura tiene 286 aleyas.

¡En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso!

1. Alm.

2. Ésta es la Escritura, exenta de dudas, como dirección para los temerosos de Dios,

3. que creen en lo oculto, hacen la oración y dan limosna de lo que les hemos proveído.

4. creen en lo que se te ha revelado a ti y antes de ti, y están convencidos de la otra vida.

5. Ésos son los dirigidos por su Señor y ésos los que prosperarán.

6. Da lo mismo que adviertas o no a los infieles: no creen.

7. Dios ha sellado sus corazones y oídos; una venda cubre sus ojos y tendrán un castigo terrible.

8. Hay entre los hombres quienes dicen: «Creemos en Dios y en el último Día», pero no creen.

9. Tratan de engañar a Dios y a los que creen; pero, sin darse cuenta, sólo se engañan a sí mismos.

10. Sus corazones están enfermos y Dios les ha agravado su enfermedad. Tendrán un castigo doloroso por haber mentido.

11. Cuando se les dice: «¡No corrompáis en la tierra!», dicen: «Pero ¡si somos reformadores!»

12. ¡No son ellos, en realidad, los corruptores? Pero no se dan cuenta.


Información texto

Protegido por copyright
440 págs. / 12 horas, 50 minutos / 396 visitas.

Publicado el 31 de octubre de 2017 por Edu Robsy.

Corazón

Edmundo de Amicis


Novela, Diario


Advertencia del autor

El presente libro se halla especialmente dedicado a los chicos de nueve a trece años de las escuelas elementales, pudiéndose titular HISTORIA DE UN CURSO ACADÉMICO, ESCRITA POR UN ALUMNO DE TERCERA, EN UNA ESCUELA MUNICIPAL DE ITALIA.

Al decir escrita por un alumno, no quiero dar a entender que haya redactado la obra tal cual sale a luz, sino que el escolar iba anotando en un cuaderno, a su manera, lo que había visto, oído, pensado en las aulas y fuera de ellas, mientras que su padre al fin de año corrigió este DIARIO, procurando no alterar lo esencial de aquellas impresiones, en cuanto fué posible. Cuatro años después, el estudiante, ya en el Colegio Secundario, leyó de nuevo el manuscrito, añadió o suprimió algo que a su juicio no era fiel trasunto del pasado, y así se da a la estampa.

Ahora, niños y jóvenes: leed estas páginas; que espero os interesen, y cuya lectura confío que os será saludable.

Octubre

El primer día de escuela

Lunes 17


Leer / Descargar texto

Dominio público
274 págs. / 7 horas, 59 minutos / 3.790 visitas.

Publicado el 1 de marzo de 2017 por Edu Robsy.

Corazón

Alejandro Larrubiera


Cuento


I

Terminada la carrera de ciencias en la Universidad de Berlín, no quiso el doctor Franz ser uno de esos sabios de biblioteca, pobres folicularios que no saben de la vida más allá de lo que buenamente les cuentan sus libracos. Estudiar la naturaleza en todas sus manifestaciones, exhumar el recuerdo de pasados tiempos, contemplar de cerca tanta y tanta grandeza como yace olvidada entre el polvo del tiempo y el polvo del olvido, esos eran los propósitos del joven y rico doctor alemán.

Visitó el Egipto, primitiva cuna de la civilización, pudo desenmarañar los signos de su escritura ideográfica esculpidos en las suntuosas moles de granito de sus tumbas faraónicas, y quedó sorprendido del espíritu ferviente de aquellos hombres que se construían para la eternidad palacios gigantescos; en Oriente leyó en los artísticos ladrillos de sus pagodas y mezquitas las máximas del Alcorán y cuanto la fantasía de los pueblos árabes ha producido; Persia, Asiria y la Media descubriéronle los secretos del poderío de sus imperios en los enrevesados ideogramas de su escritura cuneiforme; pero estos conocimientos no tenían para el doctor otro interés que el de aumentar su cultura; no le llevaban á ningún fin práctico.

Imbuido por una filosofía extraña á toda escuela conocida, Franz quiso descubrir el logos, el verbo, palabra ó signo de un algo que él no había encontrado en ningún códice ni en incunable alguno, pero que debía existir. La mitología pagana describe con el más seductor de los optimismos las fuentes de salud que por siempre conservaban incólume la hermosa juventud del cuerpo á los que bebían de su agua milagrosa.


Leer / Descargar texto

Dominio público
6 págs. / 11 minutos / 72 visitas.

Publicado el 19 de septiembre de 2022 por Edu Robsy.

Corazón Doble

Marcel Schwob


Cuento


PREFACIO

1

La vida humana as interesante en primer lugar per sí misma; pero si el artista no quiere representar una abstracción, tiene que ubicarla en el medio que le corresponde. Todo organismo consciente posee profundas raíces personales; pero la sociedad ha desarrollado en él tantas funciones heterogéneas que sería imposible cortar esos miles de conductos por los cuales se nutre sin provocar su muerte. En el individuo existe un instinto egoísta de conservación; también la necesidad de los otros seres, entre los que se mueve.

El corazón del hombre es doble; el egoísmo es en él la contrapartida de la caridad; el individuo es la contrapartida de las masas; para su conservación, el ser cuenta con el sacrificio de los demás; los polos del corazón se hallan en el fondo del yo y en el fondo de la humanidad.

Así el alma va de un extremo al otro de la expansión de su propia vida a la de la vida de todos. Pero hay un camino que recorrer para llegar a la piedad, y este libro se propone marcar sus etapas.

El egoísmo vital experimenta temores personales: es el sentimiento que llamamos TERROR. El día en que el individuo llega a concebir en los otros seres los mismos temores que le atormentan, interpreta exactamente sus relaciones con la sociedad.

Pero la marcha del alma por el camino que lleva del error a la piedad, es lenta y difícil.


Información texto

Protegido por copyright
195 págs. / 5 horas, 42 minutos / 215 visitas.

Publicado el 28 de marzo de 2017 por Edu Robsy.

Corazón y Ciencia

Wilkie Collins


Novela


A Sarony (de Nueva York)
Artista, fotógrafo y buen amigo.

Libro I

Capítulo I

El siglo XIX, viejo y ya cansado, se encaminaba hacia sus últimos veinte años de vida.

Hacia las dos de la tarde, Ovid Vere (del Colegio Real de Médicos), de pie frente a la ventana de su consulta en Londres, miraba hacia la calle, tranquila y polvorienta bajo el sol estival.

Había recibido una advertencia que debe de resultar familiar a los hombres ajetreados de nuestro tiempo: los síntomas que delatan un carácter alterado y que aconsejan reposo tras un exceso de trabajo. Con una próspera carrera ante sí (y a sus escasos treinta y un años de edad), se había visto obligado a pedir a un compañero que se hiciera cargo de su consulta, y a dar a su cerebro, que tanto había fatigado, un descanso que habría de prolongarse durante los meses posteriores. Para el día siguiente tenía previsto embarcarse rumbo al Mediterráneo en el yate de un amigo.

Hombre activo, dedicado en cuerpo y alma a su profesión, no era alguien dotado de la feliz habilidad de saber entregarse al instante a una existencia ociosa. Para Ovid, el mero acto de mirar por la ventana, y preguntarse, qué hacer a continuación, representaba más de lo que podía soportar.

Se volvió hacia su mesa de trabajo. Si estuviera casado, su mujer le habría recordado que, en las presentes circunstancias, no había nada en común entre él y la mesa. Pero ya que se encontraba privado de superintendencia conyugal, se rebelaba contra sus propias reglas. Su mano inquieta abrió un cajón, y tomó un trabajo de medicina escrito de su puño y letra. «Sin duda —pensó— puedo terminar un capítulo antes de hacerme a la mar mañana».


Información texto

Protegido por copyright
447 págs. / 13 horas, 2 minutos / 95 visitas.

Publicado el 2 de febrero de 2017 por Edu Robsy.

Corbacho

Alfonso Martínez de Toledo, Arcipreste de Talavera


Tratado, Religión, Ética


Prólogo

Jesús

Libro compuesto por Alfonso Martínez de Toledo Arcipreste de Talavera en edad suya de cuarenta años, acabado a quince de marzo, año del nacimiento del Nuestro Salvador Jesucristo de mil cuatrocientos treinta y ocho años. Sin bautismo sea por nombre llamado Arcipreste de Talavera dondequiera que fuere llevado.

En el nombre de la santa trinidad, padre, hijo y espíritu santo, tres personas y un solo Dios verdadero, hacedor, ordenador y componedor de todas las cosas, sin el cual cosa ni puede ser bien hecha, ni bien dicha, comenzada, mediada ni finalizada, habiendo por medianera, intercesora y abogada a la humilde sin mancilla virgen Santa María. Por ende, yo, Martín Alfonso de Toledo, bachiller en decretos, arcipreste de Talavera, capellán de nuestro señor el rey de Castilla don Juan —que Dios mantenga por luengos tiempos y buenos— aunque indigno propuse de hacer un compendio breve en romance para información algún tanto de aquellos que les pluguiere leerlo, y leído retenerlo, y retenido, por obra ponerlo; especialmente para algunos que no han hollado el mundo ni han bebido de sus amargos brebajes ni han gustado de sus viandas amargas, que para los que saben y han visto, sentido y oído no lo escribo ni digo, que su saber les basta para defenderse de las cosas contrarias. Y va en cuatro principales partes dividido: en la primera hablaré de reprobación de loco amor. Y en la segunda diré de las condiciones algún tanto de las viciosas mujeres. Y en la tercera proseguiré las complexiones de los hombres (cuáles son o qué virtud tienen para amar o ser amados). En la cuarta concluiré reprobando la común manera de hablar de los hados, venturas, fortunas, signos y planetas, reprobada por la santa madre iglesia y por aquellos en que Dios dio sentido, seso y juicio natural, y entendimiento racional. Esto por cuanto algunos quieren decir que si amando pecan que su hado o ventura se lo procuraron.


Leer / Descargar texto

Dominio público
233 págs. / 6 horas, 48 minutos / 358 visitas.

Publicado el 19 de diciembre de 2021 por Edu Robsy.

Corilla

Gérard de Nerval


Teatro


Personajes

FABIO
MARCELLI
MAZETTO, mozo de teatro
CORILLA, prima donna

El bulevar de Santa Lucía, en Nápoles, cerca de la Ópera.

Corilla

Fabio, Mazetto

FABIO. Si me engañas, Mazetto, estás haciendo un triste oficio…

MAZETTO. El oficio no es mejor; pero le sirvo fielmente. Vendrá esta noche, le digo; ha recibido sus cartas y sus ramos.

FABIO. ¿Y la cadena de oro, y el broche de piedras finas?

MAZETTO. No debe usted dudar de que le hayan llegado también, y tal vez las reconocerá usted en su cuello y en su cintura; sólo que la forma de esas joyas es tan moderna, que no ha encontrado todavía ningún papel en el que pudiese llevarlas como parte de su traje.

FABIO. Pero ¿me ha visto tan siquiera? ¿Me ha notado en el lugar donde estoy sentado todas las noches para admirarla y aplaudirla, y puedo pensar que mis regalos no serán la única causa de su decisión?

MAZETTO. ¡Bah, señor!, lo que usted ha dado no es nada para una persona de esos vuelos; y en cuanto se conozcan ustedes mejor, le responderá con algún retrato rodeado de perlas que valdrá el doble. Lo mismo digo de los veinte ducados que me ha entregado usted ya, y de los otros veinte que me ha prometido en cuanto tenga usted la seguridad de su primera cita; no es más que dinero prestado, ya se lo he dicho, y le volverán un día con grandes intereses.

FABIO. Hombre, no espero nada de eso.

MAZETTO. No, señor, tiene usted que saber con qué gente trata, y que, lejos de arruinarse, está usted aquí en el verdadero camino de hacer fortuna; sírvase pues hacerme efectiva la suma convenida, porque me veo obligado a ir al teatro para cumplir mis funciones de cada noche.

FABIO. ¿Pero por qué no ha dado respuesta, y no ha señalado una cita?


Información texto

Protegido por copyright
18 págs. / 32 minutos / 84 visitas.

Publicado el 2 de julio de 2018 por Edu Robsy.

Coriolano

William Shakespeare


Teatro, Tragedia


DRAMATIS PERSONAE

Cayo MARCIO, después Cayo Marcio CORIOLANO
TITO Larcio, general en guerra con los volscos
COMINIO, general en guerra con los volscos
MENENIO Agripa, amigo de Coriolano
SICINIO Veluto, tribuno del pueblo
Junio BRUTO, tribuno del pueblo
El JOVEN MARCIO, hijo de Coriolano
Un HERALDO romano
NICANOR, un romano
Tulo AUFIDIO, general de los volscos
LUGARTENIENTE de Aufidio
CONSPIRADORES con Aufidio
ADRIANO, un volsco
VOLUMNIA, madre de Coriolano
VIRGILIA, esposa de Coriolano
VALERIA, amiga de Virgilia
Senadores romanos y volscos, patricios, ediles, lictores, soldados, ciudadanos, mensajeros, sirvientes y otros acompañantes

Escena: Roma y sus alrededores; Corioles y sus alrededores; Ancio

PRIMER ACTO

ESCENA I

Calle de Roma. Entra un grupo de ciudadanos amotinados
con palos, garrotes y otras armas.

CIUDADANO PRIMERO Antes de que sigamos adelante, déjenme hablar.

TODOS Habla, habla.

CIUDADANO PRIMERO ¿Están todos resueltos a morir más que a perecer de hambre?

TODOS ¡Resueltos! ¡Resueltos!

CIUDADANO PRIMERO Primero, ya saben que Cayo Marcio es enemigo principal de la gente.

TODOS ¡Lo sabemos! ¡Lo sabemos!

CIUDADANO PRIMERO Matémoslo, y tendremos grano al precio que nos conviene. ¿Hay veredicto?

TODOS No se hable más de ello. Que se haga. ¡Vamos, vamos!

CIUDADANO SEGUNDO Una palabra, buenos ciudadanos.


Información texto

Protegido por copyright
95 págs. / 2 horas, 47 minutos / 1.336 visitas.

Publicado el 22 de febrero de 2017 por Edu Robsy.

8586878889