Textos más populares esta semana de Anónimo | pág. 2

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autor: Anónimo


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Romancero Selecto del Cid

Anónimo


Poesía, Romance


Prólogo

I

La historia literaria nos señala, como objeto de incomparable nombradía, á los héroes que ocupan el primer lugar en las grandes y poco numerosas epopeyas, hijas legítimas del genio de un pueblo. Al retratar el poeta venusino, y por cierto con colores nada halagüeños, el carácter de Aquiles, no encuentra epiteto que mejor le cuadre que el de celebrado (honoratum). Igual calificativo pudiera aplicarse á los dos héroes predilectos de las tradiciones heróicas de Francia y España. «El Cid, dice el docto Puymaigre, es tan popular allende los Pirineos, como aquende lo fué Roldán.» Y, en verdad, si el nombre del paladín francés traspasó inmediatamente los linderos de su tierra natal, y se extendió por dilatadísimas comarcas, los españoles han recordado el del héroe de Vivar con sin igual perseverancia, y ni un solo día ha dejado de ser proverbial y propuesto como dechado de guerreros y patricios.

Rodrigo ó Rúy Díaz el de Vivar, llamado también el Castellano y el Campeador y más comunmente el Cid (nombre de origen arábigo que significa Señor), hijo de Diego Laynez, descendiente del juez de Castilla Laín Calvo, nació en Burgos ó en la próxima aldea de Vivar á mediados del siglo XI. Hubo de figurar ya en los últimos tiempos del primer Fernando. Le armó caballero y le nombró su alférez Sancho II, á quien, después de la batalla de Golpejares, aconsejó el Cid que atacase al victorioso y ya descuidado ejército de su hermano Alfonso VI de León. Consta que venció en singular batalla á un sarraceno y á un pamplonés. Acaso ya por entonces casó con doña Jimena, hija del conde de Oviedo.


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108 págs. / 3 horas, 9 minutos / 268 visitas.

Publicado el 12 de marzo de 2022 por Edu Robsy.

La Canción de Rolando

Anónimo


Poema épico


I

El rey Carlos, nuestro emperador, el Grande, siete años enteros permaneció en España: hasta el mar conquistó la altiva tierra. Ni un solo castillo le resiste ya, ni queda por forzar muralla, ni ciudad, salvo Zaragoza, que está en una montaña. La tiene el rey Marsil, que a Dios no quiere. Sirve a Mahoma y le reza a Apolo. No podrá remediarlo: lo alcanzará el infortunio.

II

El rey Marsil se encuentra en Zaragoza. Se ha ido hacia un vergel, bajo la sombra. En una terraza de mármoles azules se reclina; son más de veinte mil en torno a él. Llama a sus condes y a sus duques:

—Oíd, señores, qué azote nos abruma. El emperador Carlos, de Francia, la dulce, a nuestro país viene, a confundirnos. No tengo ejército que pueda darle batalla; para vencer a su gente, no es de talla la mía. Aconsejadme, pues, hombres juiciosos, ¡guardadme de la muerte y la deshonra!

No hay infiel que conteste una palabra, salvo Blancandrín, del castillo de Vallehondo.

III

Entre los infieles, Blancandrín es juicioso: por su valor, buen caballero; por su nobleza, buen consejero de su señor. Le dice al rey:


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Dominio público
100 págs. / 2 horas, 55 minutos / 983 visitas.

Publicado el 8 de enero de 2018 por Edu Robsy.

Poema de Gilgamesh

Anónimo


Poema épico, epopeya


Tablilla I. La llegada de Enkidu

Prólogo y peán. El rey Gilgamesh tiraniza al pueblo de Uruk, que se queja a los dioses. Para desviar sus energías sobrehumanas, los dioses crean a su homólogo, el salvaje Enkidu, que es criado por los animales salvajes. Enkidu es descubierto por un cazador, que le hace salir de la manada utilizando como señuelo a una prostituta. La ramera le enseña sus artes y le propone llevarle a Uruk, donde Gilgamesh lo ha visto en sueños.

El que ha visto lo Profundo, los cimientos del país,
[que] conocía…, era sabio en todas las cosas.
[Gilgamesh, que] vio lo Profundo, los cimientos del país,
[que] conocía…, era sabio en todas las cosas.
[Él] … en todas partes…

Y [aprendió] de todas las cosas la suma de la sabiduría.
Vio lo que era secreto, descubrió lo que estaba oculto, volvió a traer un relato de antes del Diluvio.
Recorrió un largo camino, estaba fatigado, halló la paz,
y fijó todos sus trabajos en una tablilla de piedra.

Construyó la muralla de Uruk la Cercada,
de la santa Eanna, el almacén sagrado.
Mira su muralla como una hebra de lana,
Ve su parapeto que nadie ha podido copiar.
Sube por la escalera de una época pasada,

acércate a Eanna, sede de Ishtar la diosa,
que ningún rey posterior pudo nunca copiar.
Sube a la muralla de Uruk y anda por ella.
Inspecciona sus cimientos, examina los ladrillos.
¿No fueron sus ladrillos cocidos en un horno?


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73 págs. / 2 horas, 9 minutos / 3.611 visitas.

Publicado el 2 de noviembre de 2017 por Edu Robsy.

Comentarios de la Guerra de España

Anónimo


Historia


I. Vencido Farnaces y reconquistada el África, los que escaparon de aquellas derrotas entraron en España con Cn. Pompeyo el mozo, el cual apoderado de la provincia Ulterior, mientras César se detenía repartiendo premios en Italia, empezó a encomendarse a la fidelidad de algunas ciudades, para adquirir más fácilmente tropas con que hacer resistencia. Habiendo, pues, juntado un mediano ejército, parte por ruegos y parte por fuerza, se dio a destruir la provincia. En este estado unas ciudades le enviaban socorros voluntariamente, otras por el contrario le cerraban las puertas. De las cuales si tomaba algunas por fuerza y en ellas encontraba algún ciudadano que hubiese hecho buenos servicios a su padre Cn. Pompeyo, y fuese hombre rico, al instante se le forjaba una causa para quitarle del medio y hacer a su riqueza presa de malvados. Ganando a sus contrarios con algunos provechos de esta clase, cada día se aumentaban más sus tropas; y por lo mismo las ciudades opuestas pedían con continuos correos a la Italia que se acudiese a su socorro.


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27 págs. / 47 minutos / 505 visitas.

Publicado el 27 de octubre de 2017 por Edu Robsy.

Prevención del delito

Anónimo


Prevención, delito


La inseguridad ciudadana es un fenómeno que afecta profundamente el bienestar y la calidad de vida de las comunidades, en este contexto, la prevención del delito se presenta como una estrategia esencial para combatir este problema, abordando no solo las consecuencias inmediatas del crimen, sino también sus raíces y factores subyacentes, lo que implica medidas y políticas que buscan reducir la incidencia delictiva mediante la identificación y eliminación de las causas que propician el comportamiento criminal.

A través del presente capítulo se analizarán aspectos de suma importancia para la prevención de la violencia y delincuencia, dentro de los cuales y, quizá el más importante, la prevención social y la participación ciudadana, lo que implica una cooperación entre los miembros de la sociedad, así como la participación de las fuerzas públicas en cuanto al cuidado y prevención de los intereses sociales, máxime en temas de protección ciudadana. Así también, se expondrá la necesidad de incorporar una la cultura del riesgo para mitigar e identificar amenazas, para lo que se requiere adoptar estrategias claras de previsión (predecir hechos inminentes) y prevención (evitar y disminuir hechos contingentes).


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22 págs. / 40 minutos / 53 visitas.

Publicado el 18 de abril de 2025 por Aquaneix.

Seguridad Ciudadana

Anónimo


Seguridad, población, México


El derecho humano a la seguridad ciudadana es una necesidad imperante para toda sociedad, que se encuentra reconocido en diversas normas jurídicas tanto nacionales como internacionales; este derecho implica que todas las personas deben vivir en un entorno seguro y protegido, delegando al Estado la responsabilidad de garantizar dicha protección, sin embargo, en los casos en los que el Estado, por diversas situaciones, no logra cumplir con esta obligación, se ha implementado la participación de los particulares para coadyuvar en el logro de dicho objetivo, de donde surge la hibridación para lograr la seguridad ciudadana.

Este modelo de hibridación surge del hecho de que, tradicionalmente, la protección ciudadana ha sido una función exclusiva del Estado, el cual se encuentra encargado de proteger a la población en general, mediante fuerzas policiales y diversas instituciones, no obstante, en los últimos años ha tenido mayor auge la participación de entidades privadas en la provisión de los servicios de seguridad, con el fin de tener un servicio más eficaz y, con base en el marco jurídico vigente, respetuosa de los derechos humanos.


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34 págs. / 1 hora / 52 visitas.

Publicado el 18 de abril de 2025 por Aquaneix.

Cantar de los Nibelungos

Anónimo


Poema épico


Canto I. El sueño de Crimilda

Las tradiciones de los antiguos tiempos nos refieren maravillas, nos hablan de héroes dignos de alabanza, de audaces empresas, de fiestas alegres, de lágrimas y de gemidos. Ahora podréis escuchar de nuevo la maravillosa historia de aquellos guerreros valerosos.

Vivía en Borgoña una joven tan bella, que en ningún país podría encontrarse otra que la aventajara en hermosura. Se llamaba Crimilda y era una hermosa mujer: por su causa muchos héroes debían perder la vida.

Muchos valientes guerreros se atrevían a pretenderla en mente, como se debe hacer con una virgen digna de amor; nadie la odiaba. Su noble cuerpo era notablemente bello, y las cualidades de aquella joven hubieran sido ornamento de cualquier mujer

La guardaban tres poderosos reyes, nobles y ricos; Gunter y Gernot, guerreros ilustres, y él joven Geiselher, un guerrero distinguido. La joven era hermana de ellos y sus mayores tenían que cuidarla.

Estos príncipes eran buenos y descendían de muy ilustre linaje: héroes probados, eran sumamente fuertes y de una audacia extraordinaria. El país a que pertenecían se llamaba Borgoña y habían realizado prodigios de valor en el reino de Etzel.

En el tiempo de su poder, habitaban en Worms, sobre el Rhin: muchos nobles y valientes caballeros les sirvieron con honor hasta su muerte, mas perecieron tristemente a causa de los celos de dos notables mujeres.

Uta, se llamaba su madre, reina poderosa; y el padre Dankrat, que al morir les dejara una cuantiosa herencia, estaba dotado de grandísima fuerza; también en su juventud había conquistado inmarcesible gloria.

Como he dicho ya, los tres reyes eran valerosos, por lo que tenían a su servicio los mejores guerreros de que se había oído hablar, todos muy vigorosos y sumamente intrépidos en el combate.


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262 págs. / 7 horas, 39 minutos / 928 visitas.

Publicado el 26 de febrero de 2018 por Edu Robsy.

El Cuento del Cortador de Bambú

Anónimo


Cuento


1. Nacimiento de Kaguyahime

Hace ya mucho tiempo, había un viejo cortador de bambú. Andaba por los campos y montes cortando bambúes para los más diversos usos. Se llamaba Sanuki no Miyatsuko. Un día, encontró un bambú cuyo pie resplandecía. Intrigado, el viejo se aproximó y vio que la luz provenía del interior de una sección del tronco. Al cortarlo, halló a un ser humano del tamaño de tres pulgadas sentado con una gracia sin igual. El viejo cortador dijo así:

—Ya que te encuentras dentro del bambú que veo cada mañana y cada tarde, queda claro que estás destinada a ser mi hija.

Y se la llevó a casa en la palma de la mano. La confió a su anciana mujer para que la criara. Su encanto era infinito. Como era tan pequeña, la cuidaron metida en una cesta de bambú.

El viejo cortador de bambú seguía cortando bambúes, pero desde que halló a la niña, empezó a encontrar bambúes con oro dentro de cada sección. Así se fue haciendo rico poco a poco.

La niña, a medida que la alimentaban, se la veía crecer, y al cabo de tres meses era ya tan alta como un adulto. De manera que le organizaron la ceremonia de recoger el cabello en lo alto y la vistieron de mayor. La cuidaban con gran amor y nunca le dejaban salir de detrás de los visillos. No había belleza comparable a la suya en el mundo y todos los rincones de la casa estaban llenos de la luminosidad de su hermosura. Si el viejo se encontraba mal, se ponía bien al verla. Si estaba enfadado por algo, se le pasaba.


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37 págs. / 1 hora, 4 minutos / 426 visitas.

Publicado el 21 de julio de 2018 por Edu Robsy.

Comentarios de la Guerra de África

Anónimo


Historia


I. Por sus marchas contadas, sin intermisión alguna, llegó César a Lilibeo a 19 de diciembre; y desde luego manifestó su deseo de embarcarse, no teniendo más que una legión recién levantada y apenas seiscientos caballos. Puso su tienda junto a la misma orilla del mar, de suerte que casi la batían las olas, y esto con el fin de que nadie esperase detención y todo el mundo estuviese pronto cada día y a cada hora para la salida. No logró en aquellos días buen tiempo para hacerse a la vela, pero, sin embargo, tenía las tropas y remeros a bordo, por no perder cualquiera ocasión de hacerse a la mar; especialmente porque le avisaban de la provincia, que eran muchas las tropas de los enemigos, infinita la gente de a caballo, cuatro legiones del rey Juba, gran multitud de tropa ligera, diez legiones de Escipión, ciento veinte elefantes, y armadas muy numerosas. Mas no por eso se acobardaba, superior a todo con su valor y confianza. Entre tanto, se acrecentaba cada día el número de galeras, acudían muchas naves de transporte y venían a incorporársele más legiones de soldados bisoños, y entre ellas la quinta veterana y dos mil caballos.


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58 págs. / 1 hora, 41 minutos / 401 visitas.

Publicado el 27 de octubre de 2017 por Edu Robsy.

El Ogro y el Sufí

Anónimo


Cuento


El maestro sufí atravesaba solo una desolada región montañosa y de repente apareció frente a él un ogro, un vampiro gigante, el cual le dijo que iba a destrozarlo. El maestro dijo:

—Muy bien, prueba si quieres destrozarme, pero yo puedo vencerte, pues soy, en más sentidos de los que tú piensas, inmensamente poderoso.

—Tonterías –dijo el ogro—. Tú eres un maestro sufí interesado en cosas espirituales. Tú no puedes vencerme, pues yo cuento con la fuerza bruta, y soy treinta veces más grande que tú.

—Si deseas confrontar fuerzas, toma esta piedra y extrae líquido de ella –dijo el sufí.

Y alzó una piedra y se la entregó. El vampiro lo intentó varias veces sin obtener ningún resultado.

—Es imposible –dijo el ogro—, no hay agua en esta piedra, muéstrame tu si la hay.

Estaba casi oscuro, el maestro sufí tomó la piedra y la unió a un huevo que tenía en los bolsillos, apoyó las manos sobre la del ogro y exprimió el huevo. El vampiro—ogro quedó impresionado, porque muchos se impresionan por lo que no entienden.

—Debo pensar sobre esto, ven a mi cueva y te daré hospitalidad por esta noche.

El sufí fue con él a la cueva, que era inmensa. Se veían en ella las pertenencias de millares de victimas y era una caverna terrible. Acuéstate aquí a mi lado y duerme –dijo el ogro—, ya mañana sacaremos conclusiones.

Se acostó y se durmió inmediatamente.

El sufí presintió, lo que no era extraño viendo lo que le rodeaba, que el ogro lo traicionaría. Se levantó y se fue a cierta distancia, desde donde podía ver sin ser visto. Antes arregló la cama para que pareciera que aun estaba allí.

Entonces el ogro se despertó. Tomó un tronco y descargó siete terribles golpes al bulto en la cama. Luego se dio vuelta y siguió durmiendo.

El maestro volvió a la cama, se acostó y dijo al vampiro:


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1 pág. / 3 minutos / 266 visitas.

Publicado el 4 de octubre de 2020 por Edu Robsy.

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