Textos más populares este mes de Silverio Lanza disponibles | pág. 4

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autor: Silverio Lanza textos disponibles


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La Flor del Matutero

Silverio Lanza


Cuento


—Serrana, ponte el pañuelo,
que está la espiga de trigo
envidiosa de tu pelo.


—Miente, miente, pa jaserte de querer.


Si hubiera el mentir condena,
ya estaría en un presidio
el gachó que me camela.


—La jonjana pa el campo y jaz mutis, que te saco las cinco cuerdas.

—Pues si tu no cantas ni miquis; como no cante la agüela.

—Agüela, saque osté argo, asín que sean los posos.

—¡Ay, hijo, ni pa acompañar al grillo!

—Pues venga un pasito.

—Jamugas que me pusieran en la borrica y no levantaba yo los pies del suelo.

—Canta tú, pelmaso.

—Le voy á despavilar el insómnico á tu madre.

—Si no me duermo.

—Don Insónico lo ha mentao.

—Don Insónico es un bruto, mejorándote á ti.

—Vaya unos términos que te traes.

—Yo he dicho insómnico.

—¡Ay! si paese que te da hipo.

—¿Quién?

—Ese.

—Lo que tu buscas son dos gofetás.

—El Cid matando mujeres.


El Cid con tanto valor.


Pero ¿acompañas ó no acompañas?

—Si paeces un reuma que tan pronto da en un lao como en otro.

—Pues ya ves que salgo por jaleo.

—Pa la jorca debías de salir.


—No me quites la mirada.


—Y ahora por solea.

—Pues sígueme, hombre, que detrás del coche van los perros.

—Adiós, carretela.


—No me quites la mirada,
mira que me estás poniendo
como una cueva cerrada.


—Agüela, tápese usted la visión pa que no vea usted lo que va á pasar.

—¡Bah! La intensión no ha perdió á ninguna mujer.

—Pues por la intensión se condena.


—Por la intensión se condena,
yo me condeno al quererte,
porque mi intensión no es güena.


—La mía como er agua bendita.


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3 págs. / 6 minutos / 56 visitas.

Publicado el 28 de noviembre de 2021 por Edu Robsy.

La Competencia

Silverio Lanza


Cuento


¿Sabéis lo que es competencia judicial? ¿No habéis oído decir que tal juez no es competente y que deben pasarse los autos y la pieza P al juez Q? ¿No os han asegurado que el juez de aquí debe inhibirse en el asunto de aquel? Todo esto os parecerá extraño, porque si un juez sabe hacer justicia, lo natural es que la haga en cualquier perturbación del orden jurídico. (¡Vaya una frasecilla!) Pero no ocurre así, y es natural que no ocurra.

La competencia se hace manifiesta en muchas ocasiones, y, por consiguiente, es preciso legislar acerca de las competencias.

Recuerdo un caso que os hará comprensible la competencia.

En un pueblo que no cito, se celebraba la fiesta de San Dimas, patrón del citado pueblo.

Hubo gran función religiosa; y, terminada esta, los vecinos colocaron sus ofrendas en el altar mayor, con que este se lleno de monedas, aves, frutas, embutidos y algunas alhajas. Todos los objetos debían ser vendidos en subasta pública, ó sea reducidos á dinero, sistema que yo aplaudo, porque de algún medio han de valerse para poder comer esos infelices que pasan su juventud estudiando una carrera que luego les obliga á ser el motivo de todas las murmuraciones, á morirse de hambre y á soportar con paciencia que cuatro zoquetes logren economatos y canongías por la gratitud de una aristócrata penitente ó por las influencias afrodisiacas de una ama bien construida.

Quedó la iglesia desierta; cerróla el sacristán, y cuando, á las tres de la tarde, volvió á abrirla, hallóse con que San Dimas había desaparecido. Pero lo notable del caso es que se había marchado con la limosna.


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1 pág. / 2 minutos / 53 visitas.

Publicado el 28 de noviembre de 2021 por Edu Robsy.

¡Apaga!

Silverio Lanza


Cuento


Monólogo en un manicomio

Por supuesto, que si no fuera mirando que ese hombre está loco...

¡Y eso que se lo he contado! Mira que me iban á dar garrote. ¡Apaga, hombre! Mira que estaba en capilla; que tu no sabes eso, y hay que pasarlo para saberlo. Me dieron muy bien de comer; y, es claro, después me entro sueño; y me despierto, y miro, y veo las luces del altar, y me voy á la ventana, y nada; á obscuras. ¡Hay que saber lo que es el día cuando le van á uno á dar garrote! Y recé un poco y me volví á dormir. Y venga roncar; y me despierto, y lo mismo; las velas encendidas, pero el Sol, ¡no!

Y así fué pasando, hasta que me convencí de que no amanecía. Muchas luces de esta clase y de la otra; pero la del Sol, ¡quia!

Que mañana amanece, pues me ahorcan; que no amanece, pues sigo aquí.

Y ese bruto, dale con que hace buen Sol; y le digo: apaga esa luz, y nada. ¡Si creerá que va á engañar á la justicia! En fin, ¡quién hace caso de un loco!


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1 pág. / 1 minuto / 89 visitas.

Publicado el 28 de noviembre de 2021 por Edu Robsy.

La Verbena de San Juan

Silverio Lanza


Cuento


—¡Olé! ¡Viva la alegría! señor Rafael, tráigase usted la fuente de la plaza, echando vino.

—Ojo con emborracharse, que luego, á la noche, hay alguno que rompe tres primas sin haber templado.

—Aquí nadie se emborracha; el que lo hace, paga la convidada por todos.

—Mucho, mucho; muy bien dicho.

—¡Que se escriban esas palabras!

—Oye. ¿A quién le has oído tú eso?

—Al diputado.

—¡Bravo! ¡Bravo! Que haga el diputado.

—Figúrate que estás en las Cortes.

—Que se suba encima de la mesa.

—Escucha. Zurdo. ¿Cómo van vestidos los ministros?

—Si no me dejáis, no digo nada.—

—¡Silencio!

—Antes necesito beber un poco.

—Oye. ¿Los diputados beben vino?

—Estultus, como dice el sacristán. En Madrid, la gente gorda, bebe agua de Colonia.

—Menuda chispa tendrán los señoritos.

—Ca, hombre. Ahí tienes ese chistera con el color de restrojo lo mismo que un difunto. Parece un hombre porque lleva patillas y va muy tieso; el otro día le dieron aguardiente del bajo en casa del escribano; y, apenas lo cato, lloraba cada lagrimón más grande que el chico de mi hermana.

—Dicen que sabe mucho.

—No digo que no; pero ayer no sabía cuantos celemines tiene una fanega.

—Pues eso lo sabe todo el mundo.

EL maestro le dijo á mi madre que el tal señorito es mala persona, y que hay que vigilar á las mozas.,

—Leandro, eso va contigo. Desde que vino al pueblo anda detrás de Rosica.

—Ya sabe ella lo que tiene que hacer.

—Si no dices otra cosa... Rosa es una chica honrada, y si tu lo haces mal con ella, ni las piedras te van á querer en el pueblo; pero ya sabes que donde hay gallinas es adonde van las zorras.

—Vosotros sabéis algo y no queréis decírmelo.


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4 págs. / 7 minutos / 61 visitas.

Publicado el 28 de noviembre de 2021 por Edu Robsy.

Documento del Siglo XX

Silverio Lanza


Cuento


Ministro á gobernador.

Solucione huelga. Antes convocar Junta de Autoridades y resignar mando exija usted á panaderos mantenimiento del orden.


* * *


Gobernador al ministro.

Solucionada huelga. Recibo plácemes fuerzas vivas. Vuelve vida ordinaria. Trenes llegan con retraso. Robos sin importancia. Asesinatos con carácter ordinario. Tres incendios sin otras complicaciones. Restablecida normalidad.


* * *


Ministro á gobernador.

Felicito también á vuecencia.


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1 pág. / 1 minuto / 51 visitas.

Publicado el 28 de noviembre de 2021 por Edu Robsy.

Cuentos Políticos

Silverio Lanza


Cuentos, colección


Aparte

Choque

Hay un membrete que dice: Compañía de los ferrocarriles de Granburgo á Merjolie.—Estación núm. 26.


Señor Inspector del tránsito: El Jefe que suscribe tiene el honor de poner en conocimiento de V. que hoy, á las nueve de la mañana, y en el paso á nivel próximo inmediato al N. de esta estación, ha ocurrido un choque, atropello y descarrilamiento en las siguientes circunstancias:

El tren descendente 1.043, marchando por la cuarta vía de la estación 5 á la 57, detúvose á la mitad del kilómetro 329 ante la señal del guarda de paso (Barrera 101) de hallarse interceptada la vía.

Causaba esta interceptación la galera del llamado tío Vetusto, de la cercana aldea de Pero Grullo, en cuya galera iba un cura católico.

Advertido dicho cura de que se apartase con carro y mulas de la vía, dijo que él pasaría antes porque era más viejo; á lo que repuso el maquinista que el tren pasaría antes porque era más rápido.

Y habiendo llevado su porfía á vías de hecho, pasó el tren sobre el carro, destrozando éste, descarrilando la locomotora y vagones de viajeros, y cayendo 90 metros adelante en el foso izquierdo del viaducto.

Avisado por el guarda-barrera, me he personado en el lugar del suceso, y tengo el sentimiento de participar á V. que el material ha quedado destrozado, excepto dos vagones llenos de carneros, y han muerto el sacerdote y todos los viajeros, cuya mayor parte iba á las fiestas de La Utopía. Las mulas del carro interceptor no han sufrido lesión alguna.

Me ocupo de instalar el transbordo que se hace necesario para todos los trenes.


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73 págs. / 2 horas, 8 minutos / 208 visitas.

Publicado el 26 de diciembre de 2021 por Edu Robsy.

¿Cuál Es la Ley?

Silverio Lanza


Cuento


Non irascetur sapiens pecantibus... ¿Quid enim si mirare velit non in silvestribus dumis poma pendere?... nemo irascitur ubi vitium natura defendit.

(Séneca.)


A las once de la noche ha descendido la temperatura... Eran las once, y me puse el sobretodo. Paseaba yo por la ronda de no sé cuántos: un paseo que parece una mala carretera. Sillares de piedra á un lado; al otro hondonadas y casuchas; á lo lejos Valle-hermoso, la Cárcel Modelo, el Buen Suceso, y más cerca el cuartel del Conde-Duque. Refresca... Nada de miedo á los ladrones... ¡Yo!... ¿Qué me pueden quitar?... Esto, lo otro... ¿Y qué?... ¿La vida?... ¿Y qué?... ¿Es mía?... ¿La honra?... Esa no la quitan los ladrones. Esa la quitan otros, y eso es lo único que me pertenece, porque es hechura mía... Mucho miedo á los que deshonran, pero ¿á los ladrones?... Les pegáis y huyen... Los otros...

Estaba cerca del barrio de Pozas, cuando se me acercó una niña.

—Dios te ampare.

—Oiga usted, caballero.

La hipocresía eterna. Valerse de los desgraciados para pedir á los poderosos... Socorros para el hospital... para el asilo de huérfanos... las víctimas del trabajo... la instrucción primaria... y lo cierto es que la miseria aumenta; que los niños... y los pobres... y los enfermos... y...

—Oiga usted, caballero.

—Dios te ampare.

—¿Me quiere usted llevar á mi casa?

—¿Qué?

No tenía un metro de estatura... estaba muy limpia... gordita y rellena como el tumor de un avergonzado... chatilla y rubia... ojos azules, boca grande... señas particulares: no pedía dinero.


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14 págs. / 24 minutos / 80 visitas.

Publicado el 28 de diciembre de 2021 por Edu Robsy.

Buen Jabón

Silverio Lanza


Cuento


Quanto plus tourmenti, tanto plus erit gloriæ?. ¿Via scire quam non pœniteat hoc pretio æstimasse virtutem? Refice tu illum et mitte in senatum eamdem sententiam dicet.

Séneca.


Tengo el honor de participar á ustedes que en esta su casa vivimos bajo la anarquía.

Si creen ustedes que soy el amo están equivocados. Aquí no existe esa cosa. Robustiana es nuestra sirvienta, según consta en el padrón, pero esto obedece á que el Gobierno civil no admite el anarquismo, y Robustiana necesita un documento que le permita ser sirvienta aunque no le sirva para ser buena ni para acreditarlo. La tal criada lleva catorce años en nuestra compañía, y durante ellos ha sido soltera, casada y viuda. Ha gastado menos de lo que le han producido sus salarios y ahora tiene su capitalito invertido en préstamos al Estado, que gana poco y gasta mucho, pero encuentra artimañas para pagar sus deudas.

Desconocemos nuestros derechos y nuestros deberes. Tenemos conciencia de que nos queremos mucho y nada más. Hemos suprimido el abuso y no hemos necesitado del principio de autoridad.

Etcétera; porque las explicaciones son inútiles. Un diestro nacido en Chinchón decía á un chulillo aficionado al toreo: «Para matar á un toro lo primero que se necesita es quien lo mate.» Eso digo: sean ustedes anarquistas, y la anarquía les será tan fácil y tan natural como dormir.

Cuando nos hallamos entre extraños hacemos un papel cortito en el sainete social y pasamos desapercibidos, porque lo declamamos con mucha frialdad.

Cuando volvemos á quedamos solos no hacemos burla de nadie, y nos limitamos á compadecer á los tontos que viven mal por contemporizar con quien no les da nada, y á los pobres que no comen por lo mismo, ó sea porque no comen.


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6 págs. / 11 minutos / 90 visitas.

Publicado el 28 de diciembre de 2021 por Edu Robsy.

Socialismo y Anarquismo

Silverio Lanza


Cuento


—Juan, ¿qué le trae á usted por aquí?

—Pues venía á que me echase usted una cuenta.

—Y, ¿qué quiere usted saber?

—Pues yo, el año 97, ganaba siete reales, y me asocie con los compañeros en eso de la resistencia; y, desde entonces, todos los años hacemos una huelga y nos suben un real: conque yo gano ya 14 reales, que es lo más en la costumbre. Pero me obligan á que este año también vaya á la huelga para que á los otros les suban; y yo vengo á que me eche usted la cuenta de si debo seguir con los obreros ó con los burgueses.

—¿Cuanto dura la huelga?

—Ponga usted mes y medio largo.

—Pondré cincuenta días, y supondré sesenta y cinco días festivos por año.


Años Jornal Días de- Ingreso Jornal efectivo nominal vengados Reales en 300 días lab. -------------------------------------------------- 1897 7 300 2.100 7 1898 8 250 2.000 6 ½ 1899 9 250 2.250 7 ½ 1900 10 250 2.500 8 1901 11 250 2.750 9 1902 12 250 3.000 10 1903 13 250 3.250 10 ½ --------------------------------------------------


En 1904, que también hubo huelga, solo gano usted 11 ½ reales de jornal.

—Entonces, ¿Cuándo ganare 14 reales?

—En 1907 — 17 — 250 — 4.250 — 14.

—Pues lo mismo hubiera conseguido sin necesidad de las huelgas. Ademas, los amos nunca pagaran 17 reales, aunque sean nominales.

—¿Por qué no? Venderán más caro.

—Es verdad. ¿Y si nos reuniésemos los de todos los oficios?

—Se aumentarían todos los jornales, y aumentarían también todos los precios.

—¿Y si nos reuniésemos todos los hombres, para el bien de todos y de cada uno, como es natural y necesario?


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1 pág. / 1 minuto / 57 visitas.

Publicado el 29 de diciembre de 2021 por Edu Robsy.

El Hábito del Monje

Silverio Lanza


Cuento


Deseoso de obsequiar á mi prima con un vestido voy á la respetable casa de N. El dependiente principal me dice:

—Todo esto es bueno; pero por ahí hallara usted algo de más fantasía, pero menos solido, y siempre le saldrá á usted caro.

Propongo á mi prima que compremos el vestido en la casa N; pero con su grosería habitual me responde que allí solo venden antiguallas; y vamos á una tienda nueva de un señor Floringuindingui.

Nos enseñan doce cortes (los únicos que tienen) de vestidos de seda. Yo callo y observo la suavidad con que el dependiente toma el cabello á mi prima. Esta elige un corte, y lo pago.


Primera cuenta


Un corte de vestido........ 215 pesetas.


Salimos á la calle y propongo como modista á la señora P, que tiene su gran establecimiento en la calle de Alcalá; pero mi prima contesta:

—Esas sólo saben vestir á las mujeres de mala vida.

Y volviéndose á la tienda pide las señas de una modista.

Pasamos tres meses de desesperación porque la modista tiene muchas prisas. Yo supongo que la tela estará empeñada.

Por fin aparece el vestido y la


Segunda cuenta


Adornos, bajos, automáticos, percalina, linón, etc. ..... 124,75 pesetas. Dos varas de fondo........... 42 » Hechura...................... 60 » --------------------------------------------- Total........................ 226,75 »


Pago, y por curiosidad pregunto á mi prima que hay con dos varas de fondo que cueste 42 pesetas, y me dice:

—Son dos varas de la misma tela del vestido, porque el corte no daba bastante; y como el tendero las ha tenido que cortar de otro corte, pues por eso las ha cobrado tan caras.


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1 pág. / 2 minutos / 54 visitas.

Publicado el 29 de diciembre de 2021 por Edu Robsy.

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