Textos más populares esta semana de Wilkie Collins no disponibles | pág. 2

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Confesiones de un Bribón

Wilkie Collins


Novela


AL LECTOR

Las siguientes páginas fueron escritas hace más de veinte años y desde entonces, se han venido publicando periódicamente en «Household Words».

Tal como fue publicado originariamente, «El Bribón» fue acogido muy favorablemente. Año tras año, fui retrasando la reedición, haciéndome eco de la propuesta de mi viejo amigo Mr. Charles Reade, que sugería matizar más y alargar las aventuras del héroe en Australia, pero la oportunidad de llevar a cabo este proyecto, realmente ha resultado ser una oportunidad perdida de mi vida. Reedito la historia sin alterar el final original, pero con adiciones ocasionales y mejoras que, espero, la harán más merececedora de atención en el momento actual.

El lector crítico, puede observar, posiblemente, un tono de alegría casi bulliciosa en ciertas partes de estas confesiones imaginarias. Sólo puedo alegar, en mi defensa, que la historia ofrece el fiel reflejo de una etapa muy feliz de mi vida pasada. Fue escrita en París, cuando tuve a Charles Dickens de vecino cercano y compañía diaria, y cuando gastaba alegremente las horas de ocio con muchos otros amigos, todos relacionados con la literatura y el arte, de los cuales el admirable comediante Regnier, es ahora el único sobreviviente. La revisión de estas páginas ha sido para mí una tarea melancólica. Sólo puedo esperar que animen los momentos de tristeza de los demás. «El Bribón» sin duda puede reclamar dos méritos, al menos, a los ojos de la nueva generación: que esta obra no contiene dos momentos serios seguidos, y que «no se necesita mucho tiempo para leerlo».

Wilkie Collins.

GLOUCESTER PLACE, LONDRES, 6 de Marzo de 1879.


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145 págs. / 4 horas, 14 minutos / 122 visitas.

Publicado el 28 de enero de 2017 por Edu Robsy.

Marido y Mujer

Wilkie Collins


Novela


Afectuosamente dedicado al Señor Frederick Lehmann y señora

¿No puedo escribir con este estilo,
con este método también, sin perder
mi fin, tu bien? ¿Por qué no puede hacerse?
Las nubes negras traen agua; no así las claras.

JOHN BUNYAN, Apology for his Book.

Prefacio

La historia que aquí se ofrece al lector difiere en un aspecto de las historias que la han precedido, escritas por la misma mano. Esta vez, la ficción se basa en hechos y aspira a contribuir en la medida de lo posible a acelerar la reforma de ciertos abusos que se cometen desde hace demasiado tiempo entre nosotros sin que nadie les ponga freno.

En cuanto a la escandalosa situación actual de las leyes matrimoniales en el Reino Unido, no hay controversia posible. El informe de la Comisión Real, designada para examinar el funcionamiento de dichas leyes, me ha proporcionado la sólida base sobre la que he construido mi libro. En el Apéndice se encontrarán las referencias a tan alta autoridad que puedan ser necesarias para convencer al lector de que no le llevo a engaño. Sólo me queda por añadir que, mientras escribo estas líneas, el Parlamento se dispone a remediar los crueles abusos que se exponen en la historia de «Hester Dethridge». Existe por fin el proyecto de establecer legalmente en Inglaterra el derecho de una mujer a tener propiedades y a conservar sus ingresos. Aparte de esto, la Legislatura no ha hecho el menor esfuerzo, que yo sepa, por depurar las deformaciones que existen en las leyes matrimoniales de Gran Bretaña e Irlanda. Los miembros de la Comisión Real han pedido la intervención del Estado sin la menor vacilación, sin que hasta ahora hayan recibido respuesta del Parlamento.


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715 págs. / 20 horas, 51 minutos / 108 visitas.

Publicado el 30 de enero de 2017 por Edu Robsy.

La Respuesta Es No

Wilkie Collins


Novela


Libro primero. En la escuela

Capítulo I. Un festín de contrabando

Afuera del dormitorio la noche era oscura y silenciosa.

En el jardín, la llovizna era tan fina que no se la oía; en el aire estancado por la calma no se movía ni una hoja; el perro guardián dormía; los gatos habían buscado refugio en la casa; bajo el cielo lóbrego, ningún sonido, fuera próximo o distante, rompía el silencio.

En el dormitorio la noche era oscura y silenciosa.

La señora Ladd conocía demasiado bien sus deberes de directora de escuela como para permitir luces encendidas durante las noches; y se suponía que las jóvenes de la señora Ladd estaban profundamente dormidas, de acuerdo con los reglamentos de la institución. Sólo a ratos se interrumpía levemente el silencio, cuando el suave roce de unas sábanas delataba que una de las chicas se había dado la vuelta, intranquila, en su cama. En los largos períodos de quietud no se oía ni la suave respiración de las jóvenes dormidas.

El primer sonido revelador de vida y movimiento acusó el compás mecánico del reloj. Desde las regiones inferiores de la casa, la voz del Padre Tiempo anunció la hora que precedía a la medianoche.

Cerca de la puerta de la habitación, una voz suave se alzó desfallecida. Contó las campanadas del reloj y le recordó la hora a una de las chicas.

—¡Emily!, las once.

No hubo respuesta. Al cabo de un momento, la voz fatigada volvió a intentarlo, esta vez un poco más alto.

—¡Emily!

Una joven, cuya cama se encontraba en el extremo más alejado de la habitación, suspiró en el pesado bochorno de la noche y dijo en tono perentorio:

—¿Es Cecilia la que habla?

—Sí.

—¿Qué quieres?

—Tengo hambre, Emily. ¿La chica nueva duerme?

La chica nueva respondió rápida y resentida:

—No, no duerme.


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389 págs. / 11 horas, 22 minutos / 101 visitas.

Publicado el 2 de febrero de 2017 por Edu Robsy.

La Máscara Robada

Wilkie Collins


Novela


INTRODUCCIÓN

Puede ocurrir que algunos lectores de esta historia tengan en su poder una «máscara» —o una cabeza— de escayola del rostro de Shakespeare, una de las reproducciones en vaciado del famoso busto de Stratford que se pusieron a la venta hace algún tiempo. Las circunstancias bajo las cuales se obtuvo el molde original se las oí relatar, una vez, a un amigo de quien guardo un cariñoso recuerdo y con quien estoy en deuda por el ejemplar que poseo hoy en día.

Hace algunos años, se contrató a un cantero para efectuar unos arreglos en la iglesia de Stratford-upon-Avon. Mientras se ocupaba de estas reparaciones, el cantero se las arregló —sin levantar sospechas, pensaba él— para fabricar un molde del busto de Shakespeare. Sin embargo, se descubrió lo que había hecho e, inmediatamente, las autoridades, encargadas de la custodia del busto original, lo amenazaron con penas y sanciones legales muy severas, aunque no especificaron de qué delito se le acusaba. El pobre hombre estaba tan asustado por las amenazas que rápidamente empaquetó sus herramientas y, cogiendo el molde, se marchó de Stratford. Después, el cantero expuso su caso a personas con capacidad para aconsejarle, quienes le dijeron que no debía temer ningún castigo y que, si consideraba que podría venderlos, hiciera tantos moldes del busto como quisiera y los pusiera a la venta en cualquier lugar. El cantero siguió el consejo, realizó cuidadosamente sus reproducciones del busto en bloques de mármol negro y vendió un gran número de ellas no solo en Inglaterra, sino también en América. Debe añadirse que este cantero había destacado siempre por su extraordinaria veneración a Shakespeare, que llevó a tal extremo que llegó a asegurar al amigo —de quien luego recibí esta información— que él, que era viudo, ¡se habría vuelto a casar solo si hubiera conocido a una mujer que fuera descendiente directa de William Shakespeare!


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105 págs. / 3 horas, 4 minutos / 98 visitas.

Publicado el 28 de enero de 2017 por Edu Robsy.

Doble Engaño

Wilkie Collins


Novela


PRIMER ACTO

La casa de la frontera. Preámbulo

Francia. Otoño de 1870: año de la guerra entre Francia y Alemania.

Los personajes son: el capitán Arnault, perteneciente al ejército francés; el cirujano Surville, de la ambulancia francesa; el cirujano Wetzel, del ejército alemán; Mercy Merrick, enfermera, adscrita al servicio de ambulancias francés; y Grace Roseberry, viajera de camino a Inglaterra.

Capítulo I. Las Dos Mujeres

Era noche cerrada. Llovía a cántaros.

Al anochecer, un destacamento de franceses y otro de alemanes se encontraron accidentalmente en las cercanías del pueblecito de Lagrange, limítrofe con la frontera alemana. En la escaramuza los franceses, por una vez, salieron victoriosos. Al menos de momento, cientos de soldados alemanes tuvieron que retroceder y cruzar la frontera. Fue una acción sin importancia, que tuvo lugar poco después de la gran victoria alemana de Weissenbourg; los periódicos apenas dieron noticia de ella.


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300 págs. / 8 horas, 46 minutos / 78 visitas.

Publicado el 3 de febrero de 2017 por Edu Robsy.

El Secreto de Sara

Wilkie Collins


Novela


Prefacio

The Dead Secret hizo su primera aparición ante los lectores por entregas, semana tras semana. Una vez completada, se reimprimió en dos volúmenes. Tras haberse agotado dicha edición, la historia sale a la luz pública en la presente forma.

Al haber ejercitado mi mano con anterioridad en una serie de relatos breves (recogidos e impresos como After Dark y The Queen of Hearts), me arriesgué por primera vez, en este libro, a intentar crear una obra de ficción ininterrumpida, de aparición periódica durante una serie de semanas. La experiencia resultó satisfactoria tanto en este país como en Norteamérica. Dos de los personajes que aparecen en estas páginas —Rosamond y el tío Joseph— han tenido la fortuna de encontrar amigos que se encariñaran con ellos por doquier. Un personaje de esta historia trazado de un modo mucho más elaborado —Sarah Leeson— ha sido, creo, menos entendido en general. La idea de representar, en este personaje, la influencia de una grave responsabilidad en una mujer de naturaleza tímida, cuya mente no era ni tan fuerte como para soportarla ni tan valiente como para rehuirla, me atraía por aquel entonces y me sigue atrayendo tanto, que personalmente concedo a Sarah Leeson el lugar de honor en la pequeña galería de retratos que contiene mi historia. Quizás, al afirmar esto, sólo esté reconociendo, en otras palabras, que los padres de familias literarias comparten con los padres en general las consabidas incongruencias y a veces quieren irracionalmente al hijo que siempre les ha dado mayores problemas.


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Protegido por copyright
456 págs. / 13 horas, 19 minutos / 286 visitas.

Publicado el 2 de febrero de 2017 por Edu Robsy.

El Legado de Caín

Wilkie Collins


Novela


A la señora de Henry Powell Bartley:

Permítame asociar mi nombre al suyo al publicar esta novela.
No encuentro empleo más placentero para la pluma que he
utilizado para escribir mis libros, que el de reconocer lo
que le debo a la pluma que con habilidad y paciencia
ha copiado mis manuscritos para la imprenta.

WlLKIE COLLINS

Wimpole Street

6 de diciembre de 1888

PRIMER PERÍODO: 1858-1859

Acontecimientos ocurridos en la prisión, relatados por el Alcaide

CAPÍTULO I

El Alcaide explica

A petición de alguien que tiene unos derechos sobre mí que no puedo dejar de reconocer, consiento en volver la vista a lo sucedido hace muchos años, y en describir acontecimientos que tuvieron lugar entre los muros de una prisión inglesa durante el periodo en que desempeñé en ella el cargo de Alcaide.

Al examinar mi tarea a la luz de lo que después supe, creo que procederé sabiamente si ejerzo cierto control sobre la libertad de mi pluma.

Me propongo mantener en silencio el nombre del pueblo en el cual se ubica la prisión confiada en una época a mi cuidado. Observaré una discreción similar en lo que concierne a los individuos involucrados, algunos de los cuales ya han muerto, mientras que otros aún viven en la actualidad.


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369 págs. / 10 horas, 47 minutos / 194 visitas.

Publicado el 1 de febrero de 2017 por Edu Robsy.

La Reina de Corazones

Wilkie Collins


Novela


Carta dedicatoria

A Émile Forgues

En un tiempo en el que los lectores franceses desconocían por completo mi obra, apareció con su firma un análisis crítico de mis novelas en la Revue des Deux Mondes. Leí ese artículo, en el momento de su publicación, con sincero placer y gratitud hacia su autor, y desde entonces he hecho honestamente todo lo posible por beneficiarme de él.

Posteriormente, cuando se llegó a un acuerdo para publicar mis novelas en París, usted emprendió amablemente la tarea, no exenta de sacrificios para su comodidad, de brindar a la primera de la serie —«The Dead Secret»— la gran ventaja de ser vertida por su pluma al francés. Su maravillosa traducción de «The Lighthouse» ya me había mostrado la valía de su asistencia; y cuando «The Dead Secret» fue publicada en su versión francesa, aunque sensiblemente satisfecho, de ningún modo me sorprendió descubrir que mi afortunada obra de ficción no había sido traducida en el sentido mecánico de la palabra, sino transformada de una novela que yo había escrito en mi idioma a una novela que usted podría haber escrito en el suyo.

Me dispongo a pedirle que me conceda un nuevo favor literario aceptando la dedicatoria de este libro; se trata del agradecimiento más diligente que ha estado en mi mano ofrecerle a modo de compensación por lo que le debo como crítico, traductor y amigo.


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Protegido por copyright
458 págs. / 13 horas, 22 minutos / 162 visitas.

Publicado el 1 de febrero de 2017 por Edu Robsy.

Dos Destinos

Wilkie Collins


Novela


Preludio. El invitado escribe relatando la cena

Han transcurrido muchos años desde que mi esposa y yo dejamos Estados Unidos para visitar Inglaterra por primera vez.

Viajábamos, por supuesto, con cartas de presentación. Una de ellas la había escrito el hermano de mi esposa y nos encomendaba a un caballero inglés que ocupaba un lugar destacado en su lista de viejos y apreciados amigos.

Al despedirnos, mi cuñado nos dijo:

—Conoceréis al señor George Germaine en una etapa muy interesante de su vida. Según las últimas noticias, se acaba de casar. No sé nada de su esposa ni tampoco de las circunstancias en que mi amigo la conoció. Pero de algo tengo la certeza: por la amistad que nos une, casado o soltero, George Germaine os dispensará, a ti y a tu esposa, un agradable recibimiento en Inglaterra.

El día después de nuestra llegada a Londres dejamos la carta de presentación en casa del señor Germaine.

A la mañana siguiente fuimos a ver en la metrópoli inglesa un monumento de gran interés para los americanos: la torre de Londres. A los ciudadanos de Estados Unidos les resulta de suma utilidad esta reliquia de tiempos pasados, pues exalta su estima patriótica por las instituciones republicanas. De regreso al hotel, la tarjeta de los señores Germaine nos indicó que ya nos habían devuelto la visita. Esa misma tarde, recibimos una invitación para cenar con la pareja recién casada. Iba adjunta a una pequeña nota de la señora Germaine dirigida a mi esposa, en la que nos advertía que no esperáramos unirnos a un gran grupo. «Es la primera cena que ofrecemos tras regresar de nuestro viaje de bodas», escribía, «y sólo conocerán a unos pocos viejos amigos de mi marido.»


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Protegido por copyright
264 págs. / 7 horas, 43 minutos / 156 visitas.

Publicado el 6 de febrero de 2017 por Edu Robsy.

Armadale

Wilkie Collins


Novela


LIBRO PRIMERO

CAPÍTULO I

Los viajeros

En el balneario de Wildbad, se abría la temporada de mil ochocientos treinta y dos.

Las sombras de la noche empezaban a acumularse sobre la pequeña y tranquila ciudad alemana; la diligencia iba a llegar de un momento a otro. Delante de la puerta del edificio principal, hallábanse reunidos, esperando la llegada de los primeros visitantes del año, los tres personajes más importantes de Wildbad en compañía de sus esposas: el alcalde, que representaba a la población; el médico, como portavoz del balneario, y el propietario, en representación de su propio establecimiento. Apartados de este círculo selecto y formando alegres grupos en la bien cuidada plazuela de delante de la posada, los habitantes de la población se mezclaban aquí y allá con los campesinos, ataviados con sus pintorescos trajes alemanes y que esperaban plácidamente la llegada de la diligencia: los hombres, con chaqueta corta y negra, calzón negro ajustado y sombrero de castor de tres picos; las mujeres, con los rubios cabellos colgando en una gruesa trenza sobre la espalda y el talle de los cortos vestidos de lana púdicamente subido hasta debajo de los omóplatos. Alrededor de este grupo correteaban en perpetuo movimiento bandadas de chiquillos rollizos y de pelo albino; al mismo tiempo, misteriosamente apartados del resto de los moradores, los músicos del balneario permanecían tranquilos en un rincón olvidado, mientras esperaban la aparición de los primeros visitantes para tocar la serenata que abriría la temporada. La luz de aquel atardecer de mayo brillaba todavía en las cimas de los altos y frondosos montes que custodiaban la ciudad a derecha e izquierda, y la fresca brisa que sopla antes de ponerse el sol traía el penetrante perfume balsámico de los abetos de la Selva Negra.


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900 págs. / 1 día, 2 horas, 15 minutos / 126 visitas.

Publicado el 31 de enero de 2017 por Edu Robsy.

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