Textos más populares este mes que contienen 'ramon' | pág. 16

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Inteligencia espiritual en las enseñanzas de Ramón Gallegos Nava

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


En este ensayo se comenta la obra  del Dr. Ramón Gallegos Nava en la que nos presenta una amplia visión  de lo que es la educación holista cuyo propósito final es el desarrollo de la conciencia. Además, da a conocer el objetivo de esta educación, las bases en las cuales se sustenta, su bifurcación con la escuela tradicionalista pero sobre todo lo que considera primordial­, la espiritualidad como un camino de luz para alcanzar el conocimiento de nuestra verdadera naturaleza como seres espirituales. Expone, así mismo, los principios más generales de la filosofía perenne y su relación con la educación holista a través de la evolución de la conciencia.

Ramón Gallegos nació en baja california en los años sesentas en un ambiente propicio para el despertar de sus necesidades espirituales. Su infancia transcurría al tiempo que surgía una nueva visión del mundo, basándose en nuevos paradigmas del conocimiento y además de esto, el contaba con una literatura universal y política y poseía además conocimientos sobre filosofía oriental, con lo cual adquirió una enseñanza de filosofía perenne basada en las enseñanzas espirituales de las grandes religiones y también sobre el budismo. Un hecho muy importante fue conocer líderes como Cesar Chávez, Martin Luther King y Dalai Lama, entre otros.


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10 págs. / 18 minutos / 45 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Educación holista y el aprendizaje de la felicidad

Fundación Internacional para la Educación Holista


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


Hablar de la educación holista  y de  las obras del Dr. Ramón Gallegos Nava nos llena de reflexión y lleva a crear conciencia en los corazones de quienes lo leemos con interés; pues nos ofrece un panorama verdaderamente integral de lo que correspondería un auténtico avance en las formas de enseñanza-aprendizaje que se implementan en las aulas de las instituciones educativas en todos sus niveles; lo anterior, a través de la visión holista en la educación, la cual constituye en verdadero paso hacia el desarrollo y evolución de la sociedad, de la comunidad, de la familia, del ser humano y trascendencia hacia estados de conciencia colectivo que transforman la realidad individual y pública con bases y sustento filosófico, científico, epistemológico y espiritual que fomentan la sustentabilidad, la paz, la armonía, la convivencia, la solidaridad, el respeto, el reconocimiento de la diversidad, la responsabilidad social y universal – entre otros factores- de la vida del hombre.

Es por ello que a través de las siguientes páginas se plasma un estudio, análisis y comprensión de algunas de sus más preciadas obras como lo son:” Inteligencia espiritual” , “Educación y espiritualidad”, “Aprendiendo a ser”  y “ Los doce factores de la inteligencia espiritual”, todas ellas como vivo y representativo ejemplo de la genuina vivencia de la educación holista cuya característica principal se encuentra  justamente en la “espiritualidad” como base primordial y punta de lanza hacia una nuevas perspectivas de vivir la vida.


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18 págs. / 31 minutos / 73 visitas.

Publicado el 9 de agosto de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Mi Bisabuelo

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Don Manuel Bermúdez y Bolaño, mi bisabuelo, fue un caballero alto, seco, con los ojos verdes y el perfil purísimo. Hablaba poco, paseaba solo, era orgulloso, violento y muy justiciero. Recuerdo que algunos días en la mejilla derecha tenía una roseola, casi una llaga. De aquella roseola la gente del pueblo murmuraba que era un beso de las brujas, y a medias palabras venían a decir lo mismo mis tías las Pedrayes. La imagen que conservo de mi bisabuelo es la de un viejo caduco y temblón, que paseaba al abrigo de la iglesia en las tardes largas y doradas. ¡Qué amorosa evocación tiene para mí aquel tiempo! ¡Dorado es tu nombre, Santa María de Louro! ¡Dorada tu iglesia con nidos de golondrinas! ¡Doradas tus piedras! ¡Toda tú dorada, villa de Señorío!

De la casa que tuvo allí mi bisabuelo sólo queda una parra vieja que no da uvas, y de aquella familia tan antigua un eco en los libros parroquiales; pero en torno de la sombra de mi bisabuelo flota todavía una leyenda. Recuerdo que toda la parentela le tenía por un loco atrabiliario. Yo era un niño y se recataban de hablar en mi presencia; sin embargo, por palabras vagas llegué a descubrir que mi bisabuelo había estado preso en la cárcel de Santiago. En medio de una gran angustia presentía que era culpado de algún crimen lejano, y que había salido libre por dinero. Muchas noches no podía dormir, cavilando en aquel misterio, y se me oprimía el corazón si en las altas horas oía la voz embarullada del viejo caballero que soñaba a gritos. Dormía mi bisabuelo en una gran sala de la torre, con un criado a la puerta, y yo le suponía lleno de remordimientos, turbado su sueño por fantasmas y aparecidos. Aquel viejo tan adusto me quería mucho, y correspondíale mi candor de niño rezando para que le fuese perdonado su crimen. Ya estaban frías las manos de mi bisabuelo cuando supe cómo se habían cubierto de sangre.


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Dominio público
5 págs. / 9 minutos / 124 visitas.

Publicado el 4 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

Una Desconocida

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Hace algunos años viajaba yo en el ferrocarril Interoceánico de Jalapa a Méjico. El tiempo era delicioso y encantábase la vista con el riquísimo verdor de la campiña, que parecía palpitar ebria de vida bajo aquel sol tropical que la hacía eternamente fecunda.

A veces venía a distraerme de la contemplación del paisaje la charla, un poco babosa, de cierta pareja que ocupaba asiento frontero al mío. Ella bien podría frisar en los treinta años; era blanca y rubia, muy gentil de talle y de ademán brioso y desenvuelto. El parecía un niño; estaba enfermo sin duda, porque, a pesar del calor del día, iba muy abrigado, con los pies envueltos en una manta listada, y cubierta con un fez encarnado la rala cabeza, de la cual se despegaban las orejas, que transparentaban la luz.

Presté atención a lo que hablaban. Se decían ternezas en italiano. Ella quería ir a los Estados Unidos y consultar allí a los médicos de más fama; él se oponía, llamándola “cara” y “buona amica"; sostenía que no estaba enfermo para tanto extremo, y que era preciso trabajar y tener juicio. Si hallaban contrata en Méjico, no debían perderla.

A lo que pude comprender, eran dos cantantes. Cerré los ojos y escuché, procurando aparecer dormido.

No estaban casados. Ella tenía marido; pero el tal marido debía ser peor que Nerón, a juzgar por las cosas que contaba de él.

Por un periódico tuvo noticia de que se hallaba cantando en Méjico, y la dama, que parecía muy de armas tomar, hablaba de ir a verle, para que le devolviese las joyas con que se le había quedado el “berganto".

—“Io no ho paura"—decía con una sonrisa extraña, que dejaba al descubierto la doble hilera de sus dientes, donde brillaban algunos puntos de oro.

Hundió en el bolsillo la mano, cubierta de sortijas, y la sacó armada de un revólver diminuto, un verdadero juguete, muy artístico y muy mono.


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Dominio público
3 págs. / 5 minutos / 92 visitas.

Publicado el 4 de julio de 2021 por Edu Robsy.

Doñarramona y Otros Relatos

José Pedro Bellán


Cuentos, novelas cortas, colección


José Pedro Bellán

José Pedro Bellan no es sólo un desconocido para nuestro gran público,—gran, en el sentido numérico,—el cual se encuentra incapacitado para elegir sus manjares literarios, sino que tampoco es familiar en nuestro reducido mundo de las letras, a pesar de que hace varios años que escribe y que tiene en su haber—antes que el presente—dos libros de indiscutible mérito. "Amor", un drama raro e intenso y "Huerco", historias fantásticas. Débese esto a la vida aislada, casi misantrópica, que hace este escritor a quien hastían casi todos los espectáculos que nos placen a los más. Siente, como Ibsen, la necesidad de estar aislado, exasperado por la trivialidad de los hombres de cuyas luchas y miserias no es más que un distraído espectador. Caúsale repulsión la popularidad, fácil gloriola, y no quiere desperdigar su vida gastándola en roces continuos con los otros hombres. Quiere reconcentrarla para gustarla en toda, su egoísta intensidad, como un avaro su tesoro, como un enamorado su bien. De ahí que escriba simplemente por necesidad psíquica, como todos los verdaderos artistas y no por vanidad como lo hacen muchos arrivistas, esclavos del ansia de figurar a cualquier precio. Impresos sus libros, no se ha preocupado mayormente por su éxito de librería, ni corrió detrás de los periodistas mendigando sueltos elogiosos, ni dirigió dedicatorias hipócritas y acarameladas. Como nunca frecuentó cenáculos literarios tampoco tiene de esos amigos para todos los usos, de esos amigos que ayudan a subir en comandita poniendo en práctica el principio del apoyo mutuo y haciendo sonar ruidosamente, venga bien o no, el parche sonoro del bombo mutuo.


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Dominio público
125 págs. / 3 horas, 39 minutos / 86 visitas.

Publicado el 24 de octubre de 2021 por Edu Robsy.

Cena de Ánimas

Ramón María Tenreiro


Cuento


Los dos íbamos solos, encajonados en la tenebrosa berlina de la diligencia, toda llena de humo de tabaco, del agrio vaho de sudores, caballares y humanos, y del trepidante estrépito con que se movía el vehículo: ensordecedor traqueteo de herrajes y ventanillas, opaco y rítmico trote de las mulas, restallidos de tralla y, de cuando en cuando, dominándolo todo, la bronca voz del mayoral, que berreaba, pateando en el pescante casi hasta romper las tablas: —¡Arre! ¡Arre! ¡Vamos ya!... ¡Otro repechito!... ¡Beata! ¡Beata!

Por los minúsculos vidrios delanteros, entre los hierros que sostenían el pescante, descubríamos la danza de las orejudas cabezas de las mulas. Prestamente subían y bajaban, en la perezosa penumbra que derramaba el solitario farol, puesto en lo más alto del coche, a cuyos míseros destellos entreveíamos la parda silueta del postillón, que gobernaba las mulas de guía, cabalgando en una de ellas, blandiendo su látigo como pica de guerra. A ambos lados de la cenicienta carretera, los pinos y castaños de las lindes alzaban sus medrosas fantasmas, negras sobre el plácido cielo, todo temblor de luceros.

A la puerta de fosco caserón solitario paróse la diligencia para mudar de tiro. Abrimos las ventanillas. Al momento nos llenó de dulce bienestar la repentina quietud y silencio, junto con la nocturna fragancia de los pinares, que invadió la berlina. En el sereno espejo del aíre palpitó a lo lejos un largo y crispador aúllo de perro. Otro le respondió más próximo.

—¿Qué hora podrá ser ya? —preguntó cansadamente el paternal amigo que me acompañaba, luego de aspirar con fuerza el humo de su cigarro, cuya roja estrella brilló un momento entre las sombras de la berlina, semialumbrando la canosa barba y la pulida mano, ornada de anillos, del fumador.

—Ya lo oye usted —le respondí sonriente.— Media noche: pasan las ánimas, y se espantan los perros.


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Dominio público
12 págs. / 21 minutos / 43 visitas.

Publicado el 31 de octubre de 2023 por Edu Robsy.

Juan Ramón y el Otro

Manuel Chaves Nogales


Cuento


Paré en seco y me quedé escuchando. La calle estaba silenciosa y desierta. Me pareció haber oído unos pasos que me seguían muy de cerca. Pero debió ser una alucinación. Eché a andar de nuevo, pegado a las fachadas de las casas, negras y altas como las cortaduras de un abismo, por cuyo fondo iba yo divagando. Sólo había luz en una ventanita alta como el firmamento, detrás de cuyos cristales una figura de hombre aparecía inmóvil. ¿Qué haría aquel tipo allí a aquellas horas?

Seguí caminando a la deriva y volví pronto a sumirme en mis imaginaciones. Había estado trabajando penosamente durante todo el día en beneficio de mi patrón; después, en casa, había consagrado un par de horas a los míos; luego, en el café, me dediqué a los amigos. Ahora, mientras callejeaba, me adjudicaba un poco de tiempo a mí mismo, al pobre Juan Ramón, a mi inevitable compañero de siempre, Juan Ramón.

Me entretenía en ir poniendo un poco de orden en mis asuntos, mientras recorría de madrugada las calles solitarias. Tenía muchos problemas que resolver; problemas económicos, problemas espirituales, problemas de conducta. ¡Pobre Juan Ramón, tan insignificante dentro de su gabancillo y con tan graves preocupaciones! Al dar la vuelta a una esquina volví a detenerme súbitamente. Juraría que alguien caminaba junto a mí. Me quedé quieto y callado, atento a los leves ruidos de la ciudad en el conticinio. Un «auto» runruneaba débilmente a lo lejos, y a mi lado el mechero de un farol de gas se distraía aprendiendo a silbar.

—Bah –pensé–. Debe ser el eco de mis propios pasos. Seguí caminando sumido en mis preocupaciones y sin hacer caso ya de aquellos pasos que sonaban claros y distintos a compás de los míos. Iba preguntándome cómo era tan insensato que soportaba aquella vidilla afanosa y triste de pobre hombre que llevaba, cuando sentí que me cogían suavemente del brazo, y con un tono tan familiar, que no me causó la menor sorpresa, me decían:


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Dominio público
4 págs. / 8 minutos / 48 visitas.

Publicado el 9 de septiembre de 2025 por Edu Robsy.

Educación holista una pedagogía mexicana

Fundación Ramón Gallegos


ramón gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


La educación holista fue desarrollada por el Dr. Ramón Gallegos, quien es el autor que mas ha escrito y publicado sobre el tema, 25 libros. La educación holista es un paradigma que poco a poco va incrementando el nivel de entendimiento en más y más educadores en México.  Pero todavía falta mucho por hacer, aún se observa un gran desconocimiento de lo que significa y de lo que representa, del impacto profundo que implica su filosofía y el beneficio que puede traer, tanto de forma individual como colectiva.

  La Educación Holista, ha sido, desde hace ya varios años, la respuesta y solución a los problemas que actualmente viene enfrentando la humanidad. Considerando que la base de la Educación Holista es la espiritualidad, es muy claro observar que los seres humanos han perdido el sentido de vida, lo que llamamos comúnmente pérdida de valores no es más que la pérdida de sentido, los jóvenes y adultos en la actualidad se sienten continuamente perdidos y sin alegría de vivir, inmersos en una monotonía de vida que les lleva a la depresión y al aburrimiento, en donde lo único que les puede hacer sentir mejor es el consumismo, las adicciones, el trabajo excesivo o cualquier respuesta que encuentren a sus necesidades, pero que finalmente son pasajeras e insuficientes, porque vienen del afuera, de lo ilusorio e impermanente. La visión fragmentada de la realidad es el resultado del predominio de racionalidad instrumental, es la razón la facultad por excelencia.

Aunque después de este periodo de modernidad, surge la postmodernidad, y por supuesto, supera la visión racional con una visión de justicia social, es observable que los problemas continúan con la falta de felicidad como lo mencioné arriba.


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7 págs. / 12 minutos / 40 visitas.

Publicado el 15 de mayo de 2018 por Fundación Ramón Gallegos.

Educación holista e inteligencia espiritual

Fundación Ramón Gallegos


ramón gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


            El Dr. Ramón Gallegos señala que: “Uno de los grandes problemas de nuestro tiempo es un nivel de conciencia dominado por la racionalidad instrumental”, y añade, “la racionalidad instrumental ha colonizado el mundo de la vida” (2008, pág. 11). Esto genera que la vida esté interpretada y organizada de acuerdo a fines técnicos y a formas de interacción utilitaria, se centra en controlar técnicamente el mundo y la vida de las personas. Con ello se ha generado una cosmovisión egocéntrica y materialista, lo cual estanca -a una gran parte de la humanidad- en un nivel de conciencia intrascendente y en una moralidad convencional-estratégica que han creado la deshumanización del hombre.

 

El Dr. Ramon Gallegos afirma que estamos en una era planetaria en la que se debe avanzar hacia una época “que valore la sabiduría, el conocimiento integral con discernimiento ético, el bienestar moral, la compasión universal y la genuina espiritualidad” (2008, pág. 17).

 

“La visión holista no rechaza la racionalidad sino que la trasciende”

R. Gallegos

 

            Es así, dónde integré mi visión holista, en donde se acepta la racionalidad y además la trasciende. Muy acertado para este ejemplo, el Dr. Ramon Gallegos dice:

 

Lo importante para una percepción holista de la totalidad es retomar la esencia de la espiritualidad y tomar la esencia de la ciencia para construir tanto una nueva conciencia como un nuevo mundo… porque los problemas que van a venir sólo van a poder ser resueltos por un individuo pleno, por un ser humano con conciencia de unidad que pueda vivir compasivamente (2008, pág. 21)

 


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6 págs. / 11 minutos / 66 visitas.

Publicado el 15 de mayo de 2018 por Fundación Ramón Gallegos.

Educación holista, la educación mexicana

Fundación Ramón Gallegos


ramón gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


Llego el momento final del primer paso de inicio en mi estudio de algo que realmente me apasiona, es curioso el sentimiento de pertenencia a una academia que hasta hoy experimento, quisiera decir que me había sentido en mi centro siempre, pero no es así, en muchos grupos y momentos me he sentido fuera de lugar, fuera de mi misma incluso. Ahora deseo encontrar mis fortalezas y emplearlas para el bien común, prepararme para tener la capacidad de dejar huella sincera en quienes me rodean, no busco reconocimiento, busco reciprocidad para todos aquellos que me han transformado.

            Con el pasar de las sesiones y al conocer a mis compañeros en persona me di cuenta que no es pertenencia a una escuela, o aun programa educativo, sino a una comunidad. Y no cualquier comunidad, sino que esta es una comunidad de aprendizaje en donde compartimos principios, valores, visiones y sobre todo el camino hacia la paz. Es maravilloso ver como la real batalla se gana con pequeños cambios y que todos estamos abonando a ellos desde diferentes trincheras.

            La realidad es que no es un trayecto de búsqueda de éxito profesional, sino de realización espiritual. Guardamos tantas capacidades dentro de nuestro ser que si las comenzamos a utilizar para crear un paradigma nuevo en nuestra sociedad estaríamos impulsando un cambio. Dejar de pensar solo en el yo y ver que “todos nosotros” somos una maravillosa malla de posibilidades con la capacidad de mejorar el entorno social en el que queremos realmente habitar.


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14 págs. / 26 minutos / 39 visitas.

Publicado el 16 de mayo de 2018 por Fundación Ramón Gallegos.

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