Textos más populares esta semana que contienen 'ramon' | pág. 9

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Educación holista y Ramón Gallegos

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


En el presente ensayo analizo la obra de Ramón Gallegos Nava, quien es el fundador de la educación holista y el autor que mas ha escrito sobre inteligencia espiritual, ambos temas están interrelacionados y son los dos paradigmas del siglo XXI

En estos libros encontramos una gran riqueza de información que nos guía y nos invita a una trasformación interna, a la evolución de nuestra conciencia, nos invita a dejar el sufrimiento fuera de nuestras vidas y encontrarnos con la verdadera felicidad, es una puesta llena de posibilidades para llegar a ser mejores Seres humanos y de esta forma  poder cumplir con la misión que cada uno e nosotros tenemos con el universo.

En esta obra aparecen los diferentes conceptos y los fundamentes teóricos, filosófica, científicos, pedagógicos, etc. que dan las bases que se requieren para entender que este nuevo paradigma es que realmente esta requiriendo nuestra sociedad, en todas las dimensiones, social, política, educativa, entre otras. Estos 12 libros tratan sobre varios de los aspectos que se deben considerar en la educación holista, y por ende elementos que requerimos conocer para mejorar no sólo nuestro estilo de vida, sino también poder descubrir nuestra verdadera esencia que es nuestra espiritualidad, y la gran necesidad de transformación. Considero que en el presente pueden presentarse algunas de las ideas fundamentales de la Obra del Dr. Ramón Gallegos Nava.

Se considera como fundamental en la educación holista la filosofía Perenne, como un pilar fundamental que nos ayuda a entender y tener más claridad de la nuestra espiritualidad, es como un camino que nos guía hacia ella, no es el mismo camino para todos, nos ayuda a que cada uno lo encontremos.


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9 págs. / 15 minutos / 46 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Inteligencia espiritual y educación holista: pensamiento vivo que cultiva el aprendizaje del ser

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


El Dr. Ramón Gallegos Nava en su Proyecto Cuantum, “Un Modelo Universitario para una Sociedad Sustentable” Guadalajara, 1995, se refirió a los escenarios posibles de la educación superior en México para el año 2020. Estos escenarios daban cuenta de cuatro posibilidades que se orientaban primeramente hacia la sustentabilidad, en donde la economía era inmejorable, la educación avanzaba y se promovía la construcción de una sociedad democrática; otro se refería a la inequidad, en donde el 20% de la población vivía cada vez mejor y el 80% cada vez peor, seguido de un tercero donde la medianía no  promovía expectativas de mejora y un cuarto en donde la pesadilla se hacía realidad, visualizando las crisis recurrentes del país, las grandes emigraciones, la pobreza, el desempleo, etc.

Un primer aporte del Dr. Ramón Gallegos en este proyecto, fue el de promover a la Educación como el instrumento más importante para construir el escenario deseable para el país. Paralelamente la Secretaría de Educación Pública en el Programa Sectorial correspondiente, consideraba a la Educación como un factor estratégico del desarrollo.

Revisando los avances que se han dado en este sentido en la Educación Superior, las Instituciones de Educación Superior mexicanas (IES), no han podido trascender los modelos educativos lineales, para que mediante reformas viables se arribe a un Modelo Educativo basado en lo mejor de la ciencia, construyendo un nuevo paradigma acorde con la sustentabilidad. Las IES continúan formando profesionistas con una visión limitada.


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8 págs. / 15 minutos / 43 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Educación holista y la inteligencia espiritual en México

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


El Dr. Ramón Gallegos es el creador de la Educación Holista, ha publicado 25 libros convirtiéndose en el autor a nivel mundial que más ha escrito y hablado sobre el tema, goza de un gran reconocimiento en los diferentes continentes.  El Dr. Ramón Gallegos nos dice en sus libros que la Inteligencia Espiritual nos da el entendimiento recto de la naturaleza del camino espiritual, nos hace entender que no consiste en creer en creencias, no consiste en realizar actividades religiosas, no consiste en especular sobre la metafísica del Universo o la vida, no consiste en teorizar sobre elaboradas teologías, no consiste en promocionar iglesias de ninguna clase, no se trata de discutir ni debatir sobre opiniones esotéricas, nada de eso abona algo a nuestro proceso espiritual, son actividades ociosas para la liberación de nuestra mente.

La inteligencia espiritual se da en base sobre la ecuanimidad, el arte de la no reacción, el arte de ir más allá de las emociones, de los apegos, no acepta ni rechaza nada y permanece mirando lo que es, gracias a la ecuanimidad nos permite equilibrar amor e inteligencia, corazón y cerebro, sentimientos y pensamientos, gracias a la ecuanimidad obtenemos el camino medio del que nos habla buda, la posición equilibrada no emocional, es serenidad y tranquilidad que pacifica las emociones para que no perturben nuestro entendimiento. La ecuanimidad es medio y fin, es el conducto, el instrumento, la herramienta básica del camino espiritual. Sin ecuanimidad no podemos avanzar en nuestra iluminación, la necesitamos para enfrentar los condicionamientos y miedos que habitan en nuestra mente.

La inteligencia Espiritual nos capacita para la práctica meditativa, desde hoy y siempre, la práctica de la meditación es la práctica espiritual por excelencia, la meditación es una práctica necesaria e ineludible, no podremos alcanzar nuestra meta espiritual si no meditamos, la meditación necesita disciplina, trabajo, perseverancia y motivación.


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7 págs. / 13 minutos / 37 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Inteligencia espiritual, aprendiendo a ser feliz con Ramón Gallegos

Fundación Ramón Gallegos


ramón gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


¿Cómo describir el proceso de estos años vividos?  ¿Tratar de escribirlo en palabras de un lenguaje dualista que limita?, solamente puedo hacerlo desde la visión amplia que integra, que trasciende, una visión que abarca, que permanece, que contempla y  que se mueve; solo desde  el holismo podría expresarlo en lenguaje que la mente y el espíritu comprenden. Sería un lenguaje libre que exprese no la forma ni la línea, solo la esencia sublime del interior de aquel que siente.

El camino ha transformado todas las dimensiones y niveles de mi ser. Ha venido a aclarar, ordenar y fundamentar mis vivencias, no tengo más que agradecer la oportunidad que me dio la vida al cursar estos años. Llegué buscando orden interno y al final evalúo y  puedo decir que lo encontré.

La lectura de estos tres últimos libros de Ramon Gallegos: “El néctar de la Felicidad”, “En unidad  con el Ser”  y “Conciencia iluminada” ha sido como una gota de miel que sella la inutilidad de un  abismo infértil, es una invitación a la experiencia  real que culmina  tanto estudio. No puedo hablar de los  libros sin remitirlo a mis vivencias y eso me dice que mi comprensión  va más allá de la mente, es una comprensión, si pudiera decir que el espíritu comprende, del espíritu mismo, porque cada respuesta que encuentro ahí me sintoniza con una verdad profunda que reconozco desde dentro.

Mucho había oído decir que leer escritos sagrados suben la frecuencia de aquel que los lee. Eso me pasa al leer estos libros de Ramon Gallegos, resuenan en mi interior y me llevan a  la expansión y  al gozo. Es muy curioso y tal vez tendría que guardar esta experiencia solamente para mí, pero me parece también necesario  que se conozca que  su lectura puede provocar estados como  los que vivo.


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5 págs. / 10 minutos / 36 visitas.

Publicado el 15 de mayo de 2018 por Fundación Ramón Gallegos.

A Medianoche

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Corren jinete y espolique entre una nube de polvo. En la lejanía son apenas dos bultos que se destacan por oscuro sobre el fondo sangriento del ocaso. La hora, el sitio y lo solitario del camino, ayudan al misterio de aquellas sombras fugitivas. En una encrucijada el jinete tiró de las riendas al caballo y lo paró, dudando entre tomar el camino de ruedas o el de herradura. El espolique, que corría delante, parándose a su vez y mirando alternativamente a una y otra senda, interrogó:

—¿Por dónde echamos, mi amo?

El jinete dudó un instante antes de decidirse, y después contestó:

—Por donde sea más corto.

—Como más corto es por el monte. Pero por el camino real se evita pasar de noche la robleda del molino… ¡Tiene una fama!…

Volvió a sus dudas el de a caballo, y tras un momento de silencio a preguntar:

—¿Qué distancia hay por el monte?

—Habrá como cosa de unas tres leguas.

—¿Y por el camino real?

—Pues habrá como cosa de cinco.

El jinete dejó de refrenar el caballo:

—¡Por el monte!

Y sin detenerse echó por el viejo camino que serpentea a través del descampado donde apenas crece una yerba desmedrada y amarillenta. A lo lejos, confusas bandadas de vencejos revoloteaban sobre la laguna pantanosa. El mozo, que se había quedado un tanto atrás observando el aspecto del cielo y el dilatado horizonte donde aparecían ya muy desvaídos los arreboles del ocaso, corrió a emparejarse con el jinete:

—¡Pique bien, mi amo! Si pica puede ser que aún tengamos luna para pasar la robleda.


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Dominio público
3 págs. / 6 minutos / 584 visitas.

Publicado el 4 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

El Marqués de Bradomín

Ramón María del Valle-Inclán


Diálogo, Teatro


Dedicatoria

Estos diálogos tuvieron hace tiempo vida en el teatro. Es un recuerdo que me sonríe al releer estas páginas: Con ellas envío á Matilde Moreno y á Francisco García Ortega mi saludo de reconocimiento, de admiración y de amistad.

Jornada primera

Un jardín y en el fondo un palacio: El jardín y el palacio tienen esa vejez señorial y melancólica de los lugares por donde en otro tiempo pasó la vida amable de la galantería y del amor. Sentado en la escalinata, donde verdea el musgo, un zagal de pocos años amaestra con los sones de su flauta, una nidada de mirlos prisionera en rústica jaula de cañas. Aquel niño de fabla casi visigótica y ojos de cabra triscadora, con su sayo de estameña y sus guedejas trasquiladas sobre la frente por tonsura casi monacal, parece el hijo de un antiguo siervo de la gleba. La dama pálida y triste, que vive retirada en el palacio, le llama con lánguido capricho Florisel. Por la húmeda avenida de cipreses aparece una vieja de aldea: Tiene los cabellos blancos, los ojos conqueridores y la color bermeja. El manteo, de paño sedán, que sólo luce en las fiestas, lo trae doblado con primor y puesto como una birreta sobre la cofia blanca: Se llama Madre Cruces.

LA MADRE CRUCES:
¿Estás adeprendiéndole la lección á los mirlos?

FLORISEL:
Ya la tienen adeprendida.

LA MADRE CRUCES:
¿Cuántos son?

FLORISEL:
Agora son tres. La señora mi ama echó á volar el que mejor cantaba. Gusto que tiene de verlos libres por los aires.

LA MADRE CRUCES:
¡Para eso es la señora! ¿Y cómo está de sus males?

FLORISEL:
¡Siempre suspirando! ¡Agora la he visto pasar por aquella vereda cogiendo rosas!


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Dominio público
51 págs. / 1 hora, 30 minutos / 564 visitas.

Publicado el 29 de octubre de 2018 por Edu Robsy.

Tablado de Marionetas para Educación de Príncipes

Ramón María del Valle-Inclán


Teatro


FARSA ITALIANA DE LA ENAMORADA DEL REY

PERSONAJES

MARI-JUSTINA
LA VENTERA
MAESE LOTARIO
EL CABALLERO DEL VERDE GABÁN
EL CABALLERO DE SEINGALT
Y MUSARELO, SU ESCUDERO
NUESTRO SEÑOR EL REY
DON FACUNDO, MINISTRO Y GUARDASELLOS
OTRO ESCUDERO
ALTISIDORA, MENINA
DON BARTOLO, CAPELLAN REAL
EL DUQUE DE NEBREDA
LA DAMA DEL MANTO
PASTORELA DE DAMAS Y GALANES
RONDA DE CORCHETES
TROPA DE CUADRILLEROS
UNA CORTE DEL SIGLO XVIII, CON LUCES
Y COMPARSAS DE OPERETA

JORNADA PRIMERA

DECORACIÓN

(SOBRE LA CRUZ DE DOS CAMINOS LLANOS Y AMARILLENTOS, UNA VENTA CLÁSICA: COSARIOS, LABRADORES, ESTUDIANTES SESTEAN POR LAS CUADRAS Y PAJARES. ENTRE LOS SAYOS DE ESTAMEÑA PARDA CANTAN VERDES Y GRANAS PASTORILES. EL PATIO DE LA VENTA ES HUMANISTA Y PICARESCO, CON SABOR DE AULAS Y SABOR POPULAR DE LOS CAMINOS: TIENE UN VAHO DE LETRAS DEL QUIJOTE. EL CIELO AZUL, LAS BARDAS AMARILLAS, Y EL HABLAR REFRANERO. LAS CASTILLAS.)

(LA COPLA DE UNA MOZA SALTA DENTRO y EN EL ZAGUAN SE MUEVE LA VENTERA, CODICIOSA, CELOSA. MUY CETRINA. UNA RANCIA FIGURA DE TABACO, Y EL MOÑO DE CASTAÑA CON LAZADAS. LOS AZULES ESTAMBRES DE SUS MEDIAS Y EL GAYO LLAMEAR DE SU JUSTILLO,TRAEN UNA VISION DE SERRANÍA A LA SED DE LOS PAGOS CASTELLANOS. Y DESGRANAN LOS RITMOS PASTORILES DE UN ALEGRE TRENZAR DE TAMBORILES.)

CANTAR DE MARI-JUSTINA:
¡Quiero ir sobre tu huella,
Rey-Serafín!
¡Ser una lucecita de estrella
en tu jardín!

LA VENTERA:
¡Deja las canciones, sal de esas escuras!
¿Qué cantar es ése?

MARI-JUSTINA:
¡Un cantar, abuela!

LA VENTERA:
A los tus cantares llamo yo pinturas
de aquel mal deseo que te desconsuela.


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Dominio público
99 págs. / 2 horas, 54 minutos / 396 visitas.

Publicado el 19 de diciembre de 2018 por Edu Robsy.

Un Bastardo de Narizotas

Ramón María del Valle-Inclán


Novela corta


I

La primavera, en la campaña romana, es siempre friolenta, con extremadas lluvias ventosas, y no fue excepción aquella de 1868. Una diligencia con largo tiro de jamelgos bamboleaba por el camino de Viterbo a Roma. Tres viajeros ocupaban la berlina. Dos señoras de estrafalario tocado, católicas irlandesas, y un buen mozo que dormita envuelto en amplio jaique de zuavo. El cochero fustigaba el tiro, jurando por el Olimpo y el Cielo Cristiano. A lo lejos, entre los pliegues del aguacero, en la tarde agonizante, insinuaba su curva mole la cúpula del Vaticano.

PORTA DEL POPOLO

II

Cruzó la diligencia dando tumbos bajo el gran arco dórico que trazó Miguel Ángel. Mendigos y perros sarnosos la saludaron con rezos y alharaca. Desde lejos, desplegada en guerrilla, una turba de chicuelos la tiroteaba con pellas de barro, sin respeto para la guardia de zuavos franceses que jugaba a la malilla sobre una manta. Al otro lado del arco, era la masa sombría de dos iglesias con altas cúpulas. Monaguillos vestidos de rojo soplaban los incensarios en la puerta de Santa María di Monte. Un obelisco cubierto de jeroglíficos faraónicos daba turbadora y resonante expresión a la gran plaza desierta. El cochero detuvo el tiro y saltó del pescante a la intimación de un aduanero barbudo, con capa y sombrerote tirolés de brigante de ópera. El zagal de la diligencia, abriendo la portezuela, advirtió a los viajeros que iban a ser revisados equipajes y pasaportes.


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Dominio público
17 págs. / 30 minutos / 320 visitas.

Publicado el 9 de enero de 2020 por Edu Robsy.

Epitalamio

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


PARA mi maestro y amigo Jesús Muruais

I

—¡Oh, siempre aparece en ti el poeta, gran señor!

Y Augusta, verdaderamente encantada, volvió a leer la dedicatoria, un tanto dorevillesca, que el príncipe Attilio Bonaparte acababa de escribir para ella en la última página de los Salmos Paganos —¡aquellos versos de amor y voluptuosidad que primero habían sido salmos de besos en los labios de la gentil amiga!

—¡Eres encantador!… ¡Eres el único!… ¡Nadie como tú sabe decir las cosas! ¿De veras son éstos tus versos? ¡Yo quiero que seas el primer poeta del mundo! ¡Tómalos! ¡Tómalos! ¡Tómalos!…

Y Augusta le besaba con gracioso aturdimiento, entre frescas y cristalinas risas. Era su amor alegría erótica y victoriosa, sin caricias lánguidas, sin decadentismos anémicos, pálidas flores del bulevard. Ella sentía por el poeta esa pasión que aroma la segunda juventud, con fragancias de generosa y turgente madurez. Como el calor de un vino añejo, así corría por su sangre aquel amor de matrona lozana y ardiente, amor voluptuoso y robusto como los flancos de una Venus, amor pagano, limpio de rebeldías castas, impoluto de los escrúpulos que entristecen la sensualidad sin domeñarla. Amaba con el culto olímpico y potente de las diosas desnudas, sin que el cilicio de la moral atenazase su carne blanca, de blanca realeza, que cumplía la divina ley del sexo, soberana y triunfante, como los leones y las panteras en los bosques de Tierra Caliente.

Augusta susurró al oído del poeta:

—Mañana llega mi marido, y tendremos que vernos de otra manera, Attilio.

Una sonrisa desdeñosa tembló bajo el enhiesto mostacho del galán.

—Dejémosle llegar, madona.


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Dominio público
18 págs. / 32 minutos / 274 visitas.

Publicado el 1 de mayo de 2017 por Edu Robsy.

Rosarito

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Sentada ante uno de esos arcaicos veladores con tablero de damas, que tanta boga conquistaron en los comienzos del siglo, cabecea el sueño la anciana condesa de Cela: los mechones plateados de sus cabellos, escapándose de la toca de encajes, rozan con intermitencias desiguales los naipes alineados para un solitario. En el otro extremo del canapé, su nieta Rosarito mueve en silencio cuatro agujas de acero, de las cuales, antes que la velada termine, espera ver salir un botinín blanco con borlas azules, igual en todo a otro que la niña tiene sobre el regazo, y sólo aguarda al compañero para ir a calzar los diminutos pies del futuro conde de Cela. —Aunque muy piadosas entrambas damas, es lo cierto que ninguna presta atención a la vida del Santo del día, que el capellán del Pazo lee en voz alta, encorvado sobre el velador, y calados los espejuelos de recia armazón dorada—. De pronto Rosarito levanta la cabeza y se queda como abstraída, fijos los ojos en la puerta del jardín, que se abre sobre un fondo de ramajes oscuros y misteriosos: ¡no más misteriosos, en verdad, que la mirada de aquella niña pensativa y blanca! Vista a la tenue claridad de la lámpara, con la rubia cabeza en divino escorzo, la sombra de las pestañas temblando en el marfil de la mejilla, y el busto delicado y gentil destacándose en la penumbra incierta sobre la dorada talla y el damasco azul celeste del canapé, Rosarito recordaba esas ingenuas madonas pintadas sobre fondo de estrellas y luceros. La niña entorna los ojos, palidece, y sus labios agitados por temblor extraño dejan escapar un grito:

—¡Jesús!… ¡Qué miedo!…

Interrumpe su lectura el clérigo, y mirándola por encima de los espejuelos, carraspea:

—¿Alguna araña, eh, señorita?

Rosarito mueve la cabeza.

—¡No señor, no!


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Dominio público
18 págs. / 31 minutos / 160 visitas.

Publicado el 3 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

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