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Los Patriotas Mueren, Los Cobardes Hacen Politica

KinLucas Busher


Argentina, España, Irlanda, Union, Patria


Los Patriotas Mueren, Los Cobardes Hacen Política:

Si en España no hubiese tantas divisiones; rojos y franquistas, monárquicos y falangistas, por decirlo en términos antiguos, ¿Creen que Gibraltar aun seria de los canallas? ¿Y aun habría disputas entre catalanes y castellanos?

Si en la Irlanda de 1916 no se hubieran dividido entre socialistas y nacionalistas, ¿se rendirían tan fáciles? O en 1922, los ingleses y su tonto tratado separaron a hermanos y amigos hasta matarse en tiroteos, bombardeando edificios ¿Qué tan patriota es destruir una calle con tus camaradas dentro?

Si los argentinos no nos dividiéramos en partidos, sindicatos y creyéramos ciegamente en ídolos e ideales ¿Aun estaríamos mandando cartitas a los bastardos que mataron a nuestros pibes?

Pero si estas tres naciones; con hombres valientes que se alzaran como pistoleros y milicianos, caballeros y legionarios, lanceros y granaderos, si así lo pide su patria, se unen internamente y luego se alían entre ellas lograran borrar estas deshonras de su soberanía “Con la pluma, la espada y la palabra”.     

KinLucas Busher 


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1 pág. / 1 minuto / 56 visitas.

Publicado el 10 de noviembre de 2024 por KinLucas.

La Vejiga, la Paja y el Calzón de Líber

Aleksandr Afanásiev


Cuento infantil


Una vejiga, una paja y un calzón de líber se reunieron y decidieron irse a recorrer el mundo para conocer gente y hacerse célebres. Llegaron a la orilla de un arroyito y se detuvieron indecisos al no encontrar el modo de atravesarlo. Entonces el Calzón de líber le dijo a la Vejiga:

—Oye, Vejiga, tú puedes muy bien servirnos de barca.

Pero la Vejiga repuso:

—No, Calzón de líber; eso no me conviene. Mejor será que la Paja se tienda de una orilla a otra y nosotros podremos pasar por encima como si fuese por un puente.

Aceptaron los tres esta proposición y la Paja se tendió de una orilla a otra.

El Calzón de líber quiso pasar por encima de ella, y con gran dificultad llegó al centro del arroyo; pero entonces la Paja, no pudiendo resistir el peso, se quebró, y el Calzón cayó al arroyo y se ahogó.

Al ver esto le dio a la Vejiga tal acceso de risa que se puso a reír a carcajadas hasta que reventó.

Así acabó el viaje de los tres amigos.


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1 pág. / 1 minuto / 117 visitas.

Publicado el 15 de agosto de 2016 por Edu Robsy.

Nuestra personalidad

Juan Jose Suarez


Personalidad, Formación, Carácter, Factores, ¿Qué somos?


Nuestra personalidad está definida por varios factores.

 

- Se es lo que se come... Por eso debemos cuidar nuestra dieta.
- El hombre es el resultado de su trabajo y de sus relaciones sociales... Por eso debemos trabajar con perfección y hacerlo en cosas que no sean inmorales, y debemos evitar malas compañías.
- La música que escuchas refleja tu personalidad... Por eso no es bueno escuchar grupera ni banda ni regué, ni regueton, ni norteña, ni estupideces de ese tipo.
- Tu personalidad depende de la religión que practicas... Por eso hay que escoger la mejor, la única verdadera.
- Se es lo que se lee y lo que se estudia... Por eso no hay que perder el tiempo estudiando y/o leyendo estupideces.
- Tu escritura refleja tu personalidad... Por eso hay que prepararse antes de escribir.
- Tu sexo es la mitad de tu personalidad... Por eso hay que definirlo y darle la importancia debida, sin degenerarlo ni darle vuelo a la hilacha.
- Tu personalidad cambia con tu edad... Por eso hay que aprovechar las inspiraciones del Espíritu Santo para madurar y desarrollarnos al máximo.


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Publicado el 6 de agosto de 2017 por Juan Jose Suarez.

>>PALABRAS CON REACTORES SUPERSONICOS<<

Andrés Patiño Rodríguez


Nocturno, Palabras, Fragmentos


Fragmento No. 321

03-10-2020

22:34H

Inevitable era el nudo en la garganta, la paciencia nunca ha sido mi virtud y por desgracia absolutamente nadie escapa de la causalidad, el tiempo o de la muerte.

Implacable fue cada palabra. La lógica gano esa batalla, arraso con todo a su paso, no había nada en su camino que la detuviera. Eran palabras con reactores supersónicos capaces de propulsar la materia más rígida.

Palabras que veían el lado más noble del tiempo, palabras que reclamaban entereza y la convicción para escapar de la entropía.  ¡Ay, señor!, existen palabras que son como medallas, pero no para colgar en el cuello, sino en el alma.

Palabras que son anclas y palabras que son alas.


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Publicado el 23 de febrero de 2021 por Andrés Patiño Rodríguez.

Filosofía

Javier de Viana


Cuento


—Nunca carece apurarse pa pensar las cosas, pero siempre hay que apurarse p'hacerlas, —explicaba el viejo Pancho.— Antes d'emprender un viaje se debe carcular bien el rumbo y dispués seguirlo sin dir pidiendo opiniones que con seguridá lo ostravean.

Y si hay que vandiar un arroyo crecido y que uno no conoce, por lo consiguiente, cavilar pu'ande ha de cáir y pu’ande v'abrir y cerrar los ojos: Dios y el güen tino lo han de sacar en ancas.

Dicen que “vale más rodiar que rodar”, pero yo creo que quien despunta un bañao por considerarlo fiero, o camina río abajo esperando encontrar paso mejor, o quien ladea una sierra temiendo espinar el caballo, no llega nunca o llega tarde a su destino.

—¿Y pa casarse? —preguntó irónicamente al narrador, celibatario irreductible, don Mateo.

—Pa casarse hay que pensar muchísimo. De día cuando se ve la novia y está cerca; de noche cuando está lejos y no ve... Pa casarse hay que pensar muchísimo, y...

—¿Y?...

—Y cuando se ha pensao muchísimo, sólo un bobeta se casa.


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Dominio público
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Publicado el 25 de octubre de 2022 por Edu Robsy.

Decadencia

Horacio Quiroga


Poema, Lírica


Entre los recuerdos que han encontrado un abrigo en el santuario luminoso de mis momentos más dulces; entre aquellos que mi alma, recogida en sí misma, ha cobijado en su seno, como madre cariñosa que reúne sus hijos para vivir de su ternura; entre los que han llorado conmigo, pobres compañeros de mis horas más lentas y fatigosas, vive la memoria de una mujer.

Triste y cansado, sin fuerzas para sostenerlos, el cerebro ha dejado escapar otros pensamientos más verdaderos, pero menos hondos, quizás. Los nervios no reflejan el mundo exterior: sus vibraciones se agotan en el vacío, perdiéndose en el silencio que mi espíritu encierra. Así descansan mis recuerdos, sin fuerzas para agitarse. Sólo uno revolotea estremecido, como si quisiera ser evocado por la palabra; pero ha perdido su forma, mezclándose con ideas y concepciones que he soñado, no pudiendo decir que dulzura corresponden á uno, y cual á otro. Mi inteligencia es incapaz de despejarlas; y, esa continua ansiedad; en ese sacudimiento prolongado que revuelve tantas sombras dormidas, se concentra mi vida entera, como si el cerebro, colmado, hubiera perdido su facultad creadora, replegándose en sí mismo.


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Dominio público
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Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

El Cristo Amonestado

Jules Renard


Cuento


Al pasar junto a la cruz situada en las afueras del pueblo al que parece proteger de alguna sorpresa desagradable, Tiennette, la loca, vio que el Cristo se había caído.

Durante la noche el viento lo había desclavado y arrojado al suelo, sin duda.

Tiennette se santigua y levanta el Cristo con todas las precauciones, como si se tratara de una persona aún viva.

No puede volver a colocarlo en la cruz que está demasiado alta; pero tampoco puede dejarlo solo, al borde de la carretera.

Además, se ha estropeado al caer y le faltan varios dedos.

—Voy a llevar el Cristo al carpintero para que lo repare —se dice.

Lo agarra piadosamente por la cintura y se lo lleva, sin correr. Pero es tan pesado que se desliza entre sus brazos y, con frecuencia, se ve obligada a subirlo con una violenta sacudida.

Y cada vez, les clavos que antes sujetaban los pies del Cristo agarran la falta de Tiennette, la levantan un poco y dejan ver sus piernas.

—¡Quiere estarse quieto, Señor! —le dice.

Y con toda sencillez, Tiennette da unos suaves cachetes en las mejillas del Cristo, con delicadeza, con respeto.


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Publicado el 21 de octubre de 2016 por Edu Robsy.

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