Sinfonía Natura
Elle de Jan
fantasía, cuento corto, poesía, poema
Dominio público
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Publicado el 1 de febrero de 2023 por Elle de Jan.
Mostrando 91 a 100 de 117 textos encontrados.
textos disponibles contiene: 'poesia'
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Publicado el 1 de febrero de 2023 por Elle de Jan.
COTUFAS EN EL GOLFO
Mayo, 2005
Santiago Fernández Puche
La puerta entreabierta, cerrada la ventana
Para no ver el mundo o es que por la oscura
Habitación de todas las soledades con vana
Intención de huir se consume la locura
Para el gusano verde que come mi manzana.
Fue para mí el amor un barco azul marino
Allí donde las olas hacen crestas y espumas;
Ya encallado asoma su pueril quilla. Divino
Resto de los ojos de buey y de sus brumas
Es esta estancia entreabierta donde me inclino
Para besar el frío en esos pies helados
De la melancolía. Dime tú, que conoces
Al hombre como todos estos hombres calados
Que se asoman por un caudal de calladas voces
De esas humanidades y toda suerte de pesados
Instrumentos de odio, ¿acaso tú me conoces?
Lejos de los simples oficios del escribano,
Usando el instante del día para ganar
El pan de todos los versos sin precio, ¿tu mano,
Asidero mortal del que salió a buscar
La conciencia, es acaso asidero humano?
De puertas cerradas y amores perdidos, suelo
Pintar las hojas inmaculadas y escribir
Paredes que oscurecen de invisible duelo.
Apréstate, pues, a borrar la letra y vivir
Si acaso levantásemos un suntuoso vuelo.
Dominio público
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Publicado el 27 de febrero de 2023 por Santiago Fernández Puche.
El primer poeta inglés del siglo XIX
Con el primer albor del ochocientos se afirma en Alemania la nueva escuela literaria que con el nombre de Romanticismo nació en las postrimerías del siglo precedente al impulso patriótico de Schlégel y Adam Müller, propagada por el alto poeta místico Novalis y Teck, que, proponiéndose enaltecer la literatura y engrandecer la patria, volvían la vista a los afortunados tiempos—según ellos—de la Edad Media; la época que se dio en llamar romántica, o sea aquel tiempo en que los pueblos germánicos heredaron la ciencia latina que vigorizaron con elementos propios. No se hallaban de acuerdo sus nuevos ideales con la realidad burguesa de la vida a principios del siglo XIX, y creyeron que el mejor remedio era el evocar las épocas aquellas en que florecían los ideales caballerescos, tendiendo a la formación de un hombre superior, o sea el caballero en el cual convergían todos los ideales de Amor y de Belleza, de Justicia y de Fuerza. Pretendían instaurar la edad de oro de la fe, del honor y de la gentileza.
Pronto extendiéronse estas nuevas doctrinas por toda Alemania, mas como un movimiento retrogrado en lo que tenía de conservador y evocativo. Y gran eco halló la buena nueva del Romanticismo en toda la faz de Europa a cuyos distintos países llegó, modificándose de diverso modo al chocar con la peculiar idiosincrasia de cada nacionalidad. Así en Francia, la nueva escuela significó tanto como libertad y naturalidad antes que todo, las modernas teorías llegaban a romper todas las conveniencias clásicas, las reglas, los moldes, las trabas que tenían atenazada a aquella literatura falsa y decadente de égloga e idilio de abanico.
Dominio público
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Publicado el 3 de agosto de 2023 por Edu Robsy.
En el cielo y en la tierra hay mil cosas que vuestros filósofos tampoco dudan.
Horacio
UN CAZADOR DE GAMUZAS
EL ABAD DE SAN MAURICIO
MANUEL
HERMAN
LA ENCANTADORA DE LOS ALPES
ARIMAN
NÉMESIS
LOS DESTINOS
ESPÍRITUS
La escena se representa en medio de los Alpes, unas veces en el castillo de Manfredo y otras en las montañas.
(Manfredo está solo en la galería de un antiguo castillo. Es media noche.)
MANFREDO.
Mi lámpara va a apagarse; por más que
quiera reanimar su luz moribunda; no podrá durar tanto tiempo como mi
desvelo. Si parece que duermo, no es el sueño el que embarga mis
sentidos y sí el descaecimiento que me causan una multitud de
pensamientos que afligen mi alma y a los cuales no me es posible
resistir. Mi corazón está siempre desvelado y mis ojos no se cierran
sino para dirigir sus miradas dentro de mí mismo; sin embargo estoy
vivo, y según mi forma y mi aspecto, me parezco a los otros hombres.
¡Ah, el dolor debería ser la escuela del sabio! Las penas son una ciencia, y los más sabios son los que más deben gemir sobre la fatal verdad. El árbol de la ciencia no es el árbol de la vida.
Dominio público
38 págs. / 1 hora, 7 minutos / 188 visitas.
Publicado el 4 de agosto de 2023 por Edu Robsy.
Dominio público
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Publicado el 28 de febrero de 2024 por Rolando Mendoza.
1 pág. / 1 minuto / 73 visitas.
Publicado el 24 de marzo de 2024 por danielhb.
Mano que ha acariciado
rostros, cabellos y cuerpos
mano que ha lastimado
en pasados duraderos
Mano que por arduo pan
ha encallecido y sangrado
mano que se ha aferrado
a lo que hay de dignidad
Mano curiosa y amable
mano dura, mano blanda
mano que nunca se cansa
de esperar lo inesperable
Mano que ha hundido en la tierra
sus dedos esperanzados
mano que ha escrito y borrado
tanto dulce y tanta mierda
Es esta mi mano toda
con sus pliegues y sus marcas
que dibujan en mi palma
una parte de mi historia.
1 pág. / 1 minuto / 53 visitas.
Publicado el 17 de agosto de 2024 por danielhb.
Al ofrecer estas páginas al lector, no he pretendido hacer literatura. Ha sido mi única intención la de dar salida a mi espíritu, como quien da salida a un torrente largamente contenido que anega las vecindades necesarias para su esparcimiento.
Escribo como pudiera reir o llorar, y estas líneas encierran todo lo espontáneo y sincero de mi alma.
Allá van éllas, sin pedir benevolencias ni comentarios: van con la misma naturalidad que vuela el pájaro, como se despeña el arroyo, como germina la planta...
La luz de la lámpara, atenuada por la pantalla violeta, se desmaya sobre la mesa.
Los objetos toman un tinte sonambulesco de ensueño enfermizo; diríase que una mano tísica hubiera acariciado el ambiente, dejando en él su languidez aristocrática.
Una campana impiadosa repite la hora y me hace comprender que vivo, y me recuerda, también, que sufro.
Sufro un extraño mal que hiere narcotizando; mal de amores, de incomprendidas grandezas, de infinitos ideales.
Mal que me incita a vivir en otro corazón, para descansar de la ruda tarea de sentirme vivir dentro de mí misma.
Como los sedientos quieren el agua, así yo ansío que mi oído escuche una voz prometiéndome dulzuras arrobadoras; ansio que una manita infantil se pose sobre mis párpados cansados de velar y serene mi espíritu rebelde, aventurero.
Así desearía yo morir, como la luz de la lámpara sobre las cosas, esparcida en sombras suaves y temblorosas.
Paseaba por el camino somnoliento de un atardecer.
Los árboles otoñales, con sus brazos descarnados levantados al viento, tenían no sé qué gesto trágico de súplica; y las montañas, rojas de ira bajo el sol de ocaso, amenazan derrumbarse sobre el río manso como una mujer enferma.
¡Naturaleza!
Dominio público
23 págs. / 41 minutos / 115 visitas.
Publicado el 21 de enero de 2025 por Edu Robsy.
Anti-prólogo
Esta vez el autor se prologa a sí mismo, porque le es imprescindible decir lo que nunca se dice en el prólogo que nos hace el amigo. El autor no es un buen poeta, sino un poeta aproximado, y este libro no es un buen libro de versos, aunque sí intenta ser un acto de fe.
No muchos lectores saldrán de él deleitados, y sí, en cambio, heridos casi todos, quizá angustiados, porque, aún en verso romance, los problemas de España siguen siendo los dolores de todos.
No es un libro para el entretenimiento ni está hecho para el comentario favorable. Se compuso con la premeditación de un puñetazo, con la osadía que da la pasión y con la esperanza de hacer daño en alguna conciencia.
Va siendo hora de hablar de España, en prosa o en romance, con la firme voluntad de no ocultarla, de decirla como es: angustiosa, quemante, dura a veces y, a veces, necia. Tampoco el mérito de la ira es del aprendiz de poeta: otros se la han dado hecha y, con ella, él ha partido en esta Expedición a la Llama, de la que no tiene intención de volver: allí seguirá quemándose hasta que el mundo resuelva.
Da el autor las gracias al auténtico prólogo, el poema esperanzado de José Luis Vargas que abre los versos, y también a la mujer anónima a la que va dedicado el último. Entre ambos, lector, las llamadas para todos.
Arturo Robsy
Veinte de Noviembre de 1985
Licencia limitada
15 págs. / 26 minutos / 33 visitas.
Publicado el 15 de julio de 2025 por Edu Robsy.