Textos más descargados disponibles que contienen 'ramon' | pág. 3

Mostrando 21 a 30 de 198 textos encontrados.


Buscador de títulos

textos disponibles contiene: 'ramon'


12345

Cuento de Abril

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Queremos, lector, que sepas, que nos tienen hartos y aburridos los rígidos moralistas que pululan ahora por donde quiera.

Aunque no nos jactamos de virtuosos, respetamos la virtud; pero no la creemos tan vocinglera y tan espantadiza como la de estos censores de la India. Si hubiéramos de escribir a gusto de algunos; si hubiéramos de tomar su rigidez por valedera y no fingida, y si hubiéramos de ajustar a ella nuestros escritos, tal vez ni las Agonías del tránsito de la muerte de Venegas, ni Los gritos del infierno, del padre Boneta, serían edificantes modelos que imitar.

Por desgracia, esa rigidez es sólo aparente. Esa rigidez no tiene otro resultado que la de exaltar los ánimos, haciéndoles dudar y burlarse, aunque sólo sea en sueños, de la hipocresía farisaica que ahora se usa.

Véase, si no, el sueño que ha tenido un amigo nuestro, y que trasladamos aquí íntegro, cuando no para recreo, para instrucción de los lectores.

Nuestro amigo soñó lo que sigue:


«Más de 2600 años ha que era yo en Susa un sátrapa muy querido del gran rey Arteo, y el más rígido, grave y moral de todos los sátrapas. El santo varón Parsondes había sido mi maestro, y me había comunicado todo lo comunicable de la ciencia y de la virtud del primer Zoroastro.


Leer / Descargar texto

Dominio público
6 págs. / 11 minutos / 150 visitas.

Publicado el 23 de octubre de 2021 por Edu Robsy.

Corte de Amor

Ramón María del Valle-Inclán


Cuentos, Colección


Florilegio de honestas y nobles damas

Nota

EN este libro están recogidas aquellas novelas breves de mis albores literarios, hace más de un cuarto de siglo, cuando amé la gloria. El viejo maestro con quien solía pasear en las tardes del invierno compostelano, escribió entonces las páginas preliminares que aquí reproduzco, y que por primera vez aparecieron en un libro de cuyo nombre no quiero acordarme.

Prólogo

Es el presente un libro que puede decirse, por entero, juvenil. Lo es por la índole de los asuntos, porque su autor lo escribe en lo mejor de la vida, porque ha de tenérsele por un dichoso comienzo, y, en fin, porque todo él resulta nuevo y tiene su encanto y su originalidad. Con él gozamos de un placer, ya que no raro, al menos no muy común, cual es el de leer unas páginas que se nos presentan como iluminadas por clara luz matinal, y en las cuales, la poesía, la gracia y el amor, esas tres diosas propicias a la juventud dejaron la imborrable huella de su paso.


Leer / Descargar texto

Dominio público
84 págs. / 2 horas, 28 minutos / 471 visitas.

Publicado el 1 de mayo de 2017 por Edu Robsy.

Educación holista y la paz interior

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


En sus libros el Dr. Ramón Gallegos nos dice que la educación que predomina en la mayoría de las instituciones educativas esta basada en la ciencia y en la filosofía mecanicista de los siglos XVIII Y XIX, Nuestro planeta en sí mismo y mucha de la humanidad está necesitando como nunca antes acciones que sean óptimamente efectivas. ¿Pero qué tarea comprensiva puede ser identificada? Porque muchas otras actividades humanas son manifestaciones de nuestro sistema educativo, educarnos a nosotros mismos comprensivamente  es una de tales actividades que está dentro de nuestro control.

Con el tiempo he comprendido que el propósito de la meditación budista es examinar la propia naturaleza personal y convertirse en un buda. Esto sólo se puede hacer a través de la conciencia. Si no somos  conscientes de lo que pasa en nosotros mismos y en el mundo, ¿Cómo vamos a poder examinar nuestra  propia naturaleza y convertirnos en seres iluminados.

La palabra <<buda>> procede de la raíz buddh, que significa <<despertar>>. Buda es el que está despierto. ¿Estamos de verdad despiertos en nuestra vida diaria? Ésta es la cuestión sobre la que os invito a pensar. ¿Estamos despiertos  cuando tomamos té? ¿Estamos despiertos cuando compramos un periódico? ¿Estamos despiertos cuando comemos un helado?

 

La sociedad hace que nos resulte difícil estar despiertos.

Una de la situaciones que considero perturba mucho nuestra mente y nos quita muchas cosas y nos destruye con ruidos, olores y muchas distracciones es la sociedad. Lo primero que debemos hacer es regresar a nosotros mismos para recuperarnos, para ser lo mejor de nosotros mismos. Esto es muy importante. Tenemos que reorganizar nuestra vida diaria para no permitir a la sociedad que nos colonice. Debemos ser independientes. Debemos ser personas reales y no sólo las víctimas de la sociedad y de otras personas.


Leer / Descargar texto


5 págs. / 9 minutos / 58 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Tula Varona

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Los perros de raza, iban y venían con carreras locas, avizorando las matas, horadando los huecos zarzales, y metiéndose por los campos de centeno con alegría ruidosa de muchachos. Ramiro Mendoza, cansado de haber andado todo el día por cuetos y vericuetos, apenas ponía cuidado en tales retozos: con la escopeta al hombro, las polainas blancas de polvo, y el ancho sombrerazo en la mano, para que el aire le refrescase la asoleada cabeza, regresaba a Villa-Julia, de donde había salido muy de mañana. El duquesito, como llamaban a Mendoza en el Foreigner Club, era cuarto o quinto hijo de aquel célebre duque de Ordax que murió hace algunos años en París completamente arruinado. A falta de otro patrimonio, heredara la gentil presencia de su padre, un verdadero noble español, quijotesco e ignorante, a quien las liviandades de una reina dieron pasajera celebridad. Aún hoy, cierta marquesa de cabellos plateados —que un tiempo los tuvo de oro, y fue muy bella—, suele referir a los íntimos que acuden a su tertulia los lances de aquella amorosa y palatina jornada.

El duquesito caminaba despacio y con fatiga. A mitad de una cuestecilla pedregosa, como oyese rodar algunos guijarros tras sí, hubo de volver la cabeza. Tula Varona bajaba corriendo, encendidas las mejillas, y los rizos de la frente alborotados.

—¡Eh! ¡Duque! ¡Duque!… ¡Espere usted, hombre!

Y añadió al acercarse:

—¡He pasado un rato horrible! ¡Figúrese usted, que unos indígenas me dicen que anda por los alrededores un perro rabioso!

Ramiro procuró tranquilizarla:

—¡Bah! No será cierto: si lo fuese, crea usted que le viviría reconocido a ese señor perro.

Al tiempo que hablaba, sonreía de ese modo fatuo y cortés, que es frecuente en labios aristocráticos. Quiso luego poner su galantería al alcance de todas las inteligencias, y añadió:

—Digo esto porque de otro modo quizá no tuviese…


Leer / Descargar texto

Dominio público
11 págs. / 19 minutos / 230 visitas.

Publicado el 3 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

Inteligencia espiritual, aprendiendo a ser feliz con Ramón Gallegos

Fundación Ramón Gallegos


ramón gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


Efectivamente cada vez que transito, en este conocimiento en el doctorado de educación Holista, estoy plenamente convencida que la educación Holista es el camino hacia el despertar espiritual, el despertar interno, es una educación para la Vida; ha  cambiado la visión de lo que realmente es la educación, ha cambiado mi visión del mundo.

En este ensayo las lecturas de la trilogía de la Inteligencia Espiritual, Aprendiendo a Ser y Educación y Espiritualidad que el Doctor Ramón Gallegos Nava ha escrito; y que se basa en conceptos fundamentales de una nueva propuesta educativa como evolución de la conciencia, establecida en la espiritualidad, me han hecho reflexionar que mi fin último es  la felicidad y que mi búsqueda espiritual la he encontrado en estas lecturas y en las enseñanzas del Doctor Ramón Gallegos Nava, porque es una guía básica en este proceso de indagación.

En este ensayo abordaré primero el tema Aprender a Ser  e incrustando  lo relacionado con la Inteligencia Espiritual y la Espiritualidad en la Educación ya que los temas de esta colección de libros  considera el concepto espiritual de nuestra triple naturaleza: Verdad - Conciencia –Felicidad. Ya que esta triple naturaleza esencial  define lo que somos en realidad.

La visión de la filosofía perenne nos ayuda a cumplir este objetivo, porque hoy día todos los seres humanos queremos una vida más armoniosa, más feliz y más pacífica.

La inteligencia espiritual es entendida como todo lo que mantiene unidos a los seres humanos, como los valores universales, que permiten la coexistencia pacífica y el entendimiento mutuo.

Todos deseamos la felicidad, sin embargo, vivimos con mucho sufrimiento, porque solo vivimos en el nivel de la mente, del pensamiento mecánico, los problemas del nivel de la mente no los resuelve la mente, se requiere un enfoque superior.


Leer / Descargar texto


12 págs. / 21 minutos / 102 visitas.

Publicado el 15 de mayo de 2018 por Fundación Ramón Gallegos.

El Pesimista Corregido

Santiago Ramón y Cajal


Cuento


I

Juan Fernández, protagonista de esta historia, era un doctor joven, de Veintiocho años, serio, estudioso, no exentó de talento, pero harto pesimista y con ribetes de misántropo.

Huérfano y sin parientes, vivía concentrado y huraño en compañía de una antigua ama de llaves de su familia.

Hacia la época en que le enfocamos se habían recrudecido en nuestro héroe el asco a la vida y él despego a la sociedad. Descuidaba la clientela y el trato de los amigos, que le veían de higos a brevas, y pasaba su tiempo enfrascado, en la lectura de obras cuya tonalidad melancólica casaba bien con el timbre sentimental de su espíritu. Agrada saber al desdichado qué no estrenó la desdicha y que su menguado concepto del mundo y de la vida halló también asilo en cabezas fuertes y cultivadas. Compréndese bien por qué Juan se solazaba y entretenía en la lectura de Schopenhauer y Hartmann, del antipático y vesánico Nietzsche y del adusto y profundo Gracián. Y el orgullo de coincidir con la opinión de tan calificados varones prodújole, a ráfagas, algún consuelo, a cuyo fugitivo calor sentía deshelarse parcialmente el lago glacial de su voluntad y aliviarse un tanto su dolorosa laxitud de espíritu y de cuerpo.


Leer / Descargar texto

Dominio público
45 págs. / 1 hora, 19 minutos / 334 visitas.

Publicado el 5 de enero de 2021 por Edu Robsy.

Teatrillo de Enredo

Ramón María del Valle-Inclán


Novela corta


I

El “Baluarte del Betis”, diario liberal, tenía su redacción sobre la imprenta, en un piso obscuro. Resmas de papel escalonaban el zócalo de las alcobas. Por los altos de la escalera, al pie del pasamanos, nunca faltaba el servicio de café con colillas apagadas. A toda la longura del pasillo iba un jirón de estera, sucio de lodo, con boquetes y tropezones de rómpete el alma. La cocina acentuaba una expresión de cales áridas con los fríos vasares desiertos.

En el ventanillo un geranio, el fogón apagado, las telarañas en el hollín de la chimenea. El zángano pitañoso sube y baja las pruebas. La bruja, con un ramito verde en el moño, pasa la escoba por la escalera. En la mesa de redacción los tinteros, con plumas multicolores, brindan su adorno de caciques africanos al inspirado vate encargado de redactar los “Ecos del Planeta”, Don Olegario Botella, que los ingeniosos de la redacción llamaban alternativamente, Don Ole Botellín, Don Botellín y Don Ole.

II

Trifulca en la escalera. La vieja de la escoba, con el zangaño pitañoso y dos compadres, suben en volandas el madejón de un espectro con ojos de fiebre.

El Zurdo Montoya levantó la mano de cera al entrarle en la sala de redacción y dejarle arrimado a la mesa.

—¡Acallaivos todos y dejaime que hable!

Se dobló con la mano en el pecho, escupiendo sangre Don Olegario, con aire gili, le ofreció un vaso de agua. Con carrerilla oficiosa se lo tomó de las manos la madre de la escoba, moviendo los verdes del moñete.

—¡Bebe, hijo! Tú dirás si te la quiebro con unas gotas de vinagre.

Bebió el Zurdo. Se limpió con el cerillo de los artejos, y doblado con quebradura de huesos, abrió el cisma de proposiciones heréticas:

—¡La España, para los pobres que llevamos un trato por las ferias, se está poniendo al tino de una mazmorra de Orán!

Actuaron los compadres:


Leer / Descargar texto

Dominio público
29 págs. / 51 minutos / 135 visitas.

Publicado el 6 de enero de 2022 por Edu Robsy.

La Corte de los Milagros

Ramón María del Valle-Inclán


Novela


Libro primero. Aires Nacionales

I

El reinado isabelino fue un albur de espadas: Espadas de sargentos y espadas de generales. Bazas fulleras de sotas y ases.

II

El General Prim caracoleaba su caballo de naipes en todos los baratillos de estampas litográficas: Teatral Santiago Matamoros, atropella infieles tremolando la jaleada enseña de los Castillejos:

—¡Soldados, viva la Reina!

III

Los héroes marciales de la revolución española no mudaron de grito hasta los últimos amenes. Sus laureadas calvas se fruncían de perplejidades con los tropos de la oratoria demagógica. Aquellos milites gloriosos alumbraban en secreto una devota candelilla por la Señora. Ante la retórica de los motines populares, los espadones de la ronca revolucionaria nunca excusaron sus filos para acuchillar descamisados. El Ejército Español jamás ha malogrado ocasión de mostrarse heroico con la turba descalza y pelona que corre tras la charanga.

IV

—¡Pegar fuerte!

La rufa consigna bajaba de las alturas hasta la soldadesca, que relinchaba de gusto porque la orden nunca venía sin el regalo del rancho con chorizo, cafelito, copa y tagarnina. Los edictos militares, con sus bravatas cherinolas proclamadas al son de redoblados tambores, hacían malparir a las viejas. El palo, numen de generales y sargentos, simbolizaba la más oportuna política en las cámaras reales. La Señora encendida de erisipelas, se inflaba con hucheo de paloma:

—¡Pegar fuerte, a ver si se enmiendan!


Leer / Descargar texto

Dominio público
249 págs. / 7 horas, 16 minutos / 986 visitas.

Publicado el 30 de abril de 2017 por Edu Robsy.

Educación holista y Ramón Gallegos

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


En el presente ensayo analizo la obra de Ramón Gallegos Nava, quien es el fundador de la educación holista y el autor que mas ha escrito sobre inteligencia espiritual, ambos temas están interrelacionados y son los dos paradigmas del siglo XXI

En estos libros encontramos una gran riqueza de información que nos guía y nos invita a una trasformación interna, a la evolución de nuestra conciencia, nos invita a dejar el sufrimiento fuera de nuestras vidas y encontrarnos con la verdadera felicidad, es una puesta llena de posibilidades para llegar a ser mejores Seres humanos y de esta forma  poder cumplir con la misión que cada uno e nosotros tenemos con el universo.

En esta obra aparecen los diferentes conceptos y los fundamentes teóricos, filosófica, científicos, pedagógicos, etc. que dan las bases que se requieren para entender que este nuevo paradigma es que realmente esta requiriendo nuestra sociedad, en todas las dimensiones, social, política, educativa, entre otras. Estos 12 libros tratan sobre varios de los aspectos que se deben considerar en la educación holista, y por ende elementos que requerimos conocer para mejorar no sólo nuestro estilo de vida, sino también poder descubrir nuestra verdadera esencia que es nuestra espiritualidad, y la gran necesidad de transformación. Considero que en el presente pueden presentarse algunas de las ideas fundamentales de la Obra del Dr. Ramón Gallegos Nava.

Se considera como fundamental en la educación holista la filosofía Perenne, como un pilar fundamental que nos ayuda a entender y tener más claridad de la nuestra espiritualidad, es como un camino que nos guía hacia ella, no es el mismo camino para todos, nos ayuda a que cada uno lo encontremos.


Leer / Descargar texto


9 págs. / 15 minutos / 43 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Del Misterio

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


¡Hay también un demonio familiar! Yo recuerdo que, cuando era niño, iba todas las noches a la tertulia de mi abuela una vieja que sabía estas cosas medrosas y terribles del misterio. Era una señora linajuda y devota que habitaba un caserón en la Rúa de los Plateros. Recuerdo que se pasaba las horas haciendo calceta tras los cristales de su balcón, con el gato en la falda. Doña Soledad Amarante era alta, consumida, con el cabello siempre fosco, manchado por grandes mechones blancos, y las mejillas descarnadas, esas mejillas de dolorida expresión que parecen vivir huérfanas de besos y de caricias. Aquella señora me infundía un vago terror, porque contaba que en el silencio de las altas horas oía el vuelo de las almas que se van, y que evocaba en el fondo de los espejos los rostros lívidos que miran con ojos agónicos. No, no olvidaré nunca la impresión que me causaba verla llegar al comienzo de la noche y sentarse en el sofá del estrado al par de mi abuela. Doña Soledad extendía un momento sobre el brasero las manos sarmentosas, luego sacaba la calceta de una bolsa de terciopelo carmesí y comenzaba la tarea. De tiempo en tiempo solía lamentarse:

—¡Ay Jesús!

Una noche llegó. Yo estaba medio dormido en el regazo de mi madre, y, sin embargo, sentí el peso magnético de sus ojos que me miraban. Mi madre también debió de advertir el maleficio de aquellas pupilas, que tenían el venenoso color de las turquesas, porque sus brazos me estrecharon más. Doña Soledad tomó asiento en el sofá, y en voz baja hablaron ella y mi abuela. Yo sentía la respiración anhelosa de mi madre, que las observaba queriendo adivinar sus palabras. Un reloj dio las siete. Mi abuela se pasó el pañuelo por los ojos, y con la voz un poco insegura le dijo a mi madre:

—¿Por qué no acuestas a ese niño?


Leer / Descargar texto

Dominio público
3 págs. / 6 minutos / 140 visitas.

Publicado el 4 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

12345