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Augusta

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


I

—¡Eres encantador!… ¡Eres el único!… Nadie como tú sabe decir las cosas. ¿De veras mis labios son estos tus versos?… Yo quiero que seas el primer poeta del mundo… ¡Tómalos!… ¡Tómalos!… ¡Tómalos!…

Y la gentil Augusta del Fede besaba al príncipe Attilio Bonaparte, con gracioso aturdimiento, entre frescas risas de cristal. Después, rendida y feliz, volvía a leer la dedicatoria un tanto dorevillesca, con que el Príncipe le ofrecía los «Salmos Paganos». Aquellos versos de amor y voluptuosidad, que primero habían sido salmos de besos en los labios de la gentil amiga.

Era el amor de Augusta alegría erótica y victoriosa, sin caricias lánguidas, sin decadentismos anémicos, pálidas flores del bulevar. Ella sentía por aquel poeta galante y gran señor esa pasión que aroma la segunda juventud con fragancias de generosa y turgente madurez. Como el calor de un vino añejo, así corría por su sangre aquel amor de matrona lozana y ardiente, amor voluptuoso y robusto como los flancos de una Venus, amor pagano, limpio de rebeldías castas, impoluto de los escrúpulos cristianos que entristecen la sensualidad sin domeñarla. Amaba con la pasión olímpica y potente de las diosas desnudas, sin que el cilicio de la moral atenazase su carne blanca, de blanca realeza, que cumplía la divina ley del sexo, soberana y triunfante, como los leones y las panteras en los bosques de Tierra Caliente.


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Dominio público
14 págs. / 25 minutos / 103 visitas.

Publicado el 29 de octubre de 2020 por Edu Robsy.

Teatrillo de Enredo

Ramón María del Valle-Inclán


Novela corta


I

El “Baluarte del Betis”, diario liberal, tenía su redacción sobre la imprenta, en un piso obscuro. Resmas de papel escalonaban el zócalo de las alcobas. Por los altos de la escalera, al pie del pasamanos, nunca faltaba el servicio de café con colillas apagadas. A toda la longura del pasillo iba un jirón de estera, sucio de lodo, con boquetes y tropezones de rómpete el alma. La cocina acentuaba una expresión de cales áridas con los fríos vasares desiertos.

En el ventanillo un geranio, el fogón apagado, las telarañas en el hollín de la chimenea. El zángano pitañoso sube y baja las pruebas. La bruja, con un ramito verde en el moño, pasa la escoba por la escalera. En la mesa de redacción los tinteros, con plumas multicolores, brindan su adorno de caciques africanos al inspirado vate encargado de redactar los “Ecos del Planeta”, Don Olegario Botella, que los ingeniosos de la redacción llamaban alternativamente, Don Ole Botellín, Don Botellín y Don Ole.

II

Trifulca en la escalera. La vieja de la escoba, con el zangaño pitañoso y dos compadres, suben en volandas el madejón de un espectro con ojos de fiebre.

El Zurdo Montoya levantó la mano de cera al entrarle en la sala de redacción y dejarle arrimado a la mesa.

—¡Acallaivos todos y dejaime que hable!

Se dobló con la mano en el pecho, escupiendo sangre Don Olegario, con aire gili, le ofreció un vaso de agua. Con carrerilla oficiosa se lo tomó de las manos la madre de la escoba, moviendo los verdes del moñete.

—¡Bebe, hijo! Tú dirás si te la quiebro con unas gotas de vinagre.

Bebió el Zurdo. Se limpió con el cerillo de los artejos, y doblado con quebradura de huesos, abrió el cisma de proposiciones heréticas:

—¡La España, para los pobres que llevamos un trato por las ferias, se está poniendo al tino de una mazmorra de Orán!

Actuaron los compadres:


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Dominio público
29 págs. / 51 minutos / 136 visitas.

Publicado el 6 de enero de 2022 por Edu Robsy.

Rosarito

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Sentada ante uno de esos arcaicos veladores con tablero de damas, que tanta boga conquistaron en los comienzos del siglo, cabecea el sueño la anciana condesa de Cela: los mechones plateados de sus cabellos, escapándose de la toca de encajes, rozan con intermitencias desiguales los naipes alineados para un solitario. En el otro extremo del canapé, su nieta Rosarito mueve en silencio cuatro agujas de acero, de las cuales, antes que la velada termine, espera ver salir un botinín blanco con borlas azules, igual en todo a otro que la niña tiene sobre el regazo, y sólo aguarda al compañero para ir a calzar los diminutos pies del futuro conde de Cela. —Aunque muy piadosas entrambas damas, es lo cierto que ninguna presta atención a la vida del Santo del día, que el capellán del Pazo lee en voz alta, encorvado sobre el velador, y calados los espejuelos de recia armazón dorada—. De pronto Rosarito levanta la cabeza y se queda como abstraída, fijos los ojos en la puerta del jardín, que se abre sobre un fondo de ramajes oscuros y misteriosos: ¡no más misteriosos, en verdad, que la mirada de aquella niña pensativa y blanca! Vista a la tenue claridad de la lámpara, con la rubia cabeza en divino escorzo, la sombra de las pestañas temblando en el marfil de la mejilla, y el busto delicado y gentil destacándose en la penumbra incierta sobre la dorada talla y el damasco azul celeste del canapé, Rosarito recordaba esas ingenuas madonas pintadas sobre fondo de estrellas y luceros. La niña entorna los ojos, palidece, y sus labios agitados por temblor extraño dejan escapar un grito:

—¡Jesús!… ¡Qué miedo!…

Interrumpe su lectura el clérigo, y mirándola por encima de los espejuelos, carraspea:

—¿Alguna araña, eh, señorita?

Rosarito mueve la cabeza.

—¡No señor, no!


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Dominio público
18 págs. / 31 minutos / 159 visitas.

Publicado el 3 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

Ramón Gallegos y la maestría en inteligencia espiritual

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


En educación holista, hablar de amor y felicidad es un asunto de vital importancia. La educación holista tiene como propósito fundamental la evolución de la conciencia y ayudar a reconocer lo que realmente somos. Este proceso de autoconocimiento genera alegría que se expresa en un estado de felicidad genuina, pues nace de nuestro ser interior. Es nuestra inteligencia espiritual, definida por el Dr. Ramón Gallegos como la capacidad de ser felices a pesar de las circunstancias, no a causa de ellas.  

En la formación como educadores holistas, el Dr. Ramón Gallegos hace mucho énfasis en la importancia del educador pues además del conocimiento académico, es una guía para los estudiantes, así que su conciencia y su presencia son con lo que trabajará y dará en su práctica educativa. En el programa de Doctorado en Educación Holista nos invita a ser conscientes de que nuestro amor y felicidad nutren la práctica educativa y la relación con los estudiantes, así que, como educadores debemos estar en una práctica constante de autoindagación, preguntarnos: ¿Soy feliz? ¿Amo mi trabajo y las actividades que realizo cada día?  ¿Amo a mis estudiantes, a mis hijos? ¿Qué me hace feliz? ¿Qué los hace felices? Estas preguntas las debemos hacer como educadores y como seres humanos y llevarlas también a la indagación con nuestros estudiantes. Indagar sobre la pregunta ¿Quién soy?, es un buen principio para el autoconocimiento.


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6 págs. / 11 minutos / 40 visitas.

Publicado el 10 de diciembre de 2020 por Fundación Ramón Gallegos.

La Pipa de Kif

Ramón María del Valle-Inclán


Poesía


La pipa de Kif

Mis sentidos tornan a ser infantiles,
Tiene el mundo una gracia matinal,
Mis sentidos como gayos tamboriles
Cantan en la entraña del azul cristal

Con rítmicos saltos plenos de alegría,
Cabalga en el humo de mi pipa Puk,
Su risa en la entraña del azul del día
Mueve el ritmo órfico amado de Gluk.

Alumbran mi copta conciencia, hipostática
Las míticas luces de un indo avatar,
Que muda mi vieja sonrisa socrática
En la risa joven del Numen Solar.

Divino penacho de la frente triste,
En mi pipa el humo da su grito azul,
Mi sangre gozosa claridad asiste
Si quemo la Verde Yerba de Estambul.

Voluta, de humo, vágula cimera,
Tú eres en mi frente la última ilusión
De aquella celeste azul Primavera
Que movió la rosa de mi corazón.

Niña Primavera, dueña de los linos
Celestes. Princesa Corazón de Abril,
Peregrina siempre sobre mis caminos
Mundanos. Tú eres mi «spirto gentil».

¡Y jamás le nieguen tus cabellos de oro,
Jarcias a mi barca, toda de cristal:
La barca fragante que guarda un tesoro
De aromas y gemas y un cuento oriental!

El ritmo del orbe en un ritmo asumo,
Cuando por ti quemo la Pipa de Kif,
Y llegas mecida en la onda del humo
Azul, que te evoca como un «leit-motif».

Tu luz es la esencia del canto que invoca
La Aurora vestida de rosado tul,
El divino canto que no tiene boca
Y el amor provoca con su voz azul.

¡Encendida rosa! ¡Encendido toro!
¡Encendidos números que rimó Platón!
¡Encendidas normas por donde va el coro
Del mundo: Está el mundo en mi corazón!

Si tú me abandonas, gracia del hachic,
Me embozo en la capa y apago la luz.
Ya puede tentarme la Reina del Chic.
No dejo la capa y le hago la †.


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Dominio público
18 págs. / 32 minutos / 671 visitas.

Publicado el 4 de julio de 2018 por Edu Robsy.

La Media Noche

Ramón María del Valle-Inclán


Novela corta


Breve noticia

Era mi propósito condensar en un libro los varios y diversos lances de un día de guerra en Francia. Acontece que, al escribir de la guerra, el narrador que antes fué testigo, da a los sucesos un enlace cronológico puramente accidental, nacido de la humana y geométrica limitación que nos veda ser a la vez en varias partes. Y como quiera que para recorrer este enorme frente de batalla, que desde los montes alsacianos baja a la costa del mar, son muchas las jornadas, el narrador ajusta la guerra y sus accidentes a la medida de su caminar: Las batallas comienzan cuando sus ojos llegan a mirarlas: El terrible rumor de la guerra se apaga cuando se aleja de los parajes trágicos, y vuelve cuando se acerca a ellos. Todos los relatos están limitados por la posición geométrica del narrador. Pero aquel que pudiese ser a la vez en diversos lugares, como los teósofos dicen de algunos fakires, y las gentes novelescas de Cagliostro, que, desterrado de París, salió a la misma hora por todas las puertas de la ciudad, de cierto tendría de la guerra una visión, una emoción y una concepción en todo distinta de la que puede tener el mísero testigo, sujeto a las leyes geométricas de la materia corporal y mortal. Entre uno y otro modo habría la misma diferencia que media entre la visión del soldado que se bate sumido en la trinchera, y la del general que sigue los accidentes de la batalla encorvado sobre el plano. Esta intuición taumatúrgica de los parajes y los sucesos, esta comprensión que parece fuera del espacio y del tiempo, no es sin embargo ajena a la literatura, y aun puede asegurarse que es la engendradora de los viejos poemas primitivos, vasos religiosos donde dispersas voces y dispersos relatos se han juntado, al cabo de los siglos, en un relato máximo, cifra de todos, en una visión suprema, casi infinita, de infinitos ojos que cierran el círculo.


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Dominio público
37 págs. / 1 hora, 5 minutos / 366 visitas.

Publicado el 30 de abril de 2017 por Edu Robsy.

La inteligencia espiritual desde la visión de Ramón Gallegos

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


El despertar de la conciencia es la meta que Ramón Gallegos Nava trata de difundir en todos los niveles educativos en México y a nivel mundial.  El presente trabajo de las obras de Ramón Gallegos Nava, producciones invaluables en donde la inteligencia espiritual y la educación holista van de la mano para dar respuesta posible a los problemas actuales de la humanidad a través de la educación.   Así hemos visto surgir Educación Holista, El Espíritu de la Educación, La Educación del Corazón, Una Visión Integral de la Educación,, Comunidades de Aprendizaje, Aprender a Ser, Diálogos Holistas; Sabiduría, amor y Compasión, El camino de la Filosofía Perenne, Educación y Espiritualidad, Inteligencia Espiritual, Educación para la vida, Currículo Holista además de las experiencias en las sesiones presénciales y a distancia en aula virtual.

Antes que nada puedo manifestar que estoy muy contento de estar estudiando la Maestría en educación Holista y de conocer a Ramón Gallegos, al principio pensé que la maestría era un método de enseñanza, pensé que iba adquirir estrategias de cómo controlar a un grupo, algunas dinámicas etc. Pero no es así, Ahora estoy totalmente consciente de la importancia y de la necesidad de un cambio de paradigma, de forma de pensar, un cambio y hacer una integración de todo, ( la educación Holista no excluye nada todo lo une), y la responsabilidad que es trabajar en el área educativa con enfoque de aprender para la vida y por sentirme comprometido con ella,  fue que decidí ingresar a este ambiente Holista y  tomar esta nueva forma educativa.


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10 págs. / 17 minutos / 36 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Juan Quinto

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Micaela la Galana contaba muchas historias de Juan Quinto, aquel bigardo que, cuando ella era moza, tenía estremecida toda la Tierra de Saines. Contaba cómo una noche, a favor del oscuro, entró a robar en la Rectoral de Santa Baya de Cristamilde. La Rectoral de Santa Baya está vecina de la iglesia, en el fondo verde de un atrio cubierto de sepulturas y sombreado de olivos. En este tiempo de que hablaba Micaela, el rector era un viejo exclaustrado, buen latino y buen teólogo. Tenía fama de ser muy adinerado, y se le veía por las ferias chalaneando caballero en una yegua tordilla, siempre con las alforjas llenas de quesos. Juan Quinto, para robarle, había escalado la ventana, que en tiempo de calores solía dejar abierta el exclaustrado. Trepó el bigardo gateando por el muro, y cuando se encaramaba sobre el alféizar con un cuchillo sujeto entre los dientes, vio al abad incorporado en la cama y bostezando. Juan Quinto saltó dentro de la sala con un grito fiero, ya el cuchillo empuñado. Crujieron las tablas de la tarima con ese pavoroso prestigio que comunica la noche a todos los ruidos. Juan Quinto se acercó a la cama, y halló los ojos del viejo frailuco abiertos y sosegados que le estaban mirando:

—¿Qué mala idea traes, rapaz?

El bigardo levantó el cuchillo:

—La idea que traigo es que me entregue el dinero que tiene escondido, señor abad.

El frailuco rió jocundamente:

—¡Tú eres Juan Quinto!

—Pronto me ha reconocido.

Juan Quinto era alto, fuerte, airoso, cenceño. Tenía la barba de cobre, y las pupilas verdes como dos esmeraldas, audaces y exaltadas. Por los caminos, entre chalanes y feriantes, prosperaba la voz de que era muy valeroso, y el exclaustrado conocía todas las hazañas de aquel bigardo que ahora le miraba fijamente, con el cuchillo levantado para aterrorizarle:

—Traigo priesa, señor abad. ¡La bolsa o la vida!


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Dominio público
2 págs. / 5 minutos / 138 visitas.

Publicado el 4 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

Inteligencia espiritual y valores humanos

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


En los sistemas tradicionales de educación, se ha privilegiado el uso de la inteligencia lógico-matemática y verbal y en algunos casos la corporal, dando  como resultado seres humanos que no logran un desarrollo integral, lo cual se manifiesta  en una tendencia a sentirse aislado de los demás y separados de la naturaleza (Ramon Gallegos, 2001), este reduccionismo no toma en cuenta que el ser humano tiene inteligencias múltiples, y mucho menos puede concebir la idea que puede desarrollar otro tipo de inteligencia, como la espiritual, que le permitiría integrar todas las capacidades que tenga.

En los últimos 100 años, se ha tratado de definir y medir la inteligencia, cada una de las definiciones que se ha dado ha respondido a la visión social o económica que ha dominado la época en que se cuestiona a cerca de ella, Alffred Binet en 1900, elaboró el test de inteligencia para medir el desempeño académico de los niños de París. La medida de este test fue conocida como coeficiente intelectual (CI), este concepto relacionado básicamente con dos capacidades humanas: la lógico matemática y la verbal (Gallegos, 2007); por esto se puede afirmar que es una visión unidimensional que solo valora algunos aspectos de la conciencia, la racional instrumental. La conceptualización de la inteligencia bajo este criterio resulta muy limitada y deja fuera a otros tipos de capacidades que tiene el ser humano.


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7 págs. / 12 minutos / 49 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Inteligencia espiritual y su relación con la educación holista

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


Reflexionando sobre los objetivos que tienen los seres humanos, el más importante es ser feliz, y cada uno concibe la felicidad de diferentes maneras, algunos obteniendo las cosas materiales que han deseado, algunos obteniendo placeres de los sentidos, otros alcanzando las metas que se han fijado, sin embargo, esta satisfacción o felicidad momentánea termina muy pronto, más rápido de lo que podemos pensar;  ¿a qué se deberá esta  felicidad fugaz que se consigue con las cosas materiales, con los placeres sensoriales o con el logro de la metas fijadas?; el Dr. Ramón Gallegos, en el Satsang de julio de este año, comentó esta problemática que se está viviendo en la actualidad, en la que hay un vacío existencial, una carencia de valores que lleven a una felicidad duradera; Ramón Gallegos, menciono que la verdadera felicidad, es la que vine de adentro, es nuestra verdadera esencia, estamos hechos de felicidad, solo falta descubrir esa verdad, una verdad que tiene que ver con la comprensión de nuestra verdadera naturaleza.

La felicidad solo se puede encontrar en el plano espiritual, comenta el Dr. Ramón Gallegos, en la mente no se puede porque en ella todo es impermanente, lo que en un momento dado proporciona “felicidad” mental o sensorial pronto termina, y solo queremos más de los mismo, ocasionando sufrimiento, por este motivo es necesario educar la mente para ser capaces de reconocer la verdadera felicidad, la que viene de adentro, la que no requiere objeto ni causa para manifestarse de manera permanente en nuestra vida.


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10 págs. / 17 minutos / 35 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

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