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Una Desconocida

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Hace algunos años viajaba yo en el ferrocarril Interoceánico de Jalapa a Méjico. El tiempo era delicioso y encantábase la vista con el riquísimo verdor de la campiña, que parecía palpitar ebria de vida bajo aquel sol tropical que la hacía eternamente fecunda.

A veces venía a distraerme de la contemplación del paisaje la charla, un poco babosa, de cierta pareja que ocupaba asiento frontero al mío. Ella bien podría frisar en los treinta años; era blanca y rubia, muy gentil de talle y de ademán brioso y desenvuelto. El parecía un niño; estaba enfermo sin duda, porque, a pesar del calor del día, iba muy abrigado, con los pies envueltos en una manta listada, y cubierta con un fez encarnado la rala cabeza, de la cual se despegaban las orejas, que transparentaban la luz.

Presté atención a lo que hablaban. Se decían ternezas en italiano. Ella quería ir a los Estados Unidos y consultar allí a los médicos de más fama; él se oponía, llamándola “cara” y “buona amica"; sostenía que no estaba enfermo para tanto extremo, y que era preciso trabajar y tener juicio. Si hallaban contrata en Méjico, no debían perderla.

A lo que pude comprender, eran dos cantantes. Cerré los ojos y escuché, procurando aparecer dormido.

No estaban casados. Ella tenía marido; pero el tal marido debía ser peor que Nerón, a juzgar por las cosas que contaba de él.

Por un periódico tuvo noticia de que se hallaba cantando en Méjico, y la dama, que parecía muy de armas tomar, hablaba de ir a verle, para que le devolviese las joyas con que se le había quedado el “berganto".

—“Io no ho paura"—decía con una sonrisa extraña, que dejaba al descubierto la doble hilera de sus dientes, donde brillaban algunos puntos de oro.

Hundió en el bolsillo la mano, cubierta de sortijas, y la sacó armada de un revólver diminuto, un verdadero juguete, muy artístico y muy mono.


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Dominio público
3 págs. / 5 minutos / 92 visitas.

Publicado el 4 de julio de 2021 por Edu Robsy.

Educación holista: el paradigma educativo que necesitamos

Fundación Internacional para la Educación Holista


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


La educación holista puede ser entendida desde cinco niveles de profundidad, en el nivel más amplio y profundo la educación holista es un estado de conciencia; el nivel más elevado en donde se experimenta el pensamiento de segundo grado, en donde el ser humano logra el llamado “salto cuántico” el cual le permite reconocer e integrar la totalidad de las partes que componen el kosmos. Este es el nivel en que el educador holista trabaja ya que mediante la sabiduría e integridad que caracteriza este estado de conciencia, el educador logra tomar sabias decisiones, desde un nivel superior es posible visualizar niveles inferiores de conciencia y de esta forma proporcionar una guía adecuada, verdadera y profunda para las personas con las que se esté trabajando. Utilizo la palabra “educador” sin embargo desde este nivel de conciencia holista cualquier ser humano puede llegar a experimentar la totalidad, siempre y cuando, la espiritualidad y el anhelo por la liberación sean sus guías.

De la misma forma, el concepto de educación holista en un cuarto nivel es entendido por una visión del mundo, un paradigma en el cual la vida misma del ser que lo experimenta se transforma. En este paradigma o visión del mundo, es posible que tanto educación, política, economía, ecología, y sociedad logren una genuina transformación para contribuir a la felicidad y realización de todos los seres.


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23 págs. / 41 minutos / 89 visitas.

Publicado el 9 de agosto de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Octavia Santino

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


El pobre mozo permanecía en la actitud de un hombre sin consuelo, sentado delante de la mesa donde había escrito las Cartas a una querida, aquellos versos eróticos, inspirados en la historia de sus amores con Octavia Santino. Conservaba la abatida cabeza entre las manos, y sus dedos flacos y descoloridos, desaparecían bajo la alborotada y oscura cabellera, a la cual se asían, de tiempo en tiempo, coléricos y nerviosos. Cuando se levantó para entrar en la alcoba, donde la enferma se quejaba débilmente, pudo verse que tenía los ojos escaldados por las lágrimas. Hacía un año que vivía con aquella mujer. No era ella una niña, pero sí todavía hermosa; de regular estatura y formas esbeltas; con esa morbidez fresca y sana que comunica a la carne femenina el aterciopelado del albérchigo, y le da grato sabor de madurez. Supiera hacerse amar, con ese talento de la querida que se siente envejecer, y conserva el corazón joven como a los veinte años; ponía ella algo de maternal en aquel amor de su decadencia; era el último, se lo decían bien claro los hilillos de plata que asomaban entre sus cabellos castaños, los cuales aún conservaban la gracia juvenil.

Un momento se detuvo Perico Pondal en la puerta de la alcoba. Era triste de veras aquella habitación silenciosa, solemne, medio a oscuras; envuelta en un vaho tibio, con olor de medicinas y de fiebre.


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Dominio público
10 págs. / 17 minutos / 86 visitas.

Publicado el 3 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

El Rey de la Máscara

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


El cura de San Rosendo de Gondar, un viejo magro y astuto, de perfil monástico y ojos enfoscados y parduscos como de alimaña montés, regresaba a su rectoral a la caída de la tarde, después del rosario. Apenas interrumpían la soledad del campo, aterido por la invernada, algunos álamos desnudos. El camino, cubierto de hojas secas, flotaba en el rosado vapor de la puerta solar. Allá, en la revuelta, alzábase un retablo de ánimas, y la alcancía destinada a la limosna mostraba, descerrajada y rota, el vacío fondo. Estaba la rectoral aislada en medio del campo, no muy distante de unos molinos. Era negra, decrépita y arrugada, como esas viejas mendigas que piden limosna, arrostrando soles y lluvias, apostadas a la vera de los caminos reales. Como la noche se venía encima, con negros barruntos de ventisca y agua, el cura caminaba de prisa, mostrando su condición de cazador. Era uno de aquellos cabecillas tonsurados que, después de machacar la plata de sus iglesias y santuarios para acudir en socorro de la facción, dijeron misas gratuitas por el alma de Zumalacárregui. A pesar de sus años conservábase erguido. Halagando el cuello de un desdentado perdiguero, que hacía centinela en la solana, entró el párroco en la cocina a tiempo que una moza aldeana, de ademán brioso y rozagante, ponía la mesa para la cena:

—¿Qué se trajina, Sabel?

—Vea, señor tío…


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Dominio público
5 págs. / 8 minutos / 86 visitas.

Publicado el 4 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

Hierbas Olorosas

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Yo estaba de cacería en Viana del Prior, cuando recibí una carta donde mi madre, en trance de muerte, me llamaba a su lado. Anochecía y aun recuerdo aquella trágica espera mientras encendía el velón, para poder leer. Decidí partir al día siguiente. Pasé la velada solo y triste, sentado en un sillón cerca del fuego. Había conseguido adormecerme cuando llamaron a la puerta con grandes aldabadas, que en el silencio de las altas horas parecieron sepulcrales y medrosas. Me incorporé sobresaltado, y abrí la ventana. Era el mayordomo que había traído la carta, y que venía a buscarme para ponernos en camino. Manteníase ante la puerta, jinete en una mula y con otra del diestro. Le interrogué:

—¿Ocurre algo, Brión?

—Que empieza a rayar el día, señor marqués.


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Dominio público
4 págs. / 7 minutos / 86 visitas.

Publicado el 4 de julio de 2021 por Edu Robsy.

Égloga

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Por un viejo camino de sementeras y de vendimias conducen un rebaño dos mujerucas de la aldea. La una, vieja y engalanada, es la ventera de la Venta del Frade, y la otra descalza y humilde la zagala que sirve allí por el yantar y el vestido.

En la paz de una hondonada umbría, dos zagales andan encorvados segando el trébol oloroso y húmedo, y entre el verde de la hierba, las hoces brillan con extraña ferocidad. Un asno viejo, de rucio pelo y luengas orejas, pace gravemente arrastrando el ronzal, y otro asno infantil, con la frente aborregada y lanosa y las orejas inquietas y burlonas, mira hacia la vereda erguido, alegre, picaresco, moviendo la cabeza como el bufón de un buen rey. Al pasar las dos mujeres, uno de los zagales grita hacia el camino:

—¿Van para la feria de Brandeso?

—Vamos más cerca.

—¡Un ganado lucido!

—¡Lucido estaba!... ¡Agora le han echado una plaga, y vamos al molino de Cela!...

—¿Van á dónde el saludador?... ¡A mi amo le sanó una vaca! Sabe palabras para deshacer toda clase de brujerías!

—¡San Berísimo te oiga!

—¡Vayan muy dichosas!


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Dominio público
3 págs. / 6 minutos / 84 visitas.

Publicado el 1 de enero de 2022 por Edu Robsy.

Educación holista, una visión de amor universal

Fundación Internacional para la Educación Holista


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


La educación Holista fue creada por el Dr. Ramón Gallegos, es el autor a nivel mundial que mas ha escrito y publicado sobre el tema, 25 libros. La educación holista es esta corriente que se está presentando en esta nueva etapa de educación, donde la manera de ver la educación, a los estudiantes, a los maestros y a la sociedad en la que se desarrolla un ambiente educativo, estaban divorciadas todas ellas.

Así pues me parece que el objetivo de la Educación Holista es: Educar humanos integrales ocupados en el bienestar de la humanidad vista como familia, humanos que conviven en fraternidad con el universo total, con todo aquello que le rodea.

Es nuestra tarea comenzar a cambiar uno mismo para contagiar a los demás de esta educación, es prepararse en la actualidad con visión hacia el futuro, con visión hacia lo que se avecina en varios ámbitos, porque la educación es la base de la sociedad, si educamos holistamente, en unos años la sociedad estará como la soñamos, será compasiva, fraternas y una sola familia.

Pero para irnos educando nosotros como educadores Holistas, es necesario comenzar por la indagación Holista, que es integrar lo fragmentado, tanto en conocimiento como en la sociedad, en esto yo personalmente diría que esto es ver a los alumnos, no sólo como ese cuenco a llenar de información, sino que es un humano que requiere atención en diferentes sentidos; emocional, afectivo, de conocimiento y de reconocimiento. Para esto es necesario el surgimiento de una conciencia Holista, y solo los educadores podemos generar esta conciencia comenzando por uno mismo.


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8 págs. / 14 minutos / 81 visitas.

Publicado el 9 de agosto de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

La Misa de San Electus

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Las mujerucas que llenaban sus cántaros en la fuente comentaban aquella desgracia con la voz asustada. Éranse tres mozos que volvían cantando del molino, y a los tres habíales mordido el lobo rabioso que bajaba todas las noches al casal. Los tres mozos, que antes eran encendidos como manzanas, ahora íbanse quedando más amarillos que la cera. Perdido todo contento, pasaban los días sentados al sol, enlazadas las flacas manos en torno de las rodillas, con la barbeta hincada en ellas. Y aquellas mujerucas que se reunían a platicar en la fuente cuando pasaban ante ellos solían interrogarles:

—¿Habéis visto al saludador de Cela?

—Allá hemos ido todos tres.

—¿No vos ha dado remedio?

—Vos engañáis, rapaces. Remedio lo hay para todas las cosas queriendo Dios.

Y se alejaban las mujerucas encorvadas bajo sus cántaros, que goteaban el agua, y quedábanse los tres mozos mirándolas con ojos tristes y abatidos, esos ojos de los enfermos a quienes les están cavando la hoya. Ya llevaban así muchos días, cuando con el aliento de una última esperanza se reanimaron y fueron juntos por los caminos pidiendo limosna para decirle una misa a San Electus. Cuando llegaban a la puerta de las casas hidalgas, las viejas señoras mandaban socorrerlos, y los niños, asomados a los grandes balcones de piedra, los interrogábamos:

—¿Hace mucho que fuisteis mordidos?

—Cumpliéronse tres semanas el día de San Amaro.

—¿Es verdad que veníais del molino?

—Es verdad, señorines.

—¿Era muy de noche?

—Como muy de noche no era, pero iba cubierta la luna y todo el camino hacía oscuro.


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Dominio público
2 págs. / 5 minutos / 81 visitas.

Publicado el 4 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

Geórgicas

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


La vieja tenía siete nietas mozas, y las siete juntó en su casa para espadar el lino. Lo espadaron en pocos días, sentadas al sol en la era, cantando alegremente. Después se volvieron a casa de sus padres, y la vieja quedó sola con su gata, hilando copo tras copo y devanando en el sarillo las madejas. Como a todas las abuelas campesinas, le gustaban las telas de lino casero y las guardaba avariciosa en los arcones de nogal con las manzanas tabardillas y los membrillos olorosos. La vieja, después de hilar todo el invierno, juntó doce grandes madejas, y pensó hacer con ellas una sola tela, tan rica cual no tenía otra.

Compuesta como una moza que va de romería, sale una mañana de su casa: lleva puesto el dengue de grana, la cofia rizada y el mantelo de paño sedán. Dora los campos la mañana, y la vieja camina por una vereda húmeda, olorosa y rústica, como vereda de sementeras y de vendimias, por el fondo verde de las eras cruza una zagala pecosa y asoleada con su vaca bermeja del ronzal. Camina hacia la villa, adonde va todos los amaneceres para vender la leche que ordeña ante las puertas. La vieja se acerca a la orilla del camino, y llama dando voces:

—¡Eh, moza...! ¡Tú, rapaza de Cela...!

La moza tira del ronzal a su vaca y se detiene.

—¿Qué mandaba?

—Escucha una fabla...

Mediaba larga distancia y esforzaban la voz, dándole esa pauta lenta y sostenida que tienen los cantos de la montaña. La vieja desciende algunos pasos, pregonando esta prosa:

—¡Mía fe, no hacía cuenta de hallarte en el camino! Cabalmente voy a donde tu abuelo... ¿No eres tú nieta del Texelán de Cela?

—Sí, señora.

—Ya me lo parecías, pero como me va faltando la vista...

—A mí por la vaca se me conoce de bien lejos.

—Vaya, que la tienes reluciente como un sol. ¡San Clodio te la guarde!

—¡Amén!

—¿Tu abuelo demora en Cela?


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Dominio público
3 págs. / 5 minutos / 81 visitas.

Publicado el 4 de julio de 2021 por Edu Robsy.

Educación holista: el desarrollo de la inteligencia espiritual

Fundación Internacional para la Educación Holista


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


Este escrito está basado en los libros ESPIRITUALIDAD, INTELIGENCIA ESPIRITUAL Y APRENDER A SER escritos por el Dr. Ramón Gallegos, en los cuales expone la importancia de la espiritualidad en la emergencia de una nueva educación, exponiendo también los principios más generales de la filosofía perenne en relación con la educación holista.

El Dr. Ramon Gallegos nos dice que concepto de inteligencia espiritual se refiere a la capacidad de estar en armonía  con la totalidad generando sentido para vivir, es la facultad con que enfrentamos con éxito los problemas de significado y sentido de nuestra vida.

Después señala tres etapas en el desarrollo de la inteligencia:

La inteligencia espiritual es la capacidad de vivir para servir, de actuar éticamente en toda situación, compasivamente, con buena voluntad, honestos, responsables y generosos.

Los principios filosóficos perennes sobre los que trabaja y se basa la inteligencia espiritual son los siguientes:

- Es mejor el amor que el odio.

 - Es mejor la verdad que la mentira.

- Es mejor el bien que el mal.

- es mejor el conocimiento que la ignorancia.

- es mejor el equilibrio que los extremos.

- Es mejor dar que recibir.

- Es mejor la paz que la violencia.

- Es mejor la atención que la desatención.

- Es mejor la felicidad que el sufrimiento.

 

Estos principios solo se captan con el ojo de la contemplación que capta el nivel espiritual, es invisible para el ojo de la carne que solo ve las cosas y para el ojo de la razón que solo ve ideas.Porque según Ken Wilber, existen tres ojos para conocer el mundo: el ojo de la carne, el ojo de la mente y el ojo del espíritu que se corresponden con el mundo empírico, el mental y el espiritual

Existen varias características de la inteligencia espiritual que se basan en las siguientes capacidades:

 


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8 págs. / 15 minutos / 79 visitas.

Publicado el 9 de agosto de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

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