Textos más populares esta semana disponibles que contienen 'ramon' | pág. 11

Mostrando 101 a 110 de 198 textos encontrados.


Buscador de títulos

textos disponibles contiene: 'ramon'


910111213

Educación holista, el corazón de la educación

Fundación Ramón Gallegos


ramón gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


La Educación más que un Derecho es una Necesidad para la raza humana.

En muchos países cada individuo tiene derechos por el solo hecho de haber nacido como ciudadano y también tiene una serie específica de derechos por el bello hecho de ser Humano. La educación entra dentro de estos y en algunos casos como en nuestro país si especifica que es lo que debe lograr en la población.

En lo personal los fines principales que el artículo 3° de nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos tienden totalmente a una Educación Holista. Me encantaría conocer a la magnífica persona que tantos años atrás, ya tenía una idea tan revolucionaria y es que especifica que “tendera a desarrollar armónicamente, todas las facultades del ser humano”. Aunque como un gran sabio dijo “No hay nada nuevo bajo el sol”.

Sin embargo, estamos viviendo una transición asía un nuevo paradigma gracias a que el nivel de consciencia a avanzado lo suficiente a nivel global. Como bien explica el Dr. Ramón Gallegos Nava la consciencia humana a atravezado por seis estadios de consciencia en su evolución, para los amantes de la historia de la raza Humana esto sería más sencillo de entender por las conductas tan peculiares del grueso de la población.

El primer estadio y en el que más tiempo se ha permanecido fue el Uroborico-arcaico-recolector del año1´000,000- 200,000 años a. C. También fue el  periodo en el que el hombre atravesó por mayores riesgos para subsistir, reorganizándose sobre la marcha y sin mucha prevención o raciocinio. Pero con éxito, pues de no ser así, ninguno de nosotros estaríamos aquí.


Leer / Descargar texto


14 págs. / 26 minutos / 159 visitas.

Publicado el 16 de mayo de 2018 por Fundación Ramón Gallegos.

Adega

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Primera estancia

Caminaba rostro a la venta uno de esos peregrinos que van en romería a todos los santuarios y recorren los caminos salmodiando una historia sombría, forjada con reminiscencias de otras cien, y a propósito para conmover el alma de los montañeses, milagreros y trágicos. Aquel mendicante desgreñado y bizantino, con su esclavina adornada de conchas, y el bordón de los caminantes en la diestra, parecía resucitar la devoción penitente del tiempo antiguo, cuando toda la Cristiandad creyó ver en la celeste altura el Camino de Santiago. ¡Aquella rula poblada de riesgos y trabajos, que la sandalia del peregrino iba labrando piadosa en el polvo de la tierra!

No estaba la venta situada sobre el camino real, sino en mitad de un descampado donde sólo se erguían algunos pinos desmedrados y secos. El paraje de montaña, en toda sazón austero y silencioso, parecíalo más bajo el cielo encapotado de aquella tarde invernal. Ladraban los perros de la aldea vecina, y como eco simbólico de borrascas del mundo se oía el tumbar ciclópeo y opaco de un mar costeño muy lejano. Era nueva la venta y en medio de la sierra adusta y parda, aquel portalón color de sangre y aquellos frisos azules y amarillos de la tachada, ya borrosos por la perenne lluvia del invierno producían indefinible sensación de antipatía y de terror! La carcomida venta de antaño, incendiada una noche por cierto famoso bandido, impresionaba menos tétricamente.


Leer / Descargar texto

Dominio público
60 págs. / 1 hora, 45 minutos / 152 visitas.

Publicado el 4 de julio de 2021 por Edu Robsy.

Mi Hermana Antonia

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


I

¡Santiago de Galicia ha sido uno de los santuarios del mundo, y las almas todavía guardan allí los ojos atentos para el milagro!…

II

Una tarde, mi hermana Antonia me tomó de la mano para llevarme a la catedral. Antonia tenía muchos años más que yo. Era alta y pálida, con los ojos negros y la sonrisa un poco triste. Murió siendo yo niño. ¡Pero cómo recuerdo su voz y su sonrisa y el hielo de su mano cuando me llevaba por las tardes a la catedral!… Sobre todo, recuerdo sus ojos y la llama luminosa y trágica con que miraban a un estudiante que paseaba en el atrio, embozado en una capa azul. Aquel estudiante a mí me daba miedo. Era alto y cenceño, con cara de muerto y ojos de tigre, unos ojos terribles bajo el entrecejo fino y duro. Para que fuese mayor su semejanza con los muertos, al andar le crujían los huesos de la rodilla. Mi madre le odiaba, y por no verle, tenía cerradas las ventanas de nuestra casa, que daban al Atrio de las Platerías. Aquella tarde recuerdo que paseaba, como todas las tardes, embozado en su capa azul. Nos alcanzó en la puerta de la catedral, y sacando por debajo del embozo su mano de esqueleto, tomó agua bendita y se la ofreció a mi hermana, que temblaba. Antonia le dirigió una mirada de súplica, y él murmuró con una sonrisa:

—¡Estoy desesperado!


Leer / Descargar texto

Dominio público
16 págs. / 29 minutos / 143 visitas.

Publicado el 4 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

Juan Quinto

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Micaela la Galana contaba muchas historias de Juan Quinto, aquel bigardo que, cuando ella era moza, tenía estremecida toda la Tierra de Saines. Contaba cómo una noche, a favor del oscuro, entró a robar en la Rectoral de Santa Baya de Cristamilde. La Rectoral de Santa Baya está vecina de la iglesia, en el fondo verde de un atrio cubierto de sepulturas y sombreado de olivos. En este tiempo de que hablaba Micaela, el rector era un viejo exclaustrado, buen latino y buen teólogo. Tenía fama de ser muy adinerado, y se le veía por las ferias chalaneando caballero en una yegua tordilla, siempre con las alforjas llenas de quesos. Juan Quinto, para robarle, había escalado la ventana, que en tiempo de calores solía dejar abierta el exclaustrado. Trepó el bigardo gateando por el muro, y cuando se encaramaba sobre el alféizar con un cuchillo sujeto entre los dientes, vio al abad incorporado en la cama y bostezando. Juan Quinto saltó dentro de la sala con un grito fiero, ya el cuchillo empuñado. Crujieron las tablas de la tarima con ese pavoroso prestigio que comunica la noche a todos los ruidos. Juan Quinto se acercó a la cama, y halló los ojos del viejo frailuco abiertos y sosegados que le estaban mirando:

—¿Qué mala idea traes, rapaz?

El bigardo levantó el cuchillo:

—La idea que traigo es que me entregue el dinero que tiene escondido, señor abad.

El frailuco rió jocundamente:

—¡Tú eres Juan Quinto!

—Pronto me ha reconocido.

Juan Quinto era alto, fuerte, airoso, cenceño. Tenía la barba de cobre, y las pupilas verdes como dos esmeraldas, audaces y exaltadas. Por los caminos, entre chalanes y feriantes, prosperaba la voz de que era muy valeroso, y el exclaustrado conocía todas las hazañas de aquel bigardo que ahora le miraba fijamente, con el cuchillo levantado para aterrorizarle:

—Traigo priesa, señor abad. ¡La bolsa o la vida!


Leer / Descargar texto

Dominio público
2 págs. / 5 minutos / 136 visitas.

Publicado el 4 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

Mi Bisabuelo

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


Don Manuel Bermúdez y Bolaño, mi bisabuelo, fue un caballero alto, seco, con los ojos verdes y el perfil purísimo. Hablaba poco, paseaba solo, era orgulloso, violento y muy justiciero. Recuerdo que algunos días en la mejilla derecha tenía una roseola, casi una llaga. De aquella roseola la gente del pueblo murmuraba que era un beso de las brujas, y a medias palabras venían a decir lo mismo mis tías las Pedrayes. La imagen que conservo de mi bisabuelo es la de un viejo caduco y temblón, que paseaba al abrigo de la iglesia en las tardes largas y doradas. ¡Qué amorosa evocación tiene para mí aquel tiempo! ¡Dorado es tu nombre, Santa María de Louro! ¡Dorada tu iglesia con nidos de golondrinas! ¡Doradas tus piedras! ¡Toda tú dorada, villa de Señorío!

De la casa que tuvo allí mi bisabuelo sólo queda una parra vieja que no da uvas, y de aquella familia tan antigua un eco en los libros parroquiales; pero en torno de la sombra de mi bisabuelo flota todavía una leyenda. Recuerdo que toda la parentela le tenía por un loco atrabiliario. Yo era un niño y se recataban de hablar en mi presencia; sin embargo, por palabras vagas llegué a descubrir que mi bisabuelo había estado preso en la cárcel de Santiago. En medio de una gran angustia presentía que era culpado de algún crimen lejano, y que había salido libre por dinero. Muchas noches no podía dormir, cavilando en aquel misterio, y se me oprimía el corazón si en las altas horas oía la voz embarullada del viejo caballero que soñaba a gritos. Dormía mi bisabuelo en una gran sala de la torre, con un criado a la puerta, y yo le suponía lleno de remordimientos, turbado su sueño por fantasmas y aparecidos. Aquel viejo tan adusto me quería mucho, y correspondíale mi candor de niño rezando para que le fuese perdonado su crimen. Ya estaban frías las manos de mi bisabuelo cuando supe cómo se habían cubierto de sangre.


Leer / Descargar texto

Dominio público
5 págs. / 9 minutos / 123 visitas.

Publicado el 4 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

Un Cabecilla

Ramón María del Valle-Inclán


Cuento


De aquel molinero viejo y silencioso que me sirvió de guía para visitar las piedras célticas del Monte Rouriz guardo un recuerdo duro, frío y cortante como la nieve que coronaba la cumbre. Quizá más que sus facciones, que parecían talladas en durísimo granito, su historia trágica hizo que con tal energía hubiéseme quedado en el pensamiento aquella carta tabacosa que apenas se distinguía del paño de la montera. Si cierro los ojos, creo verle: Era nudoso, seco y fuerte, como el tronco centenario de una vid; los mechones grises y desmedrados de su barba recordaban esas manchas de musgo que ostentan en las ocacidades de los pómulos las estatuas de los claustros desmantelados; sus labios de corcho se plegaban con austera indiferencia; tenía un perfil inmóvil y pensativo, una cabeza inexpresiva de relieve egipcio. ¡No, no lo olvidaré nunca!


Leer / Descargar texto

Dominio público
3 págs. / 6 minutos / 105 visitas.

Publicado el 4 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

Inteligencia espiritual, aprendiendo a ser feliz con Ramón Gallegos

Fundación Ramón Gallegos


ramón gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


Efectivamente cada vez que transito, en este conocimiento en el doctorado de educación Holista, estoy plenamente convencida que la educación Holista es el camino hacia el despertar espiritual, el despertar interno, es una educación para la Vida; ha  cambiado la visión de lo que realmente es la educación, ha cambiado mi visión del mundo.

En este ensayo las lecturas de la trilogía de la Inteligencia Espiritual, Aprendiendo a Ser y Educación y Espiritualidad que el Doctor Ramón Gallegos Nava ha escrito; y que se basa en conceptos fundamentales de una nueva propuesta educativa como evolución de la conciencia, establecida en la espiritualidad, me han hecho reflexionar que mi fin último es  la felicidad y que mi búsqueda espiritual la he encontrado en estas lecturas y en las enseñanzas del Doctor Ramón Gallegos Nava, porque es una guía básica en este proceso de indagación.

En este ensayo abordaré primero el tema Aprender a Ser  e incrustando  lo relacionado con la Inteligencia Espiritual y la Espiritualidad en la Educación ya que los temas de esta colección de libros  considera el concepto espiritual de nuestra triple naturaleza: Verdad - Conciencia –Felicidad. Ya que esta triple naturaleza esencial  define lo que somos en realidad.

La visión de la filosofía perenne nos ayuda a cumplir este objetivo, porque hoy día todos los seres humanos queremos una vida más armoniosa, más feliz y más pacífica.

La inteligencia espiritual es entendida como todo lo que mantiene unidos a los seres humanos, como los valores universales, que permiten la coexistencia pacífica y el entendimiento mutuo.

Todos deseamos la felicidad, sin embargo, vivimos con mucho sufrimiento, porque solo vivimos en el nivel de la mente, del pensamiento mecánico, los problemas del nivel de la mente no los resuelve la mente, se requiere un enfoque superior.


Leer / Descargar texto


12 págs. / 21 minutos / 101 visitas.

Publicado el 15 de mayo de 2018 por Fundación Ramón Gallegos.

Ramón Gallegos y el paradigma educativo holista

Fundación Ramón Gallegos


ramón gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


Este ensayo está basado en los libros del Dr. Ramón Gallegos. Existe un Nuevo paradigma educativo que cuenta con los elementos necesarios para empezar y cambiar nuestra problemática de la cual todos estamos siendo parte, ese nuevo paradigma es la educación holista, este es el primer paradigma educativo adecuado a la vida compleja cambiante y necesitada de sentido de este siglo

La Educación Holista surgió en los años 90s. como respuesta a las necesidades sociales, humanas y educativas que se han venido presentando en este siglo XXI, es  una respuesta tanto a la  condición humana universal  como a los dilemas que cada cultura en particular ha venido presentando, es la primera propuesta educativa que tiene como base la espiritualidad de la vida en el kosmos, en ella se integra educación y vida permitiendo que sea una educación integral,  donde la totalidad es el punto de partida para mostrar una realidad interdependiente.

El término Holista proviene del griego holos, que en nuestro contexto significa totalidad y se refiere a una forma de comprensión de la realidad en función de totalidades en procesos integrados. Holista significa que la realidad es una totalidad no dividida, que no está fragmentada, que el todo es realidad fundamental. Así lo da a conocer el creador de esta nueva Visión Educativa el Dr. Ramón Gallegos Nava.


Leer / Descargar texto


9 págs. / 15 minutos / 97 visitas.

Publicado el 15 de mayo de 2018 por Fundación Ramón Gallegos.

Ramón Nonnato, Suicida

Miguel de Unamuno


Cuento


Cuando harto de llamar a la puerta de su cuarto, entró, forzándola, el criado, encontrose a su amo lívido y frío en la cama, con un hilo de sangre que le destilaba de la sien derecha, y junto a él, aquel retrato de mujer que traía constantemente consigo, casi como un amuleto, y en cuya contemplación se pasaba tantas horas.

Y era que en la víspera de aquel día de otoño gris, a punto de ponerse el día, Ramón Nonnato se había pegado un tiro. Habíanle visto antes, por la tarde, pasearse, solo, según tenía por costumbre, a la orilla del río, cerca de su desembocadura, contemplando cómo las aguas se llevaban al azar las hojas amarillas que desde los álamos marginales iban a caer para siempre, para nunca más volver, en ellas. «Porque las que en la primavera próxima, la que no veré, vuelvan con los pájaros nuevos a los árboles, serán otras», pensó Nonnato.

Al desparramarse la noticia del suicidio hubo una sola y compasiva exclamación: «¡Pobre Ramón Nonnato!». Y no faltó quien añadiera: «Le ha suicidado su difunto padre».

Pocos días antes de darse así la muerte había pagado Nonnato su última deuda con el producto de la venta de la última finca que le quedaba de las muchas que de su padre heredó, y era la casa solariega de su madre. Antes fue a ella y se estuvo allí solo durante un día entero, llorando su desamparo y la falta de un recuerdo, con un viejo retrato de su madre entre las manos. Era el retrato que traía siempre consigo, sobre el pecho, imagen de una esperanza que para él había siempre sido recuerdo, siempre.


Leer / Descargar texto

Dominio público
4 págs. / 8 minutos / 94 visitas.

Publicado el 25 de octubre de 2020 por Edu Robsy.

Inteligencia espiritual, el desarrollo transpersonal de Ramón Gallegos

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


En el presente ensayo describo mis discernimientos surgidos con base a las lecturas, diálogos y reflexiones derivadas de la trilogía de libros denominada inteligencia espiritual, integrada por las obras: En Unidad con el Ser, La Conciencia Iluminada y El Néctar de la Felicidad, cuyo autor es el Dr. Ramón Gallegos.

El primer libro En Unidad con el Ser, permite al lector comprender claramente que la espiritualidad es el conocimiento de la verdadera naturaleza humana, conocimiento que se obtiene de manera directa, ya que no se trata de un aprendizaje y entendimiento puramente teórico, sino que se requiere una práctica que desarrolle la atención plena, para que sea posible liberarse del “malentendido de asociar nuestra verdadera identidad a estados impermanentes” (Gallegos Nava. R. 2010, p. 5); liberarse de la ilusión de creer que somos únicamente un cuerpo biológico y una mente, liberarse del malentendido de creerse un ser humano separado de todo lo que existe; tal conocimiento directo es una realidad superior al mundo de la mente, por lo tanto, se requiere el ojo de la contemplación, llamado también el ojo del espíritu para accesar a tal realidad espiritual.


Leer / Descargar texto


6 págs. / 11 minutos / 92 visitas.

Publicado el 10 de diciembre de 2020 por Fundación Ramón Gallegos.

910111213