Textos favoritos disponibles que contienen 'u' | pág. 200

Mostrando 1991 a 2000 de 6.056 textos encontrados.


Buscador de títulos

textos disponibles contiene: 'u'


198199200201202

La botella de BukowskiDon Juan de los caminos asalta París

Manuel Cerón Mejía


Reseña


La botella de Bukowski (Editorial Tempestas, Madrid, 2015), de Rafael Ruiz Pleguezuelos, va de arribar cuanto antes a París y codearse con el rey underground: Charles Bukowski. Escritor fetiche de Juan Novarta Pommera, nuestro narrador-protagonista.

Novarta, es una olla de afilalápices en ciernes y letraherido. Cuenta su historia con la misma sal y pimienta que un Adso de Melk, la labia del narrador ―sin nombre― de Noches blancas, o la gracia de Clamence, de La caída de Camus. «Habla con una prosa nerviosa», diría Harold Bloom, y dicha expresión queda al pelo.


En Novarta, contrario a la interpretación del poema de Cavafis, su destino es: Ítaca. (Ítaca, en la forma de un estudio de televisión en París donde será entrevistado en el programa Apostrophes por Bernard Pívot, su teul, Bukowski). Como en Mi Hemingway personal de Gabo, El Umbral de la tristeza de Guillermo Vila Ribera; sin Bukowski no hay paraíso. Penélope es Bukowski. Como Borges para Eco, Hemingway (de París no se acaba nunca) para Vila-Matas, el tough writer Edward Bunker para Ellroy (o Tarantino), «el gran DiMaggio», o monsieur Germain. El fetiche dice Savater, ¿acaso no es una forma de amor? 


Novarta, al tiempo que esboza su ópera prima porta una caja de Pandora en su pesada maleta de viaje, donde, además, acarrea una relación cuasi edípica con su frustrado padre (Pleguezuelos, maneja al dedillo los temas domésticos), la época —cuasi-sesentaochista—, su hermana, o la irresistible sirena Nadine, y apostillar clichés metaliterarios, no son sino un amasijo de elementos de suspense que su autor desembrolla lucidamente, ¿a la manera del mise en abyme (o las matrioskas)?

 


Leer / Descargar texto


1 pág. / 2 minutos / 78 visitas.

Publicado el 9 de marzo de 2018 por Manuel Cerón.

La botella de Bukowski Don Juan de los caminos asalta París

Manuel Cerón Mejía


Reseña


La botella de Bukowski (Editorial Tempestas, Madrid, 2015), de Rafael Ruiz Pleguezuelos, va de arribar cuanto antes a París y codearse con el rey underground: Charles Bukowski. Escritor fetiche de Juan Novarta Pommera, nuestro narrador-protagonista.

Novarta, es una olla de afilalápices en ciernes y letraherido. Cuenta su historia con la misma sal y pimienta que un Adso de Melk, la labia del narrador ―sin nombre― de Noches blancas, o la gracia de Clamence, de La caída de Camus. «Habla con una prosa nerviosa», diría Harold Bloom, y dicha expresión queda al pelo.

En Novarta, contrario a la interpretación del poema de Cavafis, su destino es: Ítaca. (Ítaca, en la forma de un estudio de televisión en París donde será entrevistado en el programa Apostrophes por Bernard Pívot, su teul, Bukowski). Como en Mi Hemingway personal de Gabo, El Umbral de la tristeza de Guillermo Vila Ribera; sin Bukowski no hay paraíso. Penélope es Bukowski. Como Borges para Eco, Hemingway (de París no se acaba nunca) para Vila-Matas, el tough writer Edward Bunker para Ellroy (o Tarantino), «el gran DiMaggio», o monsieur Germain. El fetiche dice Savater, ¿acaso no es una forma de amor?

Novarta, al tiempo que esboza su ópera prima porta una caja de Pandora en su pesada maleta de viaje, donde, además, acarrea una relación cuasi edípica con su frustrado padre (Pleguezuelos, maneja al dedillo los temas domésticos), la época —cuasi-sesentaochista—, su hermana, o la irresistible sirena Nadine, y apostillar clichés metaliterarios, no son sino un amasijo de elementos de suspense que su autor desembrolla lucidamente, ¿a la manera del mise en abyme (o las matrioskas)?


Leer / Descargar texto


1 pág. / 2 minutos / 158 visitas.

Publicado el 9 de marzo de 2018 por Manuel Cerón.

Los Heráclidas

Eurípides


Teatro, Tragedia, Tragedia griega


Argumento

El objeto de Los Heráclidas, como el de Las Suplicantes, es alabar a Atenas por sus leyes y sentimientos humanitarios favoreciendo al débil y al desdichado. Los descendientes de Heracles, con Hilo, hijo del héroe y de Deyanira, con Yolao, sobrino y escudero del hijo de Zeus y de Alcmena, y con esta, se han refugiado como suplicantes en el ara de Zeus, en Maratón, aldea de Ática, huyendo de la persecución constante de Euristeo, que no los deja tranquilos en toda la Grecia. En Atenas reinaban entonces Demofonte y Acamante, hijos de Teseo. Preséntase, en efecto, en seguida un heraldo argivo en nombre de Euristeo, que no puede arrancarlos de su asilo ni con amenazas ni con razones de conveniencia para Atenas y sus autoridades, concluyendo en declarar la guerra a los atenienses en nombre de Euristeo. Pelean después los dos ejércitos enemigos: el argivo, mandado por Euristeo en persona, y el de los atenienses y los heráclidas, por Hilo, Yolao y los reyes de Atenas, siendo vencidos los invasores y hecho prisionero Euristeo. El oráculo había declarado que para alcanzar la victoria contra los argivos los atenienses y los heráclidas, era necesario el sacrificio previo de una víctima humana, y Macaria, hermana de Hilo, entonces ofrece espontáneamente su vida, y se logra el triunfo deseado.


Leer / Descargar texto

Dominio público
29 págs. / 51 minutos / 569 visitas.

Publicado el 15 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

Enseñanzas de inteligencia espiritual de Ramón Gallegos

Fundación Ramón Gallegos


ramón gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


Mi experiencia con la fundación internacional para la educación holista inicio hace 17 años, con mi inscripción a la Maestría en Educación Holista, luego de haber asistido a un foro internacional en Guadalajara México; con el apoyo de los libros que para ese entonces  ya había publicado el Dr. Ramón Gallegos, la abundante bibliografía de la Maestría y mi búsqueda personal, continué mi lectura e interés por el sendero de la sabiduría Holista hasta que en el año 2015, inicie el posgrado en inteligencia espiritual ahora acompañado por mi esposa y guía, quien también se inscribe en la Maestría.

 

El primer semestre constato el importante avance logrado en los conocimientos, ahora mas integrados y profundos sobre el universo Holista, Su encauce hacia la sabiduría del ser-conciencia-felicidad, el desarrollo moral y la meditación que me encamina a un discernimiento autoformativo, y a redefinir mi rumbo hacia una búsqueda interior, una conducta impecable y la practica de la meditación, como esencia del nuevo sendero de sabiduría, en el que la inteligencia espiritual cobra relevancia y trascendencia en el camino del ser; el primer  semestre es entonces, la entrada al mundo del conocimiento del ser interno, la practica meditativa y el encuentro con la trascendente.

 

El primer semestre transcurre en un mundo de conocimientos que me devuelven mi camino con sentido y dirección hacia un mundo interior y a un contacto pleno con mi ser interno; Las materias impartidas por el Dr. Ramón Gallegos  me abrieron el conocimiento formal y con las materias; inteligencia espiritual I, Filosofía Perenne I, Paradigma Holista, e inteligencia espiritual y negocios; cada materia fue adentrándome en una enseñanza fundamentada hacia el desarrollo de las capacidades transpersonales así como en la practica meditativa que desde hace


Leer / Descargar texto


4 págs. / 7 minutos / 50 visitas.

Publicado el 20 de marzo de 2018 por Fundación Ramón Gallegos.

El Doncel de Don Enrique el Doliente

Mariano José de Larra


Novela


Capítulo I


Mis arreos son las armas,
Mi descanso es pelear,
Mi cama las duras peñas,
Mi dormir siempre el velar.

Cancionero general.
 

Antes de enseñar el primer cabo de nuestra narración fidedigna, no nos parece inútil advertir a aquellas personas en demasía bondadosas que nos quieran prestar su atención, que si han de seguirnos en el laberinto de sucesos que vamos a enlazar unos con otros en obsequio de su solaz, han menester trasladarse con nosotros a épocas distantes y a siglos remotos, para vivir, digámoslo así, en otro orden de sociedad en nada semejante a este que en el siglo XIX marca la adelantada civilización de la culta Europa.

Tiempos felices, o infelices, en que ni la hermosura de las poblaciones, ni la fácil comunicación entre los hombres de apartados países, ni la seguridad individual que en el día casi nos garantizan nuestras ilustradas legislaciones, ni una multitud, en fin, de refinadas y exquisitas necesidades ficticias satisfechas, podían apartar de la imaginación del cristiano la idea, que procura inculcarnos nuestro sagrado dogma, de que hacemos en esta vida transitoria una breve y molesta peregrinación, que nos conduce a término más estable y bienaventurado.


Mis arreos son las armas
Mi descanso es pelear,
 


Leer / Descargar texto

Dominio público
361 págs. / 10 horas, 31 minutos / 443 visitas.

Publicado el 25 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

Águila de Blasón

Ramón María del Valle-Inclán


Teatro


Dramatis personae

EL CABALLERO DON JUAN MANUEL MONTENEGRO.
FRAY JERÓNIMO.
UNA VIEJA.
UNA MOZA.
UN MONAGO.
UNA VOZ EN LA SOMBRA.
SABELITA.
DOÑA ROSITA.
ROSITA MARÍA.
OTRA VIEJA.
LA ROJA.
EL ZAGAL DE LAS OVEJAS.
DON GALÁN.
EL CAPITÁN DE LOS LADRONES.
UN VECINO.
UN LADRÓN.
OTRO LADRÓN.
EL ENMASCARADO.
VOCES DE LOS LADRONES y VOCES DE LOS CRIADOS.
PEDRO REY.
LIBERATA.
DON PEDRITO.
LA CURANDERA.
UN MOZO.
UNA VIEJA.
UN VIEJO.
UNA MOZA.
UN MARINERO.
EL PATRÓN.
OTRO MARINERO.
MANUEL TOVÍO.
PEDRO ABUÍN.
MANUEL FONSECA.
UN LAÑADOR.
UNA CRIBERA.
UNA CINTERA.
EL MENDICANTE.
DOÑA MARÍA.
EL CAPELLÁN.
LA MANCHADA.
ROSALVA.
BIEITO.
ANDREÍÑA.
EL ALGUACIL y EL ESCRIBANO.
DON GONZALITO.
DON MAURO.
DON FARRUQUIÑO.
DON ROSENDO.
CARA DE PLATA.
EL SEÑOR GINERO.
LA VOZ DE UN BORRACHO.
DOS SEÑORAS CON UN CRIADO.
EL CHANTRE y EL DEÁN.
EL ABUELO y EL RAPAZ.
LA PREÑADA.
EL MARIDO.
LA SUEGRA.
EL NIÑO JESÚS.
LA PICHONA.
LA GAZULA y LA VISOJA.
EL BARQUERO.
EL PEREGRINO.
EL ESPOLIQUE.
UNA VIEJA CIEGA.


Leer / Descargar texto

Dominio público
98 págs. / 2 horas, 51 minutos / 687 visitas.

Publicado el 26 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

Manuel Lozada, el Tigre de Alica

Ireneo Paz Flores


Novela


I. Indios Garroteros

—¡Atención, muchachos! —dijo el que hacía de jefe de la gavilla a los ocho hombres que le rodeaban, sentados sobre la yerba a la orilla del río de Santiago—. Allí viene ya Pascual y parece que trae algo para nosotros.

Todos miraron en la dirección que el que había hablado les indicaba, viendo efectivamente aparecer sobre la colina un grupo de seis hombres conduciendo en el centro de ellos a otro decentemente vestido, mientras que uno de los mismos bandoleros traía de la brida su caballo, del que lo habían hecho desmontarse, según la costumbre.

Cuando este último grupo llegó adonde estaba el primero, todos se levantaron, y el que hacía de jefe se adelantó a examinar al prisionero.

Después que lo hubo contemplado un poco, dijo con aire despreciativo:

—Lo que es éste no nos ha de traer gran cosa.

—No traigo nada, en efecto —contestó el preso—, pues sólo venía con el fin de hablar al jefe de estos hombres, como lo he manifestado a los que me salieron en el camino.

—Sí —dijo Pascual—, luego que nos vio, se dirigió a nosotros, y dijo: «Vengo a hacer un trato con el jefe de ustedes, ¿dónde puedo encontrarlo?». Nosotros le dijimos que aquí, pues que al cabo si trae intenciones, podemos matarlo.

—¿Y dinero? ¿Y alhajas? —preguntó el jefecillo.

—No traje nada, ignorando en qué manos caería, y viniendo expresamente a hablar con el jefe de la partida para proponerle un negocio.

El indito, jefe de los ladrones, se quedó mirando otra vez fijamente a su interlocutor, y luego le dijo:

—¿Un negocio? Dígamelo pues.

—Desearía que nadie pudiera oírnos.

El capitán, que era muy desconfiado, hizo que se le registrara escrupulosamente por si tenía oculta alguna arma, empuñó por su parte una daga y le dijo:

—Véngase para acá.


Leer / Descargar texto

Dominio público
135 págs. / 3 horas, 56 minutos / 215 visitas.

Publicado el 6 de abril de 2018 por Edu Robsy.

La Derrota de los Pedantes

Leandro Fernández de Moratín


Cuento, Sátira, Alegoría


Neminem specialiter meus sermo pulsabit.
Generalis de vitiis disputatio est.
Qui mihi irasci voluerit, prius ipse de se,
quod talis sit, confitebitur.

S. HIERONYM., Epist. ad Nepofianum.
 

Esta obra no necesita prólogo; por eso no le tiene. Necesitaba notas, pero el autor no ha querido ponérselas.

Estábase Apolo durmiendo la siesta a más y mejor en un mullido catre de pluma. Un mosquitero verde le defendía de pelusa y moscas; la alcoba tenebrosa y fresca, el palacio en profundo silencio, y el dios bien comido, mejor bebido y nada cuidadoso. Roncaba, pues, su reluciente majestad, haciendo retumbar las bóvedas; y Mercurio, que se había quedado traspuesto en un chiribitil cercano, dábase a Plutón, por no darse al diablo, viendo que los bufidos de su hermano no le dejaban pegar los ojos.

En esto se ocupaban las referidas deidades, cuando de repente se levantó tal estruendo en los patios, corredores y portalón del palacio que parecía hundirse aquella soberbia máquina. Alterose Mercurio, dio un salto de la cama al suelo, y hubo de perder el juicio hallándose a pie, esto es, sin talares, porque madama Terpsícore, la más juguetona y revoltosa de todas las nueve, había ido poco antes a la cama, pasito a pasito, y se los había quitado por hacerle rabiar. Afligiose sobremanera, y a tientas se puso los gregüescos, la chupa y la camisa; porque es fama que el tal dios no puede dormir en verano si no depone todos los trastos, quedándose a la ligera, como su madre le parió.


Leer / Descargar texto

Dominio público
47 págs. / 1 hora, 23 minutos / 402 visitas.

Publicado el 10 de abril de 2018 por Edu Robsy.

El Burlador de Sevilla

Tirso de Molina


Teatro


Hablan en ella las personas siguientes:

Don DIEGO Tenorio, viejo
Don JUAN Tenorio, su hijo
CATALINÓN, lacayo
El REY de Nápoles
El Duque OCTAVIO
Don PEDRO Tenorio, tío
El MARQUÉS de la Mota
Don GONZALO de Ulloa
El REY de Castilla, ALFONSO XI
FABIO, criado
ISABELA, Duquesa
TISBEA, pescadora
BELISA, villana
ANFRISO, pescador
CORIDÓN, pescador
GASENO, labrador
BATRICIO, labrador
RIPIO, criado
Doña ANA de Ulloa
AMINTA, labradora
ACOMPAÑAMIENTO
CANTORES
GUARDAS
CRIADOS
ENLUTADOS
MÚSICOS
PASTORES
PESCADORES

Acto primero

Salen don JUAN Tenorio e ISABELA, duquesa.

Isabela:
Duque Octavio, por aquí
podrás salir más seguro.

D. Juan:
Duquesa, de nuevo os juro
de cumplir el dulce sí.

Isabela:
Mi gloria, ¿serán verdades
promesas y ofrecimientos,
regalos y cumplimientos,
voluntades y amistades?

D. Juan:
Sí, mi bien.

Isabela:
Quiero sacar
una luz.

D. Juan:
Pues, ¿para qué? 

Isabela:
Para que el alma dé fe
del bien que llego a gozar.

D. Juan:
Mataréte la luz yo.

Isabela:
¡Ah, cielo! ¿Quién eres, hombre?

D. Juan:
¿Quién soy? Un hombre sin nombre.

Isabela:
¿Que no eres el duque?

D. Juan:
No.

Isabela:
¡Ah de palacio!

D. Juan:
Detente.
Dame, duquesa, la mano.

Isabela:
No me detengas, villano.
¡Ah del rey! ¡Soldados, gente! 

Sale el REY de Nápoles, con una vela en un candelero.

Rey:
¿Qué es esto?


Leer / Descargar texto

Dominio público
53 págs. / 1 hora, 33 minutos / 1.098 visitas.

Publicado el 10 de abril de 2018 por Edu Robsy.

Malva

Máximo Gorki


Cuento


El mar reía.

Bajo el soplo ligero del viento cálido, se estremecía y se rizaba, reflejando deslumbradoramente el Sol, sonriendo al cielo azul con miles de sonrisas de plata. En el ancho espacio comprendido entre el firmamento y el mar resonaba el rumor alegre y continuo de las olas, que lamían sin cesar la orilla.

Ese rumor y el brillo del Sol, miles de veces reflejado en la superficie rizosa del mar, se armonizaban en un movimiento constante y lleno de júbilo. El Sol se regocijaba de brillar; el mar, de reflejar su brillo triunfante. Amorosamente acariciado su pecho de seda por el viento, y al calor de los rayos ardorosos del sol, el mar, lánguido y suspirante bajo la ternura y la fuerza de aquellas caricias, impregnaba de sus efluvios la atmósfera cálida. Las olas verdosas sacudían en la arena amarilla sus soberbias crines de espuma, y la espuma se deshacía, con un ruido suave, en el suelo seco y ardiente, humedeciéndolo.

La playa, estrecha y larga, parecía una enorme torre derribada en el mar. Su punta penetraba en el infinito desierto del agua rutilante de sol, y su base se perdía a lo lejos, en la bruma espesa que ocultaba la playa. El viento traía de allí un denso olor, ofensivo y extraño en medio del mar puro y sereno y bajo el cielo de un azul límpido.

Clavadas en la arena, cubierta de escama de pescado, había unas estacas, sobre las que estaban extendidas las redes de los pescadores, cuya sombra formaba en el suelo a modo de telas de araña. No lejos, y fuera del agua, veíanse unas barcazas y un bote, a los que las olas, que lamían la arena, parecían invitar a irse al mar con ellas.

Había por todas partes remos, cuerdas enrolladas, capazos y barriles. En medio se alzaba una cabaña de ramas de sauce, cortezas de árbol y esteras. A la entrada, pendían de un palo nudoso unas gruesas botas con las suelas hacia arriba.


Leer / Descargar texto

Dominio público
57 págs. / 1 hora, 40 minutos / 353 visitas.

Publicado el 10 de abril de 2018 por Edu Robsy.

198199200201202