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Cuentos de Muerte y de Sangre

Ricardo Güiraldes


Cuentos, Colección


Facundo

Traspuestas las penurias del viaje, cayó al campamento una noche de invierno agudo.

Era un inconsciente de veinte años, proyecto tal vez de caudillo; impetuoso, sin temores e insolente, ante toda autoridad. De esos hombres nacían a diario en aquella época, encargados luego de eliminarse entre ellos, limpiando el campo a la ambición del más fuerte.

Apersonado al jefe, mostró la carta de presentación. Cambiaron cordiales recuerdos de amistad familiar y Quiroga recibió a su nuevo ayudante con hospitalidad de verdadero gaucho.

Concluida la cena, al ir y venir del asistente cebador, el mocito recordó cosas de su vivir ciudadano. Atropellos y bufonadas sangrientas, que aplaudía con meneos de cabeza el patilludo Tigre.

Contó también cómo se llenaba de plata merced a su habilidad para trampear en el monte.

El Tigre pareció de pronto hostil:

—¡Jugará con sonsos!

Insolente, el mocito respondía:

—No siempre, general..., y pa probarle, le jugaría una partidita a trampa limpia.

Quiroga accedió.

Los naipes obedecían dóciles, y el Tigre perdía sin pillar falta. En su gloria, el joven, besaba de vez en cuando el gollete de un porrón medianero, y no olvidaba chiste, entre los lucidos fraseos de barajar.

Inesperadamente, Quiroga se puso en pie.

—Bueno amigo, me ha ganao todo.

Recién el mozo miró hacia el montón, escamoso, de pesos fuertes, que plateaba delante suyo.

El general se retiraba.

Entonces, un horrible terror desvencijó la audacia del ganador. Las leyendas brutales ensoberbecieron la estampa, hirsuta, del melenudo.

—¡General, le doy desquite!

—Vaya, amigo, vaya, que podría perder lo ganado y algo encima...

—No le hace, general; es justo que también usted talle.

—¿Se empeña?

—¿Cómo ha de ser?

Las mandíbulas le castañeteaban de miedo.


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Dominio público
35 págs. / 1 hora, 2 minutos / 360 visitas.

Publicado el 28 de septiembre de 2019 por Edu Robsy.

La Majestad Caída

Juan Antonio Mateos


Novela


I. El Centenario

I

En el valle más lindo del mundo, donde dijo el Génesis: «Aquí», plantando las joyas más valiosas de sus secretos, los picos nevados de «La Mujer Blanca» y de la «Estrella que humea» el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl, destacándose sobre el azul del infinito, con su voz de rayos y sus ritmos de tempestad. Allí donde tendió sus lazos, espejos purísimos donde se asoman las vividas estrellas de las constelaciones. Allí donde pupulan los jardines flotantes, que arrojaron en montón las perfumadas flores que columpiaron en las gargantas de las divinidades antiguas, que viven todavía, con su mirada altanera bajo las bóvedas de los museos, como los vencidos de la civilización y de la historia.

Allí está tendida dulcemente la virgen de Anáhuac, la gran Tenochtitlan, reclinada en la colina suntuosa de Chapultepec, como en un nido de águilas, coronada con las ramas sagradas de los ahuehuetes antediluvianos, y empapando sus sandalias en las linfas ardientes y sulfurosas del Peñón, donde se sumergían indolentes las mujeres y las esclavas de los emperadores. Pasó la Conquista con el vendaval salvaje, esa pléyade brutal de bandidos, que empapó con sangre mexicana hasta el pomo de sus tizonas, levantando su sacrilega clerecía, las encendidas llamas del Santo Oficio, como el «Memento Homo» de la raza conquistada y contra cuyos hechos indignos, protesta la historia y la conciencia humana.

En medio de esa noche oscura de los siglos, despuntó la primera luz de un sol inmortal, en las montañas de oro de Guanajuato, que alumbró los altares de la patria, a cuyas plantas se arroja la generación actual, para celebrar el primer centenario de la independencia mexicana.


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Dominio público
148 págs. / 4 horas, 19 minutos / 212 visitas.

Publicado el 17 de junio de 2019 por Edu Robsy.

Una Letra de Cambio

Joaquín Dicenta


Novela corta


I

Era angosta y encuestada la calle: calle de barrios bajos madrileños. Alfombrábanla por su centro guijarros en punta, y servían de orla a tal alfombra dos aceras estrechas, que iban cuesta arriba y cuesta abajo en franco e independiente desnivel.

De las casas arraigadas sobre las dos aceras, no hablemos; si independientes en su desnivel eran éstas, éranlo más aquéllas en sus arquitecturas. Habíalas altas, de cinco pisos, hombreándose junto a casuchos en que sólo una ventana y una puerta daban testimonios de ventilación. Unas ostentaban en sus remates aleros, adornados con canalones prontos a convertirse en duchas de sorpresa, para el transeúnte, a poco que diesen las nubes en llover; otras ufanábanse con balcones de hierros negros y torcidos, que hacían pensar en los últimos Austrias; cuales con balconcetes minúsculos, que revivían a los penúltimos Borbones; algunas se acortinaban con enredaderas o se volvían jardín a puro rellenarse de tiestos; no escasas afeitaban su vejez con revoques o enlucían sus huecos con todo linaje de multicolores harapos. Por la mayor parte salía un rumor continuo, formado con todos los gritos que puede lanzar un ejército de mujeres, y todos los juramentos que puede proferir una legión de hombres, y todos los llantos que puede promover una colmena de chiquillos. Y es que las tales casas pertenecían a las llamadas de vecindad, a las que en buena ley debieran llamarse antesalas del infierno, purgatorios donde la suciedad tiene su palacio, el hombre su banderín de enganche y la desdicha humana su natural habitación.

En una de estas casas, que dentro de poco serán un recuerdo arqueológico para los vecinos de Madrid, vivía mi persona, que, dentro de poco también, será, si consigue serlo, un recuerdo para los jóvenes que ahora la saludan.


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Dominio público
32 págs. / 57 minutos / 145 visitas.

Publicado el 29 de septiembre de 2019 por Edu Robsy.

El Diablo en México

Juan Díaz Covarrubias


Novela corta


Dedicatoria

Al joven poeta Luis G. Ortiz

Tacubaya, noviembre de 1858

Hermano:

Le envío a usted esta pequeña novela que acabo de escribir, y que muy pronto se publicará.

Tal vez habrá muchos que digan que sólo un niño o un loco es el que piensa en escribir en México en esta época aciaga de desmoronamiento social, y pretender ser leído a la luz rojiza del incendio y al estruendo de los cañones. Acaso tengan razón. Pero, ¡Dios mío!, ¿se han acabado ya también esos hombres sensibles, esparcidos en todas las clases de nuestra sociedad, que se deleitan con esas tristezas, esos desconsuelos, esas esperanzas, presentimientos y deseos vagos que forman los cantos de los poetas?… ¡Ah!, usted y yo sabemos que no, sabemos que hay todavía almas buenas que no han sido embriagadas por el vértigo del positivismo; ¡almas que laten unísonas con las nuestras, que en una presión de mano, o una palabra, nos dicen que nos han comprendido, que gozan, esperan, se desconsuelan y sufren como nosotros! ¿Y acaso hay un placer más tierno, más incomprensible que ese eco simpático que nuestro canto produce en el alma de un desconocido? Yo he publicado mis libros por sólo el deseo de producir ese eco en algún corazón. Yo no me desaliento, porque espero con la civilización el renacimiento literario, y me resigno a consumir mi juventud en el martirio de un trabajo estéril, con la esperanza de gozar algún día con usted y mis hermanos en poesía, el paraíso de la gloria.

Introduzca usted estos cuadros aislados que no son ni una novela, en los salones de esas hermosas jóvenes que le inspiran tan hermosos versos.

Adiós, Luis, no se olvide usted de su hermano.

Juan Díaz Covarrubias


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Dominio público
57 págs. / 1 hora, 40 minutos / 498 visitas.

Publicado el 18 de junio de 2019 por Edu Robsy.

La Clase Media

Juan Díaz Covarrubias


Novela


Dedicatoria

Al joven poeta José María Ramírez

México, abril de 1858


Hermano:

Reciba ud. esta pequeña novela en prenda de amistad, recíbala vd. como un recuerdo de esas horas amarguísimas de nuestra vida que hemos pasado juntos, lastimado el corazón por unos mismos dolores, recíbala Ud. como todas mis obras, empapada todavía con las lágrimas que sin esperanza he derramado por la gloria, con la misma benevolencia con que han recogido mis versos Zorrilla y Florencio Castillo.

Usted, pobre amigo mío, desde la soledad de su retiro me ha seguido con una mirada cariñosa por el viaje de la vida, me ha visto luchar con una suerte siempre contraria y sufrir con la fe de un mártir, y cuando he venido a Ud. con el corazón lastimado, me ha dado tiernos consuelos y ha vuelto a colocar en mis manos la pluma que el desconsuelo me había hecho soltar.

Recíbala Ud., no como lo que ella vale, sí como una prenda de desinteresado y fraternal afecto.

Al sentir mi abandono en la vida, he levantado en mi corazón un altar a la amistad.


Su hermano

Juan Díaz Covarrubias

I. El hotel de la gran sociedad

Por una hermosa tarde del mes de julio de 1854, dos jóvenes que por su traje y sus maneras revelaban desde luego pertenecer a la clase más distinguida de la sociedad mexicana, atravesaron tomados amistosamente del brazo, el espacio que hay entre la Alameda y la entrada del puente de San Francisco.

Uno de ellos representaba tener muy cerca de treinta años, era de elevada y elegante estatura, su rostro pálido y el círculo sombrío que rodeaba sus hermosos ojos negros, indicaban a primera vista una juventud consumida en las orgías y la prostitución.


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Dominio público
97 págs. / 2 horas, 51 minutos / 320 visitas.

Publicado el 18 de junio de 2019 por Edu Robsy.

Discurso Cívico

Juan Díaz Covarrubias


Discurso


Pronunciado en la ciudad de Tlalpan la noche del 15 de septiembre de 1857


Si pudo
mi corazón, sin compasión, sin ira
tus lágrimas oír, ¡ah!, que negado
eternamente a la virtud me vea,
y bárbaro y malvado,
cual los que así te destrozaron sea.

Quintana
 

¿De qué manera corresponder al llamamiento de la patria? ¿Cómo hacerme digno de la confianza que hoy el pueblo deposita en mí? Yo quisiera al presentarme en este sitio, donde el sentimiento popular me coloca, traer algo más que mis esperanzas de mexicano y mis creencias de joven. Yo quisiera ser uno de esos hombres de genio, cuyas palabras, semejantes a los rayos de luna que se cuelgan sobre la extensión de un cementerio, iluminando blandamente la oscuridad del mismo sepulcro, derrama las luces del consuelo, de la esperanza y de la fe en el corazón de los pueblos. Pero yo en esta noche, aniversario glorioso, sólo podré recordar al pueblo mi hermano los pasados días de nuestras victorias, juntos levantaremos una plegaria, plegaria tierna como del alma, a la memoria de nuestros muertos héroes, ya que juntos guardamos en el rincón más recóndito de ella las reminiscencias de días de triunfos, perdidos en la noche de los tiempos. Porque ¿en qué corazón de patriota, no encuentran un eco los nombres de esos héroes? Porque ¿qué mexicano no vive con la vida de sus recuerdos?


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Dominio público
21 págs. / 37 minutos / 144 visitas.

Publicado el 18 de junio de 2019 por Edu Robsy.

Reseña: 'Flush'

Virginia Woolf


Opinión, reseña


La ‘Odisea’ recoge la historia del leal Argos: un perro caduco que levantó las orejas y meneó la cola al reconocer que su amo Odiseo había vuelto a Ítaca, veinte años después. Entonces el otrora hercúleo y viejo amigo, sin llegar a rendirse a los pies del héroe, agacha las orejas y ¡ea, sin fuerza!, Argos muere. Entre la vasta jauría libresca también son de antología: ‘Fue él’, ‘La dama del Perrito’ y ‘El gatopardo’.
'Fue él’ (Acantilado) es una horrorosa lindura del gran polímata Stefan Zweig, donde los celos y la rabia atenazan el corazón de este Pluto y cuando ve que un santiamén ha dejado de ser el rey del hogar, lo cobra caro. En mi canon personal está Chéjov con el legendario cuento ‘La dama del perrito’ (Mestas ediciones). Una historia banal de un añejo donjuán llamado Gúrov que encontrándose en Yalta queda embobado por la bella y misteriosa joven Anna, Anna Serguéiev, quien se ve pasear y llevar «siempre la misma boina» y acompañada de una bolita de “Niebla”, un pomerania blanco. Bendicó el perro ―«clave de la novela»― ‘El gatopardo’ (Losada) se asocia también a su autor, Giuseppe Tomasi di Lampedusa. Bendicó el perro disecado «que despertaba recuerdos amargos» es arrojado a la basura. Simboliza hacia el final de esta magna obra el pasado en la forma de polvillo en el aire. (¡Ah, sí!, Bendicó sale en la adaptación cinematográfica de Luchino Visconti).

Sin salir en los créditos, apariciones fugaces, cameos, y por eso Snoopy’s no sin pedigrí fichamos al guardameta del Infierno, Cancerbero. Las tres cabezas de este enorme Scooby-Doo malcarado, invitan a hacer piojito. Y huir. En ‘La Divina comedia’ se devoraría a Dante y a Virgilio, si éste no arroja fango a sus trituradoras fauces. Pilot, el viejo y desconfiado perro en ‘Jane Eyre’, es tan efusivo al saludar a la prima que casi echa a perder una bandeja. Lo sosiega una caricia y oír en voz baja: « ¡quieto!».


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3 págs. / 6 minutos / 388 visitas.

Publicado el 18 de junio de 2019 por Manuel Cerón.

Inteligencia espiritual: el nuevo paradigma educativo

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


El Dr. Ramón Gallegos Nava en su libro “inteligencia espiritual”, señala que la teoría de las inteligencias múltiples es muy interesante, pero en realidad todos los tipos de inteligencia de los que habla Gardner son combinaciones de la inteligencia emocional de primer nivel y la inteligencia intelectual de segundo nivel. En este sentido la teoría de las inteligencias múltiples es muy buena pero incompleta, porque se queda en los dos primeros niveles sin reconocer ni trabajar el tercer nivel que es incluyente e integrador. Solo desde la inteligencia espiritual, por ser el nivel superior, se puede entender la holarquía de las inteligencias en los tres niveles y reconocer la naturaleza y los objetivos de cada nivel.

El Dr. Ramón Gallegos nos dice que el concepto de inteligencia espiritual nos ha permitido jerarquizar los niveles de la inteligencia, no solo señalar, que existen diferentes tipos de inteligencias, porque eso pone a todas las inteligencias en el mismo nivel. Si bien es muy importante reconocer la pluralidad de inteligencias no es suficiente, debemos también reconocer cuales son más incluyentes, cuales son superiores y cuales inferiores. La inteligencia espiritual nos permite, entonces, construir tres niveles básicos de inteligencia. La más básica es la inteligencia emocional, que está más relacionada con el cuerpo y es acerca de sentir. El segundo nivel lo ocupa la inteligencia intelectual que está más relacionada con el cerebro y es acerca de pensar. El tercer nivel lo ocupa la inteligencia espiritual y es acerca de ser. La inteligencia espiritual, como nivel superior, incluye a las inteligencias emocional e intelectual como partes constitutivas, pero ninguna de estas dos incluye a la inteligencia espiritual.


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5 págs. / 10 minutos / 56 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Inteligencia espiritual y las enseñanzas de Ramón Gallegos

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


Ramón Gallegos Nava es un maestro espiritual con amplio reconocimiento mundial, ha publicado 25 libros sobre espiritualidad y educación holista y conduce el movimiento más trascendente sobre el despertar de la conciencia. El Dr. Ramón Gallegos manifiesta la necesidad de desarrollar seres humanos integrales que sean capaces de considerar la genuina espiritualidad como un aspecto igual de importante al desarrollo económico, científico y tecnológico a través de la sustentabilidad.

El presente artículo, pretende difundir de manera sencilla la obra del Dr. Gallegos, cuidando de reflejar el espíritu original de su obra. Al mismo tiempo se pretende, sirva de inspiración para despertar en los lectores la sensibilidad suficiente para encontrar en si mismos todo el potencial necesario para promover una vida mejor en la sociedad que nos ha tocado vivir.

En su libro “Inteligencia Espiritual” Ramón Gallegos Nava señala la importancia de la espiritualidad en una nueva educación para dar respuesta integral a los problemas básicos de los seres humanos.

Necesitamos entrar a una nueva etapa en el desarrollo de la humanidad. Durante los últimos años la humanidad se preocupó únicamente por su desarrollo científico y tecnológico. En la carrera por ser los primeros en obtener mejores máquinas, construir ciudades y conquistar la naturaleza, el ser humano suprimió en gran parte sus necesidades e inquietudes interiores.

Esto trajo una serie de problemas que hoy resultan evidentes. Ahora experimentamos la necesidad de cambiar de enfoque hacia el desarrollo de la propia conciencia, hacia el desarrollo espiritual.

Bajo este pensamiento se crea un modelo de sociedad sustentable con una cultura basada en el entendimiento de nuestro lugar en el kosmos y con una nueva educación que eduque para la vida a un nuevo tipo de ser humano.


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3 págs. / 6 minutos / 69 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

Inteligencia espiritual y valores humanos

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


En los sistemas tradicionales de educación, se ha privilegiado el uso de la inteligencia lógico-matemática y verbal y en algunos casos la corporal, dando  como resultado seres humanos que no logran un desarrollo integral, lo cual se manifiesta  en una tendencia a sentirse aislado de los demás y separados de la naturaleza (Ramon Gallegos, 2001), este reduccionismo no toma en cuenta que el ser humano tiene inteligencias múltiples, y mucho menos puede concebir la idea que puede desarrollar otro tipo de inteligencia, como la espiritual, que le permitiría integrar todas las capacidades que tenga.

En los últimos 100 años, se ha tratado de definir y medir la inteligencia, cada una de las definiciones que se ha dado ha respondido a la visión social o económica que ha dominado la época en que se cuestiona a cerca de ella, Alffred Binet en 1900, elaboró el test de inteligencia para medir el desempeño académico de los niños de París. La medida de este test fue conocida como coeficiente intelectual (CI), este concepto relacionado básicamente con dos capacidades humanas: la lógico matemática y la verbal (Gallegos, 2007); por esto se puede afirmar que es una visión unidimensional que solo valora algunos aspectos de la conciencia, la racional instrumental. La conceptualización de la inteligencia bajo este criterio resulta muy limitada y deja fuera a otros tipos de capacidades que tiene el ser humano.


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7 págs. / 12 minutos / 48 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

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