Textos por orden alfabético publicados por Brian disponibles que contienen 'b' | pág. 4

Mostrando 31 a 40 de 64 textos encontrados.


Buscador de títulos

editor: Brian textos disponibles contiene: 'b'


23456

La Bolsa De Valores Literarios

Horacio Quiroga


Artículo, Cuento


Desde hace mucho tiempo atrás hemos pensado en la utilidad que a las bellas letras reportaría la Bolsa de Valores Literarios. Personas bien informadas nos aseguran que su instauración es un hecho en este año que comienza. No podemos sino congratularnos de un tal acontecimiento, que iniciará una nueva era en nuestro mundo de arte.

Las crecientes necesidades, en efecto, de diarios, revistas y casas editoras; las aún más crecientes necesidades de nuestros escritores; las viejas e ineludibles leyes de la oferta y la demanda, propician urgentemente esta institución, cuyos favores saltan a los ojos de los más ciegos.


Leer / Descargar texto

Dominio público
3 págs. / 6 minutos / 7 visitas.

Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.

La Industria Azucarera Del Bosque

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


En el bosque, y en la vida de obraje, el peón procura su azúcar de un modo tan elemental como rudo. Después de seis días de incesante trabajo de hacha, desde que el día aclara hasta que se pone el sol, cualquiera creería que el obrajero descansa el domingo. Hay quienes lo hacen así, y su descanso consiste en lavarse profundamente la cabeza, una y mil veces; peinarse, despeinarse, volverse a peinar, más aquella tarea poco habitual es complicadísima para él. Se afeita a veces, y en este quehacer que realza su propia hermosura, el peón ve llegar el mediodía.

Pero el mensú realmente trabajador, y que por razones del mismo esfuerzo gastado no se conforma con el lavado ni con el peine, se lanza al monte al amanecer, husmea aquí y allá, avanza con la vista fija en la cima de los árboles, hasta que descubre lo que quiere: una colmena de "uropa", como llaman ellos a la abeja europea. No siempre está seguro de su colmena; golpea entonces con su hacha el tronco del árbol suspecto, y aplica el oído a él: si el zumbido transmitido desde arriba le llega claro, echa entonces abajo el árbol, y con todas las precauciones del caso, se apodera de la miel, que llega a veces a decenas de kilos. Del total de kilos, 4 o 5 desaparecen inmediatamente en el estómago del mensú; el resto, en los días subsiguientes.


Leer / Descargar texto

Dominio público
3 págs. / 5 minutos / 5 visitas.

Publicado el 25 de julio de 2026 por Brian.

La Jangada

Horacio Quiroga


Libreto


Bosquejo de filme con el argumento en grandes líneas, salvo algunas escenas detalladas y varias leyendas ya prontas. 


Figuras principales: 


JULIO ORGAZ: Protagonista, 30 años, ingeniero. 

TOMÁS ELSY: Dueño de obraje, edad madura. 

BEATRIZ ELSY: Hija del anterior, chica educada en Buenos Aires sin mayor conocimiento del valor de la naturaleza y de los hombres. Muy joven.

NARCISO MIRÍN: Veinte y tantos años, pretendiente de Beatriz. Caza, pesca y colecciona mariposas. Tipo ridículo del filme.

CAYÉ: Peón de obraje (mensú). Traidor del filme. 


La escena pasa en el territorio de Misiones. Actos en un obraje, en una jangada y en un banco de arena del Alto Paraná. (En el delineamiento de la cinta, las leyendas ya definitivas se marcan con lápiz rojo. La inicial T intercalada en el texto, indica retrato, casi siempre en primer término, del tipo mencionado en la leyenda previa. La inicial D indica detalle de algún elemento decorativo, reforzador de la incidencia dramática, etc.). 


(Título en blanco)


En 1902, las denuncias recibidas sobre los horrores que se cometían en los obrajes del Territorio de Misiones, fueron tantas y tan continuas, que el Gobierno Nacional, por intermedio del Departamento del Trabajo, envió inspectores que lo cercioraran sobre la verdad de las denuncias. 

El puerto de Posadas, capital de Misiones. Vapor alistándose para zarpar; D - de últimas cargadas de mulas en proa. Peones en la playa, listos para embarcarse. 

Los mensú, nombre genérico de los peones de obraje, cuya vida se reparte entre las penurias del bosque y Posadas, donde derrochan en tres días de locura el adelanto que exigen siempre sobre su futura ganancia. 


Leer / Descargar texto

Dominio público
30 págs. / 53 minutos / 15 visitas.

Publicado el 3 de septiembre de 2026 por Brian.

La Joven Obesa Que Quería Vivir Su Vida

Horacio Quiroga


Cuento


La Joven Obesa Que Quería Vivir Su Vida


Y pensar—dice la joven, sin apartar los ojos del fuego de la chimenea— que a estas horas hay gentes que corren a aburrirse en los teatros por el temor de la soledad!

El hombre, sentado también ante el resplandor del hogar, tiende, sin mirarla, el brazo hacia la cabeza de su mujer. 

—Hace tres años —observa— no hubieras pensado así.


Leer / Descargar texto

Dominio público
4 págs. / 7 minutos / 13 visitas.

Publicado el 6 de julio de 2026 por Brian.

La Novela Y El Público

Horacio Quiroga


Artículo


Es vieja costumbre decir en un artículo: "nosotros pensamos", en vez de "yo pienso". Parece ser que la razón de esta rareza consiste en una bella modestia, sumamente útil a quien escribe. ¿Será verdad? Debe serlo. En cuanto a mí, confieso que nunca me ha parecido vanidoso el hecho de que un buen hombre, al escribir un artículo que se sabe ciertamente que es de él, diga: "yo creo", en lugar de "nosotros creemos".


Leer / Descargar texto

Dominio público
4 págs. / 7 minutos / 6 visitas.

Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.

La Vitalidad De Las Víboras

Horacio Quiroga


Cuento, Artículo, Crónica


La piel de las víboras es por lo general muy fina, sin mayor adherencia a la carne, y facilísima por lo tanto de quitar. No así la de las culebras y grandes serpientes, Dicha piel forma cuerpo, diríamos, con los tejidos del animal. Tan íntima es la conexión de la piel y carne en las boas, que no se concibe arrancarles la piel, sin arrancarles con cada tirón la propia vida.

Es éste, no obstante, el único modo de despojar de su piel a las serpientes. Una vez muerto y frío el sujeto, no es ya posible desprender aquélla de la espina dorsal. Por esto se practica la operación en vivo, previo corte alrededor de las mandíbulas. Se va tirando entonces de la piel hacia atrás, como quien descorre un guante al revés... Y la masa desnuda y palpitante que queda al descubierto, no es agradable de ver.

La vitalidad de esa masa es asimismo tan grande, cuán débil fue la resistencia del animal a morir. La vida de una víbora, nadie la ignora, no tiene más alcance que la de la varita que le disloca una vértebra.


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 2 minutos / 7 visitas.

Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

23456