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editor: Brian etiqueta: Artículo textos disponibles


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Al Margen De La Pintura

Horacio Quiroga


Artículo


El título que antecede nada tiene de ofensivo. Expresa exactamente la posición en que se coloca este autor con sus trabajos, tan distantes de la pintura clásica, como las presentes líneas de la crítica de arte.

Xul Solar no cree, sin duda, que la finalidad de la pintura sea —en el por lo menos— representar la realidad del mundo visible. Busca otro destino para su arte, y sospecha hallarla en sus obras. Perfecto. Es un modo de sentir, que incumbe únicamente a su responsabilidad de creador.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

Artículos Misceláneos Dispersos

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica, Cuento, Compilación


La Intervención De Los Espíritus Y La Caja De Fósforos


Las últimas manifestaciones espiritistas de Conan Doyle, y su certeza de comunicarse más allá de la vida con su colega Houdini, han vuelto a inquietar a todos los innumerables doloridos de este mundo que con mayor o menor fe sueñan o confían en reanudar, a través de la muerte, una felicidad trunca.

Cabe ante el renovado fenómeno sorprenderse una vez más de la resistencia que el hombre opone a desaparecer totalmente de un escenario frío, insensible y duro, en el que apareció cuando su turno en la caravana fue llegado, y donde se desarrolló, actuó, se encogió y murió, sin llegar a tener nunca conciencia del por qué de este surgir y desaparecer en lo que media de un segundo a otro del universo, y sin conocer otra cosa de su destino que la fatal brevedad en cumplirlo.

Puede el hombre convivir años enteros con los astros; puede prescindir de su yo ante descubrimientos de divina exaltación: pero ante la idea de su muerte personal, circunscrita a sí mismo, el hombre, con una terquedad heredada a través de las edades de la amonita primaria, se agita y se revuelve ante ese anonadamiento.

Sin exceptuar una sola, todas las religiones han enseñado y muestran al hombre el camino de la muerte fatal y liberadora. No hay fenómeno, en nuestra transitoria existencia, más forzoso, necesario y breve que su desaparición. A ningún horror, fantasma o cuco nos acostumbran desde pequeños como a la fatalidad de morir. No hay espectro más fiel en la sombra de todas nuestras acciones que el de la inexorable muerte.

Y no nos acostumbramos a ella, sin embargo. Millares de siglos pasarán, y lo que constituye un acto archiconocido y archisentido por todas las generaciones muertas, y cuyo hábito debía habernos legado, espantará siempre al hombre como inesperada y horrible sorpresa.


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Publicado el 29 de julio de 2026 por Brian.

De Sport

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Una de las características del siglo que va a morir es la adquisición de velocidades anormales.

En primer término la electricidad. Sus nervios —formando con la tierra un carrete alrededor del cual se arrollaran 11 veces— transmitirían la sensación en un segundo. Hiperestesia formidable, cuyo secreto es una insignificante reacción química, y cuya trascendencia pone, en una hora, la misma impresión en los cinco continentes.

Luego las locomotoras, las torpederas, los trasatlánticos, todos los medios de locomoción que elaboran en su vientre de acero digestiones de kilowatts, y cuyo esfuerzo vital arrastra por las tierras y por las aguas, masas de progreso o de destrucción.

Si extraña ese prodigio en las enormes maquinarias de movilidad, llenas de calderas, émbolos, bielas, bombas, trasmisiones —heroica musculatura pulida y engrasada— no sorprende, sin embargo.


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Publicado el 23 de julio de 2026 por Brian.

Desde París

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica, Viajes


Héme, por fin, en París, en la capital-cerebro, en la ciudad de los cuidados, donde todo es acumulamiento, palpitación y prodigio. París merece por dos motivos el primer lugar entre las poblaciones: por lo inmenso que lleva en su nombre y amplia vida, y por la forma que se le ha dado. Para nosotros, pobres desterrados de la suprema intelectualidad, la visión de París es una nostalgia de un lugar que nunca hemos visto, y que, hoy o mañana, nos lleva a conocerle. Héme, por fin, en París.

La primera impresión que se siente al contemplar las ciudades de estas latitudes, es tristísima. Estamos acostumbrados a las casas de techo plano, rematadas en lo alto con balconcillos o cualquiera otra cosa, separadas, por decirlo así, y con pinturas de más o menos buen gusto. Aquí las casas están tan juntas que parece que un gran frío las comprimió en grupos negruzcos, helados y hambrientos. Desde Génova hasta París no se ve otra cosa que casas de media agua que nunca fueron pintadas ni lavadas —ventanas pequeñas, sin gusto ninguno—; casas altas que más bien parecen muros agujereados, casas húmedas de cuatro a diez pisos —seis por lo general— amuralladas sobre su calle de cuatro metros, y que para nosotros, hijos del horizonte y del pleno sol, son motivo de más de una amarga nostalgia.


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Publicado el 23 de julio de 2026 por Brian.

La Hormiga León

Horacio Quiroga


Cuento, Crónica, Artículo


En algunos desiertos de arena sometidos a fuertes vientos, suelen formarse pozos cónicos, a modo de grandes embudos, siempre perfectamente circulares, y de profundidad muy grande a veces.

El ser que inadvertidamente traspasa el borde de ese cráter y cae al fondo, no sale ya más. Cuántos esfuerzos haga para trepar por las paredes deslizantes, serán inútiles. Mientras le quede un soplo de aliento intentará alcanzar el borde del cono, sin otro éxito que desmoronar sobre sí nuevas toneladas de arena reseca.

El sol y la extenuación harán luego el resto, hasta que nuevos vientos rellenando el cono nivelen el desierto, sin el más leve recuerdo de lo que allí pasó.


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Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

La Novela Y El Público

Horacio Quiroga


Artículo


Es vieja costumbre decir en un artículo: "nosotros pensamos", en vez de "yo pienso". Parece ser que la razón de esta rareza consiste en una bella modestia, sumamente útil a quien escribe. ¿Será verdad? Debe serlo. En cuanto a mí, confieso que nunca me ha parecido vanidoso el hecho de que un buen hombre, al escribir un artículo que se sabe ciertamente que es de él, diga: "yo creo", en lugar de "nosotros creemos".


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Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.

La Vitalidad De Las Víboras

Horacio Quiroga


Cuento, Artículo, Crónica


La piel de las víboras es por lo general muy fina, sin mayor adherencia a la carne, y facilísima por lo tanto de quitar. No así la de las culebras y grandes serpientes, Dicha piel forma cuerpo, diríamos, con los tejidos del animal. Tan íntima es la conexión de la piel y carne en las boas, que no se concibe arrancarles la piel, sin arrancarles con cada tirón la propia vida.

Es éste, no obstante, el único modo de despojar de su piel a las serpientes. Una vez muerto y frío el sujeto, no es ya posible desprender aquélla de la espina dorsal. Por esto se practica la operación en vivo, previo corte alrededor de las mandíbulas. Se va tirando entonces de la piel hacia atrás, como quien descorre un guante al revés... Y la masa desnuda y palpitante que queda al descubierto, no es agradable de ver.

La vitalidad de esa masa es asimismo tan grande, cuán débil fue la resistencia del animal a morir. La vida de una víbora, nadie la ignora, no tiene más alcance que la de la varita que le disloca una vértebra.


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Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

Matías Calandrelli - Crítica De Libros

Horacio Quiroga


Artículo, Crítica


Hace veintiséis años justos fui atendido por el Dr. Matías Calandrelli de una dispepsia que me dura todavía, y sometido a un análisis del jugo gástrico cuya inocuidad fue de suyo manifiesta. Pese a este ligero incidente, no conservaba del Dr. Calandrelli más que un excelente recuerdo. Había acudido a su consultorio por recomendación de Ingenieros. No alcancé entonces a juzgar de su ciencia, por no ser yo del oficio, ni pude siquiera apreciar en mí el efecto de su capacidad. Pero me di sobrada cuenta de que si con el andar de los años yo sobrevivía a su tratamiento, y él se arriesgaba a dejar un poco de lado su clínica, habíamos de encontrarnos en un terreno infinitamente más ventajoso para ambos.

Es lo que ha pasado. Yo vivo aún, y el Dr. Calandrelli escribe con un gusto, una intención y una verba que muchos de los profesionales quisiéramos tener para uso personal.


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Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.

Teatro Y Cine I

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Cuando surgió el cine, no se vio en él más que una simple modificación o sucedáneo de la escena teatral. Y se tuvo la certeza de que jamás se apartaría de las normas artísticas creadas y estilizadas por el teatro.

Las primeras proyecciones fueron, en efecto, un simple remedio de las representaciones teatrales: breves situaciones de conflicto, historietas dramáticas con personajes de otras épocas, todo ello sobre un fondo fuertemente sentimental. Por rápido que fuera el acto que nos ofrecía la pantalla, había ya en él, aunque informes, los elementos totales de un drama. Faltaban entonces las leyendas. Aquellos episodios participaban de la pantomima, cuya identidad con el cine, mudo por esencia, fue para los hombres de la época un dogma del que jamás podría apartarse la pantalla; y en mínima escala del teatro, cuya palabra y expresión enfática no se atrevía aún a adoptar.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

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