Textos más vistos publicados por Brian | pág. 2

Mostrando 11 a 20 de 337 textos encontrados.


Buscador de títulos

editor: Brian


12345

El Vampiro

Horacio Quiroga


Artículo, Cuento, Crónica


Con motivo de una agitación insólita que parecía producirse en la caballeriza, una noche de otoño, en un obraje del Alto Paraná, nos trasladamos a los galpones a ver qué pasaba allí, Nada vimos de anormal. Las mulas comían plácidamente sus hojas de palmera, sin el más leve asomo de inquietud.

Solamente que al barrer con el foco eléctrico los lomos de las acémilas, se levantaron de sobre ellas fantásticas sombras que agitaron el ámbito con su vuelo zumbante.

Eran los vampiros. Del lomo de cada mula, preferentemente de la cruz, escurrían hasta el suelo gruesos hilos de sangre.


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 3 minutos / 10 visitas.

Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

Esgrima Criolla

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


¿Se ha hecho ya la prueba? Tal vez. Nada en realidad sería tan interesante para los apologistas de la esgrima criolla como ver frente a frente el sable de la escuela y la daga paisana. No faltan los defensores de ésta, sobre todo entre los sportmans de suburbio y campo afuera. Las tumultuosas hazañas de un Juan Moreira sacuden mucho más la imaginación que un frío ataque-y-quite de salón, por simples razones de agitación épica, sobre todo cuando las hazañas, legendarias como aquéllas, tienen el don de hacer explotar la gran dosis de paladinismo que hay en todo corazón caliente y cerebro inculto.

El gran interés estaría, sin duda, en el encuentro correcto de la espada y la daga. El resultado mostraría conformidad con lo siguiente.


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 1 minuto / 25 visitas.

Publicado el 23 de julio de 2026 por Brian.

La Jangada

Horacio Quiroga


Libreto


Bosquejo de filme con el argumento en grandes líneas, salvo algunas escenas detalladas y varias leyendas ya prontas. 


Figuras principales: 


JULIO ORGAZ: Protagonista, 30 años, ingeniero. 

TOMÁS ELSY: Dueño de obraje, edad madura. 

BEATRIZ ELSY: Hija del anterior, chica educada en Buenos Aires sin mayor conocimiento del valor de la naturaleza y de los hombres. Muy joven.

NARCISO MIRÍN: Veinte y tantos años, pretendiente de Beatriz. Caza, pesca y colecciona mariposas. Tipo ridículo del filme.

CAYÉ: Peón de obraje (mensú). Traidor del filme. 


La escena pasa en el territorio de Misiones. Actos en un obraje, en una jangada y en un banco de arena del Alto Paraná. (En el delineamiento de la cinta, las leyendas ya definitivas se marcan con lápiz rojo. La inicial T intercalada en el texto, indica retrato, casi siempre en primer término, del tipo mencionado en la leyenda previa. La inicial D indica detalle de algún elemento decorativo, reforzador de la incidencia dramática, etc.). 


(Título en blanco)


En 1902, las denuncias recibidas sobre los horrores que se cometían en los obrajes del Territorio de Misiones, fueron tantas y tan continuas, que el Gobierno Nacional, por intermedio del Departamento del Trabajo, envió inspectores que lo cercioraran sobre la verdad de las denuncias. 

El puerto de Posadas, capital de Misiones. Vapor alistándose para zarpar; D - de últimas cargadas de mulas en proa. Peones en la playa, listos para embarcarse. 

Los mensú, nombre genérico de los peones de obraje, cuya vida se reparte entre las penurias del bosque y Posadas, donde derrochan en tres días de locura el adelanto que exigen siempre sobre su futura ganancia. 


Leer / Descargar texto

Dominio público
30 págs. / 53 minutos / 16 visitas.

Publicado el 3 de septiembre de 2026 por Brian.

De "Algo"

Horacio Quiroga


Poema, Lírica


Vamos a ver: El pesimismo, esa terrible afección del sentimiento, ¿puede dominarnos, sin antes haber sentido los efectos del desengaño, del exceso, del hastío?

No lo parece a simple vista; y sin embargo, es verdad. Tengo un amigo muy joven aún, casi un niño. Un niño, y es pesimista.

¿Ha sufrido mucho?. Creo que no, en el sentido general de la palabra. Su delicadeza extrema, su sentimiento riquísimo ha sufrido con una gota que no quema, con un dolor apenas. Lee desde pequeño; y aún no tenía doce años y lloraba sobre "Los miserables", aquella última estrofa del libro, el crepúsculo de Valjean. Creo que ha nacido en una mañana de otoño y su escuela fueron los llantos de su madre y los besos de dolor al hijo póstumo Es enfermo, nervioso, hasta la neurastenia; no ríe con frecuencia.

¿Comprenderéis que a los 17 años, el amigo mío crea más en el dolor que en el placer, que dude de la ciencia, del amor?


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 1 minuto / 9 visitas.

Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

Decadencia

Horacio Quiroga


Poema, Lírica


Entre los recuerdos que han encontrado un abrigo en el santuario luminoso de mis momentos más dulces; entre aquellos que mi alma, recogida en sí misma, ha cobijado en su seno, como madre cariñosa que reúne sus hijos para vivir de su ternura; entre los que han llorado conmigo, pobres compañeros de mis horas más lentas y fatigosas, vive la memoria de una mujer.

Triste y cansado, sin fuerzas para sostenerlos, el cerebro ha dejado escapar otros pensamientos más verdaderos, pero menos hondos, quizás. Los nervios no reflejan el mundo exterior: sus vibraciones se agotan en el vacío, perdiéndose en el silencio que mi espíritu encierra. Así descansan mis recuerdos, sin fuerzas para agitarse. Sólo uno revolotea estremecido, como si quisiera ser evocado por la palabra; pero ha perdido su forma, mezclándose con ideas y concepciones que he soñado, no pudiendo decir que dulzura corresponden á uno, y cual á otro. Mi inteligencia es incapaz de despejarlas; y, esa continua ansiedad; en ese sacudimiento prolongado que revuelve tantas sombras dormidas, se concentra mi vida entera, como si el cerebro, colmado, hubiera perdido su facultad creadora, replegándose en sí mismo.


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 1 minuto / 9 visitas.

Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

El Segundo Film Humano…

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


El Segundo Film Humano del Señor Griffith: Sonriamos a la Vida. —Cuando D. W. Griffith declaró que, sintiéndose muy cansado de las cintas de gran movimiento, iba a dedicar todas sus fuerzas al simple drama, más o menos trágico, pero encuadrado en la vida trivial, la expectativa fue muy viva en el mundo del cine. ¿Qué nos podía dar el celebrado director, él, que cuenta con los actores de más renombre y los más vastos recursos del studio?


Leer / Descargar texto

Dominio público
3 págs. / 5 minutos / 8 visitas.

Publicado el 22 de septiembre de 2026 por Brian.

El Soldado

Horacio Quiroga


Teatro, Cuento



Cuadro Primero


(Patio de cuartel. Los nuevos conscriptos reciben las primeras instrucciones del oficial. La acción en el planeta Marte.)

OFICIAL.—Tales son, pues, los deberes del soldado. Defender a su patria, dar en todos

los instantes su vida por ella, sacrificarle esposas e hijos, obedecer ciegamente a sus jefes… Estos son sus deberes.

(Un soldado da un paso al frente.)

SOLDADO.—Y los derechos del soldado, ¿cuáles son? (Pausa)

OFICIAL.—¡A las filas!

SOLDADO.—Muy bien.

OFICIAL.—¡Cállese la boca!

SOLDADO.—Ya me he callado.

OFICIAL.—(Rojo de ira yendo sobre él.) —¡Insolente!

SOLDADO.—No he dicho ninguna insolencia.

(El oficial, fuera de sí, le pone violentamente la mano en el pecho. El soldado responde con una bofetada.)


Cuadro Segundo


(En el Consejo de Guerra)

CORONEL.—De modo que usted no niega ninguno de los hechos producidos.

SOLDADO.—No.

CORONEL.—Por donde se ve que alcanza usted toda la extensión de su actitud abofeteando a un oficial.

SOLDADO.—Perfectamente. Me insultó y pegó sin motivo alguno. Por eso le abofetée.

CORONEL.—Pero usted olvida que era su superior.

SOLDADO.—Yo soy un hombre libre.

CORONEL.—¡Usted es un soldado!

SOLDADO.—¿No soy pues. un hombre libre?

CORONEL.—Lo es: pero ante todo es soldado. Este es su primer deber.

SOLDADO.—Y mis derechos, ¿cuáles son?

CORONEL.—Derivan de sus mismos deberes.

SOLDADO.—Muy bien: he comprendido.


Cuadro Tercero


(En la celda del condenado a muerte. Entra el oficial del bofetón.)

OFICIAL.—Aquí estoy.

SOLDADO.—Ya lo veo.


Leer / Descargar texto

Dominio público
2 págs. / 4 minutos / 24 visitas.

Publicado el 25 de junio de 2026 por Brian.

Libreto Inacabado

Horacio Quiroga


Libreto, Incompleto


Ha contado… Su señora tiene el pulmón débil, y le viene de familia… 

D - Bustos únicamente. Cambio de palabras. Padre asiente lento con cabeza, como siguiendo afirmaciones de médico. Médico dice: 

Sí, es eso… La pobre criatura está pagando esa triste herencia… Pero no se desconsuele… son ustedes jóvenes todavía… 

Le pone la mano en el hombro, consolándolo; triste sonrisa del padre. Médico se va. Al darle la mano el otro, le pregunta, indicándole con el ademán, si la criatura recobrará las facultades. Pausa. Médico niega lento y descorazonado con la cabeza. Contracción del padre. Médico se va. 


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 2 minutos / 13 visitas.

Publicado el 3 de septiembre de 2026 por Brian.

Acusación Al Cinematógrafo

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


No todo, claro está, ha de ser flores en la carrera de este nuevo arte; y en los propios Estados Unidos —creadores incontestados del film humano—, se cuenta no escaso número de críticos cuya misión en la vida parece haberse concretado a morder con dientes y uñas en la tierna película del film.


Leer / Descargar texto

Dominio público
3 págs. / 5 minutos / 8 visitas.

Publicado el 22 de septiembre de 2026 por Brian.

Artículos de Literatura, Crítica Y Escritura Dispersos

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica, Compilación


La Novela Y El Público


Es vieja costumbre decir en un artículo: "nosotros pensamos", en vez de "yo pienso". Parece ser que la razón de esta rareza consiste en una bella modestia, sumamente útil a quien escribe. ¿Será verdad? Debe serlo. En cuanto a mí, confieso que nunca me ha parecido vanidoso el hecho de que un buen hombre, al escribir un artículo que se sabe ciertamente que es de él, diga: "yo creo", en lugar de "nosotros creemos".

Yo creo —y Dios me perdone si hay vanidad en hablar así— que esta inflada cualidad se reconoce en lo que sigue a "yo pienso u opino", y no en esta sincerísima manera de expresarse. Con un poco de humanidad no sería difícil hallar que el uso de esa fórmula personal prueba franca modestia, siendo así que uno expone únicamente su modo de ver, sin sentar verdad alguna. Como no es exclusivo, se está muy lejos de enseñar verdades a cada paso, y preciso es ser muy mal intencionado para sentir las propias ideas insultadas porque un muchacho cualquiera diga "yo pienso, creo o supongo simplemente, tal cosa". ¡Si es la mayor cortesía de un derecho! La cátedra se verá en lo que diga si la hay. Pero encontrarla ya en la primera persona del singular…

Todos sabemos perfectamente que cuando el articulista dice "nosotros", se refiere a él, nada más que a él. Si hay modestia, sería esta muy convencional, en todo caso. ¿Por qué condenar el "yo creo", que es discreto, recta fórmula de una opinión absolutamente personal, sin imposición alguna y, como tal, eminentemente altruista?

Como el que esto escribe suele dar con fastidiosa frecuencia en este modo de decir, es útil prevenir con lo anterior posibles presunciones.


Leer / Descargar texto

Dominio público
90 págs. / 2 horas, 37 minutos / 31 visitas.

Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.

12345