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editor: Edu Robsy etiqueta: Comedia


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La Mandrágora

Nicolás Maquiavelo


Teatro, Comedia


PERSONAJES

CALLIMACO
SIRO
MICER NICIAS
LIGURIO
SOSTRATA
FRAY TIMOTEO
UNA MUJER
LUCRECIA

CANCIÓN

Para que la canten antes de la representación, Musas y Ninfas

Porque la vida es breve, y muchas son las penas que viviendo y luchando todos soportamos, tras nuestros anhelos vamos pasando y consumiendo los años; y aquel que al placer renuncia para vivir con angustias y afanes no conoce del mundo los engaños. O de qué males y de qué extraños casos son casi todos los mortales oprimidos.

Para huir de este tedio hemos elegido apartada vida y siempre en fiesta y júbilo, donosos jóvenes y alegres Ninfas, estamos reunidos. Ahora, aquí hemos venido con nuestra armonía sólo para honrar esta tan alegre fiesta y dulce compañía.

Además, aquí nos ha traído el nombre de aquél que os gobierna, en quien se ven reunidos todos los dones de la imagen eterna. Por tal gracia suprema, por tal feliz estado, podéis estar alegres, gozar y dar las gracias a quien os lo ha concedido.

PRÓLOGO

Dios os salve, benignos oyentes, si como parece tal benignidad depende del complaceros. Si continuáis permaneciendo silenciosos os haremos partícipes de un nuevo caso acaecido en esta ciudad.


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Protegido por copyright
40 págs. / 1 hora, 11 minutos / 732 visitas.

Publicado el 21 de febrero de 2017 por Edu Robsy.

Menaechmi

Plauto


Teatro, comedia


Personajes

CEPILLO, parásito.
MENECMO I, joven.
MENECMO II (Sosicles), joven. EROTIO, cortesana.
CILINDRO, cocinero.
MESENIÓN, esclavo de Menecmo II.
UNA ESCLAVA.
LA MUJER DE MENECMO I.
UN VIEJO, padre de la mujer de Menecmo I.
UN MÉDICO.

La acción transcurre en Epidamno

Argumento

Un mercader siciliano que tenía dos hijos gemelos muere tras desaparecerle uno de ellos. El abuelo paterno le pone el nombre del niño desaparecido al otro, llamándole también Menecmo en lugar de Sosicles. Ya de mayor, emprende éste un viaje por todos los países en busca de su hermano. Al fin llega a Epidamno, donde se ha criado el gemelo desaparecido. La gente toma allí al forastero por su hermano Menecmo, y como a tal le tratan, como si fuera él, una cortesana, la mujer, el suegro… Hasta que, al final, se reconocen ambos hermanos.

Prólogo

¡Salud y prosperidad, distinguido público, por primera providencia, tanto para mí como para vosotros! Os traigo hoy un Plauto, pero no en la mano, sino en la lengua, con el ruego de que le prestéis oídos benignos. Ahora prestad atención, que os voy a dar el argumento; lo expondré con la mayor brevedad posible. Una advertencia: los poetas cómicos tienen la costumbre de decir siempre que la acción transcurre en Atenas, para que el público tenga la impresión de que es más griega la cosa. Yo no lo diré más que cuando ponga que realmente ha sido allí. Y si bien se va a mirar, la historia esta es greguizante pero no atiquizante sino sicilianizante


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Protegido por copyright
48 págs. / 1 hora, 24 minutos / 327 visitas.

Publicado el 14 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

El Antecristo

Lope de Vega Carpio


Teatro, Comedia


Personas

TITÁN
LUNA, dama
BAULÍN, labrador tosco
EL PRÍNCIPE DE BABILONIA
UN NIÑO O ÁNGEL
EL PERSA
EL ALEMÁN
EL ROMANO
EL ETÍOPE
RUFINO
LIDORO
ELÍAS
ENOC
RISELO
FABIO
EL FRANCÉS
EL ESPAÑOL

Jornada primera

Sale TITÁN solo, vestido de pieles, haciendo admiración.

TITÁN:

¿En qué interno lugar, en qué caverna
del centro obscuro he yo vivido oculto,
que ignoro el ser que me acompaña y rige?
¡Cielos! ¿Quién soy? ¿quién me gobierna y manda?
¿En qué regiones del abismo inmenso
he tenido lugar, o de qué suerte
he sido alimentado ¡oh etéreo solio!
que en cumbres; de zafir tienes asiento?
Declárame la duda de mi vida
para que deste laberinto salga:
yo conozco las causas más ocultas;
infiero el movimiento de los cielos,
los astros, los planetas; y en la tierra
hago parar los aires, y del fuego
mudar el natural; los elementos
admiran el principio de mi aliento;
el planeta mayor, que las celestes
cumbres esmalta con doradas lumbres,
hago que se suspenda en su carrera,
y en la primera esfera haré a la luna
su natural mudanza se detenga.
Yo, que tengo noticia de las ciencias,
con tantas experiencias lo sé todo.
mas no he sabido el modo cómo pueda
saber quién soy: excede mi tormento
el fabuloso cuento del que al cielo
lleva el peñasco loco en su desvelo:
que pues es la verdad lo que en mí veo,
en vano es mi deseo; que sin duda
yo soy el mismo Dios, pues una causa
reconocen las causas más remotas,
y esta causa he de ser, pues no hay alguna
que se iguale al valer de mi fortuna.
¡Oh mar, oh fuego, oh aire, oh madre tierra!
Si no soy su hacedor, ¿por qué me niega
que ignore el ser que su ser me ha dado,
porque pueda salir deste cuidado?


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Dominio público
38 págs. / 1 hora, 7 minutos / 405 visitas.

Publicado el 17 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

La Moza del Cántaro

Lope de Vega Carpio


Teatro, Comedia


PERSONAS

El Conde
Don Juan
Don Diego
Fulgencio, galanes
Don Bernardo, viejo
Pedro
Martín
Lorenzo
Bernal, lacayos
Doña María, dama
Doña Ana, viuda
Lüisa
Leonor
Juana, criadas
Un Alcaide
Un Indiano
Un Mesonero
Un Mozo de Mulas
Músicos.—Lacayos
Acompañamiento

La escena es en Ronda, en Adamuz y Madrid

ACTO PRIMERO

Sala en casa de don Bernardo, en Ronda.

ESCENA PRIMERA

Doña María y Lüisa, con unos papeles

LUISA

Es cosa lo que ha pasado
Para morirse de risa.

DOÑA MARÍA

¿Tantos papeles, Lüisa,
Esos Narcisos te han dado?

LUISA

¿Lo que miras dificultas?

DOÑA MARÍA

¡Bravo amor, brava fineza!

LUISA

No sé si te llame alteza
Para darte estas consultas.

DOÑA MARÍA

Á señoría te inclina,
Pues entre otras partes graves,
Tengo deudo, como sabes,
Con el duque de Medina.

LUISA

Es título la belleza
Tan alto, que te podría
Llamar muy bien señoría,
Y aspirar, Señora, á alteza.

DOÑA MARÍA

¡Lindamente me conoces!
Dasme por la vanidad.

LUISA

No es lisonja la verdad,
Ni las digo, así te goces.
No hay en Ronda ni en Sevilla
Dama como tú.

DOÑA MARÍA

Yo creo,
Lüisa, tu buen deseo.

LUISA

Tu gusto me maravilla.
Á ninguno quieres bien.

DOÑA MARÍA

Todos me parecen mal.

LUISA

Arrogancia natural
Te obliga á tanto desdén.—
Éste es de don Luis.

DOÑA MARÍA


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48 págs. / 1 hora, 24 minutos / 396 visitas.

Publicado el 2 de mayo de 2016 por Edu Robsy.

La Fierecilla Domada

William Shakespeare


Teatro, comedia


Dramatis personae

Christopher SLY, calderero
Un SEÑOR
Una POSADERA
Un PAJE, llamado Bartolomé
COMEDIANTES
CAZADORES
CRIADOS
BATTISTA MINOLA, un caballero de Padua
CATALINA, su hija mayor, la fierecilla
BIANCA, su hija menor
PETRUCCIO, caballero de Verona, pretendiente de Catalina
LUCENZIO, enamorado de Bianca
VINCENZO, padre de Lucenzio, caballero de Pisa
GREMIO, un viejo pretendiente de Bianca
HORTENSIO, amigo de Petruccio y pretendiente de Bianca
TRANIO, criado de Lucenzio
BIONDELLO, muchacho al servicio de Lucenzio
GRUMIO, criado de Petruccio
CURZIO, criado de Petruccio
UN PROFESOR
UNA VIUDA
UN MERCERO
CRIADOS de Petruccio y Battista

Prólogo

Escena i

Entran Christopher SLY y la POSADERA.

SLY. ¡Ya te ajustaré las cuentas!

POSADERA. ¡Un par de cepos, desgraciado!

SLY. Eres una cualquiera. Los Sly no somos gentecilla. Consulta las crónicas. Llegamos aquí con Ricardo el Conquistador, así que, paucas palabris, deja que ruede el mundo y cállate.

POSADERA. ¿No vas a pagar los vasos que rompiste?

SLY. No, ni un centavo. Vete, por San Jerónimo; vete a tu fría cama y caliéntate

POSADERA. Ya conozco el remedio: iré a buscar al guardia.

[Sale.]

SLY. El guardia más vale que se guarde. Le responderé con la ley en la mano. No voy a ceder ni una pulgada, muchacho. Que venga, por todos los santos.

Se duerme. Cuernos de caza. Entra un SEÑOR que viene de cazar, con su séquito.


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Protegido por copyright
65 págs. / 1 hora, 54 minutos / 1.414 visitas.

Publicado el 8 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

Las Bellas Sabinas

Leónidas Andréiev


Teatro, Comedia, Sátira


Las bellas sabinas

Nota del traductor.—Esta comedia es una sátira escrita contra el partido político ruso de los «cadetes» (constitucionalistas-demócratas), cuya acción se caracteriza por la indecisión, la falta de audacia y la prudencia exagerada, rayana en lo ridículo. En vez de luchar abiertamente por la libertad del pueblo, apelaban al buen sentido del gobierno, invocaban razones jurídicas y humanitarias, se conducían, en fin, como los «sabinos», tan magistralmente pintados por Andreiev en esta piececita.

Cuadro primero

Un lugar salvaje, completamente inculto. Comienza a despuntar el día. Romanos armados salen de detrás de la montaña, arrastrando a las sabinas robadas, bellas mujeres, medio desnudas, que se resisten, gritan, muerden las manos de sus raptores. Sólo hay una que permanece del todo tranquila, y se diría que duerme en los brazos del romano que la lleva. Lanzando exclamaciones de dolor, los romanos dejan en tierra a las sabinas y se apresuran a apartarse, ahogados de fatiga. Las mujeres poco a poco se calman, miran desde lejos con desconfianza a los romanos y cambian en voz baja impresiones.


Conversación de los romanos


—¡Por la cabeza de Hércules! Estoy cubierto de sudor y parezco una rata de río. Creo que la mía lo menos pesa doscientos kilos.

—Has hecho mal en coger a una mujer tan gorda. Yo he cogido una pequeñita, delgada, y...

—Sí; pero, con todo, veo que tiene buenas garras. Llevas en el rostro señales abundantes.

—¡Tiene garras de gata!

—Todas parecen gatas. He tomado parte en cien batallas; he recibido sablazos, bastonazos, pedradas, hasta murallazos, y nunca he pasado un rato tan malo. Sospecho que ha desfigurado mi bella nariz romana.


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Dominio público
29 págs. / 51 minutos / 146 visitas.

Publicado el 8 de noviembre de 2020 por Edu Robsy.

Aulularia

Plauto


Teatro, comedia


Personajes

LAR FAMILIAR, prólogo.
EUCLIÓN, viejo.
ESTÁFILA, vieja esclava.
EUNOMIA, matrona, hermana de Megadoro, madre de Licónides.
MEGADORO, viejo.
ESTRÓBILO, esclavo.
CONGRIÓN, cocinero.
ÁNTRAX, cocinero.
PITÓDICO, esclavo.
LICÓNIDES, joven.
ESCLAVO DE LICÓNIDES.
FEDRIA, joven, hija de Euclión.
FLAUTISTAS.

La acción transcurre en Atenas

Argumento

Argumento I

Un viejo avaro, Euclión, que no se fía ni de sí mismo, encuentra enterrada en su casa una olla con un tesoro, y después de volverla a enterrar otra vez bien hondo, pierde la cabeza a fuerza de miedo y no se dedica más que a vigilarla. Su hija había sido violada por Licónides, pero el viejo Megadoro, inducido por su hermana a que se case, se la pide al avaro en matrimonio. El viejo, que es un hombre muy huraño, se la concede a duras penas y, temiendo por su olla, la saca de casa y la esconde en diversos lugares. Un esclavo del Licónides que había violado a la muchacha, le tiende una emboscada. Licónides suplica a su tío Megadoro que le ceda como esposa a su amada. Euclión es engañado y pierde la olla, pero después de que contra toda esperanza la vuelve a encontrar, lleno de satisfacción, casa a su hija con Licónides.

Argumento II

Euclión encuentra una olla llena de oro y la guarda conun empeño sin igual y sin poder encontrar reposo. Lcónides viola a su hija. Megadoro quiere casarse con ella sin dote, y para que Euclión consienta con más gusto, le manda unos cocineros con provisiones para una cena. Euclión teme por el oro y lo esconde fuera de casa. Un esclavo de Licónides le observa y se lo roba, pero Licónides se lo devuelve a Euclión, que le entrega el oro, una esposa y su hijo.

Prólogo

El Dios Lar


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Protegido por copyright
36 págs. / 1 hora, 3 minutos / 606 visitas.

Publicado el 14 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

Cimbelino

William Shakespeare


Teatro, Comedia


Dramatis personae

CIMBELINO, rey de Britania
INOGENIA, su hija
La REINA, segunda esposa del rey
CLOTEN, hijo de la reina e hijastro del rey
PÓSTUMO LEONATO, esposo de Inogenia
PISANIO, su criado
CORNELIO, médico
FILARIO, amigo italiano de Póstumo
YÁQUIMO, noble italiano, amigo de Filario
Un FRANCÉS
Un HOLANDÉS
Un ESPAÑOL
BELARIO, noble desterrado, que se hace llamar Morgan

GUIDERIO
ARVIRAGO, Hijos de Cimbelino, supuestos hijos de Belario, que se hacen llamar Polidoro y Cadwal

Cayo LUCIO, general romano
Un ADIVINO
JÚPITER
Espectro de SICILIO LEONATO, padre de Póstumo
Espectro de la MADRE de Póstumo
Espectros de los dos HERMANOS de Póstumo

Nobles, damas de la reina, caballeros, senadores romanos, tribunos, capitanes, carceleros, mensajeros, músicos, soldados y acompañamiento.

Acto I

Escena I

Entran dos CABALLEROS.

CABALLERO 1º
No hay quien ponga buena cara. Nuestro temple
no obedece más al cielo que un cortesano
al ánimo del rey.

CABALLERO 2º
Pero, ¿qué ocurre?

CABALLERO 1º
Su hija y heredera del reino —que él destinaba
al único hijo de su esposa, una viuda
que hace poco desposó— ha elegido
a un caballero pobre, pero digno. Se ha casado:
el esposo, desterrado; ella, encarcelada.
Todo es pena en apariencia, pero el rey
está herido en el alma.

CABALLERO 2º
¿Solo el rey?

CABALLERO 1º
También quien la ha perdido; y la reina,
que ansiaba este enlace. Pero no hay cortesano
que, aun poniendo la cara que le dicte
el rostro del rey, en el fondo no se alegre
de lo que finge reprobar.

CABALLERO 2º
Y eso ¿por qué?


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Protegido por copyright
82 págs. / 2 horas, 23 minutos / 647 visitas.

Publicado el 16 de junio de 2018 por Edu Robsy.

Medida por Medida

William Shakespeare


Teatro, Comedia


Dramatis personae

EL DUQUE Vincentio
ANGELO, su delegado
ESCALO, noble anciano
CLAUDIO, joven caballero
LUCIO, un estrafalario
Otros dos caballeros
EL ALCAIDE
FRAY TOMÁS
FRAY PEDRO
CODO, guardia bobo
ESPUMA, caballero tonto
[POMPEYO], gracioso [sirviente de doña Regozada]
PUTOESPANTO, verdugo
BERNARDINO, preso disoluto
[UN JUEZ]
[VARIO, amigo del Duque]
ISABEL, hermana de Claudio
MARIANA, prometida de Angelo
JULIETA, amada de Claudio
SOR FRANCISCA
DOÑA REGOZADA, alcahueta

Nobles, guardias, ciudadanos, criados, un paje y un mensajero.

Acto I

Escena I

Entran el DUQUE, ESCALO, señores [y acompañamiento].

DUQUE
¡Escalo!

ESCALO
¿Señor?

DUQUE
Exponer los principios del gobierno
haría creer que me gustan los discursos,
pues admito que vuestra sabiduría
en la materia excede los consejos
que mi ciencia puede daros. Solo resta
ponerla en ejercicio, pues sois apto,
y dejar que ambos actúen. Los usos de las gentes,
las leyes ciudadanas y el proceder
de la justicia os son tan conocidos
como a quien más haya ilustrado
el saber y la experiencia. Aquí está mi decreto,
del que no habéis de apartaros.— Llamad
a Angelo, que ante mí comparezca.

[Sale un criado.]

¿Qué figura creéis que mostrará?
Sabed que lo he escogido con esmero
para que me sustituya en mi ausencia:
le doy mi potestad, lo revisto de mi afecto
y otorgo a su delegación cuantos recursos
emplea mi autoridad. ¿Qué os parece?

ESCALO
Si en Viena hay alguien digno
de llevar tanto honor y tal merced,
ese es Angelo.

Entra ANGELO.

DUQUE
Aquí viene.


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62 págs. / 1 hora, 49 minutos / 2.254 visitas.

Publicado el 14 de junio de 2018 por Edu Robsy.

El Avaro

Molière


Teatro, Comedia


PERSONAJES

HARPAGÓN, padre de Cleanto y de Elisa y enamorado de Mariana
CLEANTO, hijo de Harpagón, amante de Mariana
ELISA, hija de Harpagón, amante de Valerio
VALERIO, hijo de Anselmo y amante de Elisa
MARIANA, amante de Cleanto y amada por Harpagón
ANSELMO, padre de Valerio y de Mariana
FROSINA, mujer intrigante
MAESE SIMÓN, corredor
MAESE SANTIAGO, cocinero y cochero de Harpagón
FLECHA, criado de Cleanto
DOÑA CLAUDIA, sirvienta de Harpagón
MIAJAVENA y MERLUZA, lacayos de Harpagón
EL COMISARIO y su ESCRIBIENTE

La escena en París, en casa de Harpagón

ACTO PRIMERO

ESCENA PRIMERA

VALERIO y ELISA

VALERIO. ¡Cómo, encantadora Elisa, os sentís melancólica después de las amables seguridades que habéis tenido la bondad de darme sobre vuestra felicidad! Os veo suspirar, ¡ay!, en medio de mi alegría. ¿Es que acaso lamentáis, decidme, haberme hecho dichoso? ¿Y os arrepentís de esta promesa, a la que mi pasión ha podido obligaros?

ELISA. No, Valerio; no puedo arrepentirme de todo cuanto hago por vos. Me siento movida a ello por un poder demasiado dulce, y no tengo siquiera fuerza para desear que las cosas no sucedieran así. Mas, a deciros verdad, el buen fin me causa inquietud, y temo grandemente amaros algo más de lo que debiera.

VALERIO. ¡Eh! ¿Qué podéis temer, Elisa, de las bondades que habéis tenido conmigo?

ELISA. ¡Ah! Cien cosas a la vez; el arrebato de un padre, los reproches de una familia, las censuras del mundo; pero más que nada, Valerio, la mudanza de vuestro corazón y esa frialdad criminal con la que los de vuestro sexo pagan las más de las veces los testimonios demasiado ardientes de un amor inocente.


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64 págs. / 1 hora, 52 minutos / 521 visitas.

Publicado el 10 de junio de 2016 por Edu Robsy.

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