Textos más vistos publicados por Fernando Guzmán que contienen 'u' | pág. 3

Mostrando 21 a 30 de 35 textos encontrados.


Buscador de títulos

editor: Fernando Guzmán contiene: 'u'


1234

Sombras acechantes

William Le Queux


Novela, Detectives, Crimen


Obra original: Poison Shadows – Wiliam Le Queux, 1927. 

Edición: Traducción por Fernando Guzmán, 2025. 

Nota legal: La obra original en inglés está en dominio público. Esta obra derivada se distribuye bajo licencia Creative Commons Attribution 4.0 International (CC BY 4.0).




I. Un alma en venta

—Tienes que ser firme, Gordon. No importa en lo más mínimo si Sibell lo ama o lo detesta. Tiene que casarse con él, de lo contrario ambos vamos a acabar en la ruina. Así que nada de discusiones. ¿Estás de acuerdo? —preguntó la mujer.

—Por supuesto que estoy de acuerdo, querida Etta. Pero mi pupila es terca y se niega rotundamente a volver a verlo —respondió el hombre calvo y deforme que estaba junto a Lady Wyndcliffe, en la ventana del salón privado que daba a las arenas doradas y el mar veraniego frente al Grand Hotel, en la Digue de Knocke, en la costa belga.

—¡Qué tontería! ¡Hay que hacerla entrar en razón! —replicó la mujer esbelta, de cabello oscuro y rostro atractivo, vestida con un vaporoso vestido a rayas azules que delataba discretamente a la modista parisina.—Otway es simpático, sí, pero no tiene un centavo, mientras que Gretton heredó más de medio millón de su padre, quien hizo un buen negocio con lana durante la guerra y gracias a eso llegó a ser alcalde de Bradford. Gussie es medio tonto, pero eso nos conviene. Ambos necesitamos dinero con urgencia. Y hasta ahora he jugado bien mis cartas: él está loco por ella. Solo hay que deshacerse de Otway a toda costa. Un joven médico sin recursos no sirve para Sibell.

—Estoy de acuerdo con cada palabra —dijo el extraño jorobado, Gordon Routh, con su voz aguda y chillona—. Tú y yo hemos hecho muchos negocios que nos han resultado satisfactorios, y ahora, ¿no es curioso que estemos negociando el futuro de la chica?


Leer / Descargar texto

Creative Commons
249 págs. / 7 horas, 17 minutos / 75 visitas.

Publicado el 8 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

De la lucha

José Alonso y Trelles


Poesía


No rempuje, compañero:
¡Jué pucha, ni que anduviera
Con dolor en la bastera
Y juyese al entrevero!
Más despacito, aparcero,
Que hay piedras en el camino
No se asuste si me empino,
Que es sólo pa curiosiar;
No le voy a sonsacar
Ni la china ni el destino.

¡Ah pueblero desconfiáo!
Cuando menos se afigura
Que pretiendo alguna achura
De las que le han ofertáo...
Déme por elimináo
Del montón de pretendientes
Que se han afiláo los dientes
Pa prendérsele al turrón...
Soy crioyo sin ambición
Y gáucho de los decentes.

Pa mí no habrá chocolate
Ni migas del presupuesto,
Porque no ando del cabresto
De ningún alto manate.
Gracias si ligo algún mate
Amargo como mi suerte,
Porque a mí bien se me alvierte
Que es al ñudo pretender...
Al paisano, ¡ni que ver!,
Se le háce pitar del juerte.

Güenazo pa las cuchiyas,
Cuando la teta refala,
Y el que es ternero y no bala
Anda asustáo y en cucliyas.
Pa él no son las amariyas
De la burra del Estáo,
Pa él es el duro racáo,
Y el rémington y la lanza,
Y la bala que lo alcanza
Y lo piala de volcáo...

Y todo, ¿pa qué? Pues pá'eso;
Pa que un pueblero ladino
Sospeche, al ver que me empino,
Que quiero sacarle el güeso...
Compañero, guarde el queso,
Que pa que usté se lo coma,
Yo en el bajo y en la loca
Sirvo de... cuajo a la leche...
Conque, amigo, no sospeche,
Que si me empino es en broma.


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 1 minuto / 23 visitas.

Publicado el 13 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

El cuarto rojo

William Le Queux


Novela, Misterio, Suspenso, Detectives


Prefacio


En el corazón de esta novela se esconde una habitación donde convergen los secretos, las sospechas y los temores de una época marcada por la intriga. El cuarto rojo nos introduce en un mundo donde nada es lo que parece, y donde cada sombra proyectada sobre la pared puede ser el eco de una conspiración. William Le Queux, maestro del suspense y pionero del espionaje literario, nos guía por pasillos de incertidumbre, revelando poco a poco los hilos que conectan la ambición, el peligro y la verdad.

Esta obra, publicada en 1909, conserva intacta su capacidad de inquietar y fascinar, como si el cuarto aún estuviera esperando que alguien se atreva a entrar.



Capítulo Uno

Tres hombres inquisitivos




Leer / Descargar texto

Creative Commons
200 págs. / 5 horas, 50 minutos / 108 visitas.

Publicado el 25 de marzo de 2026 por Fernando Guzmán.

La melodía del terror

Edgar Wallace


Novela, Suspenso, Misterio


 CAPÍTULO I

EL AFICIONADO ROMPECAJAS



La noche del 27 de mayo de 1925, la oficina de Gilderheim, Pascoe y Compañía, comerciantes de diamantes de Little Hatton Garden, no presentó nada fuera de lo común para el agente de policía que patrullaba la zona y que examinó la cerradura y probó la puerta en el curso ordinario de su deber. Hasta las nueve de la noche la oficina había estado ocupada por el señor Gilderheim y su principal empleado, y un oficial de paisano, cuya labor consistía en investigar sucesos inusuales, consideró que la luz encendida en la ventana del primer piso entraba dentro de sus atribuciones y subió para descubrir la razón de aquella presencia. El día 27 había caído en sábado, y era habitual que las oficinas de Hatton Garden quedaran vacías de empleados y propietarios a más tardar a las tres de la tarde.

El señor Gilderheim, un caballero afable, se sintió aliviado al descubrir que el golpe en la puerta que lo había hecho acudir, aferrando un revólver en el bolsillo por si ocurría algún accidente, no producía aventura más alarmante que una conversación con un oficial de policía a quien conocía. Explicó que aquel día había recibido un cargamento de diamantes procedente de una casa de Ámsterdam y que estaba clasificando las piedras antes de retirarse por la noche; y, tras algunas bromas sobre la tentación que sesenta mil libras en diamantes ofrecían al inescrupuloso “hijo de las tinieblas”, el oficial se marchó.

A las nueve cuarenta, el señor Gilderheim guardó las joyas en su gran caja fuerte, ante la cual ardía día y noche una lámpara eléctrica, y acompañado de su empleado abandonó el número 93 de Little Hatton Garden y caminó en dirección a Holborn.


Leer / Descargar texto

Creative Commons
136 págs. / 3 horas, 59 minutos / 48 visitas.

Publicado el 30 de junio de 2026 por Fernando Guzmán.

El vicio dominante

Morgan Robertson


Cuento


El misterio del barco ataúd: un barco mercante de aparejo cuadrado que fue hallado con las brazas sueltas, las perchas oscilando sin control y rodando perezosamente en la resaca del mar; un barco recién pintado, pero sin la menor señal de vida a bordo.




Era en los tiempos de la vieja marina de madera, cuando sólo unos pocos de los barcos mayores, fragatas y bergantines-goleta llevaban potencia auxiliar de vapor. Mi barco, un bergantín-goleta artillado, no la tenía. Dependíamos enteramente del viento, de modo que nuestro viaje hacia Sídney fue largo y tedioso, con la inevitable consecuencia de deserciones entre la tripulación. Al disponernos a zarpar rumbo a Shanghái, y hallando dificultades para completar el número reglamentario de hombres, el capitán negoció con las autoridades locales, con el resultado de que unos veinticuatro hombres —todos marineros—, presos por diversos delitos, se enrolaron en la Marina estadounidense como alternativa a cumplir sus condenas, y fueron entregados a bordo. Tras unos días de instrucción encontraron sus puestos, y nos hicimos a la mar.


Eran una partida dura; y, aunque sabíamos que no había entrado licor con ellos, al cabo de pocos días, de dos en dos, o tres o cuatro a la vez, se les hallaba ebrios y se les confinaba en el calabozo. Incluso allí continuaba la borrachera, y se dispuso una estricta guardia para impedir que se les pasasen fluidos desmoralizadores; pero, antes de que el grupo inicial se hubiese despejado, su número había aumentado a doce; y para entonces nos encontrábamos ya cerca del grupo de las Loyalty, donde, a través de un mar bastante calmo, avistamos un mercante de aparejo cuadrado, con las brazas sueltas, las vergas oscilando sin control y rodando perezosamente en la resaca. Al acercarnos, observamos con los anteojos que no había señal de vida a bordo; incluso el timón estaba abandonado.



Leer / Descargar texto

Dominio público
17 págs. / 29 minutos / 37 visitas.

Publicado el 17 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

La tibieza del río

Melba Guariglia


Poesía




POÉTICA

el poema moldea significados

talla el centro

cincela uno o dos tópicos

vacila

se escucha el peso de un lápiz

el zigzag natural

la onda expansiva

de un río invisible

tersa sitios pretéritos

claros infiernos

y la magia apenas aparece

es un pájaro aturdido

apresado en el umbral del vuelo



IN POÉTICA

no hay estilo de zanjar distancias

en la hondura de la hoja

ni vertiente que revele

la piel besada por la pluma húmeda

el lazo que lo une a otro universo

pequeño como un punto

imprescindible

un verso alterado por la prisa

de unirse

al cauce de otra mirada

no hay forma ni adjetivo

ni cercano epíteto que salve

ni tipografía que imprima o sacie

el ligero caudal bajo los puentes

un manantial que ansiamos beber

tan próximo y puro

como un cielo



PROPÓSITO

jirones

rato escaso de caricias

mano de cartas delebles

ya todo está escrito

mañana blanquearé los muros

restos del derrumbe

a doble tinta

rojo el cabello

entonces

me acostaré con cualquier palabra

por amor


FATAL

un párrafo

salto

paréntesis

desafío mortal

en el suspenso de la cima

un equilibrio donde mirarme

en lucha con el trapecio

un abismo

donde callar

mi destino de acróbata



NACIMIENTO

escribir

una forma de estar concebida

romper aguas

diluvio en el modo de no ser

y haber sido humano intento

lenguaje arrullado


Leer / Descargar texto

Creative Commons
4 págs. / 7 minutos / 48 visitas.

Publicado el 2 de marzo de 2026 por Fernando Guzmán.

Poemas de polvo y agua

Enrique Floriano


Poesía


 EL CLIMA


El pronóstico del sueño previene de un río amargo de fantasmas en las sienes y un correr entre escenarios. Serán las próximas horas de aguaceros en las manos y una voz desconocida
que vendrá de tres a cuatro. Clara inestabilidad
a la altura de los cráneos
y un relato en blanco y negro que dirá entre saltos algo.

Serán nubes en los dedos recuerdos desmenuzados, bloques para el día a día
de un presente diluviando. Llegará el persecutor
en las lluvias del espanto; tal vez no te dará alcance mas no podrás alejarlo. Vendrá azul de boca a pecho cual viento desde un pasado, un calor en granizada
y un beso que sabe a plagio. Una música de cielo

—más relámpago que canto y más cántaro que mar— moverá el mordido labio. Inundado el pensamiento inventará algún presagio como una voz en los ojos
o un escombro decorado.

24 de septiembre de 2023





OLAS INMERECIDAS


Ya no hay mar,
para estos ojos ciegos ya no se siente el mar,

si acaso todavía ruge a lo lejos
la canción de olas inmerecidas,
y aún deja el aire en nuestra ropa
el nombre del agua sibilante.
Y cómo nos grita el sin sentido
de las huellas en la arena
cuando al mediodía el mar intenta sin nosotros la gravedad de otros huecos planetarios.
Y hacia estos se empeña el mar
con terrena humedad de cangrejos y horizontes.


Con gracia se esfuerza cabalgando
sobre el amor de un millón de trotes marsupiales
Son culpables todas estas manos solitarias,

voluntariosas en palpar desde lejos
lo que exige amor con nuestros poros,
que marchó el gran mar de las sirenas hacia la otra cara prometida del silencio.

18 de septiembre de 2023



Leer / Descargar texto

Dominio público
33 págs. / 58 minutos / 80 visitas.

Publicado el 3 de febrero de 2026 por Fernando Guzmán.

Sonetos y otros poemas

Enrique Floriano


Poesía, Religión



-Gracia de amor- Hay gracia en el amor de los sencillos, gracia donde pensarte lleva a ti; tú, mi razón, mi gozo de vivir, mi anhelo de habitar el paraíso. Te amo con la ilusión de los humildes y su necesidad de asir el cielo. Te amo en mi voluntad de prisionero que ve en tus brazos guardas como esfinges. Te amo con el dulzor de los pequeños que dan lo más feliz de su universo. 14.12.25
-Vientos de alegría- Cuán sabio el corazón del firmamento donde alza catedral tu pensamiento. Habita allí el fulgor de la verdad, allí la luz rebosa entendimiento, y da amor peso a la realidad. Forman tu música vocablos tantos, líricas en sublime cantidad, que hay un mundo de voces para el hombre y un hilo en las esferas de los cantos. No existe beso con mayor renombre que aquel que obsequia tu sabiduría ni un poder que más ruinas desescombre. Hacen coro los vientos de alegría cantando, amor, tu dulce hegemonía.
02.12.2025
-Dulce amor- Tu gran amor nos nutre desde el cielo y llega aquí endulzando la mañana; tiene sabor a luz por la ventana y rico aroma de panal en vuelo. No hay similar caricia sobre el suelo ni vino superior en lengua humana; tu voz en todo pecho exclama: ¡Hosanna! Vocablo como un mundo de consuelo. Tu amor llega con sal del paraíso y un enigma de trigo entre los labios; llega cual agua tierna a mediodía. Ya somos todo lo que el cielo quiso: de tu vergel cosechadores sabios e hijos que tu presciencia prometía.


Leer / Descargar texto

Creative Commons
6 págs. / 11 minutos / 33 visitas.

Publicado el 19 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

Cuento de guerra

Xosé Ramón Barreiro Fernández


Cuento, Francesada, Galicia


Traducción por Fernando Guzmán 2025


Alrededor de la chimenea del viejo pazo de San Fiz, junto al fuego, en las noches de invierno, mi abuelo Xohan Ramón nos contaba cuentos de luchas, cuentos de guerras, recuerdos de la francesada, que el tío Lourenzo —que había sido cadete de los Reales Ejércitos en sus tiempos jóvenes y luego había comandado una Alarma— le había contado a él, cuando él era como nosotros, en el mismo sitio, alrededor de aquel hogar que era, por la tradición de la casa, el altar donde nos moldeaban el corazón a los de mi casta.
Hoy, en el pazo de San Fiz, ya no arde el fuego en la chimenea ni queda de él más que mis recuerdos. No queda piedra sobre piedra. El desamor de unos y la ruindad de otros deshicieron el pazo y, con el pazo, el hogar.
Uno de aquellos cuentos era de los tiempos de la francesada. Los ejércitos ingleses se retiraban para embarcar a través de La Coruña. Era una retirada trágica... de muerte.
Nuestras Alarmas les ayudaban a salvarse.
El del tío Lourenzo salió para proteger las últimas fuerzas, donde venían los enfermos y los heridos.
En un instante, el ejército gabacho llegó cerca de ellos. Allí no quedaban ya, para luchar, más que unos cuantos hombres de nuestra Alambra; entonces, a la prisa, de cualquier manera, subieron a los heridos a un castro que de allí a poco estaba. Entre aquellos héroes hubo uno que no pudo llegar. La muerte le tenía ya clavadas sus garras: era un alférez galés que moría de dolor y de saudade.
El tío Lourenzo se quedó a su lado; no podía dejar abandonado a aquel hombre que era un hermano de lucha y de cultura, que había venido a ayudarnos y moría por nosotros.
El abuelo Xohan Ramón, cuando nos decía que la Saudade lo era todo para nuestra gente, nos contaba siempre este cuento...
...


Leer / Descargar texto

Creative Commons
3 págs. / 5 minutos / 44 visitas.

Publicado el 11 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

El Árbol de la Razón

Tree of Reason


Cuento, Filosofía



Prefacio 
Este libro se ofrece como una exploración filosófica en forma de relato alegórico. No pretende ser un tratado religioso ni una crítica a ninguna tradición de fe en particular. Su propósito es invitar al lector a reflexionar sobre cuestiones universales: la creación, el libre albedrío, la justicia y la conciencia.
El autor utiliza símbolos —árboles, semillas, suelos, caminos, el Jardinero— para dar voz a preguntas que han acompañado a la humanidad desde tiempos antiguos. Estas imágenes no buscan reemplazar ni cuestionar las creencias de nadie, sino abrir un espacio de diálogo interior donde la razón y la imaginación se encuentran.
La obra se sitúa en el ámbito de la filosofía, donde las preguntas son más importantes que las respuestas definitivas. El lector cristiano practicante, así como cualquier persona interesada en la espiritualidad o el pensamiento crítico, puede encontrar aquí un ejercicio de discernimiento: un espejo que refleja dudas, convicciones y posibilidades.
El valor de este texto radica en su capacidad de provocar reflexión. No dicta dogmas, sino que plantea dilemas. No ofrece certezas, sino que invita a pensar. En este sentido, es una obra que puede enriquecer tanto la vida espiritual como la búsqueda intelectual, recordando que la fe y la razón, aunque distintas, se encuentran en el mismo horizonte humano: el deseo de comprender y de dar sentido a la existencia.
Así presentamos este ameno cuento filosófico didáctico y disfrutable.


Aviso:
Esta obra es una exploración ficticia y filosófica sobre la creación, el libre albedrío, la justicia y la conciencia. Se presenta con fines educativos y reflexivos, y no está destinada a ser una crítica de ninguna creencia, religión o tradición en particular.


Leer / Descargar texto

Creative Commons
9 págs. / 17 minutos / 51 visitas.

Publicado el 19 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

1234