Textos más populares esta semana publicados por Fernando Guzmán | pág. 3

Mostrando 21 a 30 de 39 textos encontrados.


Buscador de títulos

editor: Fernando Guzmán


1234

La melodía del terror

Edgar Wallace


Novela, Suspenso, Misterio


 CAPÍTULO I

EL AFICIONADO ROMPECAJAS



La noche del 27 de mayo de 1925, la oficina de Gilderheim, Pascoe y Compañía, comerciantes de diamantes de Little Hatton Garden, no presentó nada fuera de lo común para el agente de policía que patrullaba la zona y que examinó la cerradura y probó la puerta en el curso ordinario de su deber. Hasta las nueve de la noche la oficina había estado ocupada por el señor Gilderheim y su principal empleado, y un oficial de paisano, cuya labor consistía en investigar sucesos inusuales, consideró que la luz encendida en la ventana del primer piso entraba dentro de sus atribuciones y subió para descubrir la razón de aquella presencia. El día 27 había caído en sábado, y era habitual que las oficinas de Hatton Garden quedaran vacías de empleados y propietarios a más tardar a las tres de la tarde.

El señor Gilderheim, un caballero afable, se sintió aliviado al descubrir que el golpe en la puerta que lo había hecho acudir, aferrando un revólver en el bolsillo por si ocurría algún accidente, no producía aventura más alarmante que una conversación con un oficial de policía a quien conocía. Explicó que aquel día había recibido un cargamento de diamantes procedente de una casa de Ámsterdam y que estaba clasificando las piedras antes de retirarse por la noche; y, tras algunas bromas sobre la tentación que sesenta mil libras en diamantes ofrecían al inescrupuloso “hijo de las tinieblas”, el oficial se marchó.

A las nueve cuarenta, el señor Gilderheim guardó las joyas en su gran caja fuerte, ante la cual ardía día y noche una lámpara eléctrica, y acompañado de su empleado abandonó el número 93 de Little Hatton Garden y caminó en dirección a Holborn.


Leer / Descargar texto

Creative Commons
136 págs. / 3 horas, 59 minutos / 47 visitas.

Publicado el 30 de junio de 2026 por Fernando Guzmán.

La casa que me habita

Melba Guariglia


Poesía, Uruguay


Editado por Fernando Guzmán 2025. Se realizó una revisión ortotipográfica del texto, limitada a la puntuación y al uso de mayúsculas/minúsculas.Creative Commons BY-SA 4.0 Internacional
------------------------------

A mis habitantes de aquí y de allá, y de mas allá
México, 1985 / Montevideo, 2015



Mi casa es la escritura... con la única compañía que no falla, las palabras
Cristina Péri Rossi
-------------

Me amparo, efímera,  en un cuarto diferente.  
La bahía de sal queda atrás,  borrosa en la imagen del mapamundi.  
La sospecha invade, con miedo,  mi armadura.  
¿Dónde derrumbarme?  
Otros muros transforman laderas  en alojos;  
palabras inquietas  buscan raíces.
México 1979
--------------------------------
Las casas jóvenes  acuden al llamado,  
Andan sin norte  por la madrugada,  
Suben hacia el nuevo pasado,  se dispensan.  

Un paseo por la añoranza  al cielo triste de la piel,  las calles se alejan.  

Ahora queda solo  el duende que me habita,  el aire de la niebla,  una escalera que sube,  pasos infinitos.  

Hogares perdidos  en el sur del viento.  

Montevideo, 1987
----------------------------------


Ese haberme llamado Melba,  nombre agridulce  donde persisten heridas,  
poemas silenciosos  desde un abril de otoño.  
Palabra grave  investida de otro nombre Mabel,  
hermana solitaria  dormida en sueño incierto.  
Respuesta tímida  oculta en seudónimos,  espejos pequeños  que no me empañan.


Leer / Descargar texto

Creative Commons
12 págs. / 21 minutos / 130 visitas.

Publicado el 13 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

El cuarto rojo

William Le Queux


Novela, Misterio, Suspenso, Detectives


Prefacio


En el corazón de esta novela se esconde una habitación donde convergen los secretos, las sospechas y los temores de una época marcada por la intriga. El cuarto rojo nos introduce en un mundo donde nada es lo que parece, y donde cada sombra proyectada sobre la pared puede ser el eco de una conspiración. William Le Queux, maestro del suspense y pionero del espionaje literario, nos guía por pasillos de incertidumbre, revelando poco a poco los hilos que conectan la ambición, el peligro y la verdad.

Esta obra, publicada en 1909, conserva intacta su capacidad de inquietar y fascinar, como si el cuarto aún estuviera esperando que alguien se atreva a entrar.



Capítulo Uno

Tres hombres inquisitivos




Leer / Descargar texto

Creative Commons
200 págs. / 5 horas, 50 minutos / 106 visitas.

Publicado el 25 de marzo de 2026 por Fernando Guzmán.

La muchacha del Limberlost

Gene Stratton-Porter


Novela, Drama emocional, Crecimiento personal


Prefacio

Publicada en 1909, La muchacha del Limberlost surgió en una época en que gran parte de los humedales y bosques de Indiana, Estados Unidos, comenzaban a desaparecer debido al avance industrial y agrícola. Su autora, Gene Stratton-Porter, conocía profundamente aquellos paisajes porque pasó años explorándolos y estudiando su flora y fauna.

La novela refleja tanto la sensibilidad naturalista de comienzos del siglo XX como los cambios sociales de la época: la educación femenina, las diferencias de clase y la búsqueda de independencia personal. El Limberlost, inspirado en un pantano real de Indiana, terminó convirtiéndose en uno de los escenarios más recordados de la literatura estadounidense sobre la naturaleza.

En las bastas profundidades del Limberlost —un bosque pantanoso lleno de luz dorada, insectos raros y senderos ocultos— una joven llamada Elnora Comstock busca abrirse camino entre la pobreza, la soledad y el deseo de encontrar un lugar en el mundo. Mientras la naturaleza le enseña paciencia, fortaleza y belleza, Elnora descubre también los misterios del amor, el dolor y el crecimiento del alma.


Leer / Descargar texto

Creative Commons
378 págs. / 11 horas, 2 minutos / 77 visitas.

Publicado el 7 de junio de 2026 por Fernando Guzmán.

El Árbol de la Razón

Tree of Reason


Cuento, Filosofía



Prefacio 
Este libro se ofrece como una exploración filosófica en forma de relato alegórico. No pretende ser un tratado religioso ni una crítica a ninguna tradición de fe en particular. Su propósito es invitar al lector a reflexionar sobre cuestiones universales: la creación, el libre albedrío, la justicia y la conciencia.
El autor utiliza símbolos —árboles, semillas, suelos, caminos, el Jardinero— para dar voz a preguntas que han acompañado a la humanidad desde tiempos antiguos. Estas imágenes no buscan reemplazar ni cuestionar las creencias de nadie, sino abrir un espacio de diálogo interior donde la razón y la imaginación se encuentran.
La obra se sitúa en el ámbito de la filosofía, donde las preguntas son más importantes que las respuestas definitivas. El lector cristiano practicante, así como cualquier persona interesada en la espiritualidad o el pensamiento crítico, puede encontrar aquí un ejercicio de discernimiento: un espejo que refleja dudas, convicciones y posibilidades.
El valor de este texto radica en su capacidad de provocar reflexión. No dicta dogmas, sino que plantea dilemas. No ofrece certezas, sino que invita a pensar. En este sentido, es una obra que puede enriquecer tanto la vida espiritual como la búsqueda intelectual, recordando que la fe y la razón, aunque distintas, se encuentran en el mismo horizonte humano: el deseo de comprender y de dar sentido a la existencia.
Así presentamos este ameno cuento filosófico didáctico y disfrutable.


Aviso:
Esta obra es una exploración ficticia y filosófica sobre la creación, el libre albedrío, la justicia y la conciencia. Se presenta con fines educativos y reflexivos, y no está destinada a ser una crítica de ninguna creencia, religión o tradición en particular.


Leer / Descargar texto

Creative Commons
9 págs. / 17 minutos / 51 visitas.

Publicado el 19 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

Cuento de guerra

Xosé Ramón Barreiro Fernández


Cuento, Francesada, Galicia


Traducción por Fernando Guzmán 2025


Alrededor de la chimenea del viejo pazo de San Fiz, junto al fuego, en las noches de invierno, mi abuelo Xohan Ramón nos contaba cuentos de luchas, cuentos de guerras, recuerdos de la francesada, que el tío Lourenzo —que había sido cadete de los Reales Ejércitos en sus tiempos jóvenes y luego había comandado una Alarma— le había contado a él, cuando él era como nosotros, en el mismo sitio, alrededor de aquel hogar que era, por la tradición de la casa, el altar donde nos moldeaban el corazón a los de mi casta.
Hoy, en el pazo de San Fiz, ya no arde el fuego en la chimenea ni queda de él más que mis recuerdos. No queda piedra sobre piedra. El desamor de unos y la ruindad de otros deshicieron el pazo y, con el pazo, el hogar.
Uno de aquellos cuentos era de los tiempos de la francesada. Los ejércitos ingleses se retiraban para embarcar a través de La Coruña. Era una retirada trágica... de muerte.
Nuestras Alarmas les ayudaban a salvarse.
El del tío Lourenzo salió para proteger las últimas fuerzas, donde venían los enfermos y los heridos.
En un instante, el ejército gabacho llegó cerca de ellos. Allí no quedaban ya, para luchar, más que unos cuantos hombres de nuestra Alambra; entonces, a la prisa, de cualquier manera, subieron a los heridos a un castro que de allí a poco estaba. Entre aquellos héroes hubo uno que no pudo llegar. La muerte le tenía ya clavadas sus garras: era un alférez galés que moría de dolor y de saudade.
El tío Lourenzo se quedó a su lado; no podía dejar abandonado a aquel hombre que era un hermano de lucha y de cultura, que había venido a ayudarnos y moría por nosotros.
El abuelo Xohan Ramón, cuando nos decía que la Saudade lo era todo para nuestra gente, nos contaba siempre este cuento...
...


Leer / Descargar texto

Creative Commons
3 págs. / 5 minutos / 44 visitas.

Publicado el 11 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

Entre las Islas Shoals

Celia Thaxter


Crónica, Lírica, Antropológico


Obra original: Among the Isles of Shoals - Celia Thaxter, 1873.

Edición: Traducción y prefacio editorial por Fernando Guzmán, CC0. La presente edición se ofrece como contribución editorial abierta, libre de restricciones de uso.


Prefacio Editorial


En 1873, la escritora estadounidense Celia Thaxter publicó Among the Isles of Shoals, una obra que pronto se convirtió en su libro más reconocido. Nacida y criada en las pequeñas islas frente a la costa de Nueva Inglaterra, Thaxter convirtió sus recuerdos y observaciones en una crónica poética y entrañable de la vida isleña.


El texto, que había aparecido primero en la revista The Atlantic Monthly, fue recibido con entusiasmo por figuras de la talla de Charles Dickens, quien lo calificó de “admirable”, y por el periodista Horace Greeley, quien lo consideró “lo mejor en prosa que había leído en mucho tiempo”. Su éxito fue tal que se vendió en ediciones populares en estaciones de tren, convirtiéndose en un retrato cultural accesible para el público de la época.


Más que una guía o un tratado histórico, este libro es un canto a la naturaleza y a la vida sencilla: describe tormentas, naufragios, paisajes marinos y la cotidianidad de los pescadores con una sensibilidad poética que refleja la doble vocación de Thaxter como narradora y poeta. Sus páginas transmiten tanto la dureza como la belleza de habitar un espacio aislado, donde la naturaleza dicta el ritmo de la existencia.


Para el lector hispanohablante contemporáneo, Among the Isles of Shoals ofrece una ventana al siglo XIX norteamericano, a la vez que conserva un carácter atemporal. Es un testimonio de cómo la literatura puede convertir un rincón geográfico en un símbolo universal de resistencia, contemplación y pertenencia.


Leer / Descargar texto

Dominio público
125 págs. / 3 horas, 40 minutos / 40 visitas.

Publicado el 12 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

Sonetos y otros poemas

Enrique Floriano


Poesía, Religión



-Gracia de amor- Hay gracia en el amor de los sencillos, gracia donde pensarte lleva a ti; tú, mi razón, mi gozo de vivir, mi anhelo de habitar el paraíso. Te amo con la ilusión de los humildes y su necesidad de asir el cielo. Te amo en mi voluntad de prisionero que ve en tus brazos guardas como esfinges. Te amo con el dulzor de los pequeños que dan lo más feliz de su universo. 14.12.25
-Vientos de alegría- Cuán sabio el corazón del firmamento donde alza catedral tu pensamiento. Habita allí el fulgor de la verdad, allí la luz rebosa entendimiento, y da amor peso a la realidad. Forman tu música vocablos tantos, líricas en sublime cantidad, que hay un mundo de voces para el hombre y un hilo en las esferas de los cantos. No existe beso con mayor renombre que aquel que obsequia tu sabiduría ni un poder que más ruinas desescombre. Hacen coro los vientos de alegría cantando, amor, tu dulce hegemonía.
02.12.2025
-Dulce amor- Tu gran amor nos nutre desde el cielo y llega aquí endulzando la mañana; tiene sabor a luz por la ventana y rico aroma de panal en vuelo. No hay similar caricia sobre el suelo ni vino superior en lengua humana; tu voz en todo pecho exclama: ¡Hosanna! Vocablo como un mundo de consuelo. Tu amor llega con sal del paraíso y un enigma de trigo entre los labios; llega cual agua tierna a mediodía. Ya somos todo lo que el cielo quiso: de tu vergel cosechadores sabios e hijos que tu presciencia prometía.


Leer / Descargar texto

Creative Commons
6 págs. / 11 minutos / 33 visitas.

Publicado el 19 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

De la lucha

José Alonso y Trelles


Poesía


No rempuje, compañero:
¡Jué pucha, ni que anduviera
Con dolor en la bastera
Y juyese al entrevero!
Más despacito, aparcero,
Que hay piedras en el camino
No se asuste si me empino,
Que es sólo pa curiosiar;
No le voy a sonsacar
Ni la china ni el destino.

¡Ah pueblero desconfiáo!
Cuando menos se afigura
Que pretiendo alguna achura
De las que le han ofertáo...
Déme por elimináo
Del montón de pretendientes
Que se han afiláo los dientes
Pa prendérsele al turrón...
Soy crioyo sin ambición
Y gáucho de los decentes.

Pa mí no habrá chocolate
Ni migas del presupuesto,
Porque no ando del cabresto
De ningún alto manate.
Gracias si ligo algún mate
Amargo como mi suerte,
Porque a mí bien se me alvierte
Que es al ñudo pretender...
Al paisano, ¡ni que ver!,
Se le háce pitar del juerte.

Güenazo pa las cuchiyas,
Cuando la teta refala,
Y el que es ternero y no bala
Anda asustáo y en cucliyas.
Pa él no son las amariyas
De la burra del Estáo,
Pa él es el duro racáo,
Y el rémington y la lanza,
Y la bala que lo alcanza
Y lo piala de volcáo...

Y todo, ¿pa qué? Pues pá'eso;
Pa que un pueblero ladino
Sospeche, al ver que me empino,
Que quiero sacarle el güeso...
Compañero, guarde el queso,
Que pa que usté se lo coma,
Yo en el bajo y en la loca
Sirvo de... cuajo a la leche...
Conque, amigo, no sospeche,
Que si me empino es en broma.


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 1 minuto / 22 visitas.

Publicado el 13 de enero de 2026 por Fernando Guzmán.

Poemas de polvo y agua

Enrique Floriano


Poesía


 EL CLIMA


El pronóstico del sueño previene de un río amargo de fantasmas en las sienes y un correr entre escenarios. Serán las próximas horas de aguaceros en las manos y una voz desconocida
que vendrá de tres a cuatro. Clara inestabilidad
a la altura de los cráneos
y un relato en blanco y negro que dirá entre saltos algo.

Serán nubes en los dedos recuerdos desmenuzados, bloques para el día a día
de un presente diluviando. Llegará el persecutor
en las lluvias del espanto; tal vez no te dará alcance mas no podrás alejarlo. Vendrá azul de boca a pecho cual viento desde un pasado, un calor en granizada
y un beso que sabe a plagio. Una música de cielo

—más relámpago que canto y más cántaro que mar— moverá el mordido labio. Inundado el pensamiento inventará algún presagio como una voz en los ojos
o un escombro decorado.

24 de septiembre de 2023





OLAS INMERECIDAS


Ya no hay mar,
para estos ojos ciegos ya no se siente el mar,

si acaso todavía ruge a lo lejos
la canción de olas inmerecidas,
y aún deja el aire en nuestra ropa
el nombre del agua sibilante.
Y cómo nos grita el sin sentido
de las huellas en la arena
cuando al mediodía el mar intenta sin nosotros la gravedad de otros huecos planetarios.
Y hacia estos se empeña el mar
con terrena humedad de cangrejos y horizontes.


Con gracia se esfuerza cabalgando
sobre el amor de un millón de trotes marsupiales
Son culpables todas estas manos solitarias,

voluntariosas en palpar desde lejos
lo que exige amor con nuestros poros,
que marchó el gran mar de las sirenas hacia la otra cara prometida del silencio.

18 de septiembre de 2023



Leer / Descargar texto

Dominio público
33 págs. / 58 minutos / 80 visitas.

Publicado el 3 de febrero de 2026 por Fernando Guzmán.

1234