Textos más populares este mes publicados por Juan Carlos Vinent Mercadal | pág. 3

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editor: Juan Carlos Vinent Mercadal


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El Pecado y la Noche

Antonio de Hoyos y Vinent


Novela


LAS CIUDADES SUMERGIDAS

Agua, fuego, lodo. Quiméricas nubes de maravilla que dormís sepultadas por una venganza de la Naturaleza; ciudades en que florecieron los siete pecados, en que las manos bíblicas trazaron sus misteriosos conjuros y las voces de los Profetas fulminaron anatemas; ciudades de pecado y de abominación en que las cortesanas bailaron desnudas en los templos y las reinas se prostituyeron a los mercenarios; ciudades de leyenda en que reinó la Lujuria, en que los apóstoles fueron lapidados y la hija del Rey de Is evocó al Demonio. Los hombres os han hecho salir a la superficie, han arrancado la lava que el cielo escupió sobre vosotras, y cínicas, desnudas en vuestra liviandad, vais surgiendo en los lúbricos frescos de vuestros lupanares y en los libertinos mosaicos de vuestros baños patricios. Algunas veces, en las estancias recatadas de una habitación, surge una momia en un espasmo de lubricidad grotesca.

Y su gesto es el mismo gesto de siempre.

Y el Demonio ha vuelto a reinar sobre la Tierra.

LA NOCHE DEL WALPURGIS

I

—¿Will we go in?

—As you like.

Se miraron burlones y echáronse a reír. En los ojos de ambos brillaba el mismo deseo, la misma perversa curiosidad de seguir la aventura equívoca hasta el fin. Pese a los disfraces innobles que les sirvieran para, en las propicias promiscuidades del Carnaval, embarcarse con rumbo a aquella Citerea canalla, los dos tenían una elegancia frívola, alada y aristocrática de personajes de la Comedia Italiana.


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164 págs. / 4 horas, 47 minutos / 452 visitas.

Publicado el 31 de octubre de 2016 por Juan Carlos Vinent Mercadal.

La Mar de Jaleo

Joan Carlos Vinent


Relato Corto


Pseudónimo:  Tiresias (Joan Lônnen)
LA MAR DE JALEO
Hace años que tengo ganas de ver el jaleo en Ciutadella el día de San Juan, pero he encontrado demasiadas dificultades para ello, demasiada gente estaba dispuesta a apresarme. He de dar gracias por no encontrarme en Asia, porque allí me habrían utilizado como medicina o de adorno, con lo cual estaría disecado. Ya sé que es una utopía eso de querer vivir en directo las fiestas de los caballos, pero si tenemos en cuenta las nuevas tecnologías, todo es posible. Desde mi lugar de residencia, uno de los últimos refugios del Mediterráneo, hago una llamada a la comunidad de submarinistas para que hagan caso a mi petición. Ver el jaleo, aunque sea por la tele, creo que no es mucho pedir en compensación a tantas sesiones fotográficas de las que he sido objeto. Tantos flashes y estallidos de luz no han sido buenos para mi salud y mi vida, antes tranquila. He de reconocer que conozco cada rincón de la isla de Menorca y, por supuesto, prefiero unas zonas a otras, porque encontrarme, me he encontrado de todo, desde aguas cristalinas y puras a la peor contaminación. Hoy día procuro mantenerme alejado de la gente, pero cuando llega el verano resulta difícil la intimidad y el sosiego al que suelo estar acostumbrado. En fin, me gusta saberme querido y admirado, pero no acosado, y es que ya quedamos pocos de mi especie. He tenido muchos hijos a lo largo de mi ajetreada vida, pero pocos han sobrevivido. Escribo esto con la tinta de un calamar que me encontré hace poco muerto en S’Arenal d’en Castell, el resto lo haré con tinta de pulpo; para ello tendré que enfrentarme a ese peligroso compañero de fatigas.Por otra parte, me gustaría deciros dónde resido actualmente, en qué rincón de mi isla, pero sería peligroso para mi seguridad. En cuanto a la tele, quisiera se siguieran una serie de pautas que aseguren mi supervivencia por lo menos para el poco tiempo que me queda.


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Licencia limitada
4 págs. / 8 minutos / 77 visitas.

Publicado el 31 de mayo de 2020 por Juan Carlos Vinent Mercadal.

La Herencia de Keireddin

Joan Carlos Vinent


novela ejemplar


LA HERENCIA DE KEIREDDINJuan Carlos Vinent Mercadal___________________________________
         Todos los dragones de nuestra vida son quizás princesas que esperan de nosotros vernos bellos y animosos. Todas las cosas aterradoras no son quizá más que cosas sin socorro que esperan que nosotros las socorramos.         R. M. Rilke, Cartas a un joven poeta
NOTA PRELIMINAR                                                                Para situar cronológica y, por tanto, históricamente los hechos que aquí se van a narrar, recomiendo -a aquellos que quieran conocer con cierta rigurosidad el ámbito y clima político y social en el que, reitero, va a transcurrir la acción- la lectura de la segunda parte "Siglo XVI: Los piratas" de una obra tan importante como Conquistas y reconquistas de Menorca de Micaela Mata. Asimismo, para aquellos más perezosos, les recomendaría que, por lo menos leyesen la introducción (Apreciación histórica) y los dos epílogos -breves- existentes en esa segunda parte. Para aquellos que se nieguen rotundamente a seguir la recomendación, lo único que puedo hacer es sacar un par de acotaciones o extractos que puedan ayudarles mínimamante a entender el contexto en el que sucede una historia que, por otra parte, podría haber ocurrido o acaecido en otro momento, en otro lugar y en otras circunstancias.


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Licencia limitada
28 págs. / 49 minutos / 84 visitas.

Publicado el 31 de mayo de 2020 por Juan Carlos Vinent Mercadal.

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