Textos etiquetados como amor

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etiqueta: amor


Una breve descripción.

Antonio Viale


amor, sentimientos, relatos cortos


Una de las preguntas que más ronda en mi cabeza es como es ella, para una persona que ama a otra, si realmente la ama, esa persona va a ser la mejor del mundo no importa sus circunstancias, su físico, nada.

Ella es una persona que solamente estado presente me hace feliz, cada risa, cada llanto, cada momento, se recuerda y esos momentos son los que influyen en una relación de maneras que otras cosas, yo viví muchos momentos con ella más malos que buenos, pero lo que valía la pena era nuestro inicio, pasamos de ser desconocidos a ser unas personas muy cercanas unos amigos que se contaban todo se decían las cosas sin filtros, no eran ellos mismos sin el otro.

Es la mejor sensación del mundo sentir que una persona no te va a fallar y te va a apoyar y estar para vs, eso no se consigue en cualquier lado y es lo que yo tenía, pero le falle y es algo de lo que me arrepiento eternamente porque desde ahí empezó a no ser lo mismo pero eso lo voy a hablar en otro momento.

Para poder entender a otra persona primero hay que entenderse a uno mismo por el sentido de saber cómo te va a entender la otra persona y si eso funciona, la relación va a ser muy buena porque a pesar de saber las debilidades del otro también van a saber la fortaleza y como ayudarla en sus peores momentos y entre los dos van a formar lazos irrompibles por que se hacer bien entre ellos.

Si bien nosotros  no fuimos nada pero éramos todo y pasamos de ser todo a ser dos desconocidos que nos conocíamos perfectamente, y con eso lo digo todo, perder una relación así les puedo asegurar que duele más que perder a su pareja sexual por el hecho de que saben todo el uno del otro y es imposible olvidarlo por ejemplo veo los caramelos masticables de color naranja y me acuerdo de ella por el simple hecho de que eran sus preferidos, y eso es algo difícil de evitar u olvidar porque a pesar de que hagamos como si nada lo sabemos pero no lo queremos admitir.

En relaci


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Publicado el 24 de mayo de 2020 por antonioviale.

El Papel y la Habitación

Antonio Viale


amor, fracaso, cuentos cortos


Hoy me desperté y quise escribir, sobre que no se pero bueno desde que tengo 12 años me di cuenta que todas las personas son iguales, que pueden tener distintas variaciones pero son lo mismo, todos se preocupan por ellos mismos y un poco por el otro, que no tiene nada de malo pero por eso son “normales” decidí alejarme de lo común de lo habitual para mi y me fui a una escuela en una ciudad pase un año hice muchas amistades pero no encontré nada diferente en el segundo año en esa ciudad conocí a una persona diferente, que quiero decir con diferente que no era igual a los otros que era especial, lo especial que tenía era que constantemente estaba pensando en otras personas, pensaba más en las otras personas que en ella misma y por eso era especial, era como ver un montón de hojas arrugadas y en medio una hoja blanca y lisa , bueno así era ella.

Se llama San Martín con un nombre hermoso que no voy a olvidar, no lo voy a olvidar por que es la primera vez que lo había escuchado, ella era mas bajita de lo común con una sonrisa siempre en la cara, pelo de color castaño y piel bronceada no muy atractiva, pero detrás de eso había un mundo diferente, era una persona con un montón de sentimientos llena de alegría y muy amigable y algo más que no se como explicarlo, algo que no se ve en todas las personas, aveces me gusta pensar que era una hoja en blanco una hoja lisa que nadie había sostenido,bueno eso era antes, antes de que llegue yo, que era una persona que no tenía muchos sentimientos y un poco fría, que no me importaba la opinión de los demás sobre mi y que hacía lo que quería, en ese momento tenía mis amigos y así estaba bien como una persona normal, hasta que llegó ella y me cambio muy despacio, yo siempre fui o sentí que las personas entraban y salían de mi como si nada, como entrar a una habitación vacía y salir sin dejar o llevarse nada, por eso a mi me daba igual si ya no era más amigo de alguien.


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Publicado el 18 de mayo de 2020 por antonioviale.

EL AMOR COMO UNA UTOPÍA

Andrés Patiño Rodríguez


Nocturno, Amor, Utopía.


Fragmento No. 001

16-11-2016  // 22:30H

El amor atraviesa por tiempos difíciles, siento que las decepciones nos han convertido en seres exigentes. No obstante, hemos ganado una mayor resistencia ante la tristeza, pero también nos resistimos a abandonar la soledad.

A lo largo del último año me he preguntado: ¿Qué es el amor?,  ¿Es palpable?, ¿Cuál es su precio?, ¿Cuál es su punto perfecto?, ¿De qué se alimenta? Para dar respuesta a mis preguntas se me ocurre definir el “amor” como una utopía. Un conjunto de sueños, ideales, olores, sabores, gustos, tactos, costumbres, miradas, etc., que son proyectados como perfectos en mi cerebro cuando imagino el ideal de mujer.

Por otro lado, en esa utopía también hay espacio para un concepto de soledad, independencia, razón en su máxima expresión, desprecio o encanto por los amores de una noche, prima la libertad y la sexualidad sin barreras. Es un momento donde comprendes que el “amor” va más allá de compartir tu vida con alguien, la dependencia emocional no es una opción. Estas ligado al sentido de la vida y percibes con claridad el aire, la lluvia, las oleadas de calor en verano, los intensos fríos del invierno, los colores de la vida, sientes tu lugar en el mundo.


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Publicado el 16 de mayo de 2020 por Andrés Patiño Rodríguez.

22 maneras de romperme el corazón

Ainhoa Escarti


desamor, amor, prosa, poesía


1. La separación

 

Tras los pasos de fuego

 

 

Salió corriendo como si le quemaran los talones, sus pisadas rápidas dejaban cercos de fuego en el asfalto. Huía. Rauda, veloz y sin mirar atrás para evitar convertirse en estatua de sal. Lo peor era que me abandonaba, desertaba de mí. Seguí sus pasos con la mirada, con mis piernas pegadas al suelo, inmovilizado por el desconocimiento y por esa estupidez innata que me había dado la mano toda mi vida. Escapaba de mí y yo me quedé ahí, sin pensar, sin reaccionar.

Las horas pasaron lentas, podía ver cada grano de arena caer. Los minutos se dilataban en el tiempo en una especie de eternidad vacía en la que ni pensaba ni sentía, solo existía, o quizá suponía que existía.

En casa, mientras pasaban las horas, veía todas sus cosas en los mismos sitios de siempre con su simple cotidianidad. Su carrera se asemejaba a una variedad de espejismo, no había sido cierta. La realidad no podían ser esos talones de fuego quemando asfalto para que nuestra distancia fuera aún mayor.

Los granos de arena del reloj siguieron cayendo, la luz se fue apagando y el día concluyó. No pasó mucho, quizá unas horas, y sonó el teléfono, no era ella. No reconocí aquella voz, por lo menos en los primeros minutos. Sentía que me hablaban, pero un zumbido en los oídos me hizo distanciarme de aquel sonido que seguía sin sonarme. Asentí para que imperara el silencio, y colgué.

Nuevamente los granos de arena y el tiempo pasaban en las horas lentas. Llamaron a la puerta con velocidad pero sin violencia. Me costó varios minutos entender que era a mi puerta a la que llamaban y me supuso otros tantos deducir que tenía que ir. Abrí la puerta con cierta parsimonia que acompañaba el ritmo de todo mi ser. No era ella. Me esforcé mucho en ubicar quien era.


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Publicado el 15 de marzo de 2019 por Ainhoa Escarti.

Fotografía

pedro martín


amor



Volví a soñar que tú estás junto a mí,

Mi corazón no quiere comprender,

Que tú ya no estás más a mi lado

Sigo aquí contemplando tu fotografía.

Ahora,

Solo me queda,

cantándole a la luna enamorada,

como quisiera volver a cantar,

con la misma pasión,

cuando te cantaba,

yo no soy el mismo desde tu partida,

Solo, sentado en la orilla del mar,

Esperando que regrese la luna,

para empezar mi sufrir.

Sigo contemplando tu fotografía,

Y a la vez,

Va creciendo el dolor en mi corazón,

Apasionado.

 


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Publicado el 21 de agosto de 2017 por pedro martín.