Textos por orden alfabético etiquetados como Artículo que contienen 'b' | pág. 5

Mostrando 41 a 50 de 66 textos encontrados.


Buscador de títulos

etiqueta: Artículo contiene: 'b'


34567

La Vitalidad De Las Víboras

Horacio Quiroga


Cuento, Artículo, Crónica


La piel de las víboras es por lo general muy fina, sin mayor adherencia a la carne, y facilísima por lo tanto de quitar. No así la de las culebras y grandes serpientes, Dicha piel forma cuerpo, diríamos, con los tejidos del animal. Tan íntima es la conexión de la piel y carne en las boas, que no se concibe arrancarles la piel, sin arrancarles con cada tirón la propia vida.

Es éste, no obstante, el único modo de despojar de su piel a las serpientes. Una vez muerto y frío el sujeto, no es ya posible desprender aquélla de la espina dorsal. Por esto se practica la operación en vivo, previo corte alrededor de las mandíbulas. Se va tirando entonces de la piel hacia atrás, como quien descorre un guante al revés... Y la masa desnuda y palpitante que queda al descubierto, no es agradable de ver.

La vitalidad de esa masa es asimismo tan grande, cuán débil fue la resistencia del animal a morir. La vida de una víbora, nadie la ignora, no tiene más alcance que la de la varita que le disloca una vértebra.


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 2 minutos / 7 visitas.

Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

Laplace Y Biot

Horacio Quiroga


Crónica, Artículo


Cuando Laplace, creador de la teoría de la formación de los mundos por la nebulosa original, gozaba ampliamente de la fama a que su gente le hacía acreedor, fue solicitado por sus colegas del Instituto de Francia para dictaminar sobre cierta memoria que un joven poco menos que desconocido había leído en el Instituto.

Versaba aquélla sobre cuestiones astronómicas: sabíase que su autor se llamaba Juan Bautista Biot, y que era aficionado a la geometría; pero de su penetración, de su ánimo esforzado, de su entusiasmo, se ignoraba todo.

Ahora bien, esta penetración y este entusiasmo encantaron al gran Laplace. El Joven estudiante presentaba una serie de problemas de orden superior, que llamaríamos "Integración de las ecuaciones en las diferencias parciales". Lo que es más feliz todavía, presentaba también las soluciones de dichos problemas, con lo que se venía a descubrir y demostrar una nueva ley astronómica.


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 2 minutos / 7 visitas.

Publicado el 13 de julio de 2026 por Brian.

Las Ciencias Ocultas en la Ciudad de Buenos Aires

Roberto Arlt


Artículo, Crónica, Ensayo


A mis amigos
Juan Constantini y Juan Carlos Guido Spano

afectuosamente

Introducción

¿Cómo he conocido un centro de estudios de ocultismo? Lo recuerdo. Entre los múltiples momentos críticos que he pasado, el más amargo fue encontrarme a los 16 años sin hogar.

Había motivado tal aventura la influencia literaria de Baudelaire y Verlaine, Carrere y Murger. Principalmente Baudelaire, las poesías y bibliografía de aquel gran doloroso poeta me habían alucinado al punto que, puedo decir, era mi padre espiritual, mi socrático demonio, que recitaba continuamente a mis oídos, las desoladoras estrofas de sus Flores del mal.

Y receptivo a la áspera tristeza de aquel período que llamaría leopardiano, me dije: vámonos. Encontremos como De Quincey la piadosa y joven vagabunda, que estreche contra su seno impuro, nuestra extraviada cabeza, seamos los místicos caballeros de la gran Flor Azul de Novalis.

Abreviemos. Describir los pasajes de un intervalo harto penoso y desilusionador no pertenece a la índole de este tema, mas sí puedo decir que, descorazonado, hambriento y desencantado, sin saber a quién recurrir por que mi joven orgullo me lo impedía, llené la plaza de vendedor, en casa de un comerciante en libros viejos. Pues bien, una mañana que reflexionaba tristemente en el dudoso avenir, penetró en aquel antro, en busca de una Historia de las Matemáticas, un joven, de extraña presencia. Palidísimo, casi mate, los ojos hundidos en las órbitas, todo de una contextura delicada y profunda, rodeado, por decirlo así, de un aura tan vasta y espiritual que inmediatamente me inspiró simpatía su criolla belleza.

Tratamos de encontrar tal obra, y en el curso de nuestras investigaciones por los polvorientos estantes, trabamos conversación.


Leer / Descargar texto

Dominio público
24 págs. / 42 minutos / 451 visitas.

Publicado el 28 de marzo de 2021 por Edu Robsy.

Las Viboras Venenosas Del Norte

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


"Para víboras, el Chaco y Misiones". Esta aserción está tan generalizada que no hay persona que no la repita. Y si a esta persona se le dijera que es mucho más común hallar víboras en la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, que en aquellos territorios, se reiría, de seguro.

Nada más cierto, sin embargo. No hay muchacho criado en las chacras o campos de la provincia, que con la primer lluvia de verano no haya creído su deber, transformado para él en diversión, el echarse a buscar víboras que a su vez se echaban a buscar ranas y sapos, y hallaba tres, cuatro y cinco víboras, con tanta facilidad como lombrices,


Leer / Descargar texto

Dominio público
7 págs. / 13 minutos / 6 visitas.

Publicado el 25 de julio de 2026 por Brian.

Lea y Hágase Rico, Según su Coveniencia

Arturo Robsy


Artículo, humor


"La riqueza no es una situación. Es una forma de ser". Que diría aquel.

La duración del aburrimiento

La vida media del hombre (70 años) abarca un período de 25 mil 550 días, cifra más que reducida al comprarla con las que se barajan semanalmente en las quinielas y en la lotería.

Suponiendo que ese mismo hombre venga a ganar una media de 15.000 pesetas mensuales durante toda su vida, resulta que ha gastado (o ahorrado) un mínimo de 12 millones y medio de pesetas, que son 500 por día.

Saquemos algunas consecuencias: quinientas pesetas diarias durante veinticinco mil quinientos días, suponiendo que los precios no suban demasiado dan para vivir muy justos y nada más. Ahora bien, si a cada ciudadano se le entregara (al llegar a su mayoría de edad, por ejemplo) la bonita cifra de doce millones y medio de pesetas que equivalen a los beneficios de toda la vida, ¿qué sucedería?

Varias cosas, claro. La primera, que tendríamos un nuevo millonario. La segunda, que el ciudadano en cuestión dispondría de un capital real con el que maniobrar y establecerse. La tercera, que se iría al diablo una gran parte de la sociedad actual y que, por lo tanto, volverían los tiempos de la escasez y del hambre. La cuarta, que el mundo está estudiado para que haya pocos ricos y muchos pobres, porque, si no, nadie trabajaría. Y la quina, a modo de consecuencia, es que el noventa por cien de los hombres comerciamos y especulamos con nuestra persona, mientras el 10 por 100 restante especula y comercia también con la nuestra y no con la suya.

Y, en suma, veinticinco mil quinientos días no se pasan así como así: son largos aunque vengan repetidos. Son penosos, aunque se les cuente por meses. Son productivos, aunque uno de cada siete sea de holganza. Parados los primeros tres mil quinientos (3.650 exactamente), que corresponden a la niñez consciente, desaparecen la mayor parte de las sorpresas de la vida.


Leer / Descargar texto

Licencia limitada
7 págs. / 12 minutos / 440 visitas.

Publicado el 10 de septiembre de 2020 por Edu Robsy.

Los Asesinos

Marcel Schwob


Artículo


La banda a la que Monsieur Goron acaba de echar el guante en Asnières es todo un caso de estudio de asociación criminal. Uno se diría de vuelta a los viejos tiempos del asunto de la calle Temple, que inspiró a Eugène Sue Los misterios de París. La viuda Berlant, del Bulevar Voltaire, no tiene nada que envidiar a la madre de Fifi Vollard, alias Tortillard. Yo no creo que se hayan producido grandes cambios desde entonces, salvo tal vez que los asesinos de la banda Soufflard eran hombres hechos y derechos, entre los treinta y cuarenta años, mientras que los de la banda Berlant aún no han cumplido la veintena. Pero quien quiera hablar de la decadencia de la moral pública se equivoca de caso. No existe hoy en día más cinismo que hace cincuenta años: los niños, en vez de hacer una zancadilla a la víctima para colaborar en el robo, ahora también empuñan el cuchillo, esa es la única diferencia.

Me gustaría señalar precisamente la persistencia de las costumbres criminales. Los asesinos de Courbevoie pertenecen a la vieja escuela, que ha marcado generaciones. Doré, el que planificó el asunto, era aprendiz de carnicero. Que conste que hay carniceros buenos y malos, pero los malos no pueden ser peores. Desde hace más de un siglo, los mataderos aseguran importantes siegas a la guillotina. El populacho del oficio de carnicero aporta auténticos contingentes al ejército del crimen y numerosa escolta al verdugo. Los carniceros, que se codean con las clases peligrosas, han tomado su jerga e incluso la han transformado. La última canción de Aristide Bruant es un monólogo de una «tipa de loucherbème» que se ha hecho tanto a las costumbres de su amante que promete a otra pájara «plantarle un bardeo en la chepa».


Información texto

Protegido por copyright
4 págs. / 7 minutos / 57 visitas.

Publicado el 28 de marzo de 2017 por Edu Robsy.

Los Catorce Millones De Víboras Del Señor Casado

Horacio Quiroga


Cuento, Crónica, Artículo


En el Alto Paraná, sobre la barranca misma del río, existe o existía un cementerio que alojaba diez y siete cadáveres. De quince de estos cadáveres, eran causantes las víboras. 

Sufriría yerro, sin embargo, quien creyera que este terrible porcentaje de muertes por el veneno ofídico, es en aquella zona el régimen normal. Las víboras no constituyen un peligro mayor que el de tantas circunstancias sombrías de la existencia, aquí como allá. La víbora de cascabel, con todo y ser la más peligrosa bestia de la familia, dista mucho de abundar hasta el extremo de erigirse como una cruz alquitranada, en el confín de todos nuestros pasos. Las estadísticas más avanzadas conceden apenas dos o tres víboras a cada hectárea de bosque. De estas tres víboras, dos son yararás, y la otra es una serpiente de cascabel.

Ahora bien: como una legua de bosque tiene dos mil quinientas hectáreas, el feliz poseedor de una legua de bosque virgen (el señor Carlos Casado poseía dos mil), se halla también ser poseedor de siete u ocho mil mortales víboras, discretamente diseminadas por la finca.


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 3 minutos / 6 visitas.

Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

Los "Rojos" de Basilea

Marcel Schwob


Artículo


Basilea era una república y una ciudad libre, gobernada por una asamblea de notables, un cónsul y un obispo. Villa diplomática, se asentaba en la ribera baja del Rin, con sus pequeñas casas puntiagudas cubiertas de tejas estriadas en forma de ojivas, con innumerables ventanucos estrechos y enrejados, con sus atalayas de techos pintados de azul y de amarillo, su viejo puente de madera y su monasterio, parecido a una nube colorada y pulida, en el cual San Jorge, vestido de sangre, hunde su lanza en las fauces del dragón de gres rojo.

El Rin, amplio, luminoso y verde, rodeaba la ciudad como si de un malecón se tratara, entre las lejanas montañas nevadas y las pequeñas colinas de Basilea: Leonardberg, Kohlemberg y Munsterberg, hacia donde trepaban las calles empinadas con sus grandes insignias coloridas, calle del Yelmo y calle de la Corona, calle de los Cisnes y calle del Hombre salvaje, cerca del Mercado de los Peces y del León de Piedra que vomita su chorro de agua pura como un arco de cristal.

Ahí había honestas posadas donde mofletudas muchachas servían vino claro en jarras de estaño, donde colgaban trajes y mucetas dejadas como señal. Había una casa consistorial donde se reunían los burgueses con su capa de paño, su camisa de lino crudo, la alianza de oro en el anular, para hacer justicia y dar expeditiva cuenta a los malhechores. Alrededor de la Casa del Consejo dedaleaban callejuelas estrechas y apacibles frecuentadas por tenderetes de escribanos, repletos de pergaminos y de escritorios; por mujeres plácidas de ojos azules y húmedos, con el rostro ajado de ternura, su doble barbilla, tocadas con un pañuelo transparente que a veces velaba también su boca con una tira de tela fina; por muchachas juveniles vestidas de blanco, con pupas en los codos, cinturones de color cereza y que parecían alisarse su larga melena en una rueca; por niños pelirrojos de pálidos labios.


Información texto

Protegido por copyright
3 págs. / 5 minutos / 51 visitas.

Publicado el 28 de marzo de 2017 por Edu Robsy.

Manos Blancas…

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Manos Blancas. Hobart Bosworth y Roberto Mac Kim. —La cinta de este título estrenada en los últimos días reúne a dos hombres de alto valer en el cine que por vez primera, si no recordamos mal, se encuentran con papel descollante en un mismo film. 

Hobart Bosworth y Roberto Mac Kim representan dos tipos característicos en este sentido: que siendo ambos de gallardo continente, buenos mozos (pese a la edad de Bosworth), y de noble fisonomía, prefieren desarrollar sus facultades de expresión en los papeles antipáticos. 


Leer / Descargar texto

Dominio público
4 págs. / 8 minutos / 2 visitas.

Publicado el 20 de septiembre de 2026 por Brian.

Matías Calandrelli - Crítica De Libros

Horacio Quiroga


Artículo, Crítica


Hace veintiséis años justos fui atendido por el Dr. Matías Calandrelli de una dispepsia que me dura todavía, y sometido a un análisis del jugo gástrico cuya inocuidad fue de suyo manifiesta. Pese a este ligero incidente, no conservaba del Dr. Calandrelli más que un excelente recuerdo. Había acudido a su consultorio por recomendación de Ingenieros. No alcancé entonces a juzgar de su ciencia, por no ser yo del oficio, ni pude siquiera apreciar en mí el efecto de su capacidad. Pero me di sobrada cuenta de que si con el andar de los años yo sobrevivía a su tratamiento, y él se arriesgaba a dejar un poco de lado su clínica, habíamos de encontrarnos en un terreno infinitamente más ventajoso para ambos.

Es lo que ha pasado. Yo vivo aún, y el Dr. Calandrelli escribe con un gusto, una intención y una verba que muchos de los profesionales quisiéramos tener para uso personal.


Leer / Descargar texto

Dominio público
1 pág. / 1 minuto / 8 visitas.

Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.

34567