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Escuela Normal De Cinematógrafo

Horacio Quiroga


Artículo


Cuando en 1917 prestaba yo fe suficiente en la trascendencia y vitalidad del arte cinematográfico para dedicarle las primeras crónicas que sobre él se hayan escrito en el país, estaba lejos entonces de creer que catorce años más tarde debía volver a tomar la pluma para escribir un responso sobre su tumba. Es un hecho concreto que al adquirir palabra el cinematógrafo, como arte, ha muerto. Sírvennos en su lugar un híbrido espectáculo teatral con más elementos de opereta y variedades de music-hall que los que él mismo debió vencer en sus comienzos para salir a luz.

Pasemos. En memoria de una muerte ilustre y en celebración de las actividades cinematográficas que agitan hoy al país, voy a recordar la creación de la primera gran escuela de cinematógrafo que haya abierto su cátedra entre nosotros. Si mi actuación en ella fue muy viva, temo que la memoria no me sea fiel en el grado preciso. Lo que pueda recordar, sin embargo, tal vez alcance a dar una impresión bastante fiel de aquella fantástica escuela.


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Dominio público
3 págs. / 6 minutos / 5 visitas.

Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

Esgrima Criolla

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


¿Se ha hecho ya la prueba? Tal vez. Nada en realidad sería tan interesante para los apologistas de la esgrima criolla como ver frente a frente el sable de la escuela y la daga paisana. No faltan los defensores de ésta, sobre todo entre los sportmans de suburbio y campo afuera. Las tumultuosas hazañas de un Juan Moreira sacuden mucho más la imaginación que un frío ataque-y-quite de salón, por simples razones de agitación épica, sobre todo cuando las hazañas, legendarias como aquéllas, tienen el don de hacer explotar la gran dosis de paladinismo que hay en todo corazón caliente y cerebro inculto.

El gran interés estaría, sin duda, en el encuentro correcto de la espada y la daga. El resultado mostraría conformidad con lo siguiente.


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Dominio público
1 pág. / 1 minuto / 22 visitas.

Publicado el 23 de julio de 2026 por Brian.

Espectros Que Hablan

Horacio Quiroga


Artículo


Una que otra vez vale la pena recordar las definiciones de arte, en particular cuando su concepto peligra, como es el caso con el cinematógrafo, arte realista y mudo por excelencia, que por obra de factores diversos amenaza convertirse en arte espectral y hablado.

El cinematógrafo comenzó remedando a la pantomima, creció imitando al teatro, para adquirir luego, cuando su talla le permitió avanzar sin tutelas, una personalidad marcadísima, tan lejos de la pantomima inicial como de la escena hablada. Mientras el concepto artístico del movimiento, el gesto y la expresión del teatro primó sobre las calidades aún débiles y obscuras del cine, éste se arrastró lánguidamente por las pantallas, extenuado prematuramente por el recargo de la intención, por la violencia de las gesticulaciones, por el peso de las leyendas o títulos, que en vez de dar pie al juego fisonómico, lo avanzaban entero de antemano, en una lamentable literatura cuya cursilería persiste todavía en las cintas de hoy.


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Dominio público
3 págs. / 5 minutos / 5 visitas.

Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

Fígaro

Mariano José de Larra


Artículo, Opinión


MI NOMBRE Y MIS PROPÓSITOS

Figaro.—...Ennuyé de moi, dégoûté des autres... supérieur aux événements, loué par ceux-ci, blâmé par ceux-là; aidant au bon temps, supportant le mauvais; me moquant des sots, bravant les méchants... vous me voyez enfin...

Le comte.—Qui t'a donné une philosophie aussi gaie?

Figaro.—L'habitude du malheur. Je me presse de rire de tout, de peur d'être obligé d'en pleurer.

       Beaumarchais

Le barbier de Séville, act. I.

Mucho tiempo hace que tenía yo vehementísimos deseos de escribir acerca de nuestro teatro, no precisamente porque más que otros le entienda, sino porque más que otros quisiera que llegasen todos a entenderle. Helo dejado siempre, porque dudaba las unas veces de que tuviésemos teatro, y las otras de que tuviese yo habilidad; cosas ambas a dos que creía necesarias para hablar de la una con la otra.

Otras dudillas tenía además: la primera, si me querrían oír; la segunda, si me querrían entender; la tercera, si habría quien me agradeciese mi cristiana intención, y el evidente riesgo en que claramente me pusiera de no gustar bastante a los unos y disgustar a los otros más de lo preciso.

En esta no interrumpida lucha de afectos y de ideas me hallaba, cuando uno de mis amigos (que algún nombre le he de dar) me quiso convencer, no sólo de que tenemos teatro, sino también de que tengo habilidad; más fácilmente hubiera creído lo primero que lo segundo, pero él me concluyó diciendo: que en lo de si tenemos teatro, yo era quien debía de decírselo al público; y en lo de si tengo habilidad para ello, que el público era quien me lo había de decir a mí. Acerca del miedo de que no me quieran oír, asegurome muy seriamente que no sería yo el primero que hablase sin ser oído, y que como en esto más se trataba de hablar que de escuchar, más preciso era yo que mi auditorio.


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284 págs. / 8 horas, 18 minutos / 376 visitas.

Publicado el 1 de mayo de 2016 por Edu Robsy.

Fulton

Horacio Quiroga


Crónica, Artículo


La vocación equivocada es un fenómeno bastante común en la vida. Lo que ya no lo es tanto, es gozar de la fortuna en el error, y sufrir indecibles miserias desde que se adquirió la verdad.

Si alguien parecía haber nacido con la pasión ciega, tenaz y profunda del arte, éste es Roberto Fulton. Siendo aprendiz de joyero, siente de pronto nacer su verdadera vocación; será pintor. Con una rapidez casi sin ejemplo en la historia, llega a dominar su lápiz y sus pinceles al punto de que cuatro años después de su iniciación, apenas a los 20 años, se permite el lujo de comprar para su madre viuda una casa con el producto de sus retratos.

Considérese esto: no se alcanzaba en aquella época (1785) con la pintura, los precios que se obtienen hoy por una mala oleografía. Vivir malamente, lograr subvenir con el arte a las pobres necesidades orgánicas, era ya empresa arriesgada. Fulton no sólo la realiza ampliamente, sino que logra asegurar a los veinte años la comodidad y la paz de su anciana madre.


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2 págs. / 3 minutos / 6 visitas.

Publicado el 13 de julio de 2026 por Brian.

Geografía Recreativa y Otras Amenidades

Arturo Robsy


Artículo


El continente pluscuamperfecto

¿Recuerdan ustedes sus años de geografía? Por ejemplo, al maestro que señalaba con su puntero sobre el mapamundi colgado de la pizarra y a los niños que recitaban: Europa, Asia, África, América, Oceanía...

Posteriormente geografías más avanzadas nos enseñaban que los continentes ocupan una extensión de 150.000.000 kilómetros cuadrados y que se reparten en cuatro grandes masas:

—El Viejo Mundo, que comprende Europa, Asia y África.

—El Nuevo Mundo, con las Américas del Norte y del Sur.

—El Continente Austral, con Australia y las islas de Oceanía.

—El Continente Antártico, con las tierras polares del Sur.

Sin embargo, últimamente muchos informadores profesionales y no pocos políticos han olvidado sus viejos conocimiento y se confunden. ¿Cómo es eso? Así de sencillo:

Europa es una península (grande, por supuesto) de Asia; y España otra península de Europa y, por lo tanto, Europa también. Por desgracia, algunos que parecen ignorarlo hablan de "integrarnos a Europa", de "salir a Europa", de "viajar a Europa", de "reunirse con ministros europeos", etcétera.

"De Alicante a Europa —decía un periódico hace poco— se tardarán dos horas en lo sucesivo". ¡Y un segundo! El tiempo de pisar cualquier calle alicantina, porque en teoría pertenecemos a este continente aunque no proyectemos "El Último Tango en París" y las sesiones de strip tease sean privadas en lugar de públicas.

Por eso, y para evitar malentendidos, convendría modificar nuestras geografías así: Europa, Asia, África, América, Oceanía, la Antártida y España, el continente pluscuamperfecto.

De otra forma nuestros hijos podrían preguntarnos: "¿Y nosotros? ¿En qué continente vivimos?". Cosa algo difícil de responder actualmente.


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Licencia limitada
5 págs. / 10 minutos / 82 visitas.

Publicado el 9 de septiembre de 2020 por Edu Robsy.

Hazañas Trágicas Y Ridículas De Los Pensionistas Del Zoo

Horacio Quiroga


Artículo, Cronica


Hasta ahora, ningún león de Palermo ha comido a su cuidador, ni tigre alguno se ha escapado, haciendo de las suyas en desventaja de las nuestras. Esto no obstante, nuestros buenos pensionistas del zoo tienen una que otra historia en su haber de caprichos. Dígalo sino el gnú, que en viaje a Buenos Aires tuvo la idea de arremeter contra los dos peones negros con tan terrible violencia que éstos fueron deshechos en un momento, sin tiempo para llorar una vida que les iba a cornadas. Llegó al zoo con esa grave fama, y si la cosa no fue cierta, se aseguró mucho.

Este es el único hecho mortal que hayan llevado a cabo, pero no por falta de deseos, como se verá.


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2 págs. / 4 minutos / 6 visitas.

Publicado el 25 de julio de 2026 por Brian.

Hombres De Sport

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Un distinguido deportista francés que visitó la América del Sur el año pasado, dijo, en correspondencia a un diario local, que los deportes nunca prosperarían como es debido en Sud América, por el excesivo amor propio nacional puesto en juego. Recordaba los viejos incidentes de hipódromo en ésta y en Montevideo cuando se corrían premios internacionales, y los más recientes de Río de Janeiro, durante los juegos olímpicos del centenario.

Y los fresquísimos del campeonato mundial de box —hubiera agregado hoy.


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2 págs. / 3 minutos / 8 visitas.

Publicado el 23 de julio de 2026 por Brian.

Homenaje A Mariátegui

Horacio Quiroga


Artículo



El respeto a un hombre —a su talento, en primer plano, y en otro superior a su nobleza y probidad morales— es un homenaje demasiado puro para no rendirlo sin reservas, las rarísimas ocasiones que la vida nos depara para ello. Tal la figura de José Carlos Mariátegui. No exalta aquel sentimiento la afinidad que hayamos podido tener con su ideología sujeta como tal a estériles ergotismos. Lo que es indiscutible es el temple, la solidez, la nobleza y la buena fe de una vida como la de este hombre que acaba de morir. Con mucho menos, un artista y pensador de su talla conquista la admiración intelectual de sus lectores. Pero no el respeto. Y el haber alcanzado este desiderátum constituye la gloria de Mariátegui.


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1 pág. / 1 minuto / 6 visitas.

Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

Horacio Wells

Horacio Quiroga


Crónica, Artículo


La primera víctima del genio suele ser él mismo que lo alienta, No se posee tal capacidad de exaltación mental sin que se posea también, por justo equilibrio, una profunda capacidad de depresión. La divina embriaguez del genio sólo tendría por igual, como estado comparable, las tremendas desesperanzas de las horas negras.

Horacio Wells, dentista norteamericano, no era un hombre de genio; pero tuvo la iluminación, la perseverancia, las angustias y las miserias que el destino concede con tanta largueza a los animados por aquél.

Cuando Humphry Davy, y apenas de veinte años, deslumbraba a Europa con el descubrimiento del primer anestésico, escribió estas memorables palabras: “El protóxido de nitrógeno parece gozar de la propiedad de abolir el dolor. Probablemente sería útil en las operaciones quirúrgicas que no van acompañadas de gran efusión de sangre.”


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Dominio público
1 pág. / 3 minutos / 6 visitas.

Publicado el 13 de julio de 2026 por Brian.

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