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La Cena De Los Espíritus

Horacio Quiroga


Artículo, Cuento


La cena de los espíritus es de origen puramente indígena, como la velada del angelito, en que las ceremonias que deberían ser fúnebres se convierten en escenas de alegría, en bailes y banquetes.

La cena de los espíritus se celebra, en los más apartados rincones de los valles calchaquíes del norte, en la víspera del día de difuntos del calendario cristiano.

Ya hemos dicho que el indio cree que los que han muerto siguen viviendo, y por eso entierra sus cadáveres junto con provisiones de comida y yuros de agua y chicha, para que se alimente y para que beba.


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Publicado el 29 de julio de 2026 por Brian.

La Chantagista…

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


La Chantagista. Gladys Brockwell. —Un fiscal del crimen, cuya secretaria le inspira tanta confianza como amor aún no confesado, rompe violentamente con la policía de la localidad, a algunos de cuyos altos miembros, poco escrupulosos, entorpece la rectitud del agente fiscal. En consecuencia, los empleados en cuestión aprovechan un viaje de recreo del fiscal y su secretaria, para difamar a ambos por la prensa, so pretexto de inmoralidad judicial, seducción de menores, deshonestidad mutua en un hotel, etcétera. Sirve de base a dichos ataques una fotografía sacada a escondidas, en el momento en que el amor, confesado y aceptado, une a ambos amantes en un abrazo. Ya de regreso la pareja, los mismos altos empleados policiales se encargan de reforzar el mal humor del agente fiscal, haciéndole saber lo que éste ignora aún: que su secretaria ha salido de la policía para entrar en su estudio, a los solos efectos de preparar y coadyuvar al éxito del escándalo. El fiscal, crédulo, pone a su novia a la puerta. Tras la misma puerta la muchacha se entera por un espía policial, que la cree a ella misma espía, de la trama urdida por sus jefes para aplastar al fiscal del crimen.


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Publicado el 22 de septiembre de 2026 por Brian.

La Chusma

Horacio Quiroga


Artículo, Cuento


Dios llamó a San Pedro y le dijo:

—No sé lo que pasa en el infierno. Deben de haberse vuelto locos allá. En todos los sectores no se habla ni se discute de otra cosa que de la chusma. Es un clamor que no cesa noche y día; el mismo Luzbel no sabe ya qué hacerse. Haz un rincón donde puedas y ubícame en él a todos los individuos de esa categoría. Así quedaremos tranquilos.

Buscando bien San Pedro halló el rincón deseado y abrió su recinto a la chusma de todas las especies y edades. La algarabía que se levantó allí fue espantosa, pues al fin se hallaba toda la chusma junta. Pero la nota llegó al verdadero escándalo cuando hizo su entrada en tropel la chusma democrática.


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Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

La Corrección

Horacio Quiroga


Cuento, Crónica, Artículo


En un crudo día de invierno, tras diez horas de crueles fatigas, nos acostamos, apenas anochece casi sin cenar, casi sin desvestirnos, doblados por la extenuación. De las torturas de ese día no nos queda, al caer desplomados en el limbo del sueño, sino un recuerdo lejano e impersonal, como de horrores sufridos por otro durante miles de años, y que pasaron también hace siglos. Tal es la certísima dicha de descansar por fin, y la seguridad de que vamos a dormirnos en seguida con la profundidad de la muerte. Afuera, cae una blanca helada.

Mas he aquí que en la alta noche vamos despertando con inaudita resistencia de nuestro cuerpo. La mente misma, sobrecargada de toxinas, pugna por defendernos forjando sueño tras sueño. Otro es al que despiertan; el anuncio nos llega a nosotros, pero quien debe volver, apenas dormido, a las atroces fatigas del día anterior, es otro.

No hay tal. Tenaz e invenciblemente, vamos despertando. Como en sueños aun, tan agudo punzamiento nos recorre todo el cuerpo. Tan viva es la impresión, que bruscamente nos incorporamos y encendemos luz.


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Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

La Crisis Del Cuento Nacional

Horacio Quiroga


Artículo


Tiene este enunciado cierto aspecto paradojal, precisamente en instantes en que los diarios, revistas y publicaciones semanales luchan con ahínco por recoger, ofrecer y exaltar en su programa literario el mayor número posible de cuentos y novelas breves.

La producción no flaquea, según se ve. Lo que flaquea y está en plena decadencia es el resultado artístico de esa producción. Felizmente su causa es ajena en gran parte a la capacidad de nuestros cuentistas y novelistas breves. Un ligero examen de estas expresiones lo hará comprender mejor.

Un cuentista es, por definición, el hombre que sabe contar. Nada como el ejemplo ofrecido por Tolstoi da idea completa de esta capacidad.

Reúnense cuatro chicos a referirse historias. Como la acción pasa en Rusia, como es de noche y hace frío, los lobos actúan en preferente lugar.


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Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.

La Cuerda Floja…

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


La Cuerda Floja. El Esposo de Dorothy Gish. —Después de brillar con inusitada eficacia en Un atentado bolshevikista y Pimentilla (ambas en compañía de Barthelmess), la señorita Gish se apagó, para disgusto de los que amaban su juego fresco, aparte de toda academia, y sus posturas de muchacho, —sin contar la hermosura de su cuerpo, poco decantada pero no por ello menos viva. 

En los últimos días tornamos a verla en un filme de tan exiguos méritos como los que ahogaron en su sombra a la joven Gish. ¿Cómo puede ser, nos preguntábamos, que a una chica como esta, que lució en buenos filmes y perfectamente secundada, se le confíen tonterías como la de reciente estreno, y en compañía de un mísero actor como James Rennie? 

La pregunta tiene respuesta: el señor James Rennie es el esposo de Dorothy Gish. 


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Publicado el 20 de septiembre de 2026 por Brian.

La Defensa Contra La Hormiga

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


No obstante lo que pueda decirse, no hay institución nacional más dañina que la hormiga. Nada es la modesta hormiga negra del centro y del sur del país, con su recato para cortar hojas, y sus ridículos nidos a flor de tierra. Para aprender —desgraciadamente a expensas de uno mismo— el refinado grado de cultura a que puede llegar el animalito, preciso es remontar hasta Misiones, madre de las cataratas, los filodendros y la hormiga minera.

Cuando en 1902 la colonización polaca se instaló en el territorio, su primer canto de gloria fue a la fertilidad del país, asombrosa desde ciertos puntos de vista. Plantaron maíz, que creció admirablemente hasta cinco centímetros, y desapareció de golpe. La hormiga minera, hastiada ya de su dura vida entre incomibles espartillos, se consideró bien feliz con la colonización Polaca.

Más la colonización polaca es tan perseverante como la hormiga, y de aquí que desde hace doce años en Apóstoles prosiga la lucha a muerte entre la minera, con la sola arma de su magnífica dentadura, y el chacarero, auxiliado por el humo y las drogas.


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Publicado el 25 de julio de 2026 por Brian.

La Dirección De Griffith…

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


La Dirección de Griffith en el Filme Por defender a una Mujer. —Mucho más que en las palabras, el’alma se transparenta en el rostro. El teatro y el cine lo saben de larga data, y los actores de fuerte temperamento han obtenido de esta virtud violentos triunfos. Pero existen en el alma medios tonos, para los que las expresiones abiertas del semblante no son trasunto fiel. El alma, en estos casos, se insinúa al exterior en imperceptibles matices: leve temblor de cejas; ojos inmóviles que lloran sin una sola lágrima; sonrisas prendidas aún por un extremo a un sollozo; medias tintas de expresión, insinuaciones vagas que en el teatro, por razones de distancia del actor al espectador, no tienen cabida, y que el cine ha convertido en su más rica fuente de acción. 


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Publicado el 20 de septiembre de 2026 por Brian.

La Dirección En El Cine

Horacio Quiroga


Artículo


Hacia 1908, un muchachito de veintisiete años, flaco y muerto de hambre, asistía por primera vez, en Chicago, a la exhibición de un film.

Este muchacho, cuya entrada esa tarde en el salón de cine se debía a una mera casualidad, había sido ya a su tierna edad, y sucesivamente, repórter, actor, dependiente de tienda, boy de golf, aprendiz de bombero, corista, peón de cuadrilla, hachero, aprendiz de fundidor, ensayista, poeta. En el momento en que lo presentamos no le quedaba al muchacho un centavo en los bolsillos ni una sola esperanza en el alma. Si alguien se ha sentido alguna vez total y definitivamente fracasado, era ese muchacho. Llamábase David Wark Griffith.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

La Ejecución

Marcel Schwob


Artículo


La ejecución

Noche lívida, niebla estrellada de farolas de gas, luces rojas en los marcos de las ventanas alrededor de la plaza de la Roquette; tal es el decorado de la muerte de Eyraud. Una muchedumbre turbulenta se agolpa en las aceras, en la calle inclinada; se oyen murmullos difusos y relinchos de caballos. Entonces se recortan con viveza las siluetas de los gendarmes, con las botas calzadas en los estribos, manteniendo a los caballos de frente y en fila.

Entre los rostros del público destaca el poeta Rodolphe Darzens, que se inclina hacia delante con avidez; Monsieur de Winter, plantado en primera fila, con su uniforme gris, un gorro hasta las orejas y un fino bigote retraído, contempla la escena con sus ojos claros. ¿Acaso ha venido a inspirarnos con el alma rusa, amplia y piadosa, el alma de Turguenev, que quiso retratar la ejecución de Troppmann, o el alma de Dostoievski, que se apiadó del estudiante Rodion? No lo parece.

Ha asistido a la toilette del condenado con su impasibilidad de andarín infatigable, que arrastraba periodistas a su paso, como los perseguidores del Judío Errante, a través de la ventisca invernal. Se trata de un sportman que está en la plaza para asistir a un tipo de muerte desconocido para él. En Rusia existe la horca y el knout, así que tiene curiosidad por conocer el suplicio típico de los franceses, que tal vez sean para él esos extraños habitantes de Occidente. Se llevará a su patria una visión clara de la máquina que, llegada del Extremo Occidente, estremeció antaño a Europa.


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Publicado el 28 de marzo de 2017 por Edu Robsy.

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