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Lea y Hágase Rico, Según su Coveniencia

Arturo Robsy


Artículo, humor


"La riqueza no es una situación. Es una forma de ser". Que diría aquel.

La duración del aburrimiento

La vida media del hombre (70 años) abarca un período de 25 mil 550 días, cifra más que reducida al comprarla con las que se barajan semanalmente en las quinielas y en la lotería.

Suponiendo que ese mismo hombre venga a ganar una media de 15.000 pesetas mensuales durante toda su vida, resulta que ha gastado (o ahorrado) un mínimo de 12 millones y medio de pesetas, que son 500 por día.

Saquemos algunas consecuencias: quinientas pesetas diarias durante veinticinco mil quinientos días, suponiendo que los precios no suban demasiado dan para vivir muy justos y nada más. Ahora bien, si a cada ciudadano se le entregara (al llegar a su mayoría de edad, por ejemplo) la bonita cifra de doce millones y medio de pesetas que equivalen a los beneficios de toda la vida, ¿qué sucedería?

Varias cosas, claro. La primera, que tendríamos un nuevo millonario. La segunda, que el ciudadano en cuestión dispondría de un capital real con el que maniobrar y establecerse. La tercera, que se iría al diablo una gran parte de la sociedad actual y que, por lo tanto, volverían los tiempos de la escasez y del hambre. La cuarta, que el mundo está estudiado para que haya pocos ricos y muchos pobres, porque, si no, nadie trabajaría. Y la quina, a modo de consecuencia, es que el noventa por cien de los hombres comerciamos y especulamos con nuestra persona, mientras el 10 por 100 restante especula y comercia también con la nuestra y no con la suya.

Y, en suma, veinticinco mil quinientos días no se pasan así como así: son largos aunque vengan repetidos. Son penosos, aunque se les cuente por meses. Son productivos, aunque uno de cada siete sea de holganza. Parados los primeros tres mil quinientos (3.650 exactamente), que corresponden a la niñez consciente, desaparecen la mayor parte de las sorpresas de la vida.


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Licencia limitada
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Publicado el 10 de septiembre de 2020 por Edu Robsy.

Una Heroína del Siglo XV: Juana Hachette

Concepcion Gimeno de Flaquer


Artículo


Estudio dedicado al distinguido literato Rafael Núñez, Presidente de la República de Colombia


O femmes, c'est à tort qu'on vous nomme timides.
A la voix de vos cœurs, vous êtes intrépides.

Legouvé


Las mujeres francesas no han sido nunca extrañas a las turbulencias de su patria; han influido tanto en la diplomacia y en la política, que el cardenal Mazarino dijo hablando de ellas al embajador español:


«Vuestras mujeres no se ocupan más que en amar, mientras que las nuestras enmarañan la política a su antojo; tenemos tres damas tan capaces de gobernar tres reinos como de perturbarlos: la Duquesa de Longueville, la Princesa Palatina y la Duquesa de Chevreuse».


Obsérvase que entre las mujeres francesas, las que más se mezclan en la política son las dos clases extremas: las mujeres de la aristocracia y las plebeyas. En la época del Terror, fueron víctimas de la revolución unas y otras.

La aristocracia francesa ha tenido hábiles políticas, contándose entre estas María Ana de la Tremouille, Princesa de los Ursinos, que gobernó a Felipe V de España; María Carolina Fernanda Luisa de Borbón, Duquesa de Berry, tan audaz, que intentó por las armas una restauración monárquica, y tan valiente, que soportó acerbos sufrimientos en la prisión del castillo de Blaye, sin exhalar una queja; la Duquesa de Grammont, que indujo a su hermano el Duque de Choisseul, ministro de Luis XV, a rechazar la alianza política propuesta por la Dubarry, lo cual ocasionó la caída del Ministerio, y Mme. Royale, Duquesa de Angulema, que cuando su marido salió para sublevar el Mediodía de Francia contra Napoleón, ella quedó en Burdeos luchando por su causa, animando a las autoridades civiles, pasando revista rodeada de generales, y presidiendo la organización de la defensa y el ataque, con un arrojo que hizo exclamar a Napoleón:


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Publicado el 13 de octubre de 2020 por Edu Robsy.

Los Estranguladores

Horacio Quiroga


Artículo, Cuento, Crónica


Un fuerte y hermoso árbol ha quedado solo al borde del camino. Desde los días en que el fuego abatió el bosque circundante, ese árbol, habituado a un régimen de humedad y aire muerto, ha luchado tenazmente por adaptarse al ambiente y a los vientos de hielo. Ha reconstruido su corteza quemada en largas franjas, con una laboriosa e hinchada cicatrización, de cuya constancia nada da idea. Ha perdido hojas, gajos enteros, para reducir su copa y reforzar las ramas matrices. Ha reaccionado contra los ataques de los insectos, vertiendo a litros sus jugos vitales por los agujeros que lo taladraban. Ha cambiado, en fin, de tal modo de aspecto, que cuesta reconocer en ese vigía escueto y nervudo, al árbol de espesa y húmeda fronda que antes vegetaba dormido en la penumbra natal.

Ese árbol de monte, pues, ha adquirido el derecho, tras diez años de lucha por la adaptación, a vivir al aire libre, Ni vientos, ni soles, ni heladas le dañarán. Los pájaros lo utilizan como mástil de tránsito en su vuelo desde una vera a otra del bosque. Concluyen allí de comer la fruta arrebatada al monte, —y una semilla cae a veces en la capa de polvo depositada en sus horquetas.


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Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

Ricardo Lander

Horacio Quiroga


Crónica, Artículo


El caudal de aguas del río Níger, muy superior al del Nilo, concede a aquél el segundo lugar entre los grandes ríos de África. La línea singularísima de su curso ha engañado hasta hace apenas cien años a los exploradores, al punto de que en 1830 se creía que el bajo Níger y el bajo Congo constituían una sola corriente de agua. 

El gran Clapperton emprendió en 1823 una expedición que iniciándose con la muerte de sus dos compañeros a los 18 días de exploración; vióse interrumpida por la suya propia dos años después, en el seno de la selva africana. El sirviente de Clapperton, Ricardo Lander, se encontró así al frente de una expedición sumida en el desastre.

Este Lander era un modesto tipógrafo de vida tranquila y sedentaria. Impulsado no se sabe por qué, ofrece sus servicios como criado a Clapperton, quien lo lleva consigo en su segunda exploración. Ya conocemos su fin. Tras infinitas penurias, Lander logra arrastrar hasta la costa los restos de la expedición, pudiéndose esperar, por los tormentos sufridos, que el ex tipógrafo y criado pasaría inmóvil y entre recuerdos de horror, el resto de sus días.


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Publicado el 13 de julio de 2026 por Brian.

El Espectro Del Oro

Horacio Quiroga


Crónica, Artículo


Dos mineros salen de Dawson, sita en la confluencia de los ríos Yukon y Klondike, que da su nombre a la región, y emprenden viaje en dirección de uno de los tantos ríos auríferos del Alto Canadá. El río en cuestión ha atraído ya por su fama a muchos mineros. Casi todos se han vuelto desde el camino por no poder resistir el tormento de los mosquitos.

Nótese bien: estamos en el paralelo 67, donde la temperatura se mantiene en invierno por varios días alrededor de 50 grados bajo cero. Lo que es esta temperatura sobre el organismo humano, pronto lo vamos a ver.

Nuestros dos mineros, pues, salen de Dawson con sus mochilas y sus picos en verano, afrontan los mosquitos, y con suerte mayor o menor que sus predecesores, hallan un filón que trabajan durante el otoño, y que al promediar el invierno está agotado.

Uno de los mineros se siente muy débil para regresar a Dawson. Su compañero le dice:


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Publicado el 13 de julio de 2026 por Brian.

La Industria Azucarera Del Bosque

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


En el bosque, y en la vida de obraje, el peón procura su azúcar de un modo tan elemental como rudo. Después de seis días de incesante trabajo de hacha, desde que el día aclara hasta que se pone el sol, cualquiera creería que el obrajero descansa el domingo. Hay quienes lo hacen así, y su descanso consiste en lavarse profundamente la cabeza, una y mil veces; peinarse, despeinarse, volverse a peinar, más aquella tarea poco habitual es complicadísima para él. Se afeita a veces, y en este quehacer que realza su propia hermosura, el peón ve llegar el mediodía.

Pero el mensú realmente trabajador, y que por razones del mismo esfuerzo gastado no se conforma con el lavado ni con el peine, se lanza al monte al amanecer, husmea aquí y allá, avanza con la vista fija en la cima de los árboles, hasta que descubre lo que quiere: una colmena de "uropa", como llaman ellos a la abeja europea. No siempre está seguro de su colmena; golpea entonces con su hacha el tronco del árbol suspecto, y aplica el oído a él: si el zumbido transmitido desde arriba le llega claro, echa entonces abajo el árbol, y con todas las precauciones del caso, se apodera de la miel, que llega a veces a decenas de kilos. Del total de kilos, 4 o 5 desaparecen inmediatamente en el estómago del mensú; el resto, en los días subsiguientes.


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Publicado el 25 de julio de 2026 por Brian.

Revista Del Salto

Horacio Quiroga


Artículo


Todo periódico al salir a luz, se traza un programa, rojo o blanco.

Es combatiente o es expositivo. Levanta la bandera punzó o rehúye toda idea que no sea tranquila, todo concepto que no equilibre.

Nuestro programa es simplemente de exposición. Abrimos estas columnas a los que en el Salto meditan, analizan, imaginan, y escriben esas meditaciones, esos análisis, esas imágenes.

A los que resuelven un sentimiento en un pensamiento, y un pensamiento en una verdad.

Nada es pensar si no se procura grabar hondamente lo que se piensa. El esfuerzo más impulsivo es impotente, si la palanca quiebra sus brazos, y el concepto iluminado se desvanece en la sombra.


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Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.

Un Poeta Del Alma Infantil

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Una caricatura reciente nos muestra a un niño doblado con gran preocupación sobre un aparato de radio, que se esfuerza en sintonizar.

—Vamos al circo, ya es hora —le dice su abuelita, entrando en la pieza. A lo que la criatura responde, encogiéndose de hombros:

—Anda tú, abuelita, si eso te divierte...

La caricatura, al servicio de un fino espíritu, tiene felices aciertos. En la que nos ocupa, se halla expresado con sutil eficacia el singular estado de alma de nuestra infancia actual.


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Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.

Homenaje A Mariátegui

Horacio Quiroga


Artículo



El respeto a un hombre —a su talento, en primer plano, y en otro superior a su nobleza y probidad morales— es un homenaje demasiado puro para no rendirlo sin reservas, las rarísimas ocasiones que la vida nos depara para ello. Tal la figura de José Carlos Mariátegui. No exalta aquel sentimiento la afinidad que hayamos podido tener con su ideología sujeta como tal a estériles ergotismos. Lo que es indiscutible es el temple, la solidez, la nobleza y la buena fe de una vida como la de este hombre que acaba de morir. Con mucho menos, un artista y pensador de su talla conquista la admiración intelectual de sus lectores. Pero no el respeto. Y el haber alcanzado este desiderátum constituye la gloria de Mariátegui.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

La Intervención De Los Espíritus Y La Caja De Fósforos

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica, Cuento


Las últimas manifestaciones espiritistas de Conan Doyle, y su certeza de comunicarse más allá de la vida con su colega Houdini, han vuelto a inquietar a todos los innumerables doloridos de este mundo que con mayor o menor fe sueñan o confían en reanudar, a través de la muerte, una felicidad trunca.

Cabe ante el renovado fenómeno sorprenderse una vez más de la resistencia que el hombre opone a desaparecer totalmente de un escenario frío, insensible y duro, en el que apareció cuando su turno en la caravana fue llegado, y donde se desarrolló, actuó, se encogió y murió, sin llegar a tener nunca conciencia del por qué de este surgir y desaparecer en lo que media de un segundo a otro del universo, y sin conocer otra cosa de su destino que la fatal brevedad en cumplirlo.

Puede el hombre convivir años enteros con los astros; puede prescindir de su yo ante descubrimientos de divina exaltación: pero ante la idea de su muerte personal, circunscrita a sí mismo, el hombre, con una terquedad heredada a través de las edades de la amonita primaria, se agita y se revuelve ante ese anonadamiento.


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Dominio público
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Publicado el 29 de julio de 2026 por Brian.

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