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Comedia inmortal

Pablo Palacio


Teatro, comedia


Comedia inmortal

Voy a hacer una comedia de enredo. No pido perdón si a alguien le robo el tiempo, porque 1.a, sólo con ese objeto va a leer y 2.a, en tratándose de enredos nadie se asusta, todo sale bien: el lector se entusiasma y el autor cobra fama. ¡Oh, la fama que voy a adquirir yo con esta comedia!

Los personajes de la farsa son:

LUNA, muchacha angelical de quince abriles, tierna, fina, romántica (¡qué bien le cae el nombre!, ¿ah?, ¡como que parece un rayo de la luna!).
ENRIQUE, joven de veinte años, sobre cuyos labios apenas apunta el fino bozo; romántico también, ¡claro!, y si usted lo quiere puede ser poeta.
DON IÑIGO, padre de Luna, austero, escéptico, etc.
SEÑORA DE ALARCÓN, madre de Enrique.
DON CARLOS, aparentemente padre de Enrique.


NOTAS: Se han suprimido varios personajes que intervienen en el asunto, para que ésta sea una transparente complicación.

Si alguno pretendiera reclamar, no encontrando enredo en esta comedia, está muy equivocado. Falta de comprensión, sí, falta de comprensión. ¡Ah, el tal público!… Este es nuestro más grande dolor de autores: pasar por el mundo, entre las risas de los demás, sin conseguir que nadie reciba una sola luminaria de la Empresa de luz de nuestras almas.

Se han seguido fielmente, aunque usted no quiera creerlo, todas las reglas de composición de los grandes maestros. Como la comedia es en tres actos, estas son las normas: en el primero, exposición del asunto; en el segundo, cumbre de la acción emotiva; en el tercero, solución del problema.

Se ha tenido presente, asimismo, otro gran secreto: el de dejar entrever el misterio. Si usted es perspicaz lo adivinará pronto y al final halagaré su perspicacia; si no lo es, ¿qué voy a hacer?: falta de comprensión. Yo no trato de despistar.

Y con esto, a escena.


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Dominio público
6 págs. / 10 minutos / 63 visitas.

Publicado el 13 de mayo de 2026 por Edu Robsy.

La Fierecilla Domada

William Shakespeare


Teatro, comedia


Dramatis personae

Christopher SLY, calderero
Un SEÑOR
Una POSADERA
Un PAJE, llamado Bartolomé
COMEDIANTES
CAZADORES
CRIADOS
BATTISTA MINOLA, un caballero de Padua
CATALINA, su hija mayor, la fierecilla
BIANCA, su hija menor
PETRUCCIO, caballero de Verona, pretendiente de Catalina
LUCENZIO, enamorado de Bianca
VINCENZO, padre de Lucenzio, caballero de Pisa
GREMIO, un viejo pretendiente de Bianca
HORTENSIO, amigo de Petruccio y pretendiente de Bianca
TRANIO, criado de Lucenzio
BIONDELLO, muchacho al servicio de Lucenzio
GRUMIO, criado de Petruccio
CURZIO, criado de Petruccio
UN PROFESOR
UNA VIUDA
UN MERCERO
CRIADOS de Petruccio y Battista

Prólogo

Escena i

Entran Christopher SLY y la POSADERA.

SLY. ¡Ya te ajustaré las cuentas!

POSADERA. ¡Un par de cepos, desgraciado!

SLY. Eres una cualquiera. Los Sly no somos gentecilla. Consulta las crónicas. Llegamos aquí con Ricardo el Conquistador, así que, paucas palabris, deja que ruede el mundo y cállate.

POSADERA. ¿No vas a pagar los vasos que rompiste?

SLY. No, ni un centavo. Vete, por San Jerónimo; vete a tu fría cama y caliéntate

POSADERA. Ya conozco el remedio: iré a buscar al guardia.

[Sale.]

SLY. El guardia más vale que se guarde. Le responderé con la ley en la mano. No voy a ceder ni una pulgada, muchacho. Que venga, por todos los santos.

Se duerme. Cuernos de caza. Entra un SEÑOR que viene de cazar, con su séquito.


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Protegido por copyright
65 págs. / 1 hora, 54 minutos / 1.412 visitas.

Publicado el 8 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

Los Pergaminos

Pedro Muñoz Seca


Teatro, Comedia


Personajes

ELVIRA
MISS PLAIN
URRACA
BERENGUELA
CHICHARITA
BERNARDA
RAFAELA
CONCHA
MANOLITA
RAFAELINA
EMILITA
RAFAELITA.
MELITÓN
GONZALO
NUÑO
LAÍN
JAIME
ANTÚNEZ
RAFAELÓN
DON COSME
DOMINGO
FAELILLO
RAFAEL
FAELITO
REVENGA
PEPITO

Acto primero

Hall de la linda casa de campo que habitan los condes de Pola del Clavijo en su hacienda de "Los Algarrobos". En chaflán a la derecha, la puerta que conduce a la carretera. En el foro un gran mirador de cristalería. En el lateral izquierda una puerta y el arranque de una escalera que se pierde en el lateral. El hall estará ricamente amueblado, no con muebles modernos, sino del más serio estilo español. Una gran araña de madera y en las paredes algún escudo de armas y alguna panoplia con gumías y espingardas.

Es un día de Mayo, a las cuatro de la tarde. “Los Algarrobos” están en Almodóvar, pueblo cercano a Córdoba. Corre el año 1918.

Están en escena Miss Plain, Rafaela, Rafaelón, Rafaelita y Rafael. Miss Plain es una inglesa como de treinta y cinco años, de aspecto varonil. Viste con cierta elegancia masculina y habla con acento británico. Rafaela es una hortelana de cuarenta y cinco años; Rafaelón, su marido, ha cumplido ya los cuarenta y nueve, y Rafaelita y Rafael, hijos de ambos, frisan en los dieciséis y los veinte abriles, respectivamente. Los cuatro visten con el traje de faena y se expresan con un marcado acento cordobés. Al levantarse el telón, Rafael, de pie y apoyado en cualquier mueble, está ensimismado, preocupadísimo. Los demás, bajo la dirección de Miss Plain, adornan el hall colocando aquí y allá unas cuantas macetas que hay en un carro de mano colocado en el centro.


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Dominio público
72 págs. / 2 horas, 6 minutos / 498 visitas.

Publicado el 22 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

El Abanico de Lady Windermere

Oscar Wilde


Teatro, comedia


Comedia en torno a una mujer buena

A la memoria querida de Roberto, conde de Lytton, con afecto y admiración.

Personajes

LORD WINDERMERE.
LORD DARLINGTON.
LORD AUGUSTO LORTON.
MISTER DUMBY.
MISTER CECILIO GRAHAM.
MISTER HOPPER.
PARKER, mayordomo.
LADY WINDERMERE.
DUQUESA DE BERWICK.
LADY AGATA CARLISLE.
LADY PLYMDALE.
LADY STUTFIELD.
LADY JEDBURGH.
MISTRESS COWPER-COWPER.
MISTRESS ERLYNNE.
ROSALIA, doncella.

Época, la actual. Lugar de la acción, Londres, desarrollándose dentro de las veinticuatro horas, comenzando un jueves a las cinco de la tarde y terminando al día siguiente, a la una y media de la tarde.

Acto Primero

Gabinete de confianza en la casa de lord Windermere, en Carlton. Puertas en el centro y a la derecha. Mesa de despacho, con libros y papeles, a la derecha. Sofá, con mesita de té, a la izquierda. Puerta balcón, que se abre sobre la terraza, a la izquierda. Mesa, a la derecha.

LADY WINDERMERE está ante la mesa de la derecha arreglando unas rosas en un búcaro azul. Entra PARKER.

PARKER.— ¿Está su señoría en casa esta tarde?

LADY WINDERMERE.— ¿Quién ha venido?

PARKER.— Lord Darlington, señora.

LADY WINDERMERE (Titubea un momento.).— Que pase... Y estoy en casa para todos los que vengan.

PARKER.— Bien, señora.

(Sale por el centro.)

LADY WINDERMERE.— Prefiero verle antes de esta noche. Me alegro de que haya venido, (Entra PARKER por el centro.)

PARKER.— Lord Darlington.

(Entra LORD DARLINGTON por el centro. Vase PARKER.)

LORD DARLINGTON.— ¿Cómo está usted, lady Windermere?

LADY WINDERMERE.— ¿Cómo está usted, lord Darlington? No, no puedo darle la mano. Mis manos están todas mojadas con estas rosas. ¿No son hermosas? Han llegado de Selby esta mañana.


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Dominio público
63 págs. / 1 hora, 50 minutos / 873 visitas.

Publicado el 21 de mayo de 2016 por Edu Robsy.

El Enfermo Imaginario

Molière


Teatro, Comedia


PERSONAJES DE LA COMEDIA

ARGAN, enfermo de aprensión (Protagonizado en 1673 por  Molière.)
BELISA, Segunda mujer de Argan.
ANGÉLICA, hija de Argan
LUISA, hermana de Angélica
BERALDO, hermano de Argan.
CLEONTE, enamorado de Angélica.
DIAFOIRUS, médico.
TOMÁS DIAFOIRUS, su hijo
PURGON, médico de Argan.
FLEURANT, boticario.
BONAFÉ, notario.
ANTONIA, criada

PERSONAJES DE LOS INTERMEDIOS

Del primer acto:

POLICHINELA.
UNA VIEJA.
VIOLINISTAS.
ALGUACILES

Del segundo acto:

CUATRO GITANAS
GITANOS Y GITANAS

Del tercer acto:

TAPICEROS
EL PRESIDENTE DE LA FACULTAD DE MEDICINA.
DOCTORES.
ARGAN, bachiller.
BOTICARIOS, armados de morteros y manos para majar.
LAVATIVEROS.
CIRUJANOS.

La acción, en París, en 1673.

ACTO PRIMERO

ESCENA PRIMERA

ARGAN, solo en su alcoba y sentado a una mesa, ajusta con guitones las cuentas del boticario. Conversando consigo mismo, platica de este modo:

ARGAN. —Tres y dos cinco, y cinco, diez, y diez más, veinte... Tres y dos cinco.

"ltem, el día 24, una ayuda estimulante, preparatoria y emoliente, para ablandar, humedecer y refrescar las entrañas del señor." Lo que más me agrada de Fleurant, mi boticario, es su cortesía:

"Las entrañas del señor, seis reales." Pero eso no basta, amigo mío: a más de correcto, es preciso ser razonable y no desplumar a los pacientes. ¡Seis reales por una lavativa!... Ya sabéis cuánto me satisface complaceros; pero como en ocasiones anteriores me las habéis cobrado a cuatro reales, y en lenguaje de boticario cuando se dice veinte hay que entender diez, pongamos dos reales...


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Protegido por copyright
57 págs. / 1 hora, 40 minutos / 1.782 visitas.

Publicado el 6 de octubre de 2016 por Edu Robsy.

¡Un Millón!

Pedro Muñoz Seca


Teatro, Comedia


A Don Elías Ahuja y Andría

ACTO PRIMERO

Una botica. Al foro, el reverso de la anaquelería de la farmacia con sus característicos botes; en el centro de la misma, un arco que da paso a la tienda y a la calle, y sobre él, una fotografía ampliada de un simpático y barbudo señor. A la derecha, una mesa camilla, algunos sillones lebrijanos, etc. Y a la izquierda, un mostradorcito laboratorio con anaquelería en la pared del lateral. Una puerta en el lateral derecha y otra en la izquierda. Es de día. La acción, en un pueblo andaluz. Es primavera.

(Al levantarse el telón están jugando al tresillo, sentados a la mesa camilla, EL PADRE PÉREZ, sacerdote de gorro y balandrán; DON WAMBA, maestro de escuela; CABRERA, médico cincuentón algo fachendoso, y FARFÁN, que tiene aspecto de bruto, y lo es. En el mostrador manipula DON RAMONCITO, hombre de edad indefinida y de indumento brilloso y anticuado.)

WAMBA:

¡Juego!

CABRERA:

Más.

PÉREZ:

Sólo a espadas.

FARFÁN:

¡Y van ocho, padre Pérez!

PÉREZ:

Con la ayuda del Señor…

CABRERA:

Con la ayuda del Señor, nos está usté asando.

WAMBA:

Como que hase trampas.

PÉREZ:

¡Señor maestro! (A Cabrera.) ¡Doctor! ¿Oye usté?… ¿Yo trampas?

WAMBA:

¡Trampas! Usté juega encomendándose al Todopoderoso…, y lo del cuento: ¡aquí milagritos, no, que nos jugamos el dinero! ¿Quién va?

CABRERA:

Por la mano. (Juegan.)

FARFÁN:


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Dominio público
67 págs. / 1 hora, 57 minutos / 589 visitas.

Publicado el 3 de enero de 2017 por Edu Robsy.

A Prima Fija

Pedro Muñoz Seca


Teatro, comedia, entremés


Estrenado en el Teatro de la Princesa de Madrid la noche del 14 de noviembre de 1907

Dedicatoria

A Valentín Galarza y Morante, á quien tanto quiere

El Autor

Personajes / Actores

HIPÓLITO / Sr. Manso.
RODRIGO / Norro.
LUIS / Cobeña.
DIEGO / Perrín.
REMIGIO / Cobeña (B.)

La acción en cualquier capital de provincia.—Época actual

A prima fija

Gabinete de lectura de un hotel. Amplia mesa con periódicos y revistas en el centro. Dos puertas practicables en el lateral izquierda, una á la derecha y otra en el fondo. Sobre las practicables de la izquierda, y en pequeños cartones adosados á la pared, los números uno y tros respectivamente. Es de día.

Escena primera

REMIGIO ordena los periódicos que hay sobre la mesa. DIEGO, camarero del hotel, entra por el fondo con una tarjeta en la mano.

Diego: ¿Don Remigio? Este señor que desea á todo trance hospedarse en el hotel. (Le entrega la tarjeta.)

Rem.: (Leyendo.) Hipólito Llamas: Inspector de la Compañía de Seguros á prima fija «El Sol». ¿No hay sitio en el principal?

Diego: Ni en el segundo: está el hotel de bote en bote. En el teléfono duerme ese señor de Alemania que es sordo, y en el cuarto de duchas hemos metido á los recién casados que llegaron esta mañana en el correo.

Rem.: Entonces, aloja á este señor en mi cuarto; yo dormiré en un diván durante estas noches de feria.

Diego: Puede que en cuanto averigüe que hay en el hotel otros dos agentes de seguro se marche.

Rem.: ¿Pero hay dos más?

Diego: Si, señor; el huésped del uno y ese otro caballero que abraza á todo el mundo para trabar conversación.


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Dominio público
9 págs. / 15 minutos / 869 visitas.

Publicado el 1 de abril de 2021 por Edu Robsy.

Dentro de un Siglo

Pedro Muñoz Seca


Teatro, comedia


Acto único

Una lujosa tienda de calzados. Puerta de entrada en el primer término del lateral izquierda. Escaparate en el resto de este lateral. En el foro, anaquelería, rematada por el letrero siguiente:


¡¡EUREKA!!
ZAPATERÍA COMUNISTA
CASA FUNDADA EN 1901
Y REFORMADA EN EL AÑO 2021


En el lateral derecha, dos puertas que simulan conducir a restantes departamentos de la tienda. Entre estas dos puertas, un mostrador. Divanes, butacas, sillas, etc., etc., completan la decoración. Es de día. La acción en Madrid dentro de un siglo.

(Al levantarse el telón, el duque de Albaida, criado de la zapatería, limpia el polvo con un plumero, al mismo tiempo que canta un trozo de «Manón». El duque frisa en los cincuenta años; viste blusa y calza alpargatas; pero en sus ademanes, en su cabeza archipeinada, en su monóculo, etc., etc., revela que es grande de España.)

Duque.—Bien; esto ya es un ascua. Ahora barreré ahí dentro.

Marcelino (entra en escena por la primera puerta, de la derecha. Es un tío ordinariote, de bigote muy ancho y muy negro, algo de tufos y un rizo muy chulón sobre la frente. Viste de levita y lleva todas las joyas que puede y le caben).—Hola, duque.

Duque.—A sus órdenes, señor don Marcelino.

Marcelino.—¿No han venido aún los oficiales? (Mira su reloj de bolsillo y los dos relojes de pulsera, porque usa uno en cada mano.)

Duque.—No, señor. Como asistieron anoche al baile que hubo en la Embajada rusa, se habrán pasado bailando hasta el alba...


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Dominio público
14 págs. / 25 minutos / 509 visitas.

Publicado el 2 de abril de 2021 por Edu Robsy.

El Perro del Hortelano

Lope de Vega Carpio


Teatro, Comedia


Dramatis personae

Comedia Famosa El Perro del Hortelano.

Hablan en ella las personas siguientes.

DIANA, condesa de Belflor.
LEONIDO, criado.
EL CONDE FEDERICO.
ANTONELO, lacayo.
TEODORO, su secretario.
MARCELA, de su cámara.
DOROTEA, de su cámara.
ANARDA, de su cámara.
OTAVIO, su mayordomo.
FABIO, su gentilhombre.
EL CONDE LUDOVICO.
FURIO.
LIRANO.
TRISTÁN, lacayo.
RICARDO, marqués.
CELIO, criado.
CAMILO.

Acto I

Salen TEODORO, con una capa guarnecida de noche, y TRISTÁN, criado. Vienen huyendo.

TEODORO

Huye, Tristán, por aquí.

TRISTÁN

Notable desdicha ha sido.

TEODORO

¿Si nos habrá conocido?

TRISTÁN

No sé; presumo que sí.

(Váyanse y entre tras ellos DIANA, condesa de Belflor.)

DIANA

¡Ah, gentilhombre! ¡Esperad!
¡Teneos! ¡Oíd! ¿Qué digo?
¿Esto se ha de usar conmigo?
Volved, mirad, escuchad.
¡Hola! ¿No hay aquí un crïado?
¡Hola! ¿No hay un hombre aquí?
Pues no es sombra lo que vi,
ni sueño que me ha burlado.
¡Hola! ¿Todos duermen ya?

(Sale FABIO, criado.)

FABIO

¿Llama vuestra señoría?

DIANA

Para la cólera mía
gusto esa flema me da.
Corred, necio, enhoramala,
pues merecéis este nombre,
y mirad quién es un hombre
que salió de aquesta sala.

FABIO

¿Desta sala?

DIANA

Caminad,
y responded con los pies.

FABIO

Voy tras él.

DIANA

Sabed quién es.
¿Hay tal traición, tal maldad?

(Sale OTAVIO.)

OTAVIO


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Dominio público
59 págs. / 1 hora, 44 minutos / 2.399 visitas.

Publicado el 17 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

El Ricachón en la Corte

Molière


Teatro, Comedia


PERSONAJES

JOURDAIN
MADAME JOURDAIN
LUCILA
CLEONTE
DORIMENA
DORANTE
NICOLASA
MAESTRO DE ARMAS
FILÓSOFO
COVIELLE
MAESTRO DE MÚSICA
MAESTRO DE BAILE
EL DISCÍPULO
EL SASTRE
EL OFICIAL DE SASTRE
DOS CRIADOS

La acción, en París, en casa de M. Jourdain.

ACTO PRIMERO

Una sala con muchos instrumentos de música. El discípulo del maestro de música, sentado ante una mesa, está componiendo una serenata que monsieur Jourdain ha encargado.

ESCENA PRIMERA

EL MAESTRO DE MÚSICA, el MAESTRO DE BAILE, el DISCÍPULO, MÚSICOS y BAILARINES

MAESTRO DE MÚSICA (A los músicos). —Venid..., entrad en esta sala y aguardad sentados a que llegue.

MAESTRO DE BAILE (A los bailarines). —Y vosotros también, pero a este otro extremo.

MAESTRO DE MÚSICA (Al discípulo). —¿Está ya eso?

DISCIPULO. —Sí.

MAESTRO DE MÚSICA. —Veamos.

MAESTRO DE BAILE. —¿Algo nuevo?

MAESTRO DE MÚSICA. —Sí. Una serenata que le ha mandado hacer aquí mismo, en tanto que nuestro hombre se sacude las sábanas.

MAESTRO DE BAILE. —¿Se puede ver?

MAESTRO DE MÚSICA. —Ahora, cuando él salga, podréis oírla, con sus recitativos y todo. Poco puede tardar ya.

MAESTRO DE BAILE. —Nuestras ocupaciones actuales, tanto las vuestras como las mías, no son grano de anís.

MAESTRO DE MÚSICA. —Ciertamente. Ambos hemos hallado al hombre que necesitábamos. Monsieur Jourdain, con sus ínfulas de cortesano, que se le han subido a la cabeza, es para nosotros una finca. ¡Lástima que no le imitaran los demás, para bien de vuestras danzas y de mi música!

MAESTRO DE BAILE. —Según y conforme... Yo estimo que no le estarían de más algunos conocimientos que le permitieran darse cuenta de nuestros trabajos.


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Dominio público
61 págs. / 1 hora, 48 minutos / 551 visitas.

Publicado el 6 de octubre de 2016 por Edu Robsy.

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