Textos mejor valorados etiquetados como Comedia | pág. 9

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Casa con Dos Puertas Mala Es de Guardar

Pedro Calderón de la Barca


Teatro, Comedia


Personas

D. Félix, galan.
Lisardo, galan.
Fabio, viejo.
Calabazas, lacayo.
Herrera, escudero.
Laura, dama.
Marcela, dama.
Silvia, criada.
Celia, criada.
Lelio, criado.
Criados.

La escena pasa en Ocaña.

Jornada primera

Escena I

Campo á la entrada de la villa.

MARCELA y SILVIA, con mantos, como recelándose; detras LISARDO, CALABAZAS.

Marcela:
¿Vienen tras nosotras?

Silvia:
Sí.

Marcela:
Pues párate.—Caballeros,
Desde aquí habeis de volveros,
No habeis de pasar de aquí;
Porque si intentais así
Saber quién soy, intentais
Que no vuelva donde estais
Otra vez; y si esto no
Basta, volveos porque yo
Os suplico que os volvais.

Lisardo:
Difícilmente pudiera
Conseguir, señora, el sol
Que la flor del girasol
Su resplandor no siguiera:
Difícilmente quisiera
El norte, fija luz clara,
Que el iman no le mirara;
Y el iman difícilmente
Intentara que obediente
El acero le dejara.
Si sol es vuestro esplendor,
Girasol la dicha mia;
Si norte vuestra porfía,
Piedra iman es mi dolor;
Si es iman vuestro rigor,
Acero mi ardor severo;
Pues ¿cómo quedarme espero,
Cuando veo que se van
Mi sol, mi norte y mi iman,
Siendo flor, piedra y acero?


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Dominio público
53 págs. / 1 hora, 32 minutos / 770 visitas.

Publicado el 19 de enero de 2019 por Edu Robsy.

No Hay Burlas con el Amor

Pedro Calderón de la Barca


Teatro, Comedia


Personas

D. Alonso de Luna.
D. Juan de Mendoza.
D. Luis Osorio.
D. Diego.
Moscatel, gracioso.
D. Pedro Enriquez, viejo.
Doña Beatriz, dama.
Doña Leonor, dama.
Inés, criada.

La accion pasa en Madrid.

Jornada primera

Escena I

Sala en casa de Don Alonso.

DON ALONSO; MOSCATEL, muy triste.

D. Alon:
¡Válgate el diablo! ¿qué tienes,
Que andas todos estos dias
Con mil necias fantasías?
Ni á tiempo á servirme vienes,
Ni á propósito respondes;
Y por errarlo dos veces,
Si no te llamo, pareces,
Y si te llamo, te escondes.
¿Qué es esto? Dílo.

Moscat:
¡Ay de mí!
Suspiros que el alma debe.

D. Alon:
¿Pues un pícaro se atreve
A suspirar hoy así?

Moscat:
Los pícaros ¿no tenemos
Alma?

D. Alon:
Sí, para sentir,
Y con rudeza decir
De su pena los extremos;
Mas no para suspirar;
Que suspirar es accion
Digna de noble pasion.

Moscat:
¿Y quién me puede quitar
La noble pasion á mí?

D. Alon:
¡Qué locuras!

Moscat:
¿Hay, señor
Más noble pasion que amor?

D. Alon:
Pudiera decir que sí;
Mas para ahorrar la cuestion,
Que no, digo.

Moscat:
¿Que no? Luego
Si yo á tener amor llego,
Noble será mi pasion.

D. Alon:
¿Tú amor?

Moscat:
Yo amor.

D. Alon:
Bien podia,
Si aquí tu locura empieza,
Reirme hoy de tu tristeza
Más que ayer de tu alegría.


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Dominio público
50 págs. / 1 hora, 28 minutos / 462 visitas.

Publicado el 20 de enero de 2019 por Edu Robsy.

La Escuela de los Maridos

Molière


Teatro, Comedia


Personajes

DON GREGORIO
DON MANUEL
DOÑA ROSA
DOÑA LEONOR
JULIANA
DON ENRIQUE
COSME
UN COMISARIO
UN ESCRIBANO
UN LACAYO. No habla.
UN CRIADO. No habla.

La escena es en Madrid, en la plazuela de los Afligidos.

La primera casa a mano derecha, inmediata al proscenio, es la de DON GREGORIO, y la de enfrente, la de DON MANUEL. Al fin de la acera junto al foro está la de DON ENRIQUE, y al otro lado la del comisario. Habrá salidas de calle practicables, para salir y entrar los personajes de la comedia.

La acción empieza a las cinco de la tarde y acaba a las ocho de la noche.

Acto I

Escena I

DON MANUEL, DON GREGORIO.

DON GREGORIO.— Y por último, señor Don Manuel, aunque usted es en efecto mi hermano mayor, yo no pienso seguir sus correcciones de usted ni sus ejemplos. Haré lo que guste, y nada más; y me va muy lindamente con hacerlo así.

DON MANUEL.— Ya; pero das lugar a que todos se burlen, y...

DON GREGORIO.— ¿Y quién se burla? Otros tan mentecatos como tú.

DON MANUEL.— Mil gracias por atención, señor Don Gregorio.

DON GREGORIO.— Y bien, ¿qué dicen esos graves censores?, ¿qué hallan en mí que merezca su desaprobación?

DON MANUEL.— Desaprueban la rusticidad de tu carácter; esa aspereza que te aparta del trato y los placeres honestos de la sociedad; esa extravagancia que te hace tan ridículo en cuanto piensas y dices y obras, y hasta en el modo de vestir te singulariza.


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Dominio público
46 págs. / 1 hora, 20 minutos / 928 visitas.

Publicado el 6 de marzo de 2019 por Edu Robsy.

Un Duelo

Antón Chéjov


Teatro, Comedia


Personajes

Elena Ivanovna Popova, viuda de un terrateniente, joven, bella.
Gregorio Stepanovich Smirnov, un terrateniente, de unos cuarenta años.
Lucas, un criado viejo.

La escena representa un salón en la casa de campo de la señora Popova.

Escena primera

(Elena, de riguroso luto, contempla la fotografía de su marido y suspira. Lucas le habla desde el umbral de la puerta.)

Lucas.—Señora, se está usted matando. No sea exagerada. Ha llegado la primavera, todo el mundo está alegre y se pasea por el campo y por el bosque. Sólo usted permanece encerrada en casa como en un convento. ¡Hace yo no sé el tiempo que no sale usted!

Elena.—¡Y no saldré ya nunca! ¿Para qué? Mi vida se ha acabado. El yace en la tumba, y yo voy a encerrarme entre las cuatro paredes de esta casa. Hemos muerto los dos.

Lucas.—¡No diga usted eso! Si el señor ha muerto, tal ha sido la voluntad de Dios. Harto ha llorado usted; no va a llorar toda la vida. Es usted joven, casi no ha empezado aún a vivir... Es un crimen matarse así. Ha olvidado usted a sus amigos, a sus vecinos; no recibe a nadie... Esta casa parece una cárcel. En la ciudad, desde hace poco, hay un regimiento... Muchos de los oficiales son jóvenes y guapos como querubines... Los oficiales dan bailes... Y usted, mientras tanto, tan joven, tan hermosa... La hermosura es un don del cielo y hay que aprovecharla... Pasarán los años, y cuando quiera usted gustarles a los señores oficiales, será ya demasiado tarde...


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Dominio público
14 págs. / 24 minutos / 746 visitas.

Publicado el 2 de marzo de 2019 por Edu Robsy.

El Hermano Juan o el Mundo es Teatro

Miguel de Unamuno


Teatro, comedia


«¡Mi querido lector! ¡Lee, si es posible, en voz alta! ¡Y si lo haces, gracias por ello! Y si no lo haces tú, mueve a otros a ello, y gracias a cada uno de ellos y a ti de nuevo. Al leer en voz alta recibirás la más fuerte impresión, la de que tienes que habértelas contigo mismo y no conmigo que carezco de autoridad ni con otros que te serían distracción.»

Soeren Kierkegaard, Prólogo (del 1 de agosto de 1851) a Para examen de conciencia, dedicado a sus contemporáneos.

Prólogo

Este prólogo es, en realidad de apariencia, un epílogo. Como casi todos los prólogos. Aunque… ¿sí? ¿Nacen los hombres —a contar entre éstos a los llamados entes de ficción, personajes de drama, de novela o de narración histórica— , nacen de las ideas los hombres, o de éstos aquéllas? ¿Es el hombre una idea encarnada —en carne de ficción , o es la idea un hombre historiado, eternizado así? Voy a contarte, lector, cómo me nació este mi «El Hermano Juan».


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Dominio público
78 págs. / 2 horas, 17 minutos / 330 visitas.

Publicado el 6 de enero de 2020 por Edu Robsy.

A Prima Fija

Pedro Muñoz Seca


Teatro, comedia, entremés


Estrenado en el Teatro de la Princesa de Madrid la noche del 14 de noviembre de 1907

Dedicatoria

A Valentín Galarza y Morante, á quien tanto quiere

El Autor

Personajes / Actores

HIPÓLITO / Sr. Manso.
RODRIGO / Norro.
LUIS / Cobeña.
DIEGO / Perrín.
REMIGIO / Cobeña (B.)

La acción en cualquier capital de provincia.—Época actual

A prima fija

Gabinete de lectura de un hotel. Amplia mesa con periódicos y revistas en el centro. Dos puertas practicables en el lateral izquierda, una á la derecha y otra en el fondo. Sobre las practicables de la izquierda, y en pequeños cartones adosados á la pared, los números uno y tros respectivamente. Es de día.

Escena primera

REMIGIO ordena los periódicos que hay sobre la mesa. DIEGO, camarero del hotel, entra por el fondo con una tarjeta en la mano.

Diego: ¿Don Remigio? Este señor que desea á todo trance hospedarse en el hotel. (Le entrega la tarjeta.)

Rem.: (Leyendo.) Hipólito Llamas: Inspector de la Compañía de Seguros á prima fija «El Sol». ¿No hay sitio en el principal?

Diego: Ni en el segundo: está el hotel de bote en bote. En el teléfono duerme ese señor de Alemania que es sordo, y en el cuarto de duchas hemos metido á los recién casados que llegaron esta mañana en el correo.

Rem.: Entonces, aloja á este señor en mi cuarto; yo dormiré en un diván durante estas noches de feria.

Diego: Puede que en cuanto averigüe que hay en el hotel otros dos agentes de seguro se marche.

Rem.: ¿Pero hay dos más?

Diego: Si, señor; el huésped del uno y ese otro caballero que abraza á todo el mundo para trabar conversación.


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Dominio público
9 págs. / 15 minutos / 872 visitas.

Publicado el 1 de abril de 2021 por Edu Robsy.

Comedia inmortal

Pablo Palacio


Teatro, comedia


Comedia inmortal

Voy a hacer una comedia de enredo. No pido perdón si a alguien le robo el tiempo, porque 1.a, sólo con ese objeto va a leer y 2.a, en tratándose de enredos nadie se asusta, todo sale bien: el lector se entusiasma y el autor cobra fama. ¡Oh, la fama que voy a adquirir yo con esta comedia!

Los personajes de la farsa son:

LUNA, muchacha angelical de quince abriles, tierna, fina, romántica (¡qué bien le cae el nombre!, ¿ah?, ¡como que parece un rayo de la luna!).
ENRIQUE, joven de veinte años, sobre cuyos labios apenas apunta el fino bozo; romántico también, ¡claro!, y si usted lo quiere puede ser poeta.
DON IÑIGO, padre de Luna, austero, escéptico, etc.
SEÑORA DE ALARCÓN, madre de Enrique.
DON CARLOS, aparentemente padre de Enrique.


NOTAS: Se han suprimido varios personajes que intervienen en el asunto, para que ésta sea una transparente complicación.

Si alguno pretendiera reclamar, no encontrando enredo en esta comedia, está muy equivocado. Falta de comprensión, sí, falta de comprensión. ¡Ah, el tal público!… Este es nuestro más grande dolor de autores: pasar por el mundo, entre las risas de los demás, sin conseguir que nadie reciba una sola luminaria de la Empresa de luz de nuestras almas.

Se han seguido fielmente, aunque usted no quiera creerlo, todas las reglas de composición de los grandes maestros. Como la comedia es en tres actos, estas son las normas: en el primero, exposición del asunto; en el segundo, cumbre de la acción emotiva; en el tercero, solución del problema.

Se ha tenido presente, asimismo, otro gran secreto: el de dejar entrever el misterio. Si usted es perspicaz lo adivinará pronto y al final halagaré su perspicacia; si no lo es, ¿qué voy a hacer?: falta de comprensión. Yo no trato de despistar.

Y con esto, a escena.


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Dominio público
6 págs. / 10 minutos / 66 visitas.

Publicado el 13 de mayo de 2026 por Edu Robsy.

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