Textos más populares esta semana etiquetados como Comedia | pág. 4

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etiqueta: Comedia


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El Hermano Juan o el Mundo es Teatro

Miguel de Unamuno


Teatro, comedia


«¡Mi querido lector! ¡Lee, si es posible, en voz alta! ¡Y si lo haces, gracias por ello! Y si no lo haces tú, mueve a otros a ello, y gracias a cada uno de ellos y a ti de nuevo. Al leer en voz alta recibirás la más fuerte impresión, la de que tienes que habértelas contigo mismo y no conmigo que carezco de autoridad ni con otros que te serían distracción.»

Soeren Kierkegaard, Prólogo (del 1 de agosto de 1851) a Para examen de conciencia, dedicado a sus contemporáneos.

Prólogo

Este prólogo es, en realidad de apariencia, un epílogo. Como casi todos los prólogos. Aunque… ¿sí? ¿Nacen los hombres —a contar entre éstos a los llamados entes de ficción, personajes de drama, de novela o de narración histórica— , nacen de las ideas los hombres, o de éstos aquéllas? ¿Es el hombre una idea encarnada —en carne de ficción , o es la idea un hombre historiado, eternizado así? Voy a contarte, lector, cómo me nació este mi «El Hermano Juan».


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Dominio público
78 págs. / 2 horas, 17 minutos / 329 visitas.

Publicado el 6 de enero de 2020 por Edu Robsy.

El Vergonzoso en Palacio

Tirso de Molina


Teatro, Comedia


Personas que hablan en ella

El DUQUE de Avero
Don Duarte, CONDE de Estremoz
Dos CAZADORES
FIGUEREDO, criado
TARSO, pastor
MELISA, pastora
DORISTO, alcalde
MIRENO, pastor
LARISO, pastor
DENIO, pasto
RUY Lorenzo, secretario
VASCO, lacayo
Doña JUANA
Doña MAGDALENA
Don ANTONIO
Doña SERAFINA
Un PINTOR
LAURO, viejo pastor
BATO, pastor
Un TAMBOR

Acto primero

(Salen el DUQUE de Avero, viejo, y el CONDE de Estremoz, de caza)

DUQUE:
De industria a esta espesura retirado
vengo de mis monteros, que siguiendo
un jabalí ligero, nos han dado
el lugar que pedís; aunque no entiendo
con qué intención, confuso y alterado.
Cuando en mis bosques festejar pretendo
vuestra venida, conde don Duarte,
¿dejáis la caza por hablarme aparte?

CONDE:
Basta el disimular, sacá el acero
que, ya olvidado, os comparaba a Numa;
que el que desnudo veis, duque de Avero,
os dará la respuesta en breve suma.
De lengua al agraviado caballero
ha de servir la espada, no la pluma
que muda dice a voces vuestra mengua.

(Echan mano)

DUQUE:
Lengua es la espada, pues parece lengua;
y pues con ella estáis, y así os provoca
a dar quejas de mí, puesto que en vano,
refrenando las lenguas de la boca,
hablen solas las lenguas de la mano
si la ocasión que os doy, que será poca
para ese enojo poco cortesano,
a que primero la digáis no os mueve;
pues mi valor ningún agravio os debe.

CONDE:
¡Bueno es que así disimuléis los daños
que contra vos el cielo manifiesta!

DUQUE:
¿Qué daños, conde?


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Dominio público
69 págs. / 2 horas / 523 visitas.

Publicado el 22 de julio de 2018 por Edu Robsy.

Los Pergaminos

Pedro Muñoz Seca


Teatro, Comedia


Personajes

ELVIRA
MISS PLAIN
URRACA
BERENGUELA
CHICHARITA
BERNARDA
RAFAELA
CONCHA
MANOLITA
RAFAELINA
EMILITA
RAFAELITA.
MELITÓN
GONZALO
NUÑO
LAÍN
JAIME
ANTÚNEZ
RAFAELÓN
DON COSME
DOMINGO
FAELILLO
RAFAEL
FAELITO
REVENGA
PEPITO

Acto primero

Hall de la linda casa de campo que habitan los condes de Pola del Clavijo en su hacienda de "Los Algarrobos". En chaflán a la derecha, la puerta que conduce a la carretera. En el foro un gran mirador de cristalería. En el lateral izquierda una puerta y el arranque de una escalera que se pierde en el lateral. El hall estará ricamente amueblado, no con muebles modernos, sino del más serio estilo español. Una gran araña de madera y en las paredes algún escudo de armas y alguna panoplia con gumías y espingardas.

Es un día de Mayo, a las cuatro de la tarde. “Los Algarrobos” están en Almodóvar, pueblo cercano a Córdoba. Corre el año 1918.

Están en escena Miss Plain, Rafaela, Rafaelón, Rafaelita y Rafael. Miss Plain es una inglesa como de treinta y cinco años, de aspecto varonil. Viste con cierta elegancia masculina y habla con acento británico. Rafaela es una hortelana de cuarenta y cinco años; Rafaelón, su marido, ha cumplido ya los cuarenta y nueve, y Rafaelita y Rafael, hijos de ambos, frisan en los dieciséis y los veinte abriles, respectivamente. Los cuatro visten con el traje de faena y se expresan con un marcado acento cordobés. Al levantarse el telón, Rafael, de pie y apoyado en cualquier mueble, está ensimismado, preocupadísimo. Los demás, bajo la dirección de Miss Plain, adornan el hall colocando aquí y allá unas cuantas macetas que hay en un carro de mano colocado en el centro.


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Dominio público
72 págs. / 2 horas, 6 minutos / 498 visitas.

Publicado el 22 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

De Mala Raza

José Echegaray


Teatro, comedia


Reparto

PERSONAJES ACTORES

CARLOS, 25 años — Sr. Vico.
ADELINA, 18 años — Srta. Gambardela.
DON ANSELMO, 60 años — Sr. Cirera.
PAQUITA, 22 años — Srta. Casado.
VISITACIÓN, 45 años — Sra. González.
DON NICOMEDES, 50 años — Sr. Parreño.
DON PRUDENCIO, 46 años — Fernández.
Un CRIADO — Melgares.


Época contemporánea.

Acto primero

La escena representa la sala baja de una quinta o casa de recreo próxima a San Sebastián. Rompimiento en el fondo; se ve un jardín; el mar, a lo lejos; un cielo espléndido. Decorado y mueblaje, ricos y alegres, cual conviene a propietarios bien acomodados y a la estación de verano. Es de día.

Escena primera

VISITACIÓN, PAQUITA, DON NICOMEDES y DON ANSELMO. Aparecen sentados en mecedoras o butacas y formando dos grupos. VISITACIÓN y PAQUITA, a un lado; al otro, DON ANSELMO y DON NICOMEDES. Puede darse movimiento a la escena levantándose y paseando alguno de los caballeros de cuando en cuando, o agrupados de varios modos los personajes, según indique el diálogo.


NICOMEDES.—Conque, querido Anselmo, francamente, dime lo que piensas de nuestro hotel.

ANSELMO.—Pues pienso, querido Nicomedes, todo lo bueno imaginable; nada malo. Un lugar de delicia, sin mezcla de mal alguno. (Con tono algo burlón.)

NICOMEDES.—Bien dicho: un paraíso; ésa es la palabra. ¿Y el jardín? ¿Y las vistas al mar? Pues ¿y la situación?

VISITACIÓN.—Hombre, ni que pusieras en venta la finca tendrías mayor empeño en cantarnos sus alabanzas.

NICOMEDES.—Es que lo merece, y si no, que lo diga tu hermano. Dilo tú, Anselmo; repítelo, que Visitación no te ha oído.

ANSELMO.—¿Yo?


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Dominio público
82 págs. / 2 horas, 24 minutos / 309 visitas.

Publicado el 30 de junio de 2020 por Edu Robsy.

Las Avispas

Aristófanes


Teatro, comedia


Personajes

PRIMER SERVIDOR (llamado Sosías)
Dos PERROS.
SEGUNDO SERVIDOR (llamado Jantias).
UN CONVIDADO
BDELICLEÓN
UNA PANADERA
FILOCLEÓN
UN DEMANDANTE
NIÑOS PORTADORES DE LINTERNAS
PERSONAJES MUDOS
Los JUECES, disfrazados de avispas, que componen el coro.

(La escena transcurre en Atenas y empieza poco antes del amanecer frente a la casa de Filocleón.)

SOSIAS: ¡Oye! ¿Qué estás enfermo, mi pobre Jantias?

JANTIAS: (Dormitando.) Procuro descansar después de esta noche de guardia.

SOSIAS: ¿Tus costillas reclaman, pues, una llamada de buenos latigazos? ¿O no sabes la clase de fiera que guarda­mos ahí dentro?

JANTIAS: Lo sé; pero quiero dormir un poco.

SOSIAS: Peligroso es, aunque puedes hacerlo; también yo siento que sobre mis párpados pesa un dulce sueño.

JANTIAS: ¿Estás loco o es que juegas al Coribante?

SOSIAS: No; este sopor que se apodera de mí proviene de Sabacio.

JANTIAS: ¡Sabacio! Los dos adoramos, pues, al mismo dueño. Ahora poco, también a mí me ha asestado el sueño un mazazo, atacándome como un medo y acabo de tener un sueño extraordinario.

SOSIAS: Y yo he tenido otro, como nunca. Pero cuenta primero el tuyo.

JANTIAS: He creído ver un águila muy grande bajar vo­lando sobre el Agora, y arrebatando en sus garras un escu­do de bronce elevarse con él hasta el cielo; después ví a Cleónimo que arrojaba aquel mismo escudo.

SOSIAS: De modo que Cleónimo es un verdadero enigma. En la mesa esto puede servir de distracción a los con­vidados: adivina adivinanza ¿cuál es el animal que arroja su escudo por tierra, por el aire y en el mar?

JANTIAS: ¿Qué desgracia me anunciará semejante sue­ño?

SOSIAS: No te preocupes; ningún mal te sucederá; te lo aseguro.

JANTIAS: Sin embargo, es muy mal agüero el de un hombre arrojando su escudo. Pero cuenta tu sueño.


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Dominio público
45 págs. / 1 hora, 19 minutos / 703 visitas.

Publicado el 31 de agosto de 2016 por Edu Robsy.

Los Caballeros

Aristófanes


Teatro, Comedia


Personajes

PRIMER SERVIDOR, personificando a Demóstenes.
SEGUNDO SERVIDOR, personificando a Nicias.
UN CHORICERO, llamado Agorácrito.
EL PAFLAGONIO, personificando a Cleón.
DEMOS, personificando al Pueblo Ateniense.
Los CABALLEROS, que componen el Coro.

Los Caballeros

(La escena representa un rincón del Mercado, junto a la casa de Demos).

PRIMER SERVIDOR:
(Llevando la máscara del general Demóstenes) ¡Qué calamidad ¡Qué los dioses confundan a ese Paflagonio y a sus malditos consejos! Desde que, en mala hora, se introdujo en esta casa, no cesa de apalear a los criados.

SEGUNDO SERVIDOR:
(Llevando la máscara del general Nicias). Asi perezca él y toda la ralea de ese puerco calumniador.

PRIMER SERVIDOR:
¿Cómo te va, pobre amigo mío?

SEGUNDO SERVIDOR:
Mal, lo mismo que a ti.

PRIMER SERVIDOR:
Pues ven acá: mezclemos nuestros gemidos, imitando los gemebundos cantos de Olimpo.

LOS DOS SERVIDORES:
Mumu, mumu, mumu, mumu...

PRIMER SERVIDOR:
¿De qué sirve gemir? ¿No sería mejor buscar otro medio de aliviar nuestra suerte, y dejarnos de llantos?

SEGUNDO SERVIDOR:
¿Pero qué medio?

PRIMER SERVIDOR:
Dilo tú.

SEGUNDO SERVIDOR:
No; habla tú; es un honor que te corresponde.

PRIMER SERVIDOR:
No; por Apolo, has de ser tú el que propongas. No vaciles. Después te diré lo que pienso.

SEGUNDO SERVIDOR:
No me atrevo. ¿Cómo lo haría para decirlo con la sutileza de Eurípides? "Ojalá me dijeses lo que debo decirte".

PRIMER SERVIDOR:
¡Quita, quita, no me llenes de verdolagas. Más vale que inventes un canto de libertad.


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Dominio público
41 págs. / 1 hora, 12 minutos / 613 visitas.

Publicado el 27 de junio de 2018 por Edu Robsy.

Dentro de un Siglo

Pedro Muñoz Seca


Teatro, comedia


Acto único

Una lujosa tienda de calzados. Puerta de entrada en el primer término del lateral izquierda. Escaparate en el resto de este lateral. En el foro, anaquelería, rematada por el letrero siguiente:


¡¡EUREKA!!
ZAPATERÍA COMUNISTA
CASA FUNDADA EN 1901
Y REFORMADA EN EL AÑO 2021


En el lateral derecha, dos puertas que simulan conducir a restantes departamentos de la tienda. Entre estas dos puertas, un mostrador. Divanes, butacas, sillas, etc., etc., completan la decoración. Es de día. La acción en Madrid dentro de un siglo.

(Al levantarse el telón, el duque de Albaida, criado de la zapatería, limpia el polvo con un plumero, al mismo tiempo que canta un trozo de «Manón». El duque frisa en los cincuenta años; viste blusa y calza alpargatas; pero en sus ademanes, en su cabeza archipeinada, en su monóculo, etc., etc., revela que es grande de España.)

Duque.—Bien; esto ya es un ascua. Ahora barreré ahí dentro.

Marcelino (entra en escena por la primera puerta, de la derecha. Es un tío ordinariote, de bigote muy ancho y muy negro, algo de tufos y un rizo muy chulón sobre la frente. Viste de levita y lleva todas las joyas que puede y le caben).—Hola, duque.

Duque.—A sus órdenes, señor don Marcelino.

Marcelino.—¿No han venido aún los oficiales? (Mira su reloj de bolsillo y los dos relojes de pulsera, porque usa uno en cada mano.)

Duque.—No, señor. Como asistieron anoche al baile que hubo en la Embajada rusa, se habrán pasado bailando hasta el alba...


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Dominio público
14 págs. / 25 minutos / 509 visitas.

Publicado el 2 de abril de 2021 por Edu Robsy.

Los Favores del Mundo

Juan Ruíz de Alarcón


Teatro, Comedia


PERSONAJES

DON JUAN de Luna
El PRÍNCIPE don Enrique, híjo de don Juan II de Castilla
DON DIEGO, viejo, tío de ANARDA
El CONDE Mauricio
LEONARDO, su criado
HERNANDO, gracioso
GERARDO, paje del Príncipe
ANARDA, dama
JULIA, dama
INÉS, criada de ANARDA
BUITRAGO, escudero
Dos PAJES
CRIADOS

ACTO I

(Llano al pie del parque de Madrid)

ESCENA I

(Salen GARCIA y HERNANDO , de color.)

HERNANDO. ¡Lindo lugar!

GARCIA. El mejor;
todos, con él, son aldeas.

HERNANDO. Seis años ha que rodeas
aqueste globo inferior,
y no ví en su redondez
hermosura tan extraña.

GARCIA. Es corte del rey de España,
que es decillo de una vez.

HERNANDO. ¡Hermosas casas!

GARCIA. Lucidas;
no tan fuertes como bellas.

HERNANDO. Aquí, las mujeres y ellas
son en eso parecidas.

GARCIA. Que edifiquen al revés
mayor novedad me ha hecho;
que primero hacen el techo,
y las paredes después.

HERNANDO. Lo mismo, señor, verás
en la mujer, que adereza,
al vestirse, la cabeza
primero que lo demás.

GARCIA. Bizarras las damas son.

HERNANDO. Diestras, pudieras decir
en la herida del pedir,
que es su primera intención.
Cífrase, si has advertido,
en la de mejor sujeto,
toda la gala en el peto,
toda la gracia en el pido.
Tanto la intención cruel
sólo a este fin enderezan,
que si el "Padre nuestro" rezan,
es porque piden con él.
Hoy a la mozuela roja
que en nuestra esquina verás,
dije al pasar: ¿Cómo estás?
y respondió: Para aloja.


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Dominio público
58 págs. / 1 hora, 42 minutos / 1.116 visitas.

Publicado el 29 de diciembre de 2018 por Edu Robsy.

La Mojigata

Leandro Fernández de Moratín


Teatro, comedia


Advertencia

Escrita y no corregida todavía a satisfacción del autor la comedia de La Mojigata, empezaron a verse copias de ella desde el año de 1791. Durante los viajes de Moratín fuera de España corrió esta pieza igual fortuna que la de El Barón, con poca diferencia. La representaron en muchas casas particulares de la capital, y se celebró el acierto con que la desempeñaron varios aficionados en casa del abogado Pérez de Castro, y en la de la marquesa de Santiago. Los cómicos de las provincias la incluyeron en su caudal y la representaban frecuentemente; sólo mereció el autor a la estimación que le profesaban los actores de Madrid que se abstuviesen de darla al público, sabiendo que se proponía hacer en ella alteraciones muy esenciales, y que no podía serle agradable saber que la representaban sin su aprobación por manuscritos tan viciados y tan llenos de errores suyos y ajenos.

A su vuelta, hizo en ella las correcciones que le parecieron convenientes; y estudiada y ensayada por los cómicos de la compañía de la Cruz, se representó en aquel teatro el día 19 de mayo de 1804. No hubo parcialidades, ni venganzas, ni conspiración, ni alboroto: la experiencia había dado a conocer la inutilidad de estos medios y el nombre del autor aseguraba ya los aplausos. El público la recibió con aprecio particular; no así los falsos devotos ni los críticos. Los primeros abominaron de ella, y no les faltaba razón; los segundos publicaron delicadas observaciones, en que manifestaron por una parte su laudable anhelo de ver el arte en toda su perfección, y por otra su corta inteligencia para indicar a los que le practican los medios de lograrlo. Las censuras produjeron elogios y defensas; y es de notar que unos y otras se escribieron con urbanidad y moderación, prendas no muy comunes en este género de escritos y que hoy día totalmente se desconocen.


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Dominio público
58 págs. / 1 hora, 42 minutos / 948 visitas.

Publicado el 20 de septiembre de 2018 por Edu Robsy.

La Escuela de los Maridos

Molière


Teatro, Comedia


Personajes

DON GREGORIO
DON MANUEL
DOÑA ROSA
DOÑA LEONOR
JULIANA
DON ENRIQUE
COSME
UN COMISARIO
UN ESCRIBANO
UN LACAYO. No habla.
UN CRIADO. No habla.

La escena es en Madrid, en la plazuela de los Afligidos.

La primera casa a mano derecha, inmediata al proscenio, es la de DON GREGORIO, y la de enfrente, la de DON MANUEL. Al fin de la acera junto al foro está la de DON ENRIQUE, y al otro lado la del comisario. Habrá salidas de calle practicables, para salir y entrar los personajes de la comedia.

La acción empieza a las cinco de la tarde y acaba a las ocho de la noche.

Acto I

Escena I

DON MANUEL, DON GREGORIO.

DON GREGORIO.— Y por último, señor Don Manuel, aunque usted es en efecto mi hermano mayor, yo no pienso seguir sus correcciones de usted ni sus ejemplos. Haré lo que guste, y nada más; y me va muy lindamente con hacerlo así.

DON MANUEL.— Ya; pero das lugar a que todos se burlen, y...

DON GREGORIO.— ¿Y quién se burla? Otros tan mentecatos como tú.

DON MANUEL.— Mil gracias por atención, señor Don Gregorio.

DON GREGORIO.— Y bien, ¿qué dicen esos graves censores?, ¿qué hallan en mí que merezca su desaprobación?

DON MANUEL.— Desaprueban la rusticidad de tu carácter; esa aspereza que te aparta del trato y los placeres honestos de la sociedad; esa extravagancia que te hace tan ridículo en cuanto piensas y dices y obras, y hasta en el modo de vestir te singulariza.


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Dominio público
46 págs. / 1 hora, 20 minutos / 919 visitas.

Publicado el 6 de marzo de 2019 por Edu Robsy.

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