Textos más descargados etiquetados como Crónica | pág. 10

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etiqueta: Crónica


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La Ura

Horacio Quiroga


Cuento, Crónica, Artículo


Suele acontecer que una criatura se duerma, a la siesta, con la boca abierta. Días después, prorrumpe en un agudo grito de dolor, que cesa enseguida. Los gritos se repiten con intermitencias, con la misma brusquedad e igual calma subsiguiente. La criatura se lleva en aquellos momentos las manos a la garganta. Un examen prolijo de la boca delata entonces en el fondo de las fauces uno o más agujerillos hinchados, de que escurre un líquido claro. 

Este es el proceso común de la ura. En el fondo de cada uno de esos agujerillos, se agita en carne viva, come y prospera, un gusano rugoso, circundado de duros anillos, estando cada anillo erizado de pelos negros. 


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Dominio público
2 págs. / 3 minutos / 6 visitas.

Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

La Expresión Por La Expresión

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica



La sobriedad, en el arte cinematográfico, consiste en no exagerar la expresión fisonómica de los sentimientos. Lo mismo en el teatro, desde luego. Pero en este el juego del rostro se ve mal, o no se ve; y como dicho juego no ha sido nunca finalidad del teatro, reservamos para el cine la precitada definición, desde que la pantalla es un simple, grande y luminoso espejo del alma. 

Cuando en un tiempo el cine fue dominio del arte europeo, y del latino en particular, no hallamos la naturalidad y exactitud de las expresiones que en conjunto constituyen la sobriedad. Actores de gran fama teatral condescendieron en imprimir en la pantalla su juego fisonómico, que tan justo y medido nos pareciera desde las butacas. "Por fin —nos dijimos—  tendremos actores de cine". 


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4 págs. / 7 minutos / 3 visitas.

Publicado el 20 de septiembre de 2026 por Brian.

La Conquista del Perú

Pablo Alonso de Avecilla


Crónica, Historia


Introducción

Al tender en el siglo XVI una mirada filosófico por todos los continentes europeos, por todo el antiguo mundo, el alma del hombre sensible se reconcentra melancólicamente, y su corazón late agitado. No era sólo en España donde se sintiera con horror, entre el crujido de las armas sarracenas, el duro yugo del feudalismo, y después la tiranía de los reyes; no sólo las comarcas españolas se estremecieran al contemplar las espantosas escenas con que el negro fanatismo ensangrentara la pura y dulce religión de Jesús; el antiguo mundo envuelto en densas tinieblas de ignorancia, presentaba por do quiera el más desconsolador espectáculo; y graduar la conducta de los hombres públicos de aquella triste época, por la moralidad y filosofía de nuestro siglo, sería incurrir en gravísimos errores. El héroe más eminente del siglo XVI, sería el que más en heroico grado poseyera el fanatismo religioso de su época, junto con el feroz arrojo personal en los combates.

En tan negros momentos fue cuando la audacia de los europeos los condujo hasta los continentes del Nuevo Mundo. Aquellas remotas playas, llenas de candidez y de inocencia, formaban la antítesis más espantosa con el ennegrecido corazón de sus descubridores. Pero no; lejos de nosotros la idea de copiar las nefandas escenas que el sensible filósofo Raynal ha descrito en su historia, de los establecimientos europeos en las dos Indias; lejos de nosotros seguir las huellas de Robertson en su historia de América, lejos de querer al fin, con fantasía ardiente, recargar el horror de lamentables épocas. Si el deber, empero, de historiadores novelistas nos hiciese tocar los hechos, será con la ligereza posible, y sin recargar sus negras tintas.


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185 págs. / 5 horas, 24 minutos / 270 visitas.

Publicado el 30 de septiembre de 2016 por Edu Robsy.

Kipling En La Pantalla

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Que sepamos, es esta la primera vez que, con la adaptación de Sin beneficio del clero, Rudyard Kipling aporta su contribución a la pantalla. 

La obra lleva por nombre El nido deshecho. Para filmearla, se han incluido en el cuento original personajes accesorios, escenas complementarias y leyendas que no figuran en aquel. 

Ahora bien, Kipling tiene una personalidad demasiado viva para que a un adaptador cualquiera le sea permitido crear personajes, escenas y modos de decir kiplinianos. Basta a este respecto recordar una anécdota. 


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4 págs. / 7 minutos / 5 visitas.

Publicado el 20 de septiembre de 2026 por Brian.

El Porvenir Del Cine…

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


El Porvenir del Cine. —¿Melodrama? —¿Aventuras de Viaje? —¿Piezas Sociales? —En el número anterior hicimos un esfuerzo en pro de la instrucción por medio del cine, bajo el patronato de tres altas personalidades de Francia: Deschanel, Viviani y Bérgerat. Hoy dejaremos la palabra al señor Diamant-Berger, intelectual que ha estudiado detenidamente el cinematógrafo en todas sus manifestaciones.


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3 págs. / 5 minutos / 3 visitas.

Publicado el 22 de septiembre de 2026 por Brian.

El Pique

Horacio Quiroga


Cuento, Crónica, Artículo


En cierta ocasión, como hubiéramos naufragado en el Alto Paraná al embate de una recia tormenta, fuimos arrastrados a cobrar tierra bajo un cobertizo de cinc abandonado en la costa, y cuyo destino fuera en otra época el de secar ladrillos. Vastos montones de ceniza diseminados por el suelo, lo atestiguaban todavía.

Para náufragos, no estaba aquello mal. Solamente que al volcar sobre la ceniza el agua de nuestras botas, una especie de nubecilla obscura comenzó a ascender por las piernas.

Eran los piques. Había millares de ellos, si no millones.

Para valorar lo pintoresco de esta visita, es bueno que se sepan las costumbres de dichos visitantes.


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1 pág. / 3 minutos / 6 visitas.

Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

El Monstruo

Horacio Quiroga


Cuento, Artículo, Crónica


Existe en el nordeste de la república un animal curiosísimo con aspecto de puerco espín y erizo a la vez, cubierto con larguísimas púas, y de fama más sombría aún. Dícese de él que al ser atacado lanza sus flechas contra su enemigo con la velocidad de una bala, y esto desde ocho o diez metros. Dichas púas, según la misma popular creencia, son venenosísimas y no pueden ser más arrancadas de la carne. A tal monstruo se le llama cuendú.

Es animal bastante raro, que apenas se encuentra una que otra vez en lo más sombrío del bosque.

Quiso la suerte un día que un poblador me trajera un cuendú recién cazado, y que estaba furiosísimo, según él. El animal venía dentro de una bolsa, y la bolsa dentro de un cajón de kerosene. Con gran dificultad sacamos al monstruo de su embalaje, pues erizado como estaba a más no poder, resistíase con sus mil púas contra la tela, como otras tantas palancas.


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Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

Artículos de Deportes Y Venturas Dispersos

Horacio Quiroga


Artículo, Compilacion, Crónica


Para Los Ciclistas 

De Salto A Paysandú


El Viernes 27 de Noviembre pasado salimos en bicicleta con destino a Paysandú. A las 3.40 a. m. emprendemos el viaje. Marchamos a una semiluz peligrosa, pues se confunde mucho la vista. La madrugada está fría y ventosa: Nos preocupa algo la idea de pasar el Daymán; más por suerte encontramos un paisano oficioso que, entre charla y preguntas, nos pasó a remolque con su caballo. Al efecto, hémonos embarcado en un bote con nuestras máquinas. Tardamos diez minutos en pasar y seguimos viaje a las 4 y 40.

El trayecto a Piñeyrúa es tal vez de los mejores caminos que hemos hallado. Pocas ondulaciones y piso firme.


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18 págs. / 32 minutos / 11 visitas.

Publicado el 23 de julio de 2026 por Brian.

Aquella Noche…

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica, Cuento


Hay frases ya hechas, fórmulas de expresión triviales cuya fuerza poética es tan grande que se resisten a la vulgaridad de un uso diario y constante, sin perder la sugestión ardiente del instante en que se las creó. Tales son "Al pronunciar el nombre" (o "su" o "tu") y "Una tarde…".

¿Por qué misterio resisten dos o tres palabras al embate sin tregua de lo trivial, como si la nimia razón gramatical que las une hiciera de ellas un ramillete inviolable, cuyo perfume surgió al crearse la frase, y continúa evaporando su poesía original, sin agotarse nunca?

Nadie lo sabrá, por dicha. Pero mientras el hombre sea hombre, y la palabra sea algo más que un sonido, habrá siempre un instante y una mujer cuya influencia fue tan grande, que el alma entera de un hombre puede comenzar a girar su vida como un disco, a la sola evocación de estas palabras: "Una tarde…".


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Dominio público
3 págs. / 6 minutos / 8 visitas.

Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.

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