Textos más populares este mes etiquetados como Crónica | pág. 3

Mostrando 21 a 30 de 236 textos encontrados.


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etiqueta: Crónica


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El Boa

Horacio Quiroga


Artículo, Cuento, Crónica


La designación de boa es genérica, y comprende unas cuantas especies de serpientes sudamericanas. En lenguaje común, sin embargo, entendemos por boa toda serpiente singularmente larga, proporcionalmente gruesa y capaz de hacer crujir entre sus anillos los huesos de la víctima que entre ellos encerró. Naturalmente, estos boas son hijos de la zona ecuatorial, y apenas si una u otra especie de menor tamaño se aventura por bajo del trópico.

La primera noticia personal que en Misiones tuvimos del boa, nos la ofreció una víbora arrollada, una mañana, ante la puerta del taller.


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1 pág. / 3 minutos / 6 visitas.

Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

Las Leyendas Incomprensibles

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


A propósito de Robo por virtud, últimamente estrenada, ha vuelto a nuestra memoria una cinta de no remota exhibición: Rostros lívidos, del japonés Hayakawa. Esta cinta se caracterizó desde las primeras escenas por una tan flagrante inadaptación de las leyendas, que en verdad no supimos qué pensar de ella, ni quiénes eran sus personajes, ni cuál era su ambiente. Al parecer se trataba de un joven chino de vieja cepa, educado en Estados Unidos, que regresa al rancio hogar paterno transformado en un occidental de yaqué y sombrero de copa. El cual, ante una pregunta de los mandarines que asisten al regreso, responde textualmente:

—¿Que si me he divertido? ¡Macanudamente!, como decimos los criollos.


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2 págs. / 4 minutos / 10 visitas.

Publicado el 22 de septiembre de 2026 por Brian.

Ratas De Campo

Horacio Quiroga


Artículo, Cuento, Crónica


Las ratas de campo son al principio la alegría de la casa. Cazan mariposas al aire con una estrategia admirable y entretienen los insomnios del enfermo con su tenaz empeño en llevarse a su nido largas medias de mujer, allá a lo alto del techo.

La rata de campo es un lindísimo animal, que apenas recuerda a la infecta, obscura y pelada rata de ciudad. Vista desde arriba, es de un color plomizo brillante, gracias a la suavidad y pulcritud de su pelo. Vista desde abajo, parece de plata, por tener blancos la garganta, el pecho, el vientre y la parte interna de las patas. Pero en lo que no tiene parangón con su innoble hermana de ciudad, es en la centelleante vivacidad de sus movimientos, y en la gracia con que juega a las escondidas con quien la asecha, asechándolo a su vez por arriba, abajo y los costados de una tabla, con sólo la mitad de un ojo y la punta de las orejas a la vista.


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Dominio público
2 págs. / 4 minutos / 10 visitas.

Publicado el 28 de julio de 2026 por Brian.

Acusación Al Cinematógrafo

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


No todo, claro está, ha de ser flores en la carrera de este nuevo arte; y en los propios Estados Unidos —creadores incontestados del film humano—, se cuenta no escaso número de críticos cuya misión en la vida parece haberse concretado a morder con dientes y uñas en la tierna película del film.


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3 págs. / 5 minutos / 11 visitas.

Publicado el 22 de septiembre de 2026 por Brian.

El Cazador De Monte

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica, Cuento


La caza mayor de monte —el monte subtropical del nordeste, que es el que nos ocupa— puede concretarse a la de dos animales: el tapir y el tigre.

La cacería del tapir —o anta, o gran bestia, o mborebí, pues con todos estos nombres se le conoce— es una aventura vulgar, muy fatigosa cuando se la efectúa corriendo a través del monte, o descansada hasta el cansancio cuando se espera a la bestia horas y horas en el agua. Su caza no ofrece peligros, fuera de los inherentes a la corrida misma. La puede emprender cualquier hombre ágil o paciente, según el caso, y con cualquier arma y cualquier clase de perros.

Dicha caza, pues, no caracteriza en modo alguno al cazador.


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4 págs. / 8 minutos / 15 visitas.

Publicado el 22 de agosto de 2026 por Brian.

El Segundo Film Humano…

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


El Segundo Film Humano del Señor Griffith: Sonriamos a la Vida. —Cuando D. W. Griffith declaró que, sintiéndose muy cansado de las cintas de gran movimiento, iba a dedicar todas sus fuerzas al simple drama, más o menos trágico, pero encuadrado en la vida trivial, la expectativa fue muy viva en el mundo del cine. ¿Qué nos podía dar el celebrado director, él, que cuenta con los actores de más renombre y los más vastos recursos del studio?


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Dominio público
3 págs. / 5 minutos / 10 visitas.

Publicado el 22 de septiembre de 2026 por Brian.

El Cine

Horacio Quiroga


Crónica, Artículo, Compilación


Punto De Vista


Toda vez que el teatro ha tratado de llevar a la escena una obra cuyo asunto escapaba a las rígidas leyes de tiempo y lugar que rigen a una obra común; cuando la importancia capital de repetidas escenas, la multiplicidad de los lugares de acción o el largo tiempo transcurrido de una escena a otra; cuando todas o cada una de estas contingencias dramáticas aportaban su extraño elemento al escenario, el teatro, en estas ocasiones, no hacía teatro sino cine.

Cuando una obra meditada para el cine se desarrolla en la pantalla en cuatro o cinco escenas de violento contraste con el ambiente inicial de la pieza, y esas cuatro o cinco escenas absorben y condensan la vida interna de los personajes como si su psicología esperara ese instante para hacer allí explosión; cuando todo lo que es progresivo en el tiempo y en el alma —se trate del desenvolvimiento de un carácter o de un conflicto pasional— se resuelve en un corto número de escenas de gran efecto, el cine, al desaprovechar todas las fuerzas que de gradación y naturalidad posee, en vez de hacer cine hace entonces teatro. 


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119 págs. / 3 horas, 29 minutos / 13 visitas.

Publicado el 12 de septiembre de 2026 por Brian.

Nuevas Aguafuertes

Roberto Arlt


Crónica, Artículo


Canning y Rivera

Canning y Rivera, intersección sentimental de Villa Crespo, refugio de vagos y filósofos baratos; pasaje obligado de fabriqueras, gorreros judíos y carniceros turquescos; Canning y Rivera, camino de Palermo, esquina con historia de un suicidio (una muchacha hace un año se tiró de un tercer piso y quedó enganchada en los alambres que sostienen el toldo del café salvándose de la muerte), y un café que desde la mañana temprano se llena de desocupados con aficiones radiotelefónicas.

El café

Si usted tiene aficiones a la atorrancia; si a usted le gusta estarse ocho horas sentado y otras ocho horas recostado en un catre, si usted reconoce que la divina providencia lo ha designado para ser un soberbio «squenun» en la superficie del planeta, múdese a las inmediaciones de Canning y Rivera. Todas sus ambiciones serán colmadas… y el reino de los inocentes le será dado, por añadidura.


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80 págs. / 2 horas, 20 minutos / 133 visitas.

Publicado el 4 de marzo de 2022 por Edu Robsy.

Artículos de Literatura, Crítica Y Escritura Dispersos

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica, Compilación


La Novela Y El Público


Es vieja costumbre decir en un artículo: "nosotros pensamos", en vez de "yo pienso". Parece ser que la razón de esta rareza consiste en una bella modestia, sumamente útil a quien escribe. ¿Será verdad? Debe serlo. En cuanto a mí, confieso que nunca me ha parecido vanidoso el hecho de que un buen hombre, al escribir un artículo que se sabe ciertamente que es de él, diga: "yo creo", en lugar de "nosotros creemos".

Yo creo —y Dios me perdone si hay vanidad en hablar así— que esta inflada cualidad se reconoce en lo que sigue a "yo pienso u opino", y no en esta sincerísima manera de expresarse. Con un poco de humanidad no sería difícil hallar que el uso de esa fórmula personal prueba franca modestia, siendo así que uno expone únicamente su modo de ver, sin sentar verdad alguna. Como no es exclusivo, se está muy lejos de enseñar verdades a cada paso, y preciso es ser muy mal intencionado para sentir las propias ideas insultadas porque un muchacho cualquiera diga "yo pienso, creo o supongo simplemente, tal cosa". ¡Si es la mayor cortesía de un derecho! La cátedra se verá en lo que diga si la hay. Pero encontrarla ya en la primera persona del singular…

Todos sabemos perfectamente que cuando el articulista dice "nosotros", se refiere a él, nada más que a él. Si hay modestia, sería esta muy convencional, en todo caso. ¿Por qué condenar el "yo creo", que es discreto, recta fórmula de una opinión absolutamente personal, sin imposición alguna y, como tal, eminentemente altruista?

Como el que esto escribe suele dar con fastidiosa frecuencia en este modo de decir, es útil prevenir con lo anterior posibles presunciones.


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Dominio público
96 págs. / 2 horas, 49 minutos / 35 visitas.

Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.

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