Textos más populares este mes etiquetados como Crónica | pág. 8

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etiqueta: Crónica


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La Mutilación De "Detrás De La Puerta"

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Cuando en números anteriores adelantamos una crónica muy elogiosa del film Detrás de la puerta, que acababa de ser pasada en privado, insistimos ex profeso en dos elementos de dicha cinta: una situación y una leyenda, por constituir ambos elementos el eje del drama. La situación era la siguiente: Cuando el capitán del submarino se rinde ante la resistencia de la náufraga, entrega a ésta a la tripulación. La escena no hace más que entreverse, y es salvada con todo decoro por el director Ince; pero el efecto no es menos poderoso, tan poderoso que desde ese momento la villanía del oficial levanta un soplo de indignación en el espectador: cuanto pueda acaecerle a ese miserable, está ya juzgado y aceptado.


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Publicado el 22 de septiembre de 2026 por Brian.

Los Hércules

Duque de Rivas


Crónica, Artículo


Dentro de los muros de Sevilla, y en medio de uno de sus barrios, tres anchas, largas y paralelas calles de árboles gigantescos y antiguos, delante de los cuales corre por un lado y otro un asiento de piedra, forman el antiguo, magnífico y casi olvidado paseo que se llama la Alameda Vieja. Seis fuentes de mármol, pequeñas, pero de gracioso y sencillo gusto, brindan en ella con el agua más deliciosa de la ciudad, y le sirve de entrada un monumento de la antigua Hispalis y de la romana dominación. Fórmanlo dos gigantescas columnas antiquísimas, llamadas vulgarmente los Hércules, compuestas de dos cañas o afustes, de un solo pedazo de granito cada una, que, estribando en bases áticas, también antiguas, sobre pedestales modernos de muy buena proporción, se ven coronados con sendos capiteles de mármol blanco, mutilados por el curso de los siglos, de orden corintio, y de gran mérito, sobre los que se alzan: en uno, la estatua de Hércules; en otro, la de Julio César. La altura y gallardía de estas columnas, a quien el tiempo ha robado parte de su robustez, descarnando con desigualdad su superficie y dándoles más delgadez y esbelteza; la majestad con que descuellan sobre el gigantesco arbolado y sobre los edificios de la redonda; la gracia y novedad con que dibujan su parte inferior sobre masas de verdura y ramaje, y la superior, sobre el azul puro del cielo de Andalucía; lo vago de sus contornos, y el color indeciso y misterioso de la edad, les da una apariencia fantástica e indefinible, que causa sensación profunda en los ojos y en el corazón de quien las mira y contempla. Por cierto, no tienen tal virtud las dos hermanas raquíticas que quiso darles el siglo pasado en las ridículas columnillas, de ocho pedazos cada una, que en la parte opuesta de la Alameda, como si dijéramos a su salida, se colocaron. ¡Qué diferencia!... Aquéllas son las canillas de un Titán; éstas, un juguetillo de alcorza.


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Publicado el 14 de mayo de 2019 por Edu Robsy.

Las Actitudes Heroicas

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


El drama del dirigible "Italia", precipitado sobre los hielos con toda su dotación, ha estado a punto de convertirse en tragedia heroica. Decimos ex profeso "ha estado a punto", pues aunque hubieran de sucumbir algunos de sus tripulantes, a pesar de los salvados hasta el momento en que escribimos estas líneas, algo priva al espantable drama polar de aquel carácter apuntado.

El heroísmo no es una virtud que se deba esperar de cualquiera. Nadie tiene derecho a exigir que un hombre, en el cumplimiento de su deber, lleve éste a los límites del heroísmo. Pero todos, en cambio, tenemos derecho a esperar este sacrificio sagrado, cuando con la seducción exclusiva de la gloria se arrastra a multitud de hombres a una aventura poética, cuya única redención es la seguridad, para los subordinados, de que su jefe dará en holocausto cuanto ha exigido de ellos al arrastrarlos.


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Publicado el 29 de julio de 2026 por Brian.

El Maestro De Territorios

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Cuando hace muchos años fui nombrado profesor de Literatura y Castellano en una Escuela Normal, me presenté a su directora días antes de la apertura de los cursos, con el objeto de enterarme del uso y alcance de mis funciones. Yo era nuevo en la enseñanza; tan nuevo, que la directora no volvía de su asombro al comprobar mi ignorancia en el arte de dictar clase. La dama me miró aún un buen rato con la sorpresa del caso y suspiró por fin, al parecer resignada a su destino de regentear profesores de mi categoría. Mi antecesor, en efecto —era arquitecto— había también surgido de las tinieblas de la pedagogía, tan preparado como yo. Inauguré el curso, sin embargo, en un ambiguo día feriado para ciertas actividades, pero no para las nuestras. Ante el inequívoco desgano de las alumnas por el fracaso de sus esperanzas, me apresuré a proponer a la clase la redacción de una nota al Señor Ministro de Instrucción Pública, impetrando la suspensión de clases para celebrar dignamente y a la par de los agraciados por la feria, el acontecimiento de ese día.


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Publicado el 29 de julio de 2026 por Brian.

El Crisol

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


En una noche de lluvia, y en un pueblo del sudoeste del país, tuve ocasión de apreciar debidamente el valor metafórico del utensilio que titula estas líneas.

Por mera casualidad yo asistía esa noche a una manifestación escolar que se celebraba allí con motivo de una fiesta patria. El pueblo contaba escasamente mil habitantes, y los alumnos de la escuela alcanzaban a doscientos. Prolíficas, pues, debían ser las gentes que rendían tan alto porcentaje de hijos.

Estos, rubios y de ojos claros casi todos, eran en su mayoría muy altos para su edad. Vestían uniformemente delantal rosa los varones, y pollerita violeta las mujeres. Colores ambos sin sentido particular en la fiesta, y que respondían sin duda a una simple predilección, por esos tonos del proveedor local. Los chicos, bajo una garúa que no se había logrado hacer cesar, salieron en fila de la escuela, empuñando cada cual una antorcha de bleck. Con ellas en la mano y cantando recorrieron las calles del pueblo, rodearon la manzana baldía, reservada para plaza, y cantando siempre regresaron a la escuela, ante cuya puerta el director dirigió a su grey una conceptuosa aunque larga alocución patriótica. Dos chicos, más altos, rubios y desteñidos que el resto, treparon uno tras otro sobre una mesa afirmada en el barro, desde la cual, con acento tan extraño como vehemente entonación, repitieron algunas bellas expresiones de nuestros próceres. Referíanse aquéllas a la formación étnica de la Argentina, tan llena de reservas vitales para el porvenir, y a aquello de «crisol donde se funden todas las razas».

Bien —me dije—; he aquí por fin algo cuerdo. Son éstas las más sensatas palabras dichas en el país, aunque el chico las repita con su boquita de ganso.

Con lo cual concluyó el acto, abandonando todos el charco formado ante la escuela. Recién al llegar a la fonda, donde yo era el único que hablaba mal mal español, me di cuenta de que había asistido a la celebración del día de la raza.


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Publicado el 14 de agosto de 2026 por Brian.

Priscilla Dean…

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Priscilla Dean. Miel silvestre y Diques rotos. —Esta muchacha de rostro y temperamento singulares, bella y suavísima, fea y de incisiva maldad a la par, merece un sitio de distinción entre las estrellas congéneres. Dueña de una personalidad aguda, desde sus primeros filmes se ha mostrado a sí misma, sin imitar a nadie ni a nada, confiándolo todo a sus nervios, su vivacidad, su brío —y su ternura, porque esta mujercita de cejas diabólicas es capaz de hacernos gustar, si quiere, la más espesa miel que empape mohín alguno de labios de mujer. 

Es Priscilla Dean asimismo una de las más afortunadas actrices en punto a argumentos. No se recuerda, en verdad, cinta suya francamente mala. Adicta desde tiempo atrás a la Universal, la suerte le depara buenos dramas y excelentes directores y fotógrafos —elementos, estos dos últimos, que han caracterizado a la Universal en sus buenos momentos. 


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Publicado el 20 de septiembre de 2026 por Brian.

Una Nueva Estrella…

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Una nueva Estrella: Mauricio Flynn. —Con el estreno de La idea de un hombre, hicimos ya mención de este nuevo actor que torna a presentársenos en El triunfo de la sonrisa, cinta de nombre peregrino, puesto que en ella apenas se sonríe. 

Pero la personalidad del nuevo actor es más viva que estas pequeñas cosas. Mauricio Flynn representa la Fuerza, con mayúscula, del mismo modo que Hart encarna la energía. Mucho más joven que Hart, y como este de fisonomía asimétrica, Flynn trae insistentemente a la memoria la figura de El pensador de Rodin. La misma solidez de estructura (bien que Flynn no sea grueso); la misma contracción de facciones; idéntica cabeza, y sobre todo igual frente, baja, aplastada, dando la sensación de que, por su pequeñez, al esfuerzo de pensar contribuye toda la basta robustez del cuerpo. 


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4 págs. / 7 minutos / 3 visitas.

Publicado el 20 de septiembre de 2026 por Brian.

Manos Blancas…

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Manos Blancas. Hobart Bosworth y Roberto Mac Kim. —La cinta de este título estrenada en los últimos días reúne a dos hombres de alto valer en el cine que por vez primera, si no recordamos mal, se encuentran con papel descollante en un mismo film. 

Hobart Bosworth y Roberto Mac Kim representan dos tipos característicos en este sentido: que siendo ambos de gallardo continente, buenos mozos (pese a la edad de Bosworth), y de noble fisonomía, prefieren desarrollar sus facultades de expresión en los papeles antipáticos. 


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Publicado el 20 de septiembre de 2026 por Brian.

Mae Marsh...

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Mae Marsh. William Hart. —Muy poco nos ha revelado la última semana, si no es restar un poco de gloria a los grandes ases del film. Mae Marsh y William Hart han hecho lo humanamente posible para salvar sus respectivas cintas; pero la inutilidad del empeño pone una vez más de relieve esta verdad absoluta: de un buen drama siempre queda algo, a pesar de la medianía de sus intérpretes; pero no hay estrella ni sol capaz de salvar un film, si éste no tiene otro exclusivo objeto que lucir a tal o cual actor. Así hemos visto decaer y caer del todo a otros de innegable valer, por el malsano concepto de que un intérprete de arte pueda dar sensación de arte allí donde no lo hay. Y lo lamentable en estos casos es que actores de la talla de la Marsh y de Hart, no marquen una honrosa excepción. 


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Publicado el 22 de septiembre de 2026 por Brian.

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