Te propongo un trato.
Dana Maat
sensual, divertido, perverso, drama, thriller.
Licencia limitada
1 pág. / 1 minuto / 256 visitas.
Publicado el 10 de noviembre de 2022 por Dana Maat.
Mostrando 31 a 37 de 37 textos encontrados.
etiqueta: Drama textos disponibles
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Publicado el 10 de noviembre de 2022 por Dana Maat.
El Tetrarca Herodes.
Otaviano.
Aristóbolo.
Filipo, viejo.
Tolomeo.
Un capitan.
Polidoro, gracioso.
Mariene.
Sirene.
Libia.
Arminda.
Soldados romanos.
Soldados judíos.
Músicos.
Criados.
Judíos, damas.
Acompañamiento.
La escena es en las cercanías de Joppe, en Ménfis y en Jerusalen.
Sala de una quinta á orillas del mar en la playa de Joppe (ó Jafa.)
EL TETRARCA, MARIENE, LIBIA, SIRENE, FILIPO, criados, músicos.
(Música.)
La divina Marïene,
El sol de Jerusalen,
Por divertir sus tristezas,
Vió el campo al amanecer.
Las aves, fuentes y flores
La dan dulce parabien,
Repitiendo, por servirla,
Al aire una y otra vez:
Sea triunfo de sus manos
Lo que es pompa de sus piés.
Fuentes, sus espejos sed,
Corred, corred, corred:
Aves, su luz saludad,
Volad, volad:
Flores, paso prevenid,
Vivid, vivid.
Dominio público
58 págs. / 1 hora, 42 minutos / 700 visitas.
Publicado el 4 de junio de 2018 por Edu Robsy.
Tres clases de espectadores componen lo que se ha convenido en llamar público: primera, las mujeres; segunda, los pensadores; y tercera, la multitud propiamente dicha. Lo que esta última pide casi exclusivamente en la obra dramática es la acción; lo que las mujeres quieren ante todo es la pasión; y lo que más en particular buscan los pensadores son los caracteres. Si se estudian atentamente esas tres clases de espectadores, he aquí lo que se observa: la muchedumbre se enamora de tal modo de la acción, que á ser necesario prescinde de los caracteres y de las pasiones; las mujeres, á quienes interesa por otra parte la acción, quedan tan absortas por el desarrollo de las pasiones, que se preocupan poco de los caracteres; y en cuanto á los pensadores, tienen tal afición á ver caracteres, es decir hombres vivos en la escena, que acogiendo con gusto la pasión como incidente natural en la obra dramática, paréceles casi importuna la acción. En esto consiste que la multitud pida sobre todo en el teatro sensaciones; la mujer, emociones; el pensador, ideas: todos quieren un placer; estos, el de los ojos; aquellos, el del corazón; los otros el del espíritu. Á esto se debe que haya en nuestra escena tres clases de obras muy diferentes: una vulgar é inferior, y las otras dos ilustres y superiores; pero todas tres satisfacen una necesidad: el melodrama es para la multitud; para las mujeres, la tragedia, que analiza la pasión; y para los pensadores, la comedia, que pinta la humanidad.
Dominio público
94 págs. / 2 horas, 46 minutos / 299 visitas.
Publicado el 27 de julio de 2022 por Edu Robsy.
OCTAVIA
PEDRO
SABEL
DOÑA SOLEDAD
EL PADRE ROJAS
EL DOCTOR
LA NIÑA
MARÍA ANTONIA
EL MARIDO
Dominio público
47 págs. / 1 hora, 22 minutos / 431 visitas.
Publicado el 18 de diciembre de 2018 por Edu Robsy.
Este drama, tan excesivamente trágico, carece de todo valer literario, pero se publica aquí para satisfacer la curiosidad de no pocas personas que deseaban verle cuando se representó y no lo consiguieron a causa de la pequeñez del salón que sirvió de teatro. El autor compuso el drama a petición de la graciosa y discreta señorita doña María de Valenzuela, que prescribió determinadas condiciones a las que debía sujetarse la obra. El drama no había de durar más de catorce o quince minutos, la acción había de ser tan tremenda como rápida, y, salvo los comparsas y personajes mudos, sólo habían de figurar en él seis interlocutores, tres varones y tres hembras, todos los cuales habían de morir de desastrada y violenta muerte en la misma escena. Tan espantoso desenlace no había de tener por causa ni peste, ni hambre, ni fuego del cielo, ni ningún otro medio sobrenatural, sino que todo había de ocurrir sencillamente por efecto del truculento frenesí que el amor y los celos producen en el alma de una mujer apasionada. Yo creo haber cumplido con las condiciones que la mencionada señorita me impuso y de ello estoy orgulloso. Reconozco, no obstante, que mi drama no hubiera sido tan aplaudido y celebrado a no ser por el mérito de los actores y de las actrices que me hicieron la honra de representarle. Fueron éstos la simpática señora doña Rosario Conde y Luque de Rascón, las dos señoritas doña María y doña Isabel de Valenzuela y los Sres. D. Alfonso Danvila, D. Javier de la Pezuela y D. Silvio Vallín. A ellos, y no a la menguada y pobre inspiración del poeta, se debe el éxito pasmoso que obtuvo el drama, en el precioso teatro que el Sr. D. Fernando Bauer improvisó en su casa, y cuya magnífica decoración mudéjar pintó lindamente el Sr. Conde del Real Aprecio.
Dominio público
8 págs. / 15 minutos / 116 visitas.
Publicado el 30 de octubre de 2020 por Edu Robsy.
Eusebio.
Curcio, viejo.
Lisardo.
Octavio.
Alberto, sacerdote.
Celio.
Ricardo.
Chilindrina, bandoleros.
Gil, villano gracioso.
Bras.
Tirso.
Toribio, villanos.
Julia, dama.
Arminda, criada.
Menga, villana graciosa.
Bandoleros.
Villanos.
Soldados.
La accion es en Sena y en sus contornos.
Arboleda inmediata á un camino que se dirige á Sena.
MENGA, GIL.
Menga.
(Dentro.) ¡Verá por dó va la burra!
Gil.
(Dentro.) Jo, dimuño; jo mohina.
Menga.
Ya verá por dó camina:
Arre acá.
Gil.
¡El diabro te aburra!
¿No hay quien una cola tenga,
Pudiendo tenella mil? (Salen.)
Menga.
¡Buena hacienda has hecho, Gil!
Gil.
¡Buena hacienda has hecho, Menga,
Pues tú la culpa tuviste!
Que como ibas caballera,
Que en el hoyo se metiera
Al oido la dijiste,
Por hacerme regañar.
Menga.
Por verme caer á mí,
Se lo dijiste, eso sí.
Gil.
¿Cómo la hemos de sacar?
Menga.
¿Pues en el lodo la dejas?
Gil.
No puede mi fuerza sola.
Menga.
Yo tiraré de la cola,
Tira tú de las orejas.
Dominio público
42 págs. / 1 hora, 13 minutos / 354 visitas.
Publicado el 4 de junio de 2018 por Edu Robsy.
Cipriano.
El Demonio.
Floro.
Lelio.
Moscon.
Justina, dama.
Livia, criada.
Lisandro, viejo.
El Gobernador de Antioquía.
Fabio, criado.
Clarin.
Un Criado.
Un Soldado.
Soldados.
Gente.
La escena es en Antioquía y extramuros.
Bosque cercano á Antioquía.
CIPRIANO, vestido de estudiante; CLARIN y MOSCON, de gorrones, con unos libros.
Ciprian.
En la amena soledad
De aquesta apacible estancia,
Bellísimo laberinto
De árboles, flores y plantas,
Podeis dejarme, dejando
Conmigo (que ellos me bastan
Por compañía) los libros
Que os mandé sacar de casa;
Que yo, en tanto que Antioquía
Celebra con fiestas tantas
La fábrica dese templo
Que hoy á Júpiter consagra,
Y su translacion, llevando
Públicamente su estatua
Adonde con más decoro
Y honor esté colocada;
Huyendo del gran bullicio
Que hay en sus calles y plazas,
Pasar estudiando quiero
La edad que al dia le falta.
Idos los dos á Antioquía,
Gozad de sus fiestas várias,
Y volved por mí á este sitio
Cuando el sol cayendo vaya
A sepultarse en las ondas,
Que entre oscuras nubes pardas
Al gran cadáver de oro
Son monumentos de plata.
Aquí me hallaréis.
Moscon.
No puedo,
Aunque tengo mucha gana
De ver las fiestas, dejar
De decir, ántes que vaya
A verlas, señor, siquiera
Cuatro ó cinco mil palabras.
¿Es posible que en un dia
De tanto gusto, de tanta
Festividad y contento,
Con cuatro libros te salgas
Al campo solo, volviendo
A su aplauso las espaldas?
Dominio público
52 págs. / 1 hora, 32 minutos / 411 visitas.
Publicado el 4 de junio de 2018 por Edu Robsy.