Te propongo un trato.
Dana Maat
sensual, divertido, perverso, drama, thriller.
Licencia limitada
1 pág. / 1 minuto / 257 visitas.
Publicado el 10 de noviembre de 2022 por Dana Maat.
Licencia limitada
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Publicado el 10 de noviembre de 2022 por Dana Maat.
SUSANA
DUEÑA DE LA PENSIÓN
JUAN
HOMBRE 1.º
HOMBRE 2.º
PEDRO
JULIA
JUANA
LUISA
ERNESTO
MUCAMA
DIONISIA
SAVERIO
DEMETRIO
SIMONA
ROBERTO
CADDIE
MARÍA
IRVING ESSEL
HERALDO
ERNESTINA
INVITADAS, INVITADOS, VOCES.
Antecámara mixta de biblioteca y vestíbulo. A un costado escalera, enfrente puerta interior, al fondo ventanales.
PEDRO, JULIA, SUSANA y JUAN, de edades que oscilan entre 20 y 30 años. JULIA teje en la rueda.
SUSANA (separándose bruscamente del grupo y deteniéndose junto a la escalera). —Entonces yo me detengo aquí y digo: ¿De dónde ha sacado usted que yo soy Susana?
JUAN. —Sí, ya sé, ya sé…
SUSANA (volviendo a la rueda). —Ya debía estar aquí.
PEDRO (consultando su reloj). —Las cinco.
JUAN (mirando su reloj). —Tu reloj adelanta siete minutos. (A SUSANA). —¡Bonita farsa la tuya!
SUSANA (de pie, irónicamente). —Este año no dirán en la estancia que se aburren. La fiesta tiene todas las proporciones de un espectáculo.
JULIA. —Es detestable el procedimiento de hacerle sacar a otro las castañas del fuego.
SUSANA (con indiferencia). —¿Te parece? (JULIA no contesta. SUSANA a JUAN). No te olvides.
JUAN. —Noo. (Mutis de SUSANA).
PEDRO. —¡Qué temperamento!
JULIA (sin levantar la cabeza del tejido). —Suerte que mamá no está. No le divierten mucho estas invenciones.
PEDRO. —Mamá, como siempre, se reiría al final.
Dominio público
36 págs. / 1 hora, 4 minutos / 944 visitas.
Publicado el 27 de julio de 2023 por Edu Robsy.
A José Bergamín, a cuyo ingenio debo más
El torero más valiente
GABRIELA.
PASTORA.
JOSÉ.
PINTURAS.
FLORES.
SOLEDAD.
NIÑAS y GALANES, gente del pueblo.
EL CIEGO.
CUATRO ENFERMEROS.
EL DOCTOR ZUTANO.
HOMBRE.
RONDA DE NIÑAS.
RAMÓN.
BERGAMÍN.
CRÍTICO.
GANADERO.
VARIOS TERTULIANOS.
EL PROPIETARIO.
Una estancia con rejas abastecidas de sol de la tarde con aspecto de día de toros; un fanal dentro de cuya capacidad cristalina de atmósfera serena reluce una imagen de la Virgen; carteles prometiendo aún corridas que ya fueron cumplidas, anunciando vivamente a toreros ya muertos; una cabeza de toro que pone brava la pared; algo más...
GABRIELA y PASTORA.
PASTORA:
¡Qué clamor! ¡Qué monumento
de gritos! ¿Escuchas?
GABRIELA:
Sí.
¿Qué escándalo trae aquí
revolucionado el viento?
PASTORA:
El que mi hermano provoca
de grada en grada amarilla
en cuanto su zapatilla
la plaza de toros toca.
No se acalla el vocerío
en toda la tarde. Suena
ahora un pasodoble...
GABRIELA:
En pena
estoy por el hijo mío.
No viviré hasta la hora
en que traspasar le vea
ese umbral. ¿Por qué torea?,
¿por qué torea, Pastora?
PASTORA:
¿Lo ignoras, madre?
Dominio público
50 págs. / 1 hora, 28 minutos / 35 visitas.
Publicado el 31 de enero de 2026 por Edu Robsy.
TEODORA.
DON JULIÁN.
DOÑA MERCEDES.
DON SEVERO.
PEPITO.
ERNESTO.
Uno de los testigos.
Dos criados.
Epoca moderna: año 18...
La escena en Madrid.
Dedico este drama, porque a la buena voluntad de todos, no a méritos míos, debo el éxito alcanzado.
A todos, sí: al público, que con profundo instinto y alto sentido moral, comprendió desde el primer momento la idea de mi obra, y la tomó cariñosamente bajo su protección; a la prensa, que tan noble y generosa se ha mostrado conmigo y que me ha dado pruebas de simpatía que jamás olvidaré; a los actores, que, ya con inmenso talento y altísima inspiración, ya con exquisita delicadeza y profundo sentimiento, unas veces con honrada y magnífica energía, otras con acentos cómicos dignos de los grandes maestros del arte de la declamación, y siempre con la discreción y el tacto más perfectos cuando había peligros que evitar, han dado vida en la escena a los personajes de mi obra.
A todos debo y a todos doy en estas desaliñadas frases prueba humilde, pero sincera, de mi profunda gratitud.
José ECHEGARAY.
La escena representa un gabinete de estudio. A la izquierda un balcón; a la derecha una puerta; casi en el centro una mesa con papeles, libros y un quinqué encendido; hacia la derecha un sofá. Es de noche.
ERNESTO, sentado a la mesa y como preparándose a escribir.
Dominio público
73 págs. / 2 horas, 9 minutos / 24 visitas.
Publicado el 22 de agosto de 2026 por Edu Robsy.
La escena, en Madrid. Época moderna.
Sala lujosamente amueblada: en el fondo, un balcón; a la izquierda del público, una puerta; a la derecha, dos; a la derecha también, y en primer término, un velador, y sobre él, un quinqué encendido; libros, recado de escribir, etc.; junto al velador, un sofá; a la izquierda una mesa y un sillón. Es de noche.
MARÍA, sentada junto al velador y bordando.
Dominio público
27 págs. / 47 minutos / 19 visitas.
Publicado el 22 de agosto de 2026 por Edu Robsy.
La rata yacía inmóvil, patas arriba, entre las blancas manos de Donissoff. Los tres hombres, con la respiración suspendida, estaban doblados sobre el animal tendido en la mesa.
—¿Y...? —exclamó Ortiz, ansioso.
Donissoff tardó un rato en contestar. La belleza angelical de su rostro había adquirido un tono duro, implacable, como si la terrible voluntad que se albergaba dentro de aquella cabeza gentil hubiera traspasado el semblante.
—Nada, todavía —respondió al fin—; no es tiempo aún.
De pronto un centelleo fugaz cruzó por sus pupilas.
—¡La temperatura baja! ¿Qué hacer, Ortiz?
El interpelado salió corriendo, y desde el laboratorio se pudo oír el golpe seco de las chispas eléctricas en los conmutadores. La mirada de Donissoff no se apartaba del termómetro suspendido frente a la mesa.
—¿Sube? —gritó Ortiz desde la pieza contigua.
—Sí... 39°... 39°10... 39°30... ¡Basta!
Ortiz volvió enseguida. Entre tanto, la rata, preocupación intensa de los tres hombres, continuaba inmóvil. A ambos lados del grupo, dos grandes mesas ostentaban los más complejos aparatos de química, anatomía y bacteriología. En el laboratorio inmenso y casi todo él en penumbra, a excepción de las ocho lámparas eléctricas con pantalla verde que proyectaban su luz sobre la mesa, los tres experimentadores ofrecían un aspecto poco común y aún sombrío, inclinados y con el alma en suspenso, sobre una simple rata. El calor era asfixiante, pero ellos no parecían darse cuenta. Doblados sobre el animal, el ansia retratada en sus rostros, continuaban devorando con los ojos el inmundo animalucho entre las manos de Donissoff.
Dominio público
249 págs. / 7 horas, 16 minutos / 23 visitas.
Publicado el 1 de septiembre de 2026 por Brian.
La rata yacía inmóvil, patas arriba, entre las blancas manos de Donissoff. Los tres hombres, con la respiración suspendida, estaban doblados sobre el animal tendido en la mesa.
—¿Y...? —exclamó Ortiz, ansioso.
Donissoff tardó un rato en contestar. La belleza angelical de su rostro había adquirido un tono duro, implacable, como si la terrible voluntad que se albergaba dentro de aquella cabeza gentil hubiera traspasado el semblante.
—Nada, todavía —respondió al fin—; no es tiempo aún.
Dominio público
37 págs. / 1 hora, 5 minutos / 31 visitas.
Publicado el 1 de septiembre de 2026 por Brian.
La terrible aventura comenzó en el jardín zoológico una mañana en que nuestro hombre se paseaba bastante aburrido de una jaula a otra. Sus pasos lo llevaron ante el puercoespín, personaje tan espinoso como modesto, pues casi nunca se lo ve fuera de su gruta; arrancáronlo de ahí para detenerlo ante las víboras adormecidas, y luego, pisando una rama seca aquí, mirando distraído allá, Guillermo Boox se detuvo en la jaula de los grandes monos, justamente ante la del pseudogibón ceniciento, al que acompañaban dos pequeños monos de Gibraltar, llamados "monas" con gravísima ofensa para los machos de la especie.
Dominio público
35 págs. / 1 hora, 2 minutos / 10 visitas.
Publicado el 1 de septiembre de 2026 por Brian.
En una noche tempestuosa de junio, un hombre caminaba con paso furtivo por una senda en las profundidades de las selvas de Mato Grosso. La noche estaba profundamente oscura. Los truenos rodaban uno tras otro, y a la intensa agitación del cielo, la selva respondía con el profundo rumor de sus árboles sacudidos por el vendaval. De vez en cuando la lívida luz de un relámpago cruzaba el cielo; el bosque surgía entonces negro, espectral, para ocultarse enseguida en las impenetrables tinieblas.
Dominio público
35 págs. / 1 hora, 2 minutos / 13 visitas.
Publicado el 1 de septiembre de 2026 por Brian.
Yo, Rajá, tigre real de Bengala, voy a contar en lenguaje humano cómo me vengué de mi dueño, el domador Kimberley, que me amansó.
¡Yo, Rajá, tigre manso! Este fue su error. Considerábase muy satisfecho de mi docilidad, de mi dulzura al permitirle hundir su cabeza en mi boca... Pero antes es menester que recuerde cómo fui cazado, y esto dará razón de cuánto oprobio y ardiente sed de venganza resecó mi alma de fiera real en mis cinco años de cautiverio.
Dominio público
35 págs. / 1 hora, 1 minuto / 59 visitas.
Publicado el 1 de septiembre de 2026 por Brian.