I
Lector despreocupado: sí abres por la S el Diccionario geográfico, de
Madoz, o cualquiera otro, encontrarás un artículito que dice, poco más o
menos, lo siguiente:
«S..., concejo de las encartaciones de Vizcaya partido judicial de
Balmaseda, con trescientos vecinos y una iglesia parroquial dedicada a
San Fulano. Dista de Bilbao cinco leguas, y sesenta y cinco de Madrid.»
Aquí tienes todas las noticias geográficas, históricas, estadísticas,
etc., que dan los libros acerca del rinconcito del mundo de que vamos a
hablar.
Pero como el concejo de S... me interesa algo más que a los autores
de Diccionarios geográficos, voy a suplir el desdeñoso laconismo de
estos señores.
Verdaderamente, el concejo de S..., no tiene grandes títulos a la
atención del viajero, y sobre todo si el viajero es despreocupado como
tú.
Su iglesia es buena para glorificar y pedir consuelos a Dios; pero... pare usted de contar.
Los vecinos del concejo la tienen mucho cariño; pero ¿sabes por qué,
lector despreocupado? Porque, según dicen, sus padres la construyeron
amasando con el sudor de su frente la cal de aquellas blancas paredes;
porque allí están enterradas las personas por quienes rezan y oran todos
los días; porque allí recibieron ellos el agua santa del bautismo;
porque allí se unieron para siempre con la compañera de sus alegrías y
sus tristezas; porque allí alcanzan de Dios consuelo en sus
tribulaciones, y porque allí la palabra del sacerdote les indujo, e
induce aún a sus hijos, a amar y reverenciar a sus padres, a detestar el
vicio y a adorar la virtud.
¿Qué te, parece, lector despreocupado? ¿Has visto simpleza igual?
Pues no para en esto la de los tales aldeanos.
Leer / Descargar texto 'Desde la Patria al Cielo'