Introducción
Indispensable para el conocimiento de la casta de los mariditos
La temperatura media del aíre en el Valle de México es de 18º 29 centígrado.
Las heladas, respetuosamente, no llegan á impedir el desarrollo
perenne de la vegetación que provée al mercado de toda clase de
leguminosas los 365 días del año.
Hay clotes desde Marzo hasta Diciembre, melones en Enero, fresas todo
el año y semillas tempraneras que desde el semillero hasta el almuerzo
no hacen más que una evolución de veinte días, como la de los rabanitos.
Las calabazas que se sirven tiernas en Marzo, toman proporciones colosales en Noviembre para el chacualole de los muertos.
Se dan tambien en este Valle, merced á la temperatura, profesoras de
instrucción primaria, y sábios de todas dimensiones, críticos
tempraneros, periodistas con chichonera, mamás de quince abriles,
abuelitas de treinta y sobre todo mariditos.
Los derechos del Registro Civil son cómodos apropiados á las
circunstancias y á la temperatura. Hay además gro blanco de á peso, y
una barata permanente de azahares de badana en el Portal de Mercaderes.
El peso medio de la raza humana en el distrito federal fluctùa en los
varones entre 75 y 150 libras peso bruto. Las novias teniendo 12 años
cumplidos y tacones de palo, están expuestas á los mariditos y no se
pesan.
El maridito es un sér precoz que le juega una mala pasada al tiempo, á
la naturaleza, y á la aritmética; quiere decir: que en un avío hace
tres mandados. Le juega una mala pasada al tiempo porque llega á viejo
sin haber sido nunca joven.
A la naturaleza, porque es una semilla embrionaria que se empeña en
sembrarse para reproducirse, sin esperar á que madure la pulpa de la
fruta que la contiene.
Y á la aritmética, porque aprende logaritmos y se olvida de sumar y restar.
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