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El Diablo Cojuelo

Luis Vélez de Guevara


Novela


DEDICATORIA DE VÉLEZ DE GUEVARA

AL EXCMO. SR. D. RODRIGO DE SANDOVAL, DE SILVA, DE MENDOZA Y DE LA CERDA, PRÍNCIPE DE MÉLITO, DUQUE DE PASTRANA, DE ESTREMERA Y FRANCAVILA, ETC.

Excelentísimo señor:

La generosa condición de V.E., patria general de los ingenios, donde todos hallan seguro asilo, ha solicitado mi desconfianza para rescatar del olvido de una naveta, en que estaba entre otros borradores míos, este volumen que llamo El Diablo Cojuelo, escrito con particular capricho, porque al amparo de tan gran Mecenas salga menos cobarde a dar noticia de las ignorancias del dueño. A cuya sombra excelentísima la invidia me mirará ociosa, la emulación muda, y desairada la competencia; que con estas seguridades no naufragará esta novela y podrá andar con su cara descubierta por el mundo. Guarde Dios a V.E., como sus criados deseamos y hemos menester.

Criado de V.E., que sus pies besa,

LUIS VÉLEZ DE GUEVARA.


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84 págs. / 2 horas, 27 minutos / 537 visitas.

Publicado el 1 de mayo de 2016 por Edu Robsy.

Historia de la Vida del Buscón

Francisco de Quevedo y Villegas


Novela, Clásico


Historia de la vida del Buscón llamado don Pablos, ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños

Libro Primero

Capítulo I. En que cuenta quién es el Buscón.

Yo, señora, soy de Segovia. Mi padre se llamó Clemente Pablo, natural del mismo pueblo; Dios le tenga en el cielo. Fue, tal como todos dicen, de oficio barbero, aunque eran tan altos sus pensamientos que se corría de que le llamasen así, diciendo que él era tundidor de mejillas y sastre de barbas. Dicen que era de muy buena cepa, y según él bebía es cosa para creer. Estuvo casado con Aldonza de San Pedro, hija de Diego de San Juan y nieta de Andrés de San Cristóbal. Sospechábase en el pueblo que no era cristiana vieja, aun viéndola con canas y rota, aunque ella, por los nombres y sobrenombres de sus pasados, quiso esforzar que era descendiente de la gloria. Tuvo muy buen parecer para letrado; mujer de amigas y cuadrilla, y de pocos enemigos, porque hasta los tres del alma no los tuvo por tales; persona de valor y conocida por quien era. Padeció grandes trabajos recién casada, y aun después, porque malas lenguas daban en decir que mi padre metía el dos de bastos para sacar el as de oros. Probósele que a todos los que hacía la barba a navaja, mientras les daba con el agua levantándoles la cara para el lavatorio, un mi hermanico de siete años les sacaba muy a su salvo los tuétanos de las faldriqueras. Murió el angelico de unos azotes que le dieron en la cárcel. Sintiólo mucho mi madre, por ser tal que robaba a todos las voluntades. Por estas y otras niñerías estuvo preso, y rigores de justicia, de que hombre no se puede defender, le sacaron por las calles. En lo que toca de medio abajo tratáronle aquellos señores regaladamente. Iba a la brida en bestia segura y de buen paso, con mesura y buen día. Mas de medio arriba, etcétera, que no hay más que decir para quien sabe lo que hace un pintor de suela en unas costillas.


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Dominio público
136 págs. / 3 horas, 58 minutos / 3.411 visitas.

Publicado el 3 de mayo de 2016 por Edu Robsy.

Cómo Ser un Sinvergüenza con las Señoras

Arturo Robsy


Novela, Cuento, Manual


PRINCIPIO Y JUSTIFICACIÓN

Eran las nueve y media de agosto o, para ser precisos, de una noche del mes de agosto. Felipe, Jorge y yo acabábamos de salir del gimnasio, de una sesión de karate en la que el profesor nos había demostrado, de palabra y de obra, cuánto nos faltaba para llegar a maestros.

Aceptablemente apaleados, decidimos llegar hasta una playa cercana a procurarnos cualquier anestésico en vaso para combatir los dolores físicos y morales y, de paso, disfrutar del clima, de la flora y de la fauna.

Yo era entonces —y aún se mantiene la circunstancia— el mayor de los tres y, por lo tanto, el experto. Además, después de hora y media de karate me sentía por encima de las pasiones humanas o, mejor dicho, por debajo de los mínimos exigibles para cualquier hazaña.

Nos estábamos en la barra, rodeados de cerveza casi por todas partes, cuando llegaron dos inglesitas, jovencísimas aunque perfectamente terminadas para la dura competencia de la especie. Felipe y Jorge sintieron pronto el magnetismo y, cuando vieron que ocupaban una mesa solas, saltaron hacia ellas entre cánticos de victoria y ruidos de la selva.

Las muchachas, que sin duda habían oído hablar de los latin lovers y otras especies en extinción, les acogieron, se dejaron invitar y mantuvieron una penosa conversación chapurreada.

A distancia, yo vigilaba la técnica de mis amigos. ¡Bah! Todo se reducía a ¿de dónde eres?, ¿cuándo has llegado?, ¿qué estudias? y ¿te gusta España? Se me escapaba cómo pensaban seducir a las chicas con semejante conversación.

Gracias a la distancia —y, quizá, a la cerveza que seguía rodeándome observé que las extranjeras estaban repletas hasta los bordes de los mismos pensamientos que mis amigos: cuatro personas, como aquel que dice, pero una sola idea: ¿Cómo hacer para tener una aventurita?


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Licencia limitada
111 págs. / 3 horas, 15 minutos / 1.248 visitas.

Publicado el 8 de mayo de 2016 por Edu Robsy.

Eduardo Libre No Irá al Paraíso

Arturo Robsy


Novela, Cuento


Aviso primordial— Se cuentan como langostas los lectores de «CÓMO SER UN SINVERGÜENZA CON LAS SEÑORAS», que se escribió como burla hacia los relatos de amor en general y hacia los de color subido en particular. Su extraordinaria difusión en la red me abrumó, sobre todo al ver que una página porno tenía la obra entre sus relatos preferidos.

Pero el público es el público y, puesto que mi humor sigue zumbón respecto de los amoríos, aquí está este libro que burla sobre los sentimientos, ya satisfechos, ya heridos. Puede distribuirse libremente por la red, entero o por capítulos, pero no debe cambiarse el texto ni hacer con este escrito ninguna actividad comercial.

PRIMERA PARTE

1. EL TELÓN DE SEDA

Inés y Eduardo llevaban unos meses saliendo juntos a plena satisfacción. Habían superado cuantas fases del galanteo se les presentaron y alcanzado ese punto de intimidad —irrepetible después— que permite al hombre soltar las manos en cualquier momento y hacer diabluras con ellas mientras la mujer, todo lo más, sonríe pacientemente.

Ambos eran adultos y habían disfrutado descubriendo sus muchas diferencias, si bien ni el uno ni la otra sospechaban que eran muchas más de las que se ven a simple vista. Desconocían lo que puede llamarse el telón de seda o el telón de espuma de afeitar.

Gracias a estar en ese momento de oro del galanteo, no siempre sabían qué mano era la suya ni exactamente dónde la metían. Tampoco era que se preocuparan mucho de averiguarlo cuando estaban en la intimidad.

El, más osado, a veces actuaba a la intemperie, en paseos públicos y en playas. Caricias furtivas, dirían algunos; besos apresurados, opinarían otros, pero Eduardo lo que hacía en realidad era meterle mano a Inés al primer descuido. Tanto como podía.


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Licencia limitada
163 págs. / 4 horas, 45 minutos / 149 visitas.

Publicado el 8 de mayo de 2016 por Edu Robsy.

La Dama de las Camelias

Alejandro Dumas (hijo)


Novela


I

Tengo la convicción de que no se pueden crear personajes sin haber estudiado mucho la humanidad, como de que no se puede hablar un idioma sin aprenderlo antes perfectamente.

No teniendo, como no tengo, la edad indispensable para inventar, he de contentarme con referir.

Creo que el lector se persuadirá pronto de la veracidad de la presente historia, cuyos personajes, excepto la heroína, viven aún.

Muchos testigos existen en París de la mayor parte de los hechos que voy a consignar, los cuales podrían confirmarlos, si mi testimonio no fuese bastante.

Una circunstancia especial hace que sólo yo pueda narrarlos, puesto que soy el único confidente de los más íntimos detalles, sin los cuales sería imposible hacer una relación interesante y completa.

Debo comenzar explicando la singular manera cómo llegaron a mi tales pormenores.

El día 12 de marzo de 1847, llamó mi atención un cartel amarillo fijado en una casa de la calle Laffite. En él se anunciaba la venta de muebles y objetos curiosos, venta que iba a verificarse por haber fallecido su poseedor. En dicho anuncio no se citaba el nombre del difunto, pero sí que debía tener lugar la venta en la calle de Antín, número 9, el día 16, de las doce a las cinco de la tarde.

Decía el anuncio, además, que podían visitarse las habitaciones y los muebles durante los días 13 y 14.

Como soy aficionado a curiosidades, decidí aprovechar la ocasión, si no para comprar, para satisfacer al menos mi costumbre.

Presentéme, pues, al otro día en la calle de Antín, número 9, y por más que creía ser de los primeros, encontré que se me habían anticipado varios.


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Dominio público
200 págs. / 5 horas, 51 minutos / 1.000 visitas.

Publicado el 19 de junio de 2016 por Edu Robsy.

Historia de Dos Ciudades

Charles Dickens


Novela


PRÓLOGO

Concebí las líneas generales de esta historia cuando representé con mis hijos y amigos el drama de Collin El Abismo Helado. Apoderóse entonces de mí el deseo firme de encarnar el drama en mi persona, y procuré asimilarme, con solicitud e interés especiales, el estado de ánimo necesario para hacer su presentación a un espectador dotado del espíritu de observación.

A medida que me fuí familiarizando con la idea, fueron dibujándose y resaltando las líneas generales hasta llegar gradualmente a adquirir la forma que en la actualidad tienen. Hasta tal extremo se ha posesionado de mí el argumento durante su ejecución, ha dado tanta vida a todo lo que en estas páginas se ha hecho y sufrido, que puedo decir, sin incurrir en exageraciones, que todo lo he hecho y sufrido yo mismo.

Cuantas referencias haga, por ligeras que sean, a la condición del pueblo francés antes o durante la Revolución, serán exactas de toda exactitud, fundadas en los testimonios de personas dignas de fe absoluta. Ha sido una de mis aspiraciones añadir algo a los medios de inteligencia populares y pintorescos de aquella época terrible, bien que firmemente convencido de que no hay quien pueda añadir nada a la portentosa filosofía que encierra la obra admirable de Carlyle.


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Dominio público
445 págs. / 13 horas / 1.832 visitas.

Publicado el 16 de junio de 2016 por Edu Robsy.

Los Hermanos Plantagenet

Manuel Fernández y González


Novela


I. LOS HERMANOS DE LA NIEBLA

EL día 15 de noviembre de 1194, á la hora en que el sol se ocultaba tras los remotos confines del condado de Middlesex, tiñendo con reflejos amarillentos los girones en que se rompía al Occidente el ancho pabellón de nubes que encapotaba el cielo, una galera de altos mástiles y agudas velas navegaba lentamente, ayudada por los remos de cien galeotes, subiendo con dificultad la corriente del Támesis, á dos leguas de distancia de Londres.

Sobre el alcázar de popa de esta galera, recostado en un mástil en que apenas ondulaba al débil impulso de una pesada brisa sudeste un pendón rojo, cuyas plegaduras no permitían conocer los detalles del blasón que dejaba notarse de una manera confusa sobre él; apoyado en este mástil, repetimos se veía un hombre de figura atlética, con la mirada fija en la distante ciudad.

Rodeábanle otros tres hombres, pero á cierta distancia, sin duda por respeto, que miraban al mismo punto que el primero, con una expresión marcada de impaciencia.

Y esta impaciencia era muy natural; la galera adelantaba con tanta lentitud, que á primera vista hubiérasela podido creer anclada, á no ser por el continuo y monótono ruido que producían azotando el agua los remos de los galeotes.

Suponiendo que nuestros lectores se impacientarán si llamamos mucho tiempo su atención sobre el perezoso bastimento, lanzaremos nuestro relato á todo vagor, pasaremos como un meteoro entre las áridas y solitarias riberas de los condados de Surrey y Middlesex, cuyos límites naturales entre sí señala el Támesis, y sólo nos detendremos en una ensenada de la isla de los Perros.


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127 págs. / 3 horas, 43 minutos / 246 visitas.

Publicado el 25 de junio de 2016 por Edu Robsy.

Sanseacabó

Arturo Robsy


Novela


Españoles en libertad

Nota delantal

Lector amigo: es sorprenderte acabar una novela como Sanseacabó y comprender que se te ha convertido en Novela Histórica, en mi caso por empeoramiento de las circunstancias que rodean la acción y conforman buena parte de las reacciones de los personajes. No se ha quedado antigua, porque nada que haga referencia a España pierde actualidad. Ponga velocidad de crucero y eche un vistazo al ayer mismo. O al mañana.

Crónica de una noche en España

Después de aquel derroche de día, el amarillo sol se lavó las manos en el mar de poniente, marcó en el reloj de salida y dejó que un crepúsculo largo y tibio corriera con los últimos minutos de la representación.

Más tarde los humanos fueron imitándole, dejando sus puestos de trabajo y de paro y poniéndose frente al televisor que, bueno o malo, es pasatiempo gratuito y siempre se puede apagarlo o decirle barbaridades al locutor domesticado que lee, impasible, la increíble estadística y el ¡hurra! a Europa.

Un poco más adelante se dará cumplida noticia de José Luis y de Chop, pero ahora basta con decir que José Luis y Chop se habían separado hacía ya tiempo. El Español, recio y rubio, jugaba al parchís con sus hijos, en busca de emociones fuertes pero aptas para todos los públicos.


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Licencia limitada
228 págs. / 6 horas, 39 minutos / 145 visitas.

Publicado el 11 de julio de 2016 por Edu Robsy.

El Héroe Asustado

Arturo Robsy


Novela


o "El Comando Madrid Muerto a Besos".

Dedicado a todos los incomprendidos
y sufridos terroristas, exhortándolos
a entregar, cuanto antes, su última
gota de sangre.

TITULOS DE CRÉDITO

Este libro quisiera inducir a muchos a abrir los ojos, a no creer, al menos, hasta disponer de ciertas seguridades, dentro de la imperfecta inteligencia humana. No obstante se citan aquí a personas que merecen eso y mucho más.

Título: Este es un libro en que se dice «¡Oscuridad!»

Escribano: Arturo Robsy

Dedicado a:

D. Ángel Palomino, premio Nacional Miguel de Cervantes, entre otros, que tuvo y tiene la paciencia de enseñarme los modos más eficaces y elegantes de usar nuestra lengua para decir y no para callar. Su amor a la verdad es ejemplar. Y es mi amigo.

D. Juan Luis Calleja, premio Mariano de Cavia, hombre de inteligencia tan afilada que puede afeitar a veinte pasos y al que debo sabiduría, consejo, críticas verdaderas, lógica serena y la importancia del amor a la verdad—. Y es mi amigo.

Ambos intelectuales tanto montan.

Recordados obligadamente, con cariño.

D. Marcelo Arroita—Jáuregui, que hizo el tránsito.

D. Antonio Izquierdo, que hizo el tránsito.

D. José María Arias—Salgado y de Cubas, que hizo el tránsito y Doña Andrea Josefina Robsy, mis tíos.

Teniente General Manuel Nadal. Que hizo el tránsito.

Coronel Jesús Flores Thies.

Mi hijo, que debe distinguir en este mundo.

Mi profesor de filosofía Juan Vayá Menéndez, que hizo el tránsito muy joven.

Mi profesor de filosofía, latín y humanidad, D. Rosendo Gispert Calderón. Amigo.

Profesor Gregorio Salvador, de la RAE y su esposa, Dñª Ana Rosa Carazo: amables.

Profesor Ricardo Senabre.

D. Fernando Vizcaíno Casas, que me salva el alma de la soledad.


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Licencia limitada
199 págs. / 5 horas, 49 minutos / 148 visitas.

Publicado el 12 de julio de 2016 por Edu Robsy.

El Hábito del Monje

Arturo Robsy


Novela


Una Prodigiosa Guerra en España

SOL DE ESPAÑA

El coronel de Estado Mayor Asensio Torrado salió del despacho de Largo Caballero y pareció reparar por primera vez en lo solo que se encontraba metido en aquel nueve de septiembre de 1936.

El sol, ajeno a la peripecia española, irradiaba a los justos y a los pecadores, sin duda satisfecho de sí mismo y de su imparcialidad. Se sentía tan bien solo que también irradiaba al coronel Asensio Torrado, a pesar de constarle que era un elemento de Estado Mayor y que cargaba con un ánimo lúgubre y sombrío.

El acongojado militar entornó los ojos y aprovechó para pensar cosas desagradables de los hombres y mujeres con mono que abajo, sobre la acera, se esforzaban en componer estampas revolucionarias.

Pensó por un momento en España Pero, decepcionado, volvió a su tema favorito de meditación: la negra suerte. Desde que Largo Caballero, el Lenin Español, había resultado Presidente del Consejo el pasado día cuatro, Asensio Torrado había subido de simpatizante a colaborador fundamental del líder proletario de los ojos fríos.

Y el líder, después de escucharle Durante más de media hora, acababa de prometerle un ascenso a general de brigada, pero al coronel no se le ocultaba que, por el momento, no había ningún ejército sobre el que "generalear" como sería de su gusto.

Y, además, en aquellos días de septiembre, el empleo no estaba bien visto: el general Castelló, ministro de la Guerra del recién caído Giral, se había refugiado en una embajada a principios de Agosto y ya estaba en Francia. Su sucesor, el teniente coronel Sarabia, había sido, únicamente, un buen marxista.

Ahora, en menos de un mes, el tercer ministro de la Guerra era Prieto , muy capaz de no ascender a Asensio Torrado para fastidiar a Largo Caballero: todos sabían que los dos jerarcas del PSOE andaban a la greña.


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Licencia limitada
187 págs. / 5 horas, 28 minutos / 209 visitas.

Publicado el 13 de julio de 2016 por Edu Robsy.

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